La elaboración de queso es un proceso ancestral que transforma la leche en un alimento concentrado, duradero y con un perfil de sabor complejo. El componente crítico de esta transformación es el cuajo, una sustancia de diversos orígenes -animal, vegetal o microbiano- que permite la coagulación de la leche a través de la acción enzimática.

El papel fundamental del cuajo en la elaboración
El cuajo es indispensable para la mayoría de los quesos, ya que actúa sobre las proteínas lácteas para formar una pasta. Esta reacción se produce principalmente por enzimas como la quimosina (o renina) y la pepsina, que actúan sobre la caseína. A diferencia de la coagulación mediante ácidos (como el limón o el vinagre, que producen quesos tipo requesón o ricotta más flojos), el uso del cuajo asegura un producto firme, elástico y rico en calcio.
Tipos de cuajo según su origen
- Cuajo animal: Obtenido del abomaso (cuarto estómago) de rumiantes lactantes, es el método tradicional y más valorado por su calidad.
- Cuajo vegetal: Se obtiene mediante la infusión de flores o plantas (como la higuera). Es apto para dietas vegetarianas y restricciones religiosas.
- Cuajo microbiano: Producido en laboratorio mediante fermentación, es una tecnología que sintetiza cuajo con propiedades casi idénticas al animal, siendo apto para productos halal y kosher.
Preparación y esterilización del entorno
Antes de comenzar, es imperativo esterilizar todos los elementos que entrarán en contacto con la leche, la cuajada o el queso. Una buena higiene es el primer paso para garantizar el éxito del proceso y la seguridad alimentaria.
Consideraciones sobre la leche
La calidad de la leche es determinante. Se recomienda utilizar leche fresca pasteurizada (la que se encuentra en la zona de refrigeración). La leche UHT o ultrapasteurizada, al someterse a temperaturas superiores a los 138ºC, pierde parte del calcio necesario para que el cuajo actúe de manera óptima.
Nota: Si utilizas leche de cabra ecológica de alta calidad, es posible que no necesites añadir cloruro de calcio, ya que su composición natural facilita una coagulación consistente.

Proceso paso a paso: De la leche al queso
La elaboración, aunque requiere precisión, puede realizarse en casa siguiendo estos pasos técnicos:
- Preparación de la leche: Calentar la leche en una cacerola grande a una temperatura de entre 30ºC y 35ºC. No se debe exceder este límite para proteger los cultivos; en caso de usar leche de cabra, no sobrepasar los 29ºC.
- Adición de cloruro de calcio: Diluir la dosis de cloruro de calcio en una cucharada de agua y añadirla a la leche, revolviendo suavemente para asegurar una cuajada consistente.
- Adición del cuajo: Diluir el cuajo en un poco de leche antes de agregarlo al resto de la mezcla, revolviendo con cuidado.
- Coagulación: La cuajada estará lista cuando, al introducir un cuchillo y levantar la punta, se produzca una grieta limpia en la superficie.
- Corte y escaldado: Cortar la cuajada en cubos de aproximadamente 1 cm. Dejar reposar y proceder al escaldado, calentando la cuajada hasta los 40ºC mientras se añade agua a 50-60ºC.
- Desuerado: Depositar la cuajada en un colador forrado con una gasa de quesero húmeda para drenar el suero, evitando romper la masa para no perder material.
- Prensado: Introducir en moldes y aplicar presión. El tiempo y la fuerza (desde 3 kg hasta 15 kg para quesos duros) dependen del tipo de queso deseado.
- Salmuera y maduración: Sumergir el queso en una salmuera al 20% durante varias horas y dejar madurar en un lugar fresco y húmedo (alrededor de 15ºC).
11. Moldeo y prensado de la cuajada
Factores técnicos clave
| Factor | Impacto en el proceso |
|---|---|
| Temperatura | Determina la velocidad y firmeza de la coagulación. |
| Acidez (pH) | Un pH cercano a 4,6 dificulta la sinéresis (expulsión del suero). |
| Calcio | Necesario para obtener una estructura de cuajada sólida. |
Durante la maduración, es fundamental realizar un control minucioso. Voltear el queso periódicamente y limpiar la corteza ante cualquier indicio de moho no deseado es esencial para obtener un producto de alta calidad y sabor óptimo.