Jugar con harina es una actividad altamente beneficiosa y divertida para los niños pequeños, estimulando sus sentidos y desarrollo de forma lúdica. Esta propuesta ofrece una experiencia creativa que puede realizarse fácilmente en casa.

Objetivos y Beneficios de la Actividad
Esta actividad, similar a amasar pan o base de pizza, es una forma de juego sensorial que encanta a todos. Sus principales objetivos y beneficios incluyen:
- Estimula el sentido del tacto de manera significativa.
- Desarrolla la motricidad fina, esencial para habilidades futuras.
- Es parecido a jugar con plastilina, pero sus cualidades físicas son diferentes, ofreciendo una nueva experiencia sensorial.
- Está diseñada para niños de 6 meses a 6 años.
- El material para la actividad es fácil de conseguir.
- El tiempo de preparación es de aproximadamente 10 minutos.
- La duración de la actividad es de unos 30 minutos.
La justificación de esta actividad radica en su capacidad para ofrecer un espacio de exploración y aprendizaje a través de la manipulación y el juego libre.
Materiales Necesarios
Para llevar a cabo esta enriquecedora actividad, se necesitarán los siguientes materiales, la mayoría de los cuales son fácilmente accesibles:
- Harina blanca
- Agua
- Sal
- Batas o delantales: Para proteger la ropa de los pequeños.
- Una bolsa de basura grande: Para proteger la superficie de trabajo.
- Un cubo: Para mezclar los ingredientes.
- Una cartulina (opcional): Para servir como base sobre la cual extender la masa.
- Colorantes alimenticios no tóxicos (opcional): Existen colorantes no tóxicos para estas actividades, que aunque son más difíciles de encontrar, le dan más color a la actividad.

Pasos para Realizar la Actividad
1. Protección del Niño y el Entorno
Lo primero que haremos será proteger la ropa del niño o niña. Para ello, podemos usar una bata o un delantal que evite manchas y suciedad.
2. Preparación del Área de Trabajo
Cogeremos la bolsa de basura y la abriremos usando unas tijeras. Una vez abierta, la extendemos sobre la mesa y la enganchamos a los bordes con unas pinzas o con celo para que no se mueva. Opcionalmente, colocaremos la cartulina sobre esta superficie protegida.
3. Preparación de la Pasta de Harina
Para preparar la pasta, cogeremos el cubo y añadiremos harina blanca mezclada con sal en las mismas proporciones. La sal es importante, ya que actuará como conservante. Después, añadir agua; la cantidad variará según la consistencia que se quiera lograr. Es fundamental que la masa no sea ni muy líquida ni muy densa, ya que se tendrá que poder extender sobre la cartulina. Propón a tu hijo o hija que te ayude en este paso, para ellos el juego comienza aquí. Una vez preparada, vuelca la masa sobre la cartulina, no hace falta que la pongas toda, podrás ir añadiendo mientras realizáis la actividad.
receta de masa de sal fácil!
4. Momento del Juego y Manipulación
Llega el momento de jugar: deja que tu hijo o hija manipulen la masa extendiéndola sobre la cartulina. Al principio, puedes mostrarle cómo ha de hacerlo, pero luego permítele explorar libremente las texturas y formas.
5. Añadiendo Color (Opcional)
Mientras el niño manipula la masa, coge el colorante alimenticio y sorprende a tu hijo o hija añadiéndolo encima de la masa. No hace falta usar una gran cantidad, con una pizca será suficiente. Para añadir el colorante, espolvoréalo sobre la masa, lo que permitirá nuevas exploraciones de color y mezcla.
6. Recogida y Limpieza
Cuando creas que ha llegado la hora de recoger, acércate a tu hijo y proponle que levante las manos y, en esa posición, se dirija hacia el lavabo para lavarse las manos. Acompáñalo como si fuera parte del juego. Luego, hay que sacarse la bata. Para una limpieza eficiente, recoged juntos el material: cogiendo la bolsa de basura por sus esquinas y cerrándola sobre sí misma, la mesa quedará completamente limpia.