La dieta basada en plantas ha ganado atención como un posible enfoque complementario para el manejo de la artritis reumatoide (AR), una enfermedad autoinmune crónica que causa inflamación y dolor en las articulaciones. Diversas investigaciones sugieren que este tipo de alimentación podría ofrecer beneficios significativos en la reducción de síntomas y factores de riesgo asociados a esta condición.

Comprendiendo la Artritis Reumatoide y sus Complicaciones
La artritis reumatoide se caracteriza por una inflamación crónica de las articulaciones, que puede llevar a hinchazón, rigidez y dolor, afectando comúnmente las articulaciones de manos y pies. Históricamente, el término médico fue acuñado por Alfred B Garrod en 1859, derivando de las raíces griegas artr- (articulación), -itis (inflamación) y rheuma/rheumatos (flujo). Además de los síntomas articulares, la AR se asocia a un aumento del riesgo de aterosclerosis (endurecimiento de las arterias) y enfermedades cardiovasculares. Aunque el vínculo exacto no se conoce plenamente, los investigadores sugieren que el desequilibrio de grasas en la sangre observado en pacientes artríticos podría ser una explicación clave. Actualmente, no existe una cura para la AR, por lo que los tratamientos se centran en aliviar el dolor, la rigidez y mejorar la movilidad.
La Ciencia Detrás de las Dietas Basadas en Plantas y la Artritis Reumatoide
Primeras Evidencias del Instituto Karolinska y el Proyecto CVDIMMUNE
Una investigación financiada por la Comisión Europea, llevada a cabo en el Instituto Karolinska de Suecia en el marco del proyecto CVDIMMUNE, dirigido por Johan Frostegård, observó que una dieta vegetariana sin gluten podría ser beneficiosa para pacientes con artritis reumatoide. El estudio de un año reveló una disminución de la lipoproteína de baja densidad (LDL) y de los niveles de LDL oxidada, así como un aumento de anticuerpos naturales ateroprotectores contra la fosforilcolina («anti-PC»). Estos resultados, comparados con un grupo de control que siguió consejos dietéticos habituales, indicaron que los pacientes con dieta vegetariana estricta presentaron niveles más bajos de colesterol de LDL oxidada y niveles más altos de anti-PC. Asimismo, los síntomas de la artritis reumatoide eran más marcados en el grupo de control, lo que sugiere un posible efecto positivo de la alimentación vegetariana. El profesor Frostegård señaló que estos hallazgos «sugieren un mecanismo nuevo por el que puede potenciarse el nivel de anticuerpos protectores naturales».

Investigaciones Recientes y Hallazgos Consistentes
La ciencia ha promovido durante mucho tiempo los beneficios de una dieta saludable para combatir la inflamación, especialmente aquellas bajas en grasas saturadas y azúcares agregados, y altas en frutas, vegetales, proteínas magras y granos integrales. Esto ha llevado a que personas con tipos inflamatorios de artritis consideren dietas vegetarianas (sin carne) o veganas (sin ningún producto de origen animal, incluidos carne, huevos y lácteos) para controlar mejor su enfermedad.
Un estudio reciente, llevado a cabo por investigadores del Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM) y publicado en el *American Journal of Lifestyle Medicine*, concluyó que una dieta vegana baja en grasas y sin restricción calórica mejora el dolor articular en pacientes con artritis reumatoide. Este estudio aleatorizado cruzado asignó a 44 mujeres con AR a una dieta vegana baja en grasas durante 16 semanas, eliminando después alimentos desencadenantes comunes (cereales con gluten, nueces, cítricos, chocolate). Los resultados mostraron una reducción promedio de 2 puntos en el Puntaje de Actividad de la Enfermedad-28 (DAS28), un indicador de dolor y actividad inflamatoria, en comparación con una disminución de 0.3 puntos en la fase de placebo. El número promedio de articulaciones inflamadas disminuyó de 7.0 a 3.3 en la fase vegana, mientras que aumentó en el grupo de placebo. El Dr. Neal D. Barnard, autor principal del estudio y presidente del PCRM, afirmó que «una dieta basada en plantas podría ser la receta para aliviar el dolor en las articulaciones de millones de personas que padecen artritis reumatoide».
*VQ* Entrevista Dr. Neal Barnard - Revirtiendo enfermedades con dieta saludable y vegana
Además de la reducción del dolor y la inflamación, el estudio del PCRM también observó que el peso corporal de los participantes disminuyó aproximadamente 14 libras en promedio con la dieta vegana, en comparación con un aumento de 2 libras con la dieta placebo. La pérdida de peso es un beneficio adicional, ya que el exceso de peso corporal aumenta el riesgo de desarrollar AR y disminuye la probabilidad de superar la enfermedad.
