Zonas y Objetos Clave en Dark Souls 3: Las Brasas

Las Brasas son objetos fundamentales en Dark Souls 3, otorgando poder a los campeones y atrayendo a los buscadores de almas. Estos objetos conceden la fuerza de la llama, aumentando al máximo los Puntos de Salud (PS) hasta la muerte del personaje. Además, la fuerza de fuego que otorgan hace visible la señal de invocación de un Latente, permitiendo que otros jugadores se unan en cooperativo. Sin embargo, es crucial tener precaución, ya que las brasas también atraen a los invasores.

Ilustración de un personaje de Dark Souls 3 sosteniendo una brasa brillante.

Efectos de las Brasas

El principal efecto de las brasas es la potenciación de la llama, lo que se traduce en un incremento significativo de los PS del jugador hasta que este muera. Este aumento de vitalidad es crucial para superar los desafíos más difíciles del juego.

Localización de las Brasas

Las brasas se pueden obtener de diversas maneras a lo largo del mundo de Dark Souls 3:

  • Algunos enemigos con ojos rojos pueden soltar brasas.
  • La Sirvienta del Santuario las vende desde el principio por 2500 almas cada una. Tras encontrar ciertas cenizas, su inventario se expande.
  • Se encuentran en cadáveres en el exterior del Santuario de Enlace.
  • Greirat las vende por 2000 almas cada una, y más tras regresar de ciertos saqueos.
  • En el Gran muro de Lothric, se hallan dos brasas en cadáveres en la plaza donde se enfrenta al caballero de armadura y alabarda.
  • En el Asentamiento de no muertos, se encuentran brasas en cadáveres en la plaza con la hoguera y numerosos enemigos, así como en otras ubicaciones como un puente frente a las alcantarillas o cerca de la zona del Caballero Precursor.
  • En el Camino de los Sacrificios, se pueden encontrar brasas en cadáveres, incluyendo una cerca de una hoguera con huecos con cruces de madera.
  • En el Torreón de Farron, una brasa se encuentra en un cadáver en medio del pantano, cerca de un cangrejo gigante. Dos más están en cadáveres en el puente donde se enfrenta al Demonio Salvaje.
  • Tras la hoguera "Perímetro de Torreón de Farron", hay una brasa en un cadáver.
  • Los Caballeros Negros y los Caballeros de la Catedral pueden soltar brasas.
  • En la Catedral de la Oscuridad, se encuentran brasas en cadáveres cerca de rezadores, dentro de la misma catedral, en la sala de la araña gigante, y en la zona elevada con sacerdotes y caballeros.
  • Parches vende cuatro brasas por 5000 almas cada una.
  • Los esqueletos de las Catacumbas de Carthus y del Lago Ardiente pueden soltarlas.
  • En las escaleras de las Catacumbas de Carthus, cerca de donde cae la bola de cadáveres, hay una brasa.
  • En las Catacumbas de Carthus, hay brasas en cadáveres en estrechos pasillos y cerca de los barrotes donde invade el Asesino de Caballero Tsorig.
  • En el Lago Ardiente, se encuentran brasas en cadáveres cerca del primer mini-demonio de fuego, en pasillos donde caen masas oscuras, en callejones sin salida, y en la segunda sala recubierta de lava.
  • En Irithyll del Valle Boreal, hay brasas en cadáveres en la zona donde se crea un atajo abriendo una puerta metálica, en el patio de los gigantes (dos en cadáveres), y en la zona de los tejados de camino a Anor Londo.
  • En la Mazmorra de Irithyll, una brasa se encuentra en un cadáver en la zona de los carceleros.

Progresión y Jefes Iniciales

La aventura comienza a menudo con el enfrentamiento a Gundyr, el Guardián del Nexo, un jefe ideal para aprender a evadir ataques y gestionar la energía. Tras derrotarlo, se accede al Santuario de Enlace, donde se puede mejorar al personaje y encontrar NPCs útiles como la Guardiana del Fuego, la Sirvienta del Santuario y el herrero Andre.

Ilustración conceptual de Gundyr, el Guardián del Nexo.

Continuando hacia el Gran Muro de Lothric, nos encontramos con la Catedral y el jefe Vordt del Valle Boreal. Este jefe requiere atención a la guardia debido a sus fuertes ataques y su modo furioso tras perder el 50% de su vida. La clave es esquivar y atacar desde su retaguardia.

Un jefe opcional en el Asentamiento de los No Muertos es el Sabio de Cristal. Tras pasar el Camino de los Sacrificios y el Gran Pantano, se accede a esta zona. Si se está con brasa, se puede invocar a Eygon de Carim para ayudar en la batalla, siempre que se haya liberado a Irina de Carim.

Tras derrotar al Sabio de Cristal, el camino lleva a la Catedral de la Oscuridad, donde espera el jefe Diáconos de la Oscuridad. Este jefe puede ser derrotado individualmente o con ayuda, centrándose en eliminar a los diáconos hasta encontrar al correcto. La invocación de Anri y Horace es posible si se está con brasas.

