Aprender a utilizar un extractor de leche puede requerir tiempo y dedicación, pero el esfuerzo vale la pena. Como sucede con todas las destrezas que valen la pena, puede que necesites algo de tiempo para familiarizarte con su uso. La clave es ser paciente, aunque no puedas extraer una gran cantidad de forma inmediata. Después de todo, el extractor de leche no provocará en ti los mismos sentimientos que tu bebé. Pero, con el tiempo, tu cuerpo aprenderá a activar tu reflejo de eyección de la leche al realizar la extracción, por lo que la cantidad de leche extraída debería aumentar.
El sacaleches no es solo una herramienta útil, sino un verdadero aliado para organizar mejor las jornadas y garantizar al bebé todo el alimento necesario. Utilizar un sacaleches es una buena manera de brindar los beneficios del amamantamiento cuando tienes que estar separada de tu bebé. Sacarse leche ayudará a mantener la provisión de leche y a evitar la incomodidad y la congestión mamaria. Existen muchos motivos para iniciar el uso del sacaleches, desde suplementar la alimentación hasta aliviar una ingurgitación, o iniciar un proceso de relactación tras haber usado leche de fórmula. Sea cual sea tu caso, al principio puede parecer un proceso complejo o intimidante. Sin embargo, con paciencia y los consejos adecuados, verás que es una técnica sencilla que te dará muchísima libertad.
Preparación Antes de la Extracción
Antes de empezar a utilizar el sacaleches, es fundamental una adecuada preparación para asegurar la higiene, el confort y la eficacia del proceso.
Higiene Impecable
- Lávate siempre las manos antes y después de cada extracción. Usa jabón y frótate las manos por entre 10 y 15 segundos, luego enjuágate bien en agua tibia.
- Lava todas las partes del sacaleches que hayan estado en contacto con tu leche o con la boca del bebé, incluidos el embudo, la pera, la tapa y las válvulas, con agua tibia y jabón.
- Aclara las piezas bajo el grifo y, a continuación, sécalas completamente al aire o con un paño suave.
- También tendrás que desinfectar las piezas después de la limpieza al menos una vez al día, siguiendo las instrucciones del fabricante. Asegúrate de secar completamente todas las piezas para poder guardar el set de extracción en una bolsa o contenedor transparente hasta el siguiente uso.

Prepara tu Entorno y Materiales
- Busca un lugar que sea limpio, cómodo y privado, de modo que puedas relajarte.
- Para evitar interrupciones durante la sesión de extracción, ten a mano todo lo que necesites antes de empezar. Puede que quieras una bebida y algo para comer, el teléfono o el mando a distancia de la tele, biberones o bolsas para almacenar la leche extraída, y una toallita de muselina para limpiar cualquier goteo.
- Un sujetador de extracción con un diseño especial te permitirá tener las manos libres, lo que te facilitará el accionamiento de los controles y te permitirá hacer otras cosas durante la extracción.
- Arma el sacaleches según las indicaciones del fabricante.
Lee el Manual de tu Sacaleches
Hay diferentes tipos de sacaleches para elegir. Pueden parecer confusos al principio, pero son fáciles de usar. Muchos extractores de leche tienen diferentes modos y ajustes de vacío. Por lo tanto, es importante que lea el manual de su sacaleches para familiarizarte con sus funciones específicas.
Cuándo y Cómo Empezar a Extraer Leche
El momento ideal para iniciar la extracción y la frecuencia pueden variar según tus necesidades y las de tu bebé.
Momento de Inicio
- Durante las primeras cuatro semanas, tú y tu bebé trabajaréis juntos para iniciar y establecer tu suministro de leche. Si tu bebé está sano y la lactancia va bien, no necesitarás un extractor para este fin.
- No obstante, la extracción es muy útil si tienes que estar separada de tu bebé en cualquier momento. Si no es así, disfruta de estos momentos con tu bebé y ten la seguridad de que aunque tengas planeado extraer leche de forma regular en el futuro, no es necesario «entrenar» a tu cuerpo para extraer leche durante las primeras semanas.
- Si el bebé no puede alimentarse al pecho: Si tu bebé no puede alimentarse directamente al pecho, tal vez porque es prematuro o tiene necesidades especiales, o si tenéis que estar separados por cualquier motivo, inicia la extracción doble de leche materna lo antes que puedas tras el parto. Los estudios muestran que iniciar la extracción durante las primeras horas (en el momento en que un recién nacido sano suele hacer su primera toma) ayuda a las madres a producir un mayor volumen de leche en los primeros días y semanas, lo que ofrece a los bebés la mejor opción para alimentarse exclusivamente con leche de su propia madre.
