Crisis Financiera de Televisión Nacional de Chile: Un Análisis Detallado

Actualmente, Televisión Nacional de Chile (TVN) cruza su momento financiero más duro desde el comienzo de sus transmisiones en 1969. El canal público anunció que no aumentará más su endeudamiento, mientras los crecientes gastos operativos y la caída de ingresos presionan su viabilidad. TVN cerró el 2024 con pérdidas históricas, revelando un panorama financiero cada vez más delicado.

Gráfico de evolución de las pérdidas y flujo de caja de TVN

La Crítica Situación Actual de TVN

La situación actual de TVN se caracteriza por una profunda inestabilidad financiera. Con una caída del 300% en su flujo de caja durante los últimos seis años y un déficit de más de $18 mil millones en 2024, la viabilidad del canal se encuentra seriamente comprometida. Las pérdidas no paran de crecer. Durante 2024, las pérdidas del canal aumentaron considerablemente, alcanzando los $18.533 millones. En comparación, el año anterior el déficit fue de $5.499 millones. A diciembre pasado, las pérdidas acumuladas llegaban a $89.921 millones y los pasivos totales se situaban en $72.064 millones. De ese monto, los pasivos financieros no corrientes -equivalentes a deuda bancaria- representaban $55 mil millones.

Análisis Financiero y Causas del Deterioro

Un análisis de los informes financieros disponibles en la sección de transparencia de TVN, realizado por Fast Check CL, evidencia la magnitud de la crisis.

Caída de Ingresos y Aumento de Costos

Los fatídicos resultados del último estado financiero de TVN reflejan la peor cifra de los últimos seis años. El análisis a los estados financieros entre 2019 y 2024 arrojó que durante ese período el canal presentó una disminución de un 300% en su flujo de caja. Entre 2023 y 2024, TVN presentó una baja en sus ingresos y un alza considerable en sus costos operativos. Los ingresos por instrumentos financieros -activos que la empresa posee y que generan ingresos sin provenir directamente de su operación principal- cayeron de $461 millones a $399 millones. A pesar de los intentos por salir del estado crítico en que se encuentra la señal pública, los gastos operacionales siguen siendo un problema para TVN. Por otro lado, gastos en servicios externos, costos de producción y financiamiento destinado a marketing y publicidad, se suman en una significativa proporción a los gastos de TVN.

Impacto del Cambio en la Industria Televisiva

Los resultados financieros de TVN entre los años 2019 y 2024 muestran un ciclo de altibajos, con breves períodos de rentabilidad como 2021 y 2022, aunque intercalados con fuertes pérdidas. La transformación del panorama televisivo también fue señalada como una causa determinante: «El cambio tecnológico y cultural ha modificado radicalmente el sector de la televisión abierta». Esto ha «cambiando de manera muy importante la competitividad de la industria televisiva por la participación de los ingresos publicitarios, que es su principal fuente de financiamiento. De hecho, en dos décadas estos ingresos han caído a menos de la mitad», añadieron. La normativa, además de definir su misión pública, le asigna la responsabilidad de autofinanciarse con los ingresos que perciba por publicidad, dejándola en las mismas condiciones competitivas que el resto.

Postura del Directorio y Declaraciones Clave

Una declaración categórica fue emitida por el directorio de Televisión Nacional de Chile (TVN), en la que seis de sus miembros alertan sobre la profunda crisis financiera que atraviesa el canal público. Por esta razón, desde el directorio de TVN emitieron un comunicado público, en el cual señalaron que «las condiciones expuestas bajo el actual modelo de televisión pública, hacen imposible la viabilidad económica de la empresa».

Foto de los miembros del directorio de TVN o de Francisco Vidal

El documento, de cinco puntos, señala que TVN no es viable bajo su modelo actual y que no se autorizará más endeudamiento para cubrir gastos operacionales. En la carta, firmada por Francisco Vidal, Nivia Palma, Rodrigo Cid, Pilar Vergara, Pauline Kantor y Gonzalo Cordero, se establece claramente que «consideramos nuestro deber informar a la ciudadanía que las condiciones expuestas bajo el actual modelo de televisión pública, hacen imposible la viabilidad económica de la empresa».

