La adopción de dietas vegetarianas y veganas ha experimentado un crecimiento notable en países occidentales y a nivel global, motivada por diversas razones que van desde el potencial beneficio para la salud hasta aspectos éticos, ecológicos y sociopolíticos. Se estima que en India, alrededor del 40% de la población es vegetariana, y en Estados Unidos, el 1,4% de la población adulta era vegana. Este estilo de vida es celebrado durante el "Mes de la Conciencia Vegetariana", que inicia el 1 de octubre con el Día Mundial del Vegetarianismo y finaliza el 1 de noviembre con el Día Mundial del Veganismo.
Históricamente, las dietas vegetarianas han sido relacionadas con el déficit de micronutrientes esenciales como la vitamina B12 o el hierro, lo que ha generado preocupación sobre la prevalencia de anemia. Sin embargo, una dieta vegetariana bien planificada es saludable y puede aportar numerosos beneficios para la salud.

Tipos de Dietas Vegetarianas
Las dietas vegetarianas varían en función del grado de evitación de alimentos de origen animal. Estas se pueden agrupar de la siguiente forma:
- Semivegetarianas: Incluyen carne ocasionalmente. Evitan carne roja, pero pueden comer carne de pescado y ave.
- Lacto-ovo-vegetarianas: Incluyen derivados lácteos y de huevo; evitan el consumo de carne.
- Lacto-vegetarianas: Incluyen derivados lácteos; evitan el consumo de carne y huevos.
- Macrobióticas: Limitan el consumo de productos animales a carne blanca o pescado blanco ocasionalmente.
- Veganas: Excluyen cualquier producto de origen animal, incluyendo lácteos y huevo. Algunos veganos también evitan la miel y productos derivados de animales como el cuero o la lana.
La calidad nutricional de cada dieta debe ser evaluada individualmente, ya que la evidencia sugiere que las dietas lacto-vegetarianas aportan mayores beneficios y menos riesgos que las veganas debido a su mayor variedad de alimentos.
Beneficios de una Dieta Vegetariana Bien Planificada
Las dietas vegetarianas han demostrado que ayudan a mejorar la salud cardiovascular, mantener un peso corporal normal y disminuir los riesgos de enfermedades crónicas, un efecto atribuido a la alta ingesta de frutas, verduras, alimentos integrales y baja ingesta de grasas saturadas. Además, se asocian con una menor prevalencia de diabetes tipo 2 en comparación con una alimentación omnívora, y contribuyen a un mejor control de la glicemia en pacientes diabéticos mellitus tipo 2.
Este tipo de dieta también beneficia a personas que sufren enfermedades renales, especialmente en las etapas pretratamiento de sustitución renal, ya que una restricción proteica, en particular de las proteínas de origen animal, puede reducir la presión en el glomérulo.
Otros beneficios incluyen menores concentraciones plasmáticas de colesterol, lo que contribuye a una menor mortalidad por enfermedad isquémica, y una reducción de la oxidación del colesterol LDL. Un metaanálisis y revisión sistemática mostró que la mortalidad por todas las causas en vegetarianos fue un 9% menor que en omnívoros, con una reducción significativa en la mortalidad por enfermedad isquémica cardiaca, enfermedades circulatorias y cerebrovasculares. Los vegetarianos también tienen una incidencia significativamente menor de cáncer colorrectal.
¿Cómo hacer una DIETA BASADA EN PLANTAS CORRECTAMENTE?
Nutrientes Clave en la Dieta Vegetariana
Para sacar el máximo provecho de una dieta vegetariana, es fundamental elegir una buena variedad de alimentos vegetales saludables, como frutas y verduras enteras, granos o cereales integrales, frutos secos y legumbres. Al mismo tiempo, se deben reducir las opciones menos saludables, como bebidas endulzadas con azúcar, jugos de frutas y granos o cereales refinados. Es importante prestar especial atención a ciertos nutrientes críticos.
Calcio y Vitamina D
El calcio ayuda a formar y mantener dientes y huesos fuertes. Aunque la leche y los productos lácteos son las fuentes más ricas, las verduras de color verde oscuro como el nabo, la acelga, la col rizada y el brócoli son buenas fuentes vegetales si se consumen en cantidad suficiente. Otros alimentos como algunos jugos, cereales, leche de soja, yogur de soja y tofu pueden estar enriquecidos con calcio. La vitamina D también es crucial para la salud ósea y se añade a la leche de vaca, algunas leches de soja y arroz, cereales y margarinas. Las personas que no consumen suficientes alimentos fortificados o tienen poca exposición al sol deben considerar hablar con un profesional de la salud sobre suplementos de vitamina D de origen vegetal.
