En BiobioChile te contamos todo lo que necesitas saber para elegir el espumante perfecto y brindar en la celebración de fin de año o en cualquier ocasión especial. Muchas veces nos preguntamos cuál es el espumante más dulce, ya sea porque nos encantaría probarlo con nuestros postres favoritos, porque sabemos que a nuestros invitados les encantará o por simple curiosidad como amantes del vino. El champán, elaborado principalmente con Pinot Noir, Pinot Meunier y Chardonnay, ofrece una combinación ideal de azúcar y acidez para la efervescencia, riqueza y sutil sabor. Además, existen diferentes tipos de espumantes según su contenido de azúcar, desde el Brut Nature hasta el Moscato, cada uno con características y maridajes distintos. ¡Prepárate para disfrutar y brindar con el espumante ideal en esta temporada!
Clasificación de Espumantes según su Contenido de Azúcar
Los vinos espumantes se pueden clasificar según la cantidad de azúcar que tienen. Los espumantes dulces se clasifican de acuerdo a la cantidad de azúcar por litro que contiene.
Brut Nature / Zero
Estos espumosos tienen menos de 3 gramos de azúcar por litro de vino. Es el estilo de espumante más seco que existe porque no contiene licor de expedición. Solo contiene el azúcar residual del vino, que prácticamente no se percibe. Por eso es muy fresco, limpio, directo y de acidez filosa. Son los vinos más secos de todos porque no tienen azúcar añadida, solo la natural de las uvas. Funciona muy bien cuando se acompaña de pescados preparados de manera muy simple o de mariscos como las ostras.
Extra Brut
Estos vinos pueden tener hasta 6 gramos de azúcar por litro de vino. Es un poco menos seco que el anterior, pero sigue debiendo su azúcar solamente a la natural de las uvas. Es un estilo que tiene más volumen en el paladar.
Brut
Es el tipo de espumante más consumido a nivel mundial, y tiene un nivel de azúcar de entre 6 y 12 gramos por litro que, si bien produce un vino un poco menos seco, aún es un dulzor difícil de percibir. Son los vinos más equilibrados de todos, pues son secos y dulces al mismo tiempo. Es tan popular que prácticamente un 95% de los vinos espumantes son Brut.
Extra Seco
Estos vinos resultan confusos, pues no son los más secos que existen. En realidad, aquí ya se empieza a sentir el dulce en el paladar. Tienen de 12 a 20 gramos de azúcar por litro, siendo ligeramente más dulces que el Brut, a pesar del nombre.
Seco / Demi-Sec
Son vinos medianamente más dulces. Con una notable concentración de azúcar de los 21 a 50 gramos por litro, el dulzor de los espumosos Demi Sec es bastante perceptible. Dependiendo del ejemplar, sin embargo, sus niveles de acidez podrían balancear el azúcar en el paladar. Por esta razón, son vinos bastantes versátiles a la hora de llevarlos a la mesa, pues funcionan bien tanto con postres como platos salados y cremosos.
Dulce / Doux
Para los amantes de los vinos dulces, este espumoso es perfecto gracias a su alta concentración de azúcar que supera los 50 gramos por litro. Entre más dulce sea un espumante, más lo relacionamos socialmente con las celebraciones, las fiestas y los postres. Es importante que a la hora de maridar un vino espumante dulce no pongamos a competir el dulce de la comida con el dulce de la bebida, para que ninguna de las dos cosas resulte amarga al paladar. La técnica está en combinar ambos dulces para que se resalten los sabores.

Métodos de Elaboración de Vinos Espumantes
Existen dos métodos de fabricación para los vinos espumantes: el Champenoise (también llamado tradicional) y el Charmat. No hay un método mejor que otro, sino que dependerá del estilo final del vino que se pretende alcanzar o con ambos se consiguen dos tipos de vinos diferentes.
Método Champenoise o Tradicional
En el método tradicional se consigue que la segunda fermentación se dé en la botella, por lo que el CO2 que produce la levadura no se mezcla con el oxígeno del ambiente. Estos espumantes se caracterizan por su cremosidad en boca, complejidad y por tener burbujas más pequeñas que los vinos espumosos elaborados por el método Charmat. Son más complejos y tienen las burbujas más pequeñas.
Método Charmat
En el método Charmat la segunda fermentación se hace en tanques de acero inoxidable y luego el vino se embotella. Por su parte, en el método Charmat la segunda fermentación se realiza en grandes estanques de acero inoxidable y posteriormente se embotella.

Champán vs. Vino Espumoso: ¿Cuál es la Diferencia?
Todo el champán es vino espumoso, pero no todo el vino espumoso es champán. La diferencia se encuentra en el origen, el método de producción y el reconocimiento. Para llamarlo «champán», el vino debe provenir de la famosa región de Francia, ubicada en las afueras de París y seguir el método tradicional; un proceso meticuloso que conlleva complejidad, elegancia y finura.