El comunicado agrega que «la caída en los ingresos de la industria, la rápida obsolescencia tecnológica, la obligación de proveer ciertos bienes públicos, la rigidez de su estructura de costos y el alto nivel de competencia en un mercado pequeño, son elementos que no se pueden enfrentar de manera sustentable en el tiempo». Además, el directorio dejó claro que no se aprobará «seguir aumentando el endeudamiento de la empresa para financiar gasto corriente, pues ello no sería responsable». Fast Check CL intentó contactar a Francisco Vidal, presidente del directorio de TVN, para conocer las medidas que se están tomando frente a esta crisis financiera del canal.

La Misión Pública vs. el Modelo Comercial: "Peras con Peras"

Francisco Vidal, presidente del directorio de Televisión Nacional (TVN), aseguró que, si bien la señal estatal podría sobrevivir unos cuantos años más con su actual fórmula de financiamiento, lo cierto es que las políticas de los próximos gobiernos serán determinantes para la continuación del proyecto de televisión pública. Cabe recordar, este año la señal pública reportó en sus estados financieros pérdidas de más de 13 mil millones de pesos, principalmente derivadas de las operaciones de sus centros regionales, el canal cultural infantil NTV, su emisora de archivo y la señal internacional, enfrentando cuestionamientos en el Congreso en el marco del debate de un proyecto de modernización para TVN que le entrega a la señal mayores recursos.

En este sentido, Vidal, en entrevista con The Clinic, defendió la misión pública del canal, arguyendo que actualmente, y con un panorama en la industria donde los ingresos por publicidad son cada vez menores para los canales transversalmente, TVN compite cargando con obligaciones que las demás señales privadas no están obligadas a rendir. «Mega no tiene las cinco cosas que dije yo. Ni Canal 13 ni Chilevisión. ¿Tienen señal internacional? ¿NTV? ¿Central de archivo? ¿Nueve centros regionales? Es distinto tener a un corresponsal, a un compadre con mochila. Hablo de centros regionales: cinco periodistas, editores, infraestructura… Peras con peras», expresó la máxima autoridad del directorio de TVN.

Vidal dejó entrever que se debería pensar en el canal público más allá de las finanzas y los resultados comerciales, centrando la atención en el aporte que realiza el proyecto a la ciudadanía y lo que representa en términos informativos para una gran cantidad de chilenos a lo largo del territorio nacional que solo pueden acceder a TVN en la televisión abierta. «Dime si no es una condición de canal público llegar a todas partes. Y ojo: nuestra programación contempla llegar al conjunto de la ciudadanía. Si uno tiene un criterio exclusivamente comercial, solo interesa el ABC1, C2 hasta C3. Y el resto de la gallada, que son el 40% de los chilenos, como no son objetos de consumo porque ganan una miseria, los saco», destacó, indicando que si TVN no cumpliera con todas las obligaciones previamente consignadas no tendría demasiado sentido el proyecto.

Historia de Crisis y Gestiones Controversiales

La crisis actual de TVN no es un fenómeno reciente, sino la culminación de un historial de desafíos financieros y decisiones administrativas.

Primeras Pérdidas y Ciclos Negativos

En 2005, la señal pública reportó pérdidas por primera vez: 2 mil 200 millones de pesos, durante la gestión del entonces presidente del directorio y exministro de Eduardo Frei Carlos Mladinic (DC). A cambio del rescate financiero, TVN se endeudó a 20 años por 4.041,16 UF mensuales. Pese a que la televisora se recuperó rápidamente, el 2014 volvió a las pérdidas, y desde entonces no ha parado. Desde 2014, Televisión Nacional ha estado en números rojos. El canal declaró pérdidas acumuladas por 79 mil 500 millones de pesos al primer trimestre de 2020.

