En Alacarta, nuestra misión es promover la producción nacional y el consumo de productos paraguayos. Esta es una característica relevante en las carnes de Chorti. Sabemos exactamente de dónde provienen y cómo han sido tratados los animales, fuente de estas carnes. FrigoChorti es una planta moderna que está en el centro del Chaco Paraguayo, la única situada en ese lugar, que cumple estrictamente estándares internacionales de producción y seguridad alimentaria. Este ganado vacuno se cría con pasturas naturales, libre de hormonas y otros promotores de crecimiento.

Cortes Populares y sus Características
Tapa de Cuadril
Si existe un corte que es palabra mayor es la tapa de cuadril, una pieza de carne que se encuentra en la parte superior de la cadera del animal, en la zona de los lomos traseros. Es un corte de carne muy popular, tierno y jugoso, con sabor intenso y textura firme. La tapa cuadril se puede cocinar a la parrilla, asada al horno o a la plancha en deliciosos bifes.
Bife de Chorizo
Este corte proviene de la parte dorsal de la vaca, de la parte posterior del lomo. Al cortarlo de la vaca, el bife de chorizo tiene una costilla que se separa de la carne antes de envasarla. Es la carne más firme y sabrosa del lomo y tiene una capa de grasa exterior que le aporta terneza y el sabor. Hay muchísimas formas de cocinar el bife de chorizo, pero la favorita es a la parrilla.
Vacío
El vacío es un corte muy popular en las parrillas paraguayas, proviene de la parte lateral, debajo del estómago de la vaca. Es grueso, triangular y asado resulta una carne excelente, sabrosa, jugosa, tierna y magra, de sabor característico. También se puede marinar con ingredientes como cítricos, salsa de soja o vino, lo que permite cocinar un sabroso corte de carne.
Costilla
La costilla es un corte muy apreciado por los consumidores paraguayos. Es uno de los que más se quieren porque muchos lo consideran el mejor corte de carne para el asado, ya que la carne rodea al hueso por ambas partes de la costilla, y sabemos que las carnes que están pegadas al hueso, cuando se asan siempre resultan deliciosas.
Otras Piezas Destacadas
- Mondogo: Ideal para menudencias, previa cocción, milanesas, estofados y cazuelas.
- Nalga (Carnaza Negra): Corte de primera, ideal para milanesas previamente tiernizada.
- Bola de Lomo: Redonda y con fibras, puede ser utilizada para bifes a la plancha (previa tiernización) o para estofados y guisos.
- Lomito: Carne muy tierna y blanda, de alto costo, ideal para platos gourmet como lomito a la pimienta, relleno o al champiñón. Se comercializa por pieza entera.
- Nalga de Afuera (Carnaza Blanca): Perfecta para estofados y cocciones largas.
- Rabadilla (Cuadril): Sabroso y noble, permite una amplia variedad de platos y métodos de cocción.
- Tapa Cuadril: Sabroso y apreciado corte para asados, con una cobertura de grasa que aporta sabor y textura.
- Peceto: Ideal para presentar frío o en sándwiches, requiere técnicas de cocción para lograr una textura blanda. Perfecto para acompañar con salsas variadas (Vitel Thoné, relleno, agridulce).
- Falda: Buena para cocciones largas, utilizada con buenos resultados para asado a la olla o en caldo de puchero.
- Ossobuco o Puchero: Tradicionalmente para caldo de pucheros, la gastronomía moderna lo utiliza en platos gourmet por su gran sabor.
- Costeleta: Excelente para cocinar a la plancha con puré de papas y cebollas caramelizadas, o especial para la parrilla.
- Entraña y Vacío: Ideales a la parrilla y al horno, realzados con salsa chimichurri. El vacío también se compra por pieza como el lomito y peceto.
ASADO PARAGUAYO #1 | LA COSTILLA PERFECTA
La Ciencia Detrás de la Jugosidad de la Carne
La jugosidad de la carne no es un capricho del azar, sino el resultado de la ciencia detrás del marmoleo y la cocción. Estudiar sus intrincadas variables puede revolucionar nuestra experiencia culinaria y elevar la parrilla a un nuevo nivel. La jugosidad en la parrilla depende de factores medibles: el marmoleo (grasa intramuscular), la cantidad y tipo de tejido conectivo, el grosor del corte, la presencia de hueso o grasa externa y el método de cocción. Entender esta anatomía del sabor ayuda a elegir mejor en la carnicería y a conseguir ese bocado tierno que “chorrea” al cortar.