- Si esperas que tu bebé o bebés nazcan de forma prematura, requieran cuidados intensivos o tengan un problema que dificulte la lactancia, prepárate con antelación. Obtén información sobre la extracción, adquiere los equipos que puedas necesitar y solicita la ayuda de un profesional sanitario, un especialista o una consultora de lactancia.
- Es importante extraer leche en el momento en que lo haría tu bebé, de ese modo, tus pechos reciben el mensaje de que deben seguir produciendo leche. Al principio, intenta realizar de 8 a 10 sesiones de extracción cada 24 horas, y mantén esta frecuencia cuando se produzca la subida de la leche.

Frecuencia y Duración de las Sesiones
- Tu primera sesión de extracción debería durar, como mínimo, 15 minutos. No te preocupes si no consigues mucha leche al principio; esta succión adicional y regular pronto estimulará tus pechos para que produzcan más leche.
- Algunas madres indican que si realizan la extracción una hora después de una toma, consiguen más leche; otras prefieren realizar la extracción justo después de tomas alternas. Extrae leche en momentos diferentes para ver cuál se adapta mejor a tu situación. Cuando encuentres los momentos más adecuados para ti, mantenlos para que tu cuerpo se acostumbre al uso del extractor de leche y a la demanda extra de tu suministro de leche.
- Si esperas a que tus pechos estén llenos, una sesión de extracción no los vaciará por completo, así que la clave es extraer leche de forma frecuente y regular.
- Extraer leche con un sacaleches eléctrico probablemente lleve de 10 a 20 minutos para cada seno, pero podría llevar más tiempo. Una sesión de extracción suele consistir en 15 minutos de extracción doble.
- Para mantener elevada la provisión de leche, trata de sacarse leche al menos cada 3 o 4 horas y amamanta tan a menudo como puedas.
Momento Óptimo para la Extracción
Aunque no existe una respuesta universal, ya que depende mucho de las circunstancias específicas y de las necesidades del bebé, en general el momento ideal para extraer la leche es por la mañana, cuando la producción tiende a ser naturalmente más abundante. Sin embargo, el horario óptimo varía según las necesidades y los ritmos personales, por lo que es fundamental identificar el que mejor se adapte a tu estilo de vida.
Los momentos ideales para utilizarlo suelen ser dos:
- Antes de la toma: En algunas situaciones, por ejemplo, cuando el pecho está especialmente tenso o dolorido, el uso del sacaleches antes de la toma puede resultar muy útil para reducir la presión, mejorar el confort de la madre y facilitar el agarre del bebé al pecho.
- Después de la toma: Utilizar el sacaleches después de la lactancia puede ser muy ventajoso para garantizar que el pecho se vacíe por completo, favoreciendo así una producción constante de leche. Este enfoque es especialmente recomendable cuando el bebé no consigue vaciar completamente el pecho o si se desea acumular una reserva de leche para necesidades futuras.
Técnicas de Extracción Paso a Paso
Una vez preparado todo, es momento de iniciar la extracción. La comodidad y la estimulación son clave para una extracción eficaz.
1. Ponte Cómoda y Relajada
La mejor posición para la extracción es una que te permita estar relajada. Estar relajada es básico para liberar la hormona oxitocina, que estimula tu reflejo de eyección de la leche. La incomodidad y las distracciones pueden entorpecer este proceso, así que elige un lugar privado y cómodo, y asegúrate de que tus brazos y espalda estén bien apoyados durante la extracción.
Para prepararse mentalmente y mejorar la salida de la leche, puedes abrazar a tu bebé. Si tu bebé no está contigo, prueba a ver una foto o un vídeo en el que salga, o a oler una de sus prendas, durante la extracción. Ser capaz de establecer una conexión con tu bebé al mismo tiempo que extraes leche es otro modo de elevar tus niveles de oxitocina y aumentar así tu flujo de leche. También puedes escuchar sonidos o música relajantes e inhalar tu aceite esencial favorito.
Poderosa Meditación para Producir Leche Materna
2. Estimula la Eyección de la Leche
Un masaje en los pechos antes y durante la extracción, así como calentarlos con una compresa caliente (como una toallita) antes de la extracción, ayudan a estimular el flujo de leche y permiten aumentar la cantidad recogida.