Nombramientos y Administración

Según la periodista María Olivia Mönckeberg, el nombramiento del directorio está atado a la Constitución de 1980, que «se complementó con las leyes orgánicas constitucionales y con el sistema binominal». Para la periodista es «increíble» que, a décadas de la promulgación de la ley de Televisión Nacional, no se haya modificado aún el nombramiento del directorio, mientras en espacios públicos como el Congreso se han eliminado las nominaciones binominales. Pedro Chaskel, presidente del sindicato 2 de Televisión Nacional, resume la historia de la administración de TVN en una frase: «Es relevante la cantidad de gente inepta que llegó a hacerse cargo de distintos puestos ejecutivos en TVN los últimos diez años».

Despilfarro y Competencia Agresiva

Breull destaca la existencia de un pequeño staff sobrepagado en los canales, entre ellos los rostros. «Hace poco un canal de televisión tuvo que despedir a 80 personas del área de prensa. Echando a los 80 se ahorró 900 millones del presupuesto anual, pero solo cinco de ellos costaban 450 millones». Por esta razón, el año pasado el directorio de TVN fue citado a declarar ante el Senado respecto de los sueldos del personal contratado, luego de negarse a entregar un informe con las remuneraciones. El académico de la UC explica que este es un fenómeno asociado al ingreso de Bethia y el grupo Luksic a la televisión abierta, pues comienzan a optimizar costos y externalizar servicios: «Una teleserie hace 5 o 6 años podía costar 4 mil 500 millones de pesos y tenían expectativas de audiencias para poder financiarse que fueran más o menos de 15 a 17 puntos de rating». Esto cambió con tácticas como hacer capítulos más cortos, de 22 minutos, y rellenar para lograr el promedio de 40 minutos, o reduciendo la planta de creativos para conservar un núcleo duro que escriba las teleseries que serán producidas por terceros. A esto se suma el impulso inversionista que dio el grupo Bethia a su recién adquirido canal Mega, atrayendo con mayores sueldos a plantas enteras de trabajadores de señales como Televisión Nacional y Canal 13. Esto culminó con un golpe que Breull describe como: «una estrategia nefasta para la industria: empezar a vender la publicidad a un tercio de lo que vendía TVN y Canal 13».

«Ricardo Solari recibió de Mauro Valdés en su momento 38 mil millones en caja y desde el año 2014 en adelante, en un declive enorme, estuvo pagando unos sueldos que no se podían sustentar. Hace muy poco se logró frenar la fiesta del despilfarro de TVN». Cruz-Coke apunta a los números rojos en los años en que Solari estuvo a la cabeza del canal. La historia del actual Presidente con TVN se remonta a sus años como senador, cuando en 1992 destacó por su participación en la formulación del modelo de autofinanciamiento que el canal mantiene hasta hoy.

Cambios de Dirección y Reestructuraciones

Para el comienzo del milenio, TVN venía de unos exitosos noventas, en los que dominó la televisión abierta con una destacada área dramática y una carta cultural amplia. El exconsejero del Banco Central traería una crisis administrativa derivada de una serie de «errores involuntarios» cometidos por el noticiario del canal, destacando la vez que la señal fue acusada de lavar la imagen de un ex agente de la CNI en un reality show. Así, el comienzo del dos mil marcaría la llegada de los tecnócratas a TVN, como lo define Pedro Chaskel. Para el sindicalista, la dirección ejecutiva que sucedió a Pablo Piñera, del ingeniero civil Daniel Fernández (PPD), cambia el relato que regía al canal: «Nosotros somos una plaza pública a donde vienen todos a hablar de todo. [Con Fernández] se abandona esa idea y entra esta sociedad más individualista, más preocupada en el consumo». La crisis administrativa reaparece en 2013, cuando Sebastián Piñera, ya en su tercer año de mandato, elige como presidente de directorio al ingeniero comercial de la Universidad Católica Mikel Uriarte, un operador político de la UDI que presidió la Asociación de Aseguradoras de Chile y Fonasa. Valdés había sido nombrado por el directorio en 2010, tras la salida de Fernández de la dirección ejecutiva. Sin embargo, Valdés desarrolló una gestión personalista en TVN, donde, según fuentes reservadas, controlaba cada contenido que emitía el canal. Durante su permanencia en el cargo, pasaron por la pantalla de la televisora programas polémicos para la derecha como Los Archivos del Cardenal -que recibió críticas del entonces presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín- y Frente al espejo, que en su primer episodio tuvo como entrevistada a Michelle Bachelet, cosa que molestó a la UDI y RN por el «buen trato» que el conductor Julián Elfenbein prodigó a la expresidenta.