El ensayo de control aleatorizado Plants for Joints también respalda estos hallazgos, mostrando que un programa de estilo de vida de 16 semanas, basado en una alimentación integral basada en vegetales, actividad física y control del estrés, mejoró los síntomas de la artritis reumatoide, la pérdida de peso y los niveles de colesterol [1]. Previamente, una dieta vegana baja en grasas ya había demostrado reducir los síntomas y marcadores de inflamación de la artritis reumatoide [2,3].
Mecanismos Propuestos para la Mejora
Los expertos proponen varios mecanismos por los cuales las dietas basadas en plantas pueden ser beneficiosas:
- Reducción de la inflamación: Las dietas ricas en vegetales ayudan a reducir los puntajes inflamatorios y marcadores como la proteína C reactiva (PCR). La eliminación de fuentes excesivas de sodio, grasas saturadas y trans (en carnes rojas y lácteos) y azúcares añadidos, que se encuentran en alimentos procesados, puede proporcionar un alivio significativo de los síntomas inflamatorios.
- Asociación con un IMC más bajo: Las dietas basadas en vegetales están asociadas con un Índice de Masa Corporal (IMC) más bajo, lo que es crucial ya que el exceso de peso corporal agrava la AR.
- Promoción de bacterias intestinales saludables: Algunos estudios sugieren que el microbioma intestinal desempeña un papel clave en la artritis reumatoide y la inflamación. Las dietas basadas en frutas, verduras, granos y legumbres promueven una flora intestinal beneficiosa.
La coautora del estudio, Hana Kahleova, directora de investigación clínica del Comité de Médicos de Medicina Responsable, enfatiza que «una dieta basada en frutas, verduras, granos y legumbres puede ser de gran ayuda para las personas con artritis reumatoide».
Consideraciones Adicionales sobre las Dietas Veganas
Beneficios Generales y Posibles Desafíos Nutricionales
Adoptar una dieta vegana o vegetariana puede ofrecer beneficios no relacionados con la inflamación. Sin embargo, también presenta posibles inconvenientes. Los vegetarianos, y especialmente los veganos, pueden tener niveles bajos de vitaminas B-12 y D, calcio y ácidos grasos esenciales. Estas vitaminas y minerales son cruciales para la salud ósea, y los bajos niveles de ácidos grasos se asocian a factores de riesgo cardiovascular grave. Los veganos también pueden tener niveles más altos de homocisteína, un aminoácido vinculado con enfermedades cardíacas, y niveles más bajos de HDL (colesterol "bueno"). Por ello, si se opta por una dieta vegana o vegetariana, es posible que sea necesario tomar algunos suplementos, como sugiere Kim Larson, RDN, CD, CSSD de la Academia de Nutrición y Dietética.
Un Enfoque de Estilo de Vida: Qué Comer y Cómo Empezar
En las dietas basadas en plantas, el enfoque no solo está en lo que se evita (carnes, huevos y lácteos), sino también en lo que se consume. Es fundamental integrar más frutas, vegetales, legumbres, frutos secos, semillas y granos integrales (como arroz integral y cebada), en lugar de carbohidratos refinados. Además, cualquier dieta puede beneficiarse de los efectos antiinflamatorios de ciertos aceites, como el aceite de oliva extra virgen, que puede tener un efecto similar al del ibuprofeno, según Larson.
Para aquellos interesados en probar una dieta vegana o vegetariana, se aconseja comenzar gradualmente, por ejemplo, con un "lunes sin carne" y aumentando progresivamente las comidas sin carne, como sugiere Rene Ficek, RD, nutricionista jefe. Incluso si se desea seguir comiendo carne, se puede reducir su cantidad, priorizando los vegetales en el plato, como en revueltos o ensaladas abundantes. Es importante recordar que no es necesario adoptar una actitud de "todo o nada" para obtener los beneficios de una dieta basada mayormente en plantas.
Suplementos Específicos para la Salud Articular en Dietas Veganas
Mantener una buena salud articular es vital, y aunque una dieta vegana bien diseñada es fundamental (siempre complementada con vitamina B12), algunos suplementos específicos pueden ser de gran ayuda, especialmente para aquellos con restricciones dietéticas. A continuación, se detallan algunos:
- Extracto de Cúrcuma + Piperina: La cúrcuma es conocida por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, útiles en casos de artritis y otras dolencias inflamatorias. La piperina mejora significativamente su absorción y eficacia.