Para el masaje, toma la mama entre ambas manos y deslízalas desde la base hacia el pezón. Repite esto varias veces. Luego, toma el pezón entre los dedos y rótalo suavemente. Puedes apretar suavemente el contorno de los senos con las puntas de los dedos desde la periferia hacia la areola. La zona sobre la que hay que apretar está a unos 3 cm. desde la base del pezón, lo que no siempre coincide con el borde de la areola. Hay que apretar hacia la pared torácica y después comprimir el pecho entre el pulgar y los otros dedos. No hay que estirar, aplastar ni frotar el pecho.
3. Coloca el Embudo Correctamente
Colóquese el embudo sobre el seno. El pezón debe estar justo en el medio del embudo. Si no utilizas un sujetador de extracción, sujeta el embudo con el pulgar y el dedo índice, y utiliza la palma de la mano y el resto de los dedos para sujetar el pecho. Sujeta el embudo con cuidado contra tu pecho; si presionas con mucha fuerza puedes comprimir el tejido mamario y obstruir el flujo de leche.
4. Inicia la Extracción
La mayoría de los extractores eléctricos y con batería cuentan con una tecnología que simula el modo en que se alimenta el bebé (con una succión rápida y ligera seguida de otra succión más lenta y fuerte) para ayudar a estimular la eyección de la leche. Si tu extractor tiene este sistema de dos fases, tendrás un modo de estimulación y otro de extracción.
Empieza a sacarse leche con un nivel bajo de succión y una velocidad rápida. El modo de estimulación suele durar unos dos minutos. Cuando empieces a ver chorros de leche materna saliendo hacia el biberón o la bolsa, sabrás que se está produciendo la eyección de la leche. Es importante que, cuando veas fluir la leche, cambies a la fase de extracción, ya que la primera eyección suele proporcionar aproximadamente el 36 % del volumen total, por lo que estarás aprovechando tu flujo para recoger más leche.
5. Encuentra tu Nivel de Vacío Confortable
Durante la fase de extracción, aumenta la succión a medida que tu leche empiece a fluir. Utiliza el vacío máximo tolerable, que es el ajuste de extracción más alto que puedas usar sin dejar de estar cómoda. Para averiguar cuál es el nivel adecuado para ti, aumenta la potencia de succión del extractor de leche de forma gradual hasta que sientas una ligera incomodidad y, a continuación, baja un nivel. Sentirás un tirón cuando el sacaleches esté prendido, pero la extracción no debería doler. Si duele, apaga el sacaleches.
Es importante que la extracción te resulte cómoda porque esto puede afectar la cantidad de leche que vas a obtener. Puedes obtener más leche de una sesión de extracción si utilizas las manos además de un sacaleches eléctrico.
6. Extracción Doble
Si tienes previsto extraer leche de forma regular, valdrá la pena que inviertas en un extractor de leche doble. La extracción doble eleva el nivel de prolactina, la hormona encargada de producir la leche, en tu cuerpo. Los estudios han demostrado que las mujeres que utilizan la extracción doble tienen una eyección de la leche adicional en cada sesión de extracción. Esto significa que extraen casi una quinta parte más de leche, que además tiene un mayor contenido de grasas, en comparación con la extracción en un pecho y luego en el otro. Esto supone, además de un ahorro de tiempo, que podrás conseguir un biberón extra después de unas pocas sesiones de extracción.
Si realizas una extracción simple, se recomienda estar unos 10 a 15 minutos en cada pecho. Vacíate ambos senos durante cada sesión con el sacaleches.
7. Finaliza la Extracción
Cuando notes que la cantidad de leche va disminuyendo, cambia manualmente la velocidad del sacaleches al modo de extracción más rápido. Esta velocidad rápida le dice a tu cuerpo que produzca más leche, y así podrías estimular un flujo de leche más rápido.
Durante los últimos minutos de la sesión de extracción, aprieta y masajea suavemente el contorno de los senos para ayudar a que se vacíen por completo. Si utilizas esta técnica, un sostén para la extracción de leche te puede ser útil. Si no tienes uno, puedes extraer la leche de un seno a la vez durante uno o dos minutos y usar la otra mano para apretar y masajear. Si estás intentando obtener un poco más de leche durante una sesión de extracción, haz una pausa a la mitad cuando el flujo de leche se haya detenido, y masajea tus pechos durante treinta segundos. Inclínate hacia delante, toca suavemente alrededor de los senos y vuelve a extraer leche.
Cuando termine la sesión con el sacaleches, detén el vacío y retira con cuidado el sacaleches del pecho. Vierte la leche que hayas recogido en recipientes especiales o en bolsas para almacenar leche.