Vitamina B12 (Cobalamina)
La vitamina B12 es necesaria para producir glóbulos rojos y prevenir la anemia. La anemia es una afección que se produce cuando el organismo no dispone de suficientes glóbulos rojos saludables para transportar oxígeno a todas las partes del cuerpo. La vitamina B12 se encuentra casi exclusivamente en productos de origen animal, lo que dificulta obtener suficiente B12 en una dieta vegana. Las verduras no contienen vitamina B12.
La deficiencia de vitamina B12 puede pasar desapercibida en personas que siguen una dieta vegana porque esta dieta es rica en folato, que puede enmascarar la deficiencia. Por esta razón, es importante que los veganos consideren el consumo de suplementos vitamínicos, cereales enriquecidos y productos de soja fortificados. La ingesta diaria recomendada de vitamina B12 para adultos es de 2,4 μg/día. Los vegetarianos presentan un riesgo más alto de deficiencia de vitamina B12 que los omnívoros, con frecuencias de deficiencia estimadas en 62% en mujeres embarazadas, 25-86% en niños, 21-41% en adolescentes y 11-90% en adultos mayores.
La vitamina B12 sirve como cofactor para la síntesis de metionina, crucial para el mantenimiento de la integridad neuronal y la regulación de neurotransmisores. Su deficiencia puede producir anemia megaloblástica y, en embarazadas vegetarianas, puede provocar daño neurológico al feto y síntomas hematológicos en el recién nacido. Los niveles plasmáticos de vitamina B12 caen al aumentar la homocisteína, un metabolito considerado un factor aterogénico en patologías cardiovasculares y cerebrovasculares.
Aunque la principal fuente de cobalamina para los humanos es la dieta, se investigan otras fuentes no animales. Por ejemplo, la Chlorella pyrenoidosa ha mostrado incrementar los niveles séricos de vitamina B12 en veganos. El poroto de soja fermentado (tempeh) contiene una cantidad considerable de vitamina B12 (0,7-8,0 μg/100 g) debido a la contaminación bacteriana. Los hongos silvestres, como el shiitake (Lentinula edode), también son una fuente, aunque se necesitan más de 50 g de hongo seco para cubrir los requerimientos. Algunas algas comestibles como el Nori presentan una cantidad no despreciable de esta vitamina con buena biodisponibilidad.

Proteínas
Las proteínas ayudan a mantener sanos la piel, los huesos, los músculos y los órganos. Los huevos y los productos lácteos son buenas fuentes para lacto-ovo-vegetarianos. Comer una variedad de alimentos vegetales a lo largo del día también puede proporcionar suficientes proteínas. Las fuentes vegetales incluyen productos de soja y sustitutos de la carne, legumbres, lentejas, frutos secos, semillas y granos o cereales integrales. Para asegurar una ingesta de proteínas de alto valor biológico, se recomienda combinar proteínas del trigo, garbanzos, arroz y frutos secos.
Aunque se cree comúnmente que la biodisponibilidad de las proteínas vegetales es inferior a la animal, una dieta vegetariana bien diseñada puede proporcionar cantidades suficientes si incluye productos lácteos y huevos, o una combinación de legumbres, frutos secos, semillas y granos enteros. La digestibilidad de las proteínas vegetales es entre un 10% y 30% inferior a la de las proteínas animales, y utilizando el puntaje de aminoácidos corregido por digestibilidad proteica (PDCAAS), los vegetarianos podrían necesitar consumir entre 12 a 15 g adicionales de proteínas al día (equivalente a 1,0 g/kg de peso corporal) para igualar el consumo de omnívoros.
Ácidos Grasos Omega-3
Los ácidos grasos omega-3 se encuentran en el pescado, el aceite de canola, el aceite de soja, las nueces, la linaza molida y la soja. Es posible que las dietas vegetarianas que no incluyen pescado no aporten suficiente cantidad de dos tipos específicos: el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA). Algunas pruebas sugieren que el consumo de EPA y DHA puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, y son importantes durante el embarazo para el desarrollo del feto. Para los veganos, algunas microalgas son una fuente de DHA, y el aceite de algas marrones es una buena fuente de EPA. Los vegetarianos que no comen pescado ni incluyen fuentes de ácidos grasos omega-3 en su alimentación deberían considerar la posibilidad de incorporar productos fortificados o suplementos.