Breull y Chaskel afirman que la entrada de Uriarte en este contexto obedeció a un intento de Piñera de sacar a Valdés de la dirección ejecutiva. La consecuencia fue una fuga de 120 creativos y actores de la ficción del canal a Mega, incluida Rencoret. Sin embargo, este no fue un movimiento limpio por parte de Uriarte, pues para lograrlo filtró el contrato que ya tenía acordado Valdés con la directora. El sueldo fue un escándalo que reveló las cifras que tenía la televisión chilena. Así, a comienzos de 2014, Mikel Uriarte entrega a Ricardo Solari una Televisión Nacional que había caído del primer al tercer puesto en rating, con su área más fuerte desarmada y con un avisaje decreciente. Eso sí, como dijo el diputado Cruz-Coke, con 38 mil millones en caja. «Mikel Uriarte llegó a dejar TVN en cero, o minimizarlo. Ya existen evidencias de los intentos de esta misma administración [de Piñera] en su otro gobierno, de hacer de TVN una cosa irrelevante». Para abril de 2014 y con Michelle Bachelet de vuelta en La Moneda, llega a la presidencia del directorio de TVN Ricardo Solari. Ya en 2013 El Mostrador vaticinaba el destino de Solari en la señal pública. «Siempre cae de pie» era la frase que acompañaba al ingeniero comercial y militante socialista, una mezcla de Eugenio Tironi y Enrique Correa, experto lobbista con una amplia agenda de contactos. Junto a Solari llega a la dirección ejecutiva Carmen Gloria López, periodista que aterrizaba en TVN con el currículum de haberse desempeñado por 6 meses como productora ejecutiva del área de reportajes en Canal 13, además de subdirectora y directora de programación de la misma señal. Sin embargo, y como demostraron los números, nada pudieron hacer con la debacle del canal. «Carmen Gloria llegó diciendo ‘no al rating’… y le duró un mes», comenta Chaskel, «porque decir no al rating es hacer ‘Puro Chile’, un programa de música que tenía 3 puntos de rating». Según el mismo Chaskel, algunas de las ideas de López eran buenas, pero que no terminaban de enganchar al público, y otras eran tan malas que provocaron «la decepción de las audiencias».

Pedro Chaskel apunta, además, a los «gurúes» que llegaban «a vender la pomada» y se iban con los bolsillos llenos. Fue el caso de Eugenio García, publicista famoso por la campaña del «No» en 1988, que regresó al canal en 2015 tras haber sido parte de él en 2002. «Tendrá muchos pergaminos, pero su paso por TVN fue nefasto y con unos sueldos estratosféricos. Un día se fue, no más». Peor aún fue lo sucedido con el área dramática en el periodo de Solari: golpeada tras la renuncia de María Eugenia Rencoret y su equipo de producción, fue encargada al productor y director Álex Bowen, quien fue despedido tras 10 meses en el cargo con ratings bajísimos. A Bowen le siguieron directores que no lograron sacar ningún producto a flote. La gestión deficitaria de López es sucedida en marzo de 2016 por la ingeniera comercial Alicia Hidalgo, que duró 10 meses en el cargo. El directorio eligió a Jaime de Aguirre, nombre conocido en el canal público, con un exitoso paso como director de programación entre 1991 y 2002, año en que emigró a Chilevisión para ocupar la plaza de director ejecutivo. Sin embargo, el segundo mandato de Piñera traería la desgracia sobre De Aguirre por una rencilla que se remonta a 2011, cuando el director ejecutivo de Chilevisión aceptó un bono de desempeño por 146 millones mediante boletas ideológicamente falsas cobradas a SQM, Calichera, Aguas Andinas e Inversiones Ilihue. De Aguirre asumió su culpabilidad en 2015, cuando fue despedido del canal privado.