¡BATALLA ÉPICA CONTRA los DIÁCONOS de la OSCURIDAD! DARK SOULS 3 ⚔️ #8

Explorando el Torreón de Farron y Más Allá

El Torreón de Farron requiere encontrar cuatro hogueras y apagar tres velas de torres para poder avanzar hacia el primer Señor de la Ceniza. Antes de la batalla épica, se deben sortear caballeros oscuros que pueden haber sido debilitados por otros enemigos. Los Vigilantes del Abismo son un jefe desafiante con alta movilidad y daño, cuya segunda fase es aún más agresiva.

Después de derrotar a los Vigilantes del Abismo, el camino continúa por las Catacumbas de Carthus, una zona llena de esqueletos y peligros como la bola de esqueletos. Aquí se reencuentra al caballero Anri, quien busca a su compañero Horace. Al cruzar un puente, se puede llegar al Lago Ardiente. Al tocar un cáliz con forma de calavera, se accede al jefe Gran Señor Wolnir, cuya derrota implica romper sus brazaletes mientras se esquiva su aliento tóxico y posibles enemigos invocados.

Mapa conceptual de las Catacumbas de Carthus y el Lago Ardiente.

Irithyll del Valle Boreal y sus Desafíos

Al llegar a la superficie, se vislumbra Irithyll del Valle Boreal. Se puede atravesar corriendo un campo o enfrentando a una bestia. Para continuar, es necesario haber derrotado a los Diáconos de la Oscuridad. Tras un descanso en la hoguera, se presentan dos opciones: enfrentarse al jefe Pontífice Sulyvahn o descender por la hoguera de la Iglesia de Yorshka, encontrando al caballero Siegmeyer y desbloqueando atajos.

El Pontífice Sulyvahn es un jefe imponente con ataques rápidos y violentos. El dominio del parry puede facilitar la batalla. Al llegar al 50% de su vida, invoca una sombra que complica el combate. Si se tomó la ruta alternativa, se llega al Lago Ardiente, donde se puede encontrar a Horace, el compañero de Anri, que se ha vuelto hueco y debe ser derrotado.

Continuando el camino del Lago Ardiente, un gusano gigante puede ser enfrentado o esquivado. Tras él, se accede a un jefe opcional, donde se puede invocar un NPC si se está con brasas.

Anor Londo y los Señores de la Ceniza

Tras derrotar al Pontífice Sulyvahn, el camino lleva a Anor Londo, una zona propensa a invasiones por parte de los Fieles de Aldric. En el camino, se atraviesan recuerdos y se llega a una hoguera. Subiendo escaleras con cuidado de los caballeros de plata, se accede a la puerta gigante que abre un atajo para el jefe de la zona.

Aldrich, Devorador de Dioses, es un jefe con música peculiar y una variedad de ataques mágicos. Se recomienda un combate cercano para evitar sus hechizos. En su segunda fase, se vuelve más violento. Tras su derrota, se accede a la hoguera de la Mansión Lejana, que lleva a la Mazmorra de Irithyll. Esta zona, aunque rápida, presenta brujas que lanzan vapor reductor de vida. Aquí se puede liberar a Siegmeyer para que ayude contra el siguiente Señor de la Ceniza.

En la Capital Profanada, tras superar una gárgola y enemigos que lanzan hechizos, se llega a la niebla del jefe. Si se ayudó a Siegmeyer, aparecerá para asistir. La Danza de la Boreal es la siguiente enfrentamiento, una jefe con movimientos elegantes pero letales.

Representación artística de Aldrich, Devorador de Dioses.

Zonas Opcionales y Jefes Secretos

El Jardín del Rey Consumido es una zona opcional rodeada de veneno y enemigos. Aquí se encuentra el jefe Oceiros, el Rey Consumido. Este dragón anciano, a pesar de su apariencia, es agresivo, especialmente en su segunda fase. La estrategia consiste en esquivar sus cargas o bloquearlas.

Tras derrotar a Oceiros, se obtiene el gesto "Camino del Dragón", que lleva a una zona secreta y las Tumbas Olvidadas. En esta área, se puede enfrentar a un mago NPC invasor si se está con brasas. La zona es similar al inicio del juego pero con un ambiente más sombrío.

El Lago Ardiente, una zona opcional tras derrotar a Yhorm, requiere correr por el "agua" para evitar un gusano gigante. Al golpearlo, se obtienen objetos valiosos. La exploración revela muros ilusorios, pasillos llenos de enemigos y hogueras. Se puede encontrar el Espadón de Caballero Negro y tomos de piromancia. También se accede a una zona con lava y al Cazador de Caballeros Tsorig, cuya derrota otorga el Ultra Espadón de Humo y el Escudo de Hierro Negro.

¡BATALLA ÉPICA CONTRA los DIÁCONOS de la OSCURIDAD! DARK SOULS 3 ⚔️ #8

Finalmente, se llega a la desactivación de una gigantesca ballesta y se puede invocar a Tsorig y Cuculus del Gran Pantano para enfrentarse al jefe Viejo Rey Demonio.

Mapas y Guías de Zonas

Para facilitar la navegación en el complejo mundo de Dark Souls 3, existen mapas que ilustran la interconexión de todas las zonas. Estos mapas, considerados spoilers, ofrecen una visión general del juego y ayudan a comprender la progresión a medida que los caminos se separan tras vencer a los jefes.

Mapa general de las zonas interconectadas en Dark Souls 3.

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