Preparar pre-pizzas en casa es una excelente manera de tener siempre lista una base deliciosa para personalizar. Uno de los aspectos clave en la panificación artesanal es entender cómo gestionar las porciones para obtener resultados uniformes, especialmente cuando buscamos un tamaño individual adecuado.

El proceso de elaboración de la masa
Para comenzar, en una báscula de cocina pesamos la harina de trigo y la levadura de panadería. A continuación, en el bol donde se va a hacer la mezcla, echamos la harina y la sal, mezclamos estos ingredientes y hacemos un hueco en el centro del bol.
El siguiente paso será diluir la levadura de panadería en un recipiente con el agua tibia. Removemos bien hasta que se disuelva completamente y a continuación incorporamos esta mezcla al bol y empezamos a remover con la ayuda de una cuchara hasta que se mezclen todos los ingredientes. Si después de remover la harina con el agua nos queda una masa muy pegajosa, iremos añadiendo harina poco a poco hasta obtener una masa maleable.
Amasado y fermentación
Cuando la masa tenga un poco de consistencia es el momento de empezar a amasar con las manos. Enharinamos la encimera de la cocina y empezamos a amasar hasta obtener una masa compacta (2-4 minutos). Hacemos un hueco en el medio de la masa, añadimos el aceite de oliva y volvemos a amasar. Continuamos amasando hasta que nos quede una masa manejable y que no se nos quede pegada a las manos.
Por último, es necesario que la masa repose hasta que doble su tamaño (aproximadamente 1 hora). Para ello, hay que untar un bol con un poco de aceite o harina y dejar reposar en él la masa cubierta con un paño de cocina en un lugar templado y sin corrientes de aire.
¿Cómo Amasar Masa de Pizza en Amasadora? Te lo Enseño Paso a Paso
Dividiendo la masa para pre-pizzas
Una vez que la masa ha doblado su volumen, la volcamos en la mesada y desgasificamos con la punta de los dedos. Para obtener piezas individuales, enrollamos la masa y la dividimos en 4 partes iguales.
En términos de gramaje, si buscamos una pre-pizza individual estándar, la porción debe permitir un estirado uniforme sobre el molde. Dividir la masa total en 4 partes asegura que cada unidad tenga una consistencia similar, facilitando tanto el horneado como la posterior conservación o congelación.
Cocción y conservación
Llevamos las porciones a un horno precalentado a 200°C por unos 12 minutos. Es fundamental guiarse por la base: no debe quedar demasiado dorada, ya que luego, cuando añadamos la muzzarella, hornearemos de nuevo para darle el nivel de crocante deseado.
- Consumo inmediato: Puedes agregar muzzarella y volver al horno para disfrutar de una pizza casera.
- Conservación: Puedes freezarlas (congelarlas) y tenerlas listas para cuando desees consumirlas.

Para hornear una pizza terminada, con el horno precalentado a 250°C, con calor arriba y abajo, colocamos la pizza en la base del horno directamente sobre el metal. Buscamos un golpe de calor fuerte para que se cocine rápidamente, dejando la pizza 5 minutos en la parte baja del horno.