Hierro y Zinc
El hierro es importante para los glóbulos rojos. Fuentes vegetales incluyen frijoles secos, arvejas secas, lentejas, cereales enriquecidos, productos integrales, verduras de hoja verde oscura y frutas deshidratadas. Sin embargo, el organismo no absorbe el hierro de origen vegetal (hierro no hemo) con la misma facilidad que el de origen animal (hierro hemo). Por ello, el consumo recomendado de hierro para los vegetarianos es casi el doble del recomendado para los no vegetarianos.
La absorción del hierro no hemo está influenciada por diversos componentes de la dieta. Los principales inhibidores son el fitato o ácido fítico (presente en legumbres, frutos secos, cereales integrales y salvado sin procesar) y los polifenoles (en té, café, cacao y vino tinto). La hidratación y germinación de legumbres, granos y semillas, así como la levadura de pan, reducen los niveles de fitatos. Los oxalatos, presentes en espinacas y acelgas, también pueden inhibir la absorción, aunque su efecto es insignificante. Por otra parte, el mayor potenciador de la absorción de hierro es la vitamina C, que puede incrementarla hasta en 6 veces, especialmente en personas con bajas reservas de hierro. Para ayudar a la absorción, se recomienda comer alimentos ricos en vitamina C (pimientos, fresas, cítricos, tomates, repollo y brócoli) junto con alimentos que contengan hierro.
Se cree comúnmente que los vegetarianos y veganos son más propensos a la deficiencia de hierro. Sin embargo, estas dietas contienen tanto o más hierro que las dietas omnívoras, aunque el 100% del hierro de los vegetales es no hemo. Un metaanálisis de 2018 sugiere que, dado que niveles excesivos de hierro (particularmente hemo) pueden tener efectos perjudiciales al inducir estrés oxidativo y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer, se debería considerar tomar más alimentos de origen vegetal y menos carne. La absorción de hierro no hemo se regula estrictamente, aumentando cuando el organismo lo requiere, a diferencia del hierro hemo que se absorbe independientemente de las necesidades.
El zinc ayuda al organismo a producir proteínas y a desarrollar células, y favorece el sistema inmunitario y la visión. Al igual que el hierro, el zinc tampoco se absorbe tan fácilmente de las fuentes vegetales como de los productos animales. Fuentes para pescetarianos incluyen pescado, cangrejo y camarón; para quienes consumen lácteos, el queso y el yogur son opciones. Las fuentes vegetales incluyen granos integrales, productos de soja, lentejas, frijoles, frutos secos y germen de trigo.
Yodo
Las hormonas tiroideas, que controlan el metabolismo del cuerpo y desempeñan un papel importante en el desarrollo muscular, están compuestas en parte de yodo. El yodo puede añadirse fácilmente a los alimentos utilizando sal yodada. Los mariscos y los lácteos también son fuentes de yodo. Las personas que no consumen estos productos pueden correr el riesgo de una deficiencia de yodo si no utilizan sal yodada. La deficiencia de yodo puede provocar bocio. Las algas son una opción vegetariana para aportar yodo a la alimentación.
Anemia: Definición y Causas
Según Medline, la anemia es una enfermedad caracterizada por la carencia de glóbulos rojos sanos, produciendo un déficit en la concentración de oxígeno en sangre. La manifestación más común es la anemia por déficit de hierro.
Tipos de Anemia
La anemia se clasifica en diversos tipos, entre los que destacan:
- Anemia por déficit de vitaminas o minerales, tales como la vitamina B12, ácido fólico o hierro.
- Anemia producida por la cronicidad de otras enfermedades.
- Anemia derivada por estructura de los glóbulos rojos.
- Anemia producida por una alteración en la absorción intestinal.
- Anemia por anomalías genéticas o autoinmunitarias.
La zona del cuerpo encargada de la mayor parte de la producción de glóbulos rojos es la médula ósea. Estas células sanguíneas tienen una duración de entre 90 a 120 días, siendo luego eliminadas por el organismo para dar lugar a la producción de nuevos glóbulos rojos mediante la acción de la eritropoyetina, hormona sintetizada en los riñones. La hemoglobina, proteína localizada en el interior de los glóbulos rojos, es la encargada del transporte del oxígeno y la responsable del color rojizo de la sangre. El déficit de este componente es la causa de la anemia.
Causas Frecuentes de Anemia
Entre las causas más frecuentes de anemia se incluyen:
- El déficit de hierro, ácido fólico y vitamina B12.
- Ingesta de cierta medicación.