Pero el champán no es el único dentro del mundo de los espumosos. El Prosecco italiano es conocido por sus burbujas chispeantes, afrutadas y suaves. Se produce utilizando el método Charmat, gracias al cual esta bebida mantiene su carácter alegre y fresco. El cava español comparte con el champán su método tradicional, pero tiene un perfil propio: seco, con estructura, con toques tostados y encanto regional. El vino espumoso alemán «Sekt», a menudo infravalorado, oscila entre ligero y floral a rico y refinado, dependiendo de si se elabora a partir de variedades Riesling o Pinot, y de si sigue el método tradicional o en tanque presurizado. Desde Tasmania hasta California, los viticultores crean vinos espumosos excepcionales que reflejan su terruño. Cada estilo tiene su propia voz, pero cuando se trata de tradición, elaboración y esplendor festivo, el champán sigue marcando la pauta.
Las Uvas Detrás de los Tipos de Champán
Además de la clasificación por dosaje, para saber cuál es el vino espumante más dulce también hay que mirar cómo son las uvas que se utilizaron para su fabricación. Puede ser que se hayan utilizado uvas aromáticas, lo que le dará un sabor particularmente agradable, frutal y dulce. A diferencia de los vinos monovarietales como el Riesling o el Shiraz, la mayor parte del champán es una mezcla de tres variedades de uva emblemáticas, cada una de las cuales desempeña un papel distinto en la formación del estilo y el carácter:
- Pinot Noir: aporta estructura, profundidad y complejidad, destaca por su fuerza y cuerpo, con aromas a frutos rojos.
- Pinot Meunier: añade aromas frutales y florales vibrantes.
- Chardonnay: aporta frescura, elegancia y finura, se caracteriza por su elegancia y cremosidad, con aromas de durazno, cítricos y miel.
Algunos productores incluyen uvas menos conocidas como Pinot Blanc o Petit Meslier, pero son escasas y suelen utilizarse en cantidades ínfimas. Estas uvas son la base de diferentes tipos de champán:
- Blanc de Blancs: elaborado íntegramente con Chardonnay, este estilo es apreciado por su brillante acidez y su pureza cítrica.
- Blanc de Noirs: elaborado a partir de Pinot Noir y/o Pinot Meunier, este vino tiene más cuerpo, una fruta generosa y una textura cremosa.
También se utiliza la uva Semillón, que destaca por su frescura y sucrosidad, cuyos aromas son frutas cítricas y tropicales.
Champán Rosado: Belleza y Solidez
El champán rosado es uno de los tipos de champán más seductores. Esto no solo le viene dado por su color, sino también por su carácter expresivo y su versatilidad. Existen dos métodos elegantes para conseguir ese característico tono rosado:
- Por ensamblaje: se añade a la mezcla una pequeña cantidad de vino tinto sin gas (generalmente Pinot Noir) para aportar un color suave y una sutil nota a frutos rojos.
- Saignée: es la palabra francesa para «sangrado». Este método implica una breve maceración con la piel de la uva, lo que añade mayor profundidad al color y el cuerpo.
Ya sea de color salmón pálido o rosa dorado, el champán aumenta la calidad de cada momento, desde un refinado aperitivo hasta un romántico maridaje con un postre.
Vintage o Non Vintage: Tipos de Champán según el Tiempo
Entre los muchos tipos de champán, una de las distinciones más importantes es la característica «vintage» o «non vintage».
- Champán Non Vintage (NV): es el más común, una exquisita mezcla de vinos de varias añadas, diseñada para mantener el sabor característico de una casa año tras año. Si en la etiqueta no figura el año, es probable que se trate de un champán NV: fiable, equilibrado y muy adecuado para cualquier ocasión.
- Champán Vintage o de Añada: procede de una sola cosecha sobresaliente, solo declarada en años excepcionales. Estas botellas envejecen durante un mínimo de tres años, lo que les confiere una gran complejidad, elegancia y potencial de envejecimiento. Al abrir una botella de champán vintage, el momento cobra mayor calidad con un decantador RIEDEL, diseñado por expertos para revelar toda su profundidad aromática.
Códigos del Champán: Quién está Detrás de Cada Botella
Más allá de los tipos y estilos de champán, la propia etiqueta puede revelar quién y cómo se elaboró el vino. Estas abreviaturas ofrecen información sobre el origen y la producción del vino:
- NM (Négociant Manipulant): grandes casas que mezclan uvas de varios viticultores.
- RM (Récoltant Manipulant): champán de viticultor elaborado por quienes cultivan sus propias viñas.
- CM (Coopérative Manipulant): vinos de cooperativas de productores bajo una marca compartida.
- SR (Société de Récoltants): cultivadores independientes que comparten recursos pero comercializan sus propios nombres.
- RC (Récoltant Coopérateur): vinos de finca elaborados en instalaciones cooperativas.
- ND (Négociant Distributeur): vinos etiquetados y vendidos por un distribuidor, no por el productor.
- MA (Marque d’Acheteur): botellas de marca blanca para minoristas o restaurantes.
Al descifrar esta información, se abre otro mundo para apreciar el champán, tanto si busca la consistencia clásica de una gran marca como la voz singular de un viticultor menor.