- Harpagofito: La raíz de harpagofito está indicada como antirreumático, especialmente en casos de artritis, gota, lumbago y otras afecciones inflamatorias.
- Ácido Hialurónico: Ayuda a recuperar la viscosidad y elasticidad de las articulaciones, disminuyendo el dolor y mejorando la movilidad al actuar como lubricante para cartílagos y ligamentos.
- Omega-3 Vegano: Aunque los omega-3 se encuentran comúnmente en el pescado, las opciones veganas (derivadas de algas) son cruciales para reducir la inflamación y el desgaste del cartílago, especialmente en dietas donde no se consume pescado.
- Vitaminas Específicas:
- Vitamina C: Participa en la síntesis de colágeno, mitiga el daño en los condrocitos (células del cartílago) y reduce la inflamación, previniendo la osteoartritis.
- Vitamina K2: Juega un papel importante en la fijación del calcio en los huesos, evitando que se deposite en lugares incorrectos como arterias o riñones. Bajos niveles se asocian a mayor desgaste del cartílago y osteoartritis.
- Vitamina D3: Contribuye a la absorción y utilización normal de calcio y fósforo, esencial para la salud ósea y articular.
Además de la suplementación, realizar actividad física regular, preferiblemente de fuerza o impacto, y asegurar que la dieta vegana sea equilibrada y esté bien diseñada, son pilares para una buena salud articular.

Limitaciones y Perspectivas Futuras de la Investigación
A pesar de los hallazgos prometedores, es importante considerar las limitaciones de la evidencia actual. Los resultados de los estudios sobre el impacto de las dietas en la inflamación son desiguales. Un metanálisis de 2017 de 17 estudios encontró que seguir una dieta vegetariana o vegana durante dos o más años se asociaba con niveles de PCR más bajos. Sin embargo, en tres de esos estudios, una dieta vegetariana también se relacionó con el aumento de los niveles de otro biomarcador inflamatorio, la IL-6. Los autores de dicho estudio advierten que estos resultados deben interpretarse con precaución y se necesitan más investigaciones.
Una revisión sistemática de 2022 realizada por la Colaboración Cochrane evaluó 15 estudios sobre intervenciones dietéticas para la artritis reumatoide. Se incluyeron 14 ensayos controlados aleatorizados (ECA) y un ensayo clínico controlado (ECC) con un total de 837 pacientes. Sin embargo, debido a la heterogeneidad de las intervenciones y los resultados, el desequilibrio basal y el informe inadecuado de los datos, no se pudieron calcular efectos generales. La revisión concluyó que los efectos de la manipulación alimentaria, incluyendo dietas vegetariana, mediterránea, elemental y de eliminación, en la artritis reumatoide son todavía inciertos debido a que los estudios incluidos fueron ensayos pequeños, únicos y con riesgo de sesgo moderado a alto [4].
Es crucial destacar que, si bien las intervenciones dietéticas pueden ser beneficiosas y ayudar a controlar los síntomas al eliminar alimentos que pueden agravarlos, «es probable que no puedan controlar los síntomas por sí solas sin un tratamiento médico tradicional alternativo», según la nutricionista Kristin Kirkpatrick. Además, algunos estudios no aclaran si los beneficios observados provienen directamente de la dieta vegana, de la restricción de alimentos desencadenantes, o si la pérdida de peso es el factor principal, como señaló el Dr. Daniel H. Solomon de la Harvard Medical School. No hay un consenso claro en la literatura médica sobre qué enfoque dietético es el mejor para todos los pacientes con AR.
Referencias
- Walrabenstein W, Wagenaar CA, van der Leeden M, et al. A multidisciplinary lifestyle program for rheumatoid arthritis: the Plants for Joints randomized controlled trial. Rheumatology (Oxford). 2023;001-9. doi:10.1093/rheumatology/keac693
- McDougall J, Bruce B, Spiller G, Westerdahl J, McDougall M. Effects of a very low-fat, vegan diet in subjects with rheumatoid arthritis. J Altern Complement Med. 2002;8(1):71-75. doi:10.1089/107555302753507195
- Barnard N, Levin S, Crosby L, Flores R, Holubkov R, Kahleova H. A randomized, crossover trial of a nutritional intervention for rheumatoid arthritis. Am J Lifestyle Med. 2022;0(0). doi:10.1177/15598276221081819
- Hagen KB, Byfuglien MGjeitung, Falzon L, Olsen SUrke, Smedslund G. Dietary interventions for rheumatoid arthritis. Cochrane Database of Systematic Reviews 2022, Issue 3. Art. No.: CD006400.