- Alteraciones autoinmunitarias.
- Enfermedades crónicas.
- Anemias hereditarias (anemia drepanocítica o talasemia).
- Gestación.
- Alteraciones de la médula ósea.
- Disminución paulatina del volumen sanguíneo debido a menstruación o úlceras estomacales.
- Pérdida de gran cantidad de sangre.
La sintomatología varía dependiendo de la gravedad de la enfermedad, diferenciándose una manifestación clínica leve al inicio (sensación de debilidad, cefaleas, dificultad de concentración, irritabilidad, disminución del apetito, hormigueo en extremidades) y una manifestación de síntomas graves (consumo de hielo, hipotensión ortostática, palidez, uñas quebradizas, inflamación de la lengua, entre otros).
Para un correcto diagnóstico, se realizan pruebas como analíticas sanguíneas y exploraciones físicas. El tratamiento se enfoca en tratar la causa de la anemia mediante transfusión de sangre, administración de medicación inhibidora del sistema inmunitario, administración de eritropoyetina sintética o consumo de suplementos de vitaminas y minerales (hierro, vitamina B12 y ácido fólico). Es importante destacar que cuando ya se padece anemia, ninguna dieta, por más rica en carne o en lentejas que sea, puede revertirla, y se debe tratar con fármacos.

Consideraciones Nutricionales Específicas
Embarazo y Lactancia
El feto depende de la madre como fuente de cobalamina. Las embarazadas con dietas vegetarianas, y sobre todo veganas, deberán garantizar un consumo mínimo de vitamina B12 durante la gestación y la lactancia (generalmente mediante la ingesta de suplementos) para favorecer un desarrollo óptimo del feto y evitar daños irreparables del sistema nervioso central. Los lactantes nacidos de madres vegetarianas con niveles insuficientes de CBL tienen riesgo de deficiencia de CBL, especialmente si reciben lactancia materna exclusiva y prolongada. La exposición insuficiente del feto a la CBL se ha asociado con bajo peso al nacimiento, defectos del tubo neural, desarrollo posterior de diabetes tipo 2 y alteraciones cognitivas a largo plazo.
El cuadro clínico de deficiencia de B12 en lactantes, reversible con el aporte de CBL, puede aparecer meses después del nacimiento y consiste en irritabilidad, anorexia, apatía, vómitos y signos regresivos del desarrollo motor, asociados a retraso del crecimiento y alteraciones neurológicas como hipotonía-hiporreflexia y coreoatetosis, sumándose hiperpigmentación y alteraciones hematológicas típicas. La ingesta de grandes cantidades de folato, así como la ferropenia (común en las dietas vegetarianas), pueden enmascarar los efectos hematológicos que ocasiona la deficiencia de CBL. La leche humana es deficitaria en vitamina D y ácido fólico, por lo que se recomienda el consumo de suplementos durante el periodo exclusivo de lactancia.
¿Cómo hacer una DIETA BASADA EN PLANTAS CORRECTAMENTE?
Niños y Adolescentes
Para los niños y adolescentes, una dieta vegetariana debidamente planificada puede ser saludable y beneficiosa, disminuyendo el riesgo de sobrepeso, favoreciendo un desarrollo físico óptimo y reduciendo el riesgo de enfermedades metabólicas o cardiovasculares. Sin embargo, los niños y adolescentes veganos o con dietas con insuficiente cantidad de CBL deben consumir regularmente una fuente fiable de esta vitamina que aporte entre 6-9 μg/día. La incidencia de deficiencia de esta vitamina en niños puede alcanzar el 50% en aquellos que iniciaron una dieta vegetariana tardíamente y hasta un 67% en los que la iniciaron al nacimiento.
La deficiencia de zinc en la niñez temprana se asocia con anorexia, menor crecimiento lineal e inmunidad disminuida. Para evitar el déficit de hierro y zinc en este grupo etario, se recomienda consumir cereales fortificados y lácteos (si aplica), hidratar las legumbres secas antes de cocinar y desechar el agua de hidratación (ya que contiene fitatos), sustituir el consumo de té y café (que disminuyen la absorción de hierro no hemo) en las comidas por jugos altos en vitamina C (que incrementan la absorción del hierro no hemo), y consumir abundantes frutas y verduras.
Los adolescentes vegetarianos suelen tener un consumo mayor de fibra, vitamina C, hierro, ácido fólico y vitamina A, además de consumir más frutas y verduras y menos dulces o comida rápida.
