Aunque están todo el año en el supermercado, es fácil olvidar que las manzanas son uno de los productos estrella del otoño. Es plena temporada de manzanas y eso significa que podemos disfrutar de las mejores variedades locales en su momento óptimo, y también aprovecharlas en la cocina.
Dice el popular dicho inglés que "an apple a day, keeps the doctor away", y aunque tampoco hay que exagerar, sí que la manzana es una fruta muy nutritiva llena de beneficios saludables.
Manzanas en platos salados
La manzana es quizá una de las frutas más agradecidas y versátiles en la cocina. Rallada, cortada en cubitos o en bastones, la manzana en su punto es perfecta para dar un punto frutal y fresco a las ensaladas.
Serán mejores las variedades ácidas, o que no hayan madurado del todo, para que el plato sea más refrescante y tenga una textura más crujiente. Cocinada -salteada, cocida, asada- o en crudo también es un buen ingrediente para sumar a platos de verduras, sobre todo con productos de otoño e invierno.
Aperitivos y entrantes con manzana
Ahora que se acercan las fiestas y todos vamos a querer preparar aperitivos originales, no deberíamos olvidarnos del poder de la fruta. Si el menú va a ser copioso, siempre es buena idea arrancar la comida o cena con pequeños bocados que pongan a trabajar las papilas gustativas sin ser pesados.
Ya sea en sopas frías y refrescantes, como en cremas y platos de cuchara humeantes para reconfortar cuerpo y alma, las manzanas también son un producto muy a tener en cuenta.
Si lo que queremos es dejar el dulce de lado, podemos optar por los originales muffins salados de jamón, manzana y queso pecorino, estupendos para tomar donde el hambre nos ataque.
Platos principales con manzana
El pollo al horno asado de mi madre es uno de los que más nostalgia me despiertan -y más me hacen salivar al recordarlo-. La carne de pollo y otras aves hace una pareja deliciosa con muchas frutas y frutos secos, pero algo tienen las manzanas que elevan el plato hasta el Olimpo.
Podemos cocinar el pollo en cuartos o despiezado mezclado con manzanas y algunas verduras, o rellenar un pollo completo con la fruta y una mezcla de pasas, orejones y almendras, o preparar una salsa o compota para servir.
El pollo y el pavo no tienen la exclusiva en su maridaje con manzana. Son carnes que también se pueden rellenar o guisar con buenas piezas de fruta, que puede aligerar y refrescar las recetas más grasas o pesadas.
¿Los sabores del mar combinan bien con la manzana? ¡Por supuesto! Ya hemos dicho que es una fruta muy versátil y que se puede emparejar casi con cualquier cosa.

Salsas y acompañamientos
Para cerrar nuestro recetario manzanero, no podía faltar una selección de recetas de salsas, compotas y otros acompañamientos que pueden elevar muchos platos según la ocasión.
Algunas de las recetas que ya hemos visto utilizan el puré de manzana como ingrediente. Sobre esta base podemos jugar agregando otros ingredientes, convirtiendo la compota en un alimento por sí mismo para devorar con cuchara o tomar con yogur y frutos secos por la mañana o a media tarde.
Manzanas en postres y desayunos
Mi solución más fácil y rápida cuando tengo prisa o no hay tiempo de desayunar en casa es llevar una manzana conmigo para tomarla a bocados donde sea. Siempre prefiero morder la fruta, pero admito que un buen zumo de manzana es una delicia refrescante, y admite muchas combinaciones de sabor como demuestra el zumo de manzana y uva.
A mí me pierde el Bircher Müesli suizo. Con la base de copos de avena, algún lácteo o equivalente vegetal, y fruta fresca, podemos jugar para crear mil combinaciones.
Aunque hoy día las manzanas están presentes todo el año, su mejor momento siguen siendo los meses fríos, y también es cuando más apetece alegrar con ellas el desayuno o la merienda.
Pastel de manzana, el más fácil, rico y jugoso
Bizcochos de manzana
Todo recetario necesita un señor bizcocho de manzana infalible, clásico y sencillo de preparar, pero que nunca falla. El mundo del bizcocho da mucho de sí y la manzana puede enriquecer las recetas más tradicionales de múltiples formas.
También nos encanta preparar compota de manzana -o recurrir a una comercial de calidad- para integrarla a la miga; esto permite obtener una textura jugosísima y tierna, y se puede emplear como sustituto parcial de grasas o lácteos.
Si preferimos preparar el desayuno o merienda para llevar, o queremos preparar algo para compartir y regalar, el formato individual puede ser más apropiado y cómodo.
Receta básica de bizcocho de manzana
- Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba abajo sin aire.
- Separamos las yemas de las claras de los huevos.
- Montamos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen.
- Añadimos la harina y la levadura tamizadas.
- Montamos las claras a punto de nieve fuerte.
- Forramos un molde redondo de 20 cm con papel de hornear o lo engrasamos con mantequilla y un poco de harina.
- Vertemos la mitad de la masa y colocamos láminas finas de manzana.
- Echamos el resto de la masa y adornamos con la manzana que queda.
- Si el bizcocho se dora muy rápido podemos cubrirlo con papel de plata una vez hayan transcurrido los primeros 30 minutos.
- Sacamos del horno y dejamos unos 15 minutos antes de desmoldar.

Tartas y galettes de manzana
Si bizcochos tenemos unos cuantos, las tartas de manzana no se quedan atrás. ¡No nos cansamos de probar recetas nuevas! Pero seguimos centrándonos en recetas fáciles, sin dejar de ser vistosas y muy lucidas.
Por eso la gran reina de esta sección es la facilísima galette de manzana, cuya elaboración se puede ver en vídeo para comprobar que no requiere ninguna complicación ni conocimientos avanzados de pastelería.
La definición exacta de "pastel" no está muy clara, aunque aquí podemos incluir dulces más o menos vistosos en formato para compartir, bajo las más variadas formas y texturas.
Manzanas asadas
Además de tomarlas al natural -eso siempre, piel lavada incluida-, las deliciosas manzanas asadas son una exquisitez muy reconfortante que además sentará bien a estómagos delicados, mejor sin azúcar, ya que es muy digestiva.