Consideraciones Importantes y Resolución de Problemas
Tamaño del Embudo Correcto
La extracción de leche no debería doler. Si sientes molestias durante la extracción, o si observas ampollas o rozaduras en los pezones o los pechos, prueba a reducir el nivel de succión del extractor de leche.
Una causa común de dolor al extraer leche es que la copa de succión, la parte que va sobre la areola, sea demasiado grande o pequeña. El tamaño de la copa de succión no tiene que ver con el tamaño de tu seno o areola, sino con el diámetro del pezón. El túnel del embudo debe rodear bien el pezón, pero también debe dejar espacio suficiente para que se desplace hacia delante y hacia atrás sin fricciones. No debería rozar ni tirar demasiado de la areola (la zona oscura que rodea el pezón), ni de la piel del pecho situada alrededor, hacia el túnel mientras extraes la leche. Un ajuste incorrecto del embudo puede reducir la cantidad de leche extraída.
Para conocer la talla de copa óptima es necesario medir la cara del pezón de extremo a extremo y sumar 2 mm al resultado obtenido. En un ajuste cómodo, verás que el pezón se puede mover libremente y hay espacio alrededor de él. Hay herramientas de medición disponibles en línea que te ayudan a determinar qué tamaño necesitas. También puedes usar una cinta métrica que mida en milímetros.

Adaptar la Duración de las Sesiones
Tras establecer tu suministro (después de unas cuatro a seis semanas), puedes empezar a adaptar la duración de las extracciones, lo que te permitirá ahorrar mucho tiempo. Algunas madres necesitan extraer leche durante más tiempo que otras debido al número de eyecciones de la leche, lo que determinará la frecuencia y duración de los flujos de leche.
Cada madre tiene un patrón de flujo diferente, que será el mismo cada vez que extraigas leche o que des el pecho. Para saber cuál es tu patrón, elige una hora en la que normalmente extraes el mayor volumen de leche y observa la extracción, fijándote en qué momento empiezan a salir los chorros de leche del pezón o en qué momento la leche empieza a gotear en el recipiente a lo largo de la sesión.
Una madre que solo tiene eyecciones de la leche al principio de la sesión habrá extraído la mayoría de su leche en 8 o 10 minutos, así que mantener la extracción durante más tiempo no le aportará más leche. Por el contrario, una madre que tiene muchas eyecciones de la leche o a lo largo de toda la extracción, puede que necesite extraer durante 15 minutos o más para vaciar el pecho por completo.
Cantidad de Leche Extraída
Es normal extraer alrededor de 4 onzas entre ambos pechos durante una sesión de extracción de leche que se realiza en lugar de una toma. No te preocupes si notas que de un seno sale el doble o incluso el triple que del otro; esto es bastante normal y es raro que ambos senos produzcan la misma cantidad de leche. Cuatro onzas en total es una buena cantidad, ya que es más o menos lo que tu bebé necesita tomar en biberón para sustituir una toma de pecho. Algunos bebés tomarán un poco menos y otros un poco más.
Cuándo buscar Ayuda Profesional
Un bulto doloroso o una zona hinchada en el seno puede ser una señal de obstrucción de un conducto galactóforo o una infección mamaria. Si observas este problema o tienes cualquier otra preocupación, llama a tu médico o a un especialista en lactancia.
Almacenamiento de la Leche Materna
Una vez extraída la leche, es crucial almacenarla correctamente para mantener sus propiedades y seguridad.
- Pon la leche en un refrigerador o hielera inmediatamente. Lo mejor es usar la leche lo más pronto posible después de sacársela.
- Si no vas a usar la leche dentro de unos pocos días, puedes congelarla en recipientes especiales o en bolsas para almacenar leche.
- Si la extracción se realiza fuera del domicilio (por ejemplo, en el lugar de trabajo), puede ser útil disponer de una pequeña nevera portátil. La madre puede introducir cada mañana una bolsa o bloque de hielo en la nevera y llevársela al trabajo. Después de extraerse la leche y depositarla en los recipientes para transportarla, estos se guardan dentro de la nevera en la que viajan de regreso al domicilio.
- Si el bebé va a ser alimentado en una guardería, la madre puede disponer de una segunda nevera. Cada mañana puede sacar los recipientes con leche extraída del frigorífico y, tras depositarlos en esta nevera, transportarlos hasta la guardería.

Tipos de Extractores de Leche
Existen diferentes tipos de sacaleches, cada uno con sus propias características y ventajas, adecuados para distintas necesidades.