Adultos Mayores
En adultos mayores, algunos estudios han mostrado que sujetos que consumieron una dieta vegetariana auto-seleccionada con baja ingesta proteica (0,8 g/kg/peso día) mostraron una disminución en la masa libre de grasa después de 12 semanas de entrenamiento de resistencia. La ingesta de proteínas de buen valor biológico puede comprometerse en los vegetarianos si la dieta no ha sido asesorada por expertos en nutrición.
Suplementación Dietética
Los suplementos dietéticos son productos complementarios a la dieta, elaborados a base de nutrientes y elementos presentes en los alimentos. Su propósito es la sustitución o aumento de algún componente necesario en el organismo para mantener un correcto estado nutricional. Contienen en su mayoría vitaminas, minerales, aminoácidos, artículos botánicos y ácidos grasos esenciales. No son medicamentos, pero su consumo debe estar supervisado por un profesional de la salud.
Los suplementos de hierro podrían producir un aumento en la concentración de hemoglobina, reduciendo así el riesgo de desarrollar anemia. Sin embargo, es necesario realizar una anamnesis acabada de los alimentos consumidos y recomendar aquéllos fortificados o con mayor concentración de nutrientes para evitar carencias a largo plazo. La información debe ser individualizada según el tipo de dieta vegetariana, edad del paciente, habilidades personales en la preparación de alimentos y nivel de actividad. Siguiendo una alimentación adecuada, no es necesario el consumo de suplementos alimentarios a menos que existan patologías diagnosticadas en exámenes de inicio o si se identifica una deficiencia.
Densidad Mineral Ósea (DMO) y Dietas Vegetarianas
La densidad mineral ósea (DMO) es menor en un 4% en los vegetarianos que en los omnívoros, lo que infiere que el riesgo relativo de fractura en los veganos es un 10% mayor. Sin embargo, es importante distinguir entre veganos y lacto-ovo-vegetarianos, ya que este último grupo incluye productos lácteos y huevos. Un metaanálisis encontró que la mayor parte de la disminución de la DMO se debió principalmente a una dieta vegana. Existe controversia sobre si los vegetarianos tienen un mayor riesgo de mala salud ósea. Con respecto a la vitamina D, los vegetarianos tienen una menor ingesta de esta, pero no necesariamente un menor nivel de 25-hidroxivitamina D en suero/plasma en comparación con los omnívoros.
Consejos para una Dieta Vegetariana Saludable
Para obtener el máximo provecho de una dieta vegetariana, se recomienda:
- Elegir una buena variedad de alimentos vegetales saludables, incluyendo frutas y verduras enteras, granos o cereales integrales, frutos secos y legumbres (lentejas, frijoles, cacahuetes).
- Reducir las opciones menos saludables como bebidas endulzadas con azúcar, jugos de frutas y granos o cereales refinados.
- Considerar la asistencia de un dietista diplomado para crear un plan de alimentación vegetariana adecuado y personalizado.
Cuantos más alimentos se eliminen de la dieta, más difícil será obtener todos los nutrientes necesarios. Por ejemplo, una dieta vegana elimina las fuentes naturales de vitamina B12 y productos lácteos, que son buenas fuentes de calcio, lo que hace imprescindible la planificación y, a menudo, la suplementación.
Cantidades diarias recomendadas (basadas en una dieta de 2000 calorías)
| Grupo de alimentos* | Cantidad diaria |
|---|---|
| Verduras | 2 1/2 tazas al día |
| Frutas | 2 tazas al día |
| Granos o cereales (en su mayoría integrales) | 6 1/2 onzas (184 g) al día |
| Lácteos | 3 tazas al día |
| Proteínas | 3 1/2 onzas (100 g) al día |
| Aceites | 27 gramos al día |
*Se presupone que todos los alimentos son ricos en nutrientes, magros o bajos en grasa y se preparan sin agregados de grasas, azúcares, almidones refinados o sal. (Fuente: 2020-2025 Dietary Guidelines for Americans)
La Anemia como Problema de Salud Pública
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la anemia, además de ser un indicativo de desnutrición y mala calidad de vida, constituye un grave problema de salud pública debido al alto porcentaje de población afectada. Presenta elevados niveles de prevalencia a nivel mundial: el 42% de los niños menores de 5 años sufren de anemia, así como 4 de cada 10 mujeres embarazadas. Esto puede dar lugar a recién nacidos de bajo peso, retrasos en el crecimiento y el desarrollo cognitivo, bajo rendimiento académico e índice de masa corporal elevados en la niñez debido a la nula realización de ejercicio físico por fatiga.
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