Las gambas ornamentales de agua dulce han ganado una enorme popularidad en la acuariofilia, especialmente entre quienes mantienen nano acuarios. Estos pequeños invertebrados no solo son visualmente atractivos, sino que cumplen una función ecológica esencial como degradadores de materia orgánica y limpiadores del sistema. Mantener una colonia de gambas es una experiencia gratificante que permite observar ciclos biológicos fascinantes, desde la puesta de huevos hasta la muda del exoesqueleto.

Preparación del acuario para gambas
Antes de introducir cualquier ejemplar, el acuario debe estar correctamente ciclado. Este proceso biológico es crucial para establecer las colonias de bacterias beneficiosas que procesarán el amoníaco, los nitritos y los nitratos. Dependiendo de la especie, el ciclado puede durar entre 5 y 7 semanas; en el caso de las Caridina, se recomienda extender este periodo un par de semanas más de lo habitual.
Parámetros y estabilidad
La estabilidad es la clave del éxito. Los acuarios de mayor volumen (se recomiendan al menos 40 litros) ofrecen condiciones más estables frente a las fluctuaciones. Las gambas son extremadamente sensibles a los contaminantes y metales pesados. Por ello, el uso de un medidor de TDS (Sólidos Disueltos Totales) es fundamental para controlar la calidad del agua, especialmente si se utiliza agua de ósmosis remineralizada.

Aclimatación y adaptación
El proceso de introducción de nuevas gambas es el momento de mayor estrés para el animal. Se recomienda realizar una aclimatación por goteo lento durante varias horas. Este método permite que la gamba se adapte gradualmente a la temperatura y los parámetros químicos del nuevo entorno, evitando el choque osmótico que podría resultar fatal o reducir su esperanza de vida.
Mantenimiento y filtración
Para asegurar un entorno saludable, se debe realizar un cambio de agua semanal del 15% al 20%, asegurándose de sifonar el sustrato de forma rotativa para no eliminar toda la colonia bacteriana de una sola vez. En cuanto a la filtración, es preferible utilizar filtros de esponja o externos con materiales de alta porosidad (como NeoMedia o Seachem Matrix), siempre protegiendo la entrada de agua con una rejilla o esponja para evitar succionar a las crías.
Alimentación y nutrición
Las gambas son carroñeras y pastadoras. Su dieta se basa en:
- Biofilms y algas: Fuente natural de alimento esencial.
- Alimento comercial: Alimentos principales con ingredientes vegetales y proteínas.
- Suplementos: Aportes de minerales para facilitar la muda y proteínas para el crecimiento.
- Verduras frescas: Calabacín, guisantes o zanahoria (previa limpieza y escaldado).
Es recomendable usar platos de alimentación de cristal para evitar que los restos de comida se descompongan en el sustrato.

Especies más comunes y sus necesidades
| Especie | Tipo | Dificultad |
|---|---|---|
| Neocaridina davidi (Red Cherry) | Muy resistente | Baja |
| Caridina cantonensis (Crystal Red) | Sensible (requiere agua blanda) | Media/Alta |
| Caridina multidentata (Amano) | Excelente comedor de algas | Baja |
Consejos para el éxito en la reproducción
La reproducción es habitual en acuarios bien establecidos. Las hembras son generalmente más grandes y poseen un abdomen más redondeado. Para asegurar la supervivencia de los pequeños, se debe evitar la presencia de peces depredadores y mantener zonas con musgos (como el musgo de Java), que proporcionan escondites y una superficie rica en microorganismos para las crías recién nacidas, las cuales son copias en miniatura de los adultos.