Extractor de Leche Manual
Entre los distintos tipos, el sacaleches manual se distingue por su sencillez de uso. Es ideal para un uso ocasional o para quienes prefieren un mayor control sobre la intensidad de succión. Son sencillos, fáciles de limpiar y su resultado es bueno en manos de una madre hábil y experimentada.
Cómo funciona el sacaleches manual:
- Preparación: Comprobar que todas las piezas estén limpias y esterilizadas antes de usarlas. Sentarse en una posición cómoda y colocar la copa sobre el pecho.
- Extracción: Utilizar la palanca del sacaleches para crear un efecto de succión. Proceder con movimientos rítmicos y regulares, ajustando la intensidad según el propio confort.
- Conservación: Recoger la leche en el recipiente incluido y conservarla en el frigorífico o en el congelador, siguiendo las directrices de conservación de la leche materna.
Tener un sacaleches manual de respaldo es bueno para cuando se va la luz, te quedas sin tu sacaleches eléctrico o si tu sacaleches se descompone.
Extractor de Leche Eléctrico
El sacaleches eléctrico es más avanzado y adecuado para un uso frecuente o diario, especialmente si se necesita extraer grandes cantidades de leche en poco tiempo. Un sacaleches eléctrico doble de uso personal es una gran opción para las mamás que planean extraerse leche para dársela en biberón a su bebé de vez en cuando o que optarán por hacerlo cuando vuelvan al trabajo. Algunos modelos portátiles son más pequeños que un sacaleches tradicional pero también tienen tubos que conectan al sacaleches con las copas de succión.
Cómo funciona el sacaleches eléctrico:
- Preparación: Conectar el dispositivo, asegurándose de que todas las piezas estén bien esterilizadas. Colocar la copa sobre el pecho.
- Gestión de los ajustes: Seleccionar el nivel de intensidad y el ritmo de succión directamente desde el panel de control del dispositivo. Muchos modelos ofrecen diferentes modos para simular la succión del bebé.
- Extracción automática: Una vez puesto en marcha, el sacaleches funciona de manera automática, haciendo la extracción más rápida y menos cansada en comparación con los modelos manuales.
Estos sacaleches eléctricos, incluso los de doble extracción, caben en el bolso y tienen la ventaja, sobre los manuales, de que no requieren ningún tipo de esfuerzo físico, y que a la madre le queda una mano libre para hacer masaje en el pecho y estimular el reflejo de eyección. También puede usarse en un pecho mientras el bebé mama del otro. Al igual que los eléctricos, tienen un dispositivo para graduar la potencia.
Extractores de Uso Hospitalario
Los sacaleches de uso hospitalario son potentes extractores que se usan en las unidades hospitalarias. También se pueden alquilar para su uso domiciliario y son una adaptación de los sacaleches hospitalarios para un uso doméstico. Su principal característica es la capacidad de extracción de ambos pechos a la vez, lo que los hace muy eficientes para establecer y mantener un buen suministro de leche.

Consejos para Madres que Regresan al Trabajo
Si estás planeando regresar al trabajo, es una buena idea empezar a extraerte la leche cuando todavía estás de licencia por maternidad. La mayoría de los bebés tomarán el biberón y seguirán tomando bien el pecho si se les empieza a dar el biberón alrededor de las 4 semanas después del parto. Si deseas ofrecerle a tu bebé leche materna en biberón, deberás empezar a extraértela alrededor de la cuarta semana.
Un plan general es realizar una doble extracción, o extraer leche de ambos senos, durante 15 minutos una vez al día después de dar el pecho. Muchas mamás notan que pueden extraer más leche por la mañana. Si deseas mantener la producción de leche que ya tienes, necesitarás extraerte leche cada vez que te saltes una toma.
Para la mayoría de las madres que se separan de sus bebés entre 8 y 10 horas, esto significa que tendrán que extraerse leche tres veces al día. No es necesario tener estas sesiones de extracción cuando el bebé esté comiendo, pero deben espaciarse a lo largo del día tan uniformemente como sea posible. Intenta no saltarte las sesiones de extracción, ya que esto podría hacer que sientas los senos muy llenos, o que goteen, y en ocasiones, que se obstruyan los conductos de leche.
Si no puedes o prefieres no extraer leche por cada toma que no hagas, debes planificar la disminución de la producción de leche o el destete parcial antes de volver al trabajo. Muchas mamás optan por que se alimente a su bebé tanto con leche extraída como con fórmula para bebés durante el día mientras están trabajando, y continúan amamantando al bebé cuando ya están en casa.