Factores Clave para la Jugosidad
- Grasa intramuscular (marmoleo): Se derrite a la temperatura adecuada, lubricando las fibras e incrementando la sensación de jugo y sabor. Cortes con veta visible suelen ser más indulgentes al calor directo.
- Tejido conectivo: El colágeno, al cocinarse a fuego medio y el tiempo suficiente, se transforma en gelatina. En cortes con más actividad muscular, aporta jugosidad si se respeta la técnica; si se cocina rápido y alto, se endurece.
- Grosor y hueso: Piezas más gruesas y con hueso retienen mejor la humedad; el hueso actúa como “escudo” térmico y la grasa externa protege y aromatiza.
- Punto de cocción: Llevar cortes marmoleados a un término medio (poco hecho a medio) maximiza la jugosidad; para cortes con más colágeno, un fuego moderado y más tiempo es clave.

Cortes de Vacuno que Rara Vez Fallan
- Ojo de bife/entrecot: Estándar de jugosidad por su intenso marmoleo y capa de grasa subcutánea. Ideal a fuego medio-alto, sellado breve y terminado al calor indirecto. Versiones con hueso (tomahawk) retienen aún más humedad.
- Bife de chorizo: Menos grasa que el ojo de bife pero con marmoleo suficiente y buena cobertura externa. Su textura firme y sabor concentrado brillan en cortes de 3-4 cm de grosor, evitando sobrecocción.
- Picaña/tapa de cuadril: Su capa de grasa superior es un seguro de jugosidad. Se cocina primero por el lado graso.
- Entraña y vacío: Fibras largas, sabor intenso y grasa intermuscular. Jugosos si se asan rápido a alta temperatura y se sirven a punto menos. El corte contra la fibra es imprescindible.
- Costilla: Más colágeno y grasa. Jugoso si se cocina a fuego medio-bajo durante más tiempo o en calor indirecto. El hueso aporta sabor y protege.
- Filete T-bone: Combina lomo y solomillo alrededor del hueso en T. Jugosidad dependiente del grosor y control del fuego.
- Entrañita fina (solomillo de aguja): Gran sabor y buena jugosidad por su irrigación. Mejor poco hecho y laminado contra la fibra. Requiere limpieza de membranas.
- Colita de cuadril: Moderado marmoleo y fibras marcadas. Jugosa si se asa entera a calor indirecto y se filetea fina contra la fibra tras reposo.
Más Allá del Vacuno: Cortes Sorprendentes en Jugosidad
- Cerdo: El secreto ibérico, la pluma y la presa destacan por su grasa intramuscular natural. Chuletas con hueso y grasa periférica en cerdo blanco mantienen mejor la humedad.
- Cordero: Chuletillas y carré con capa de grasa y hueso se benefician de sellado intenso y final suave. La grasa ovina aromatiza y aporta sensación de jugo.
- Aves: Los muslos y contramuslos de pollo, por su mayor contenido graso y colágeno, resisten mejor la parrilla que la pechuga.
Técnicas que Marcan la Diferencia en la Parrilla
La elección del corte es solo el principio. La técnica de cocción es fundamental para extraer el máximo potencial de jugosidad y sabor de cada pieza.
Claves para una Cocción Perfecta
- Sal y tiempo: Salar con antelación (30-90 minutos para cortes individuales; hasta 24 horas para piezas grandes en refrigeración) ayuda a que la sal penetre y retenga humedad por efecto osmótico.
- Gestión del calor: Combinar zonas de calor directo para sellar y calor indirecto para terminar evita desecar el centro. Un termómetro es un aliado: 50-55 °C para poco hecho; 57-60 °C para medio en vacuno marmoleado.
- Grosor adecuado: Cortes de al menos 3 centímetros permiten desarrollar costra sin sobrecocer. Piezas delgadas como entraña se benefician de cocciones muy rápidas.
- Reposo: 5-10 minutos para cortes medianos y hasta 15-20 en piezas grandes redistribuyen los jugos, reduciendo purga al cortar.
- Grasa como aliada: Mantener capas externas y cocinar con el lado graso hacia la fuente de calor permite que se funda y nutra la carne. Recortar en mesa, no en parrilla.
Elegir en la Carnicería: Señales de Jugosidad
Buscá vetas finas y bien distribuidas, color rojo brillante en vacuno y grasa de tono crema. Elegí cortes con hueso para sesiones de calor más prolongadas y piezas con cobertura grasa cuando el objetivo sea jugosidad máxima. Si preferís sabores intensos y texturas más “rústicas”, los cortes del delantero (costilla, aguja, tapa) con mayor colágeno, bien gestionados al fuego, premian con mordidas melosas.