La artritis reumatoide (AR) es un trastorno inflamatorio crónico de origen autoinmunitario cada vez más habitual en la población adulta y de edad avanzada en los países desarrollados. La inflamación persistente y la deformación de las articulaciones de manos y pies son características ampliamente conocidas de esta afección. El término médico, que proviene de las raíces griegas "artr-" (articulación) e "-itis" (inflamación), junto con "rheuma/rheumatos" (flujo), fue utilizado inicialmente por el médico británico Alfred B. Garrod en 1859.
Una dieta basada en vegetales puede ser decisiva a la hora de aliviar los síntomas de dolor asociados a la artritis reumatoide. La revisión de estudios científicos liderada por Neal D. Barnard, médico y presidente del Comité de Médicos por una Medicina Responsable, junto con otros expertos, ha explorado el potencial de las dietas basadas en plantas en el manejo de esta enfermedad.

Beneficios Científicamente Observados de las Dietas Basadas en Plantas
La investigación ha identificado varios beneficios clave de las dietas basadas en plantas para las personas con artritis reumatoide:
Reducción de la Inflamación
Uno de los primeros beneficios observados científicamente es que las dietas basadas en plantas ayudan a reducir la inflamación sistémica. Por ejemplo, un estudio de 2015 encontró que los participantes que siguieron una intervención dietética basada en vegetales durante dos meses experimentaron reducciones significativas en sus puntajes inflamatorios en comparación con aquellos que consumían dietas más ricas en grasas y productos de origen animal. Otros estudios han correlacionado dietas altas en grasas y carnes procesadas con marcadores inflamatorios elevados, como la proteína C reactiva (PCR).
Disminución del Dolor y la Inflamación Articular Específica
Más concretamente, se ha observado que las dietas basadas en vegetales reducen el dolor y la inflamación directamente relacionados con la artritis reumatoide. Un ensayo clínico aleatorio analizó los efectos de una dieta vegana baja en grasa en personas con AR de moderada a severa. Tras solo cuatro semanas de alimentación vegana, los participantes reportaron mejoras significativas en la rigidez matutina, el dolor articular, la sensibilidad y la inflamación de las articulaciones.

Asociación con un Índice de Masa Corporal (IMC) más Bajo
Una tercera observación científicamente constatada es que las dietas basadas en vegetales están asociadas con un Índice de Masa Corporal (IMC) más bajo. El exceso de peso corporal aumenta el riesgo de desarrollar artritis reumatoide y disminuye la probabilidad de una mejor evolución de la enfermedad una vez que aparecen los síntomas iniciales. Un estudio de 2018 revisado por el equipo del doctor Neal D. Barnard respaldó esta observación.
Promoción de Bacterias Intestinales Saludables
Finalmente, basándose en estudios publicados, los autores recuerdan que las dietas basadas en vegetales promueven un microbioma intestinal saludable. Algunas investigaciones sugieren que el microbioma puede desempeñar un papel clave en la artritis reumatoide y la inflamación asociada. «Una dieta basada en frutas, verduras, granos y legumbres puede ser de gran ayuda para las personas con artritis reumatoide», afirma Hana Kahleova, coautora del estudio y directora de investigación clínica del Comité de Médicos de Medicina Responsable.
Estudios Clave y Evidencia Científica
Un estudio publicado en el American Journal of Lifestyle Medicine, llevado a cabo por investigadores del Comité de Médicos por una Medicina Responsable, demostró que una dieta vegana baja en grasas y sin restricciones calóricas mejora el dolor articular en pacientes con artritis reumatoide. El doctor Neal Barnard, autor principal del estudio, señaló: “Una dieta basada en plantas podría ser la receta para aliviar el dolor de las articulaciones para millones de personas que sufren de artritis reumatoide.”
En este estudio, 44 adultos con diagnóstico de artritis reumatoide fueron asignados a uno de dos grupos durante 16 semanas. El primer grupo siguió una dieta vegana durante cuatro semanas, seguida de una fase de eliminación de alimentos y posterior reintroducción. El segundo grupo siguió una dieta sin restricciones con un placebo. Durante la fase vegana, el Puntaje de Actividad de la Enfermedad-28 (DAS28), que evalúa el dolor, la inflamación y la PCR, disminuyó en promedio 2 puntos, indicando una reducción significativa del dolor articular, en comparación con una disminución de solo 0.3 puntos en el grupo placebo. El número promedio de articulaciones inflamadas se redujo de 7.0 a 3.3 en la fase vegana, mientras que aumentó de 4.7 a 5 en la fase placebo.
Adicionalmente, el peso corporal disminuyó en promedio 14 libras (aproximadamente 6.35 kg) en el grupo vegano, frente a un aumento de alrededor de 2 libras (aproximadamente 0.9 kg) en el grupo placebo.