En 2018, Piñera envía a un «segundo Mikel Uriarte», pero esta vez con el objetivo de sacar a Jaime de Aguirre. «Orrego llega a hacerle la guerra a De Aguirre. Eso se notó desde el primer minuto». Sin embargo, Orrego renunció en noviembre de 2018, a meses de asumir el cargo. Un mes después, cuenta Chaskel, el Presidente fue entrevistado por TVN en el programa Llegó tu hora. Saludó a De Aguirre en los pasillos del canal, para luego declarar en vivo que, a su juicio, el presidente debería tener más influencia para realizar cambios en el directorio de Televisión Nacional. De Aguirre renuncia días más tarde. En entrevista con El Mercurio, manifestó que «con la presión del Gobierno se hacía insostenible continuar». Chaskel respalda a la gestión del director: «De Aguirre sí cacha de esto, logró experimentar dentro de esta misma lógica comercial una cierta mejoría. Piñera lo sacó de la manera más vulgar posible».

El Futuro de TVN: Reforma y Temor a la Privatización

Se hizo un llamado al gobierno y al Congreso. Finalmente, se advirtió que «en el caso de TVN, existen otros factores estructurales que le impiden tener la flexibilidad que en las circunstancias actuales son esenciales para adaptarse a las cambiantes y exigentes condiciones de mercado». Por otra parte, el exministro de Michelle Bachelet precisó que el sostenimiento de TVN a largo plazo, así como su estructura y línea editorial, dependerá en gran medida de las políticas que tomen los próximos gobernantes y legisladores de Chile, señalando que actualmente la señal tiene recursos para sobrevivir un par de años. «(TVN podría continuar hasta el) 2026 y medio o 2027. Si tú recuperas audiencia y recuperas avisaje y, además, tienes el financiamiento para lo que es público, infinito». El exmiembro del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) y asesor de la campaña del presidente Piñera en 2017, comentaba que el crédito de 48 mil 500 millones que contrajo la televisora estatal no rendiría más allá de junio de 2021.

Esquema de un posible modelo de financiamiento para TVN

Tras el anuncio de la puesta en venta del icónico edificio de Televisión Nacional, se avivó el temor a que esta transacción represente el primer paso hacia una futura privatización. Junto con esto surgió también la necesidad de poner en la discusión pública la necesidad de una reforma a la ley reguladora de TVN. Para Javiera Olivares, la situación actual de Televisión Nacional remite a lo que antaño sucedió con el diario La Nación, privatizado en el primer gobierno de Piñera: «[La Nación] se empezó a privatizar de a poco, lo mismo que acá». Pedro Chaskel coincide en que una privatización no es el final que la emisora merece: «Nuestro temor actual es exactamente el mismo. Ellos pueden claramente decir, y lo ha repetido la presidenta del directorio [Ana Holuigue] hasta el cansancio, que TVN no se privatiza porque creen en la televisión pública. Pero la pregunta es en cuál televisión pública».

Por su parte, Breull ha sido el más ácido en analizar la crisis del canal. Comenta que «en el gobierno de Piñera 1, el canal termina completamente de derrumbarse en términos de discurso de canal público». Respecto al cambio de modelo que requiere Televisión Nacional, Breull señaló que una nueva ley de financiamiento debe -por lo menos- cubrir el 80% de los gastos que genere el medio, sin quitarle el derecho a seguir participando en la torta publicitaria con el fin de evitar una concentración de patrocinios en los canales privados. Para María Olivia Mönckeberg existe un problema cultural donde la comunicación y la cultura se tienden a poner de lado, en favor de los beneficios económicos.

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