El Parmigiano Reggiano es uno de los quesos más populares del mundo, reconocido por su rico sabor, su textura granulosa y su gran versatilidad en la cocina. Este tesoro gastronómico italiano, protegido por una Denominación de Origen Protegida (DOP), se elabora siguiendo métodos artesanales en las provincias de Parma, Reggio Emilia, Módena, Bolonia y Mantua.

Maridajes ideales para potenciar su sabor
Gracias a sus características únicas, este queso puede maridarse con una gran variedad de alimentos y bebidas, realzando sus notas aromáticas y gustativas.
1. Bebidas: el acompañamiento perfecto
- Vinos tintos: El Lambrusco, de la misma región, es un excelente acompañamiento. Vinos con cuerpo como el Chianti y el Barolo también realzan su sabor.
- Vinos blancos: Un vino seco y aromático, como un Sauvignon Blanc o un Riesling, equilibra perfectamente su complejidad.
- Vinos espumosos: El Prosecco y el champán, con sus burbujas y frescura, combinan a la perfección con la granulosidad y el fuerte sabor del queso.
2. Frutas, miel y frutos secos
La combinación con elementos dulces y texturas crujientes es un clásico de la gastronomía italiana:
- Frutas frescas: Las peras, por su dulzura y jugosidad; los higos (frescos o secos) y las uvas rojas o verdes complementan el queso de forma excelente.
- Miel y mermeladas: La miel de acacia (delicada) o la de castaño (robusta) son ideales. Mermeladas de higo, pera o naranja aportan un dulzor afrutado que equilibra la intensidad del Parmesano.
- Frutos secos: Las nueces, con su sabor terroso, y las almendras añaden una nota de crujiente y profundidad.

El queso en la cocina: aplicaciones prácticas
Más allá de degustarse solo, el Parmigiano Reggiano es un aliado indispensable en multitud de recetas. Su sabor intenso, salado y persistente aporta textura y cremosidad a diversos platos:
| Categoría | Ejemplos de platos |
|---|---|
| Pastas | Raviolis, Penne alla vodka, Espaguetis al pesto, Fettuccine Alfredo. |
| Arroces y sopas | Risotto de setas, Risotto a la parmesana, Minestrone. |
| Verduras y ensaladas | Ensalada César, ensalada de rúcula, berenjenas a la parmesana, nidos de calabacín. |
Consejos para el servicio y la conservación
Para disfrutar plenamente del Parmigiano Reggiano, es fundamental seguir estas recomendaciones:
- Temperatura: Sírvalo a una temperatura de entre 18-20°C para que exprese todas sus notas aromáticas.
- Corte: Utilice un cuchillo en forma de almendra para preservar su estructura granulosa y desmenuzable.
- Conservación: En caso de encontrar moho, corte al menos 2,5 cm alrededor y por debajo del punto afectado; al ser un queso duro, el moho no penetra tan fácilmente como en los quesos blandos.
Propiedades nutricionales y salud
Lejos del mito de que los quesos curados deben evitarse, los nutricionistas destacan al Parmigiano Reggiano como un alimento de alta calidad:
- Proteínas de alta calidad: Es una excelente fuente de proteína, ideal para quienes buscan saciedad y regeneración muscular.
- Fácil digestión: Es fácilmente digerible y, por su largo proceso de maduración, carece de lactosa.
- Micronutrientes: Es rico en calcio, fósforo y selenio, este último clave para el buen funcionamiento del sistema inmunitario.