Otro estudio pequeño con mujeres, publicado en el mismo journal, sugiere que adoptar una dieta vegana baja en grasas y luego eliminar alimentos desencadenantes específicos puede reducir drásticamente los síntomas de la artritis reumatoide en unos meses. Los investigadores asignaron a 44 mujeres a una dieta vegana baja en grasas durante 16 semanas, seguida de la eliminación de alimentos desencadenantes comunes como cereales con gluten, nueces, cítricos y chocolate. Un grupo de control siguió una dieta placebo. Un total de 32 pacientes completaron el estudio, con una edad media de 57 años. Los pacientes toleraron bien la dieta, y el mensaje para los médicos es alentar a los pacientes a considerar cambios dietéticos antes de recurrir a la medicación.
Revisión Sistemática Cochrane
Una revisión sistemática de 2021 realizada por Philippou et al., y otra revisión de la Colaboración Cochrane (Hagen et al., 2022) sobre intervenciones dietéticas para la artritis reumatoide, han analizado la evidencia existente. La revisión Cochrane incluyó catorce Ensayos Controlados Aleatorizados (ECA) y un Ensayo Clínico Controlado (ECC), con un total de 837 pacientes. Debido a la heterogeneidad de las intervenciones y los resultados, el desequilibrio basal y el informe inadecuado de los datos, no se calcularon efectos generales. Un único ensayo con riesgo de sesgo moderado encontró que el ayuno seguido de un régimen dietético vegetariano podía aliviar el dolor, pero no la función física o la rigidez matinal inmediatamente después de la intervención. Otro ensayo similar halló que un régimen dietético mediterráneo cretense de 12 semanas podía aliviar el dolor, pero no la función física o la rigidez. Ensayos que compararon dietas elementales con dietas estándar no informaron diferencias significativas. Los efectos de las dietas vegetariana estricta y de eliminación son inciertos debido a informes insuficientes de datos, y los efectos generales de la manipulación alimentaria en la AR siguen siendo inciertos debido a estudios pequeños y con riesgo de sesgo moderado a alto.
Consideraciones Adicionales y Posibles Inconvenientes
Si bien las dietas basadas en plantas ofrecen beneficios potenciales, es importante considerar otros aspectos:
Beneficios No Relacionados con la Inflamación
Dejar de comer carne puede tener beneficios adicionales para la salud, más allá de la reducción de la inflamación.
Posibles Inconvenientes Nutricionales
Los vegetarianos, y especialmente los veganos, pueden presentar niveles bajos de vitamina B-12, vitamina D, calcio y ácidos grasos esenciales. Estas deficiencias pueden afectar la salud ósea y aumentar el riesgo cardiovascular. Los veganos también pueden tener niveles más altos de homocisteína y niveles más bajos de colesterol HDL ("bueno"). Por ello, es posible que necesiten tomar suplementos, como vitamina B-12, para mantener una salud óptima.

Estilo de Vida y Enfoque Dietético
Adoptar una dieta vegana o vegetariana implica no solo evitar ciertos alimentos, sino también incorporar una mayor cantidad de frutas, verduras, legumbres, frutos secos, semillas y granos integrales. El aceite de oliva extra virgen, por ejemplo, puede ayudar a reducir la inflamación y tener un efecto similar al del ibuprofeno.
Se aconseja un enfoque gradual, como comenzar con un "lunes sin carne" y aumentar progresivamente las comidas sin carne. No es necesario adoptar una actitud de "todo o nada" para recibir los beneficios de una dieta basada mayormente en plantas.
Suplementos y Recomendaciones para la Salud Articular en Veganos
Para las personas que siguen dietas veganas, la elección de suplementos para la salud articular puede ser más específica. Algunos suplementos que pueden ayudar a mejorar la salud articular incluyen:
- Extracto de Cúrcuma + Piperina: La cúrcuma es conocida por sus propiedades antiinflamatorias, y la piperina mejora su absorción y eficacia.
- Harpagofito: La raíz de harpagofito está indicada como antirreumático y para dolencias inflamatorias como la artritis y el lumbago.
- Ácido Hialurónico: Ayuda a recuperar la viscosidad y elasticidad de las articulaciones, disminuyendo el dolor y mejorando la movilidad, actuando como lubricante.
- Omega 3 Vegano: Dado que los veganos no consumen pescado, fuente principal de Omega 3, los suplementos veganos de Omega 3 son importantes para reducir la inflamación y el desgaste del cartílago.
Para mantener una buena salud articular, se recomienda realizar actividad física, preferiblemente de fuerza o impacto. La dieta vegana debe ser equilibrada y bien diseñada, asegurando la suplementación con vitamina B-12. Otras vitaminas importantes para la salud articular incluyen:
- Vitamina C: Participa en la síntesis de colágeno, mitiga el daño en los condrocitos (células del cartílago) y reduce la inflamación.
- Vitamina K2: Es crucial para la fijación del calcio en los huesos y su correcta deposición, evitando calcificaciones en lugares incorrectos.
- Vitamina D3: Contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y fósforo, esenciales para la salud ósea y articular.
Caso clínico: Importancia de la dieta en la artritis reumatoide
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