Picar cebollas es una tarea común en la cocina, pero a menudo viene acompañada de una molesta irritación ocular que provoca lagrimeo. Este fenómeno se debe a una sustancia llamada alinasa, que al romperse las capas de la cebolla, libera una molécula irritante conocida como syn-propanotial-S-óxido o propanotial. Esta molécula, un aceite esencial sulfurado muy volátil, al ser inhalada por la nariz, irrita las mucosas nasales y provoca que los ojos lloren como mecanismo de defensa para diluir el ácido sulfúrico que se forma al contacto con la humedad ocular.
La emisión de esta molécula irritante suele tener un alcance limitado, aproximadamente entre 50 y 90 cm. Sin embargo, su efecto puede ser lo suficientemente intenso como para obligarnos a abandonar la cocina.

Métodos para evitar el lagrimeo al cortar cebolla
A lo largo del tiempo, se han popularizado diversos trucos para intentar minimizar o eliminar el llanto al cortar cebollas. Algunos son más efectivos que otros, y es importante distinguir entre los métodos con fundamento científico y aquellos que carecen de él.
Técnicas basadas en la temperatura
Una de las estrategias más recomendadas para reducir la volatilidad del propanotial es enfriar la cebolla antes de cortarla. El frío hace que el gas sea menos volátil, disminuyendo su emisión o incluso impidiendo que se desprenda.
- Congelación: Introducir la cebolla en el congelador durante unos minutos antes de cortarla puede ser muy eficaz.
- Refrigeración: Dejar la cebolla en la nevera durante una hora o más también ayuda a reducir la liberación de gases irritantes.
Algunas fuentes sugieren incluso congelar la cebolla durante 10 minutos antes de su manipulación.
Métodos de inmersión y absorción
Otra forma de evitar que los gases irritantes nos afecten es picar la cebolla bajo el agua. Al sumergir la cebolla en un barreño con agua, los gases liberados no tienen la oportunidad de expandirse en el aire, lo que impide la irritación.
Para absorber los gases que se emanan, algunas personas encienden una vela cerca del área de corte o activan la campana extractora de humos para que recoja las emanaciones antes de que nos alcancen. Si bien estos métodos pueden tener cierta efectividad, existen alternativas más directas.
Neutralización química y humectación
Para contrarrestar la acción del propanotial, se emplean diversas técnicas:
- Vinagre: Untar el filo del cuchillo con un poco de vinagre se menciona como una forma de "neutralizar" el propanotial.
- Agua: Mojar repetidamente tanto las cebollas peladas como el cuchillo en agua mientras se corta puede ayudar a eliminar parte del propanotial, reduciendo significativamente el lagrimeo. Al mojar la cebolla, se disuelve parte de la sustancia irritante.
La importancia de las herramientas y la técnica
Un factor crucial para cortar cebollas sin llorar es contar con las herramientas adecuadas y emplear una buena técnica:
- Tabla y cuchillo: Una tabla de cortar estable y un cuchillo bien afilado son fundamentales. Un cuchillo afilado realiza cortes más limpios y precisos, evitando que los jugos de la cebolla se liberen de forma descontrolada.
- Técnica de corte: Mantener una cierta distancia del cuchillo y la cebolla ayuda a evitar estar dentro del radio de alcance de las emisiones. Separar la tabla de cortar hacia adelante puede ser útil para que las emisiones, que tienden a dirigirse hacia arriba, no incidan directamente en la cara. Realizar cortes rápidos y decididos, siempre con el cuchillo bien afilado, minimiza el tiempo de exposición a los compuestos volátiles.
Comprender las diferentes técnicas de corte según el plato que se esté preparando también contribuye a una mayor rapidez y eficiencia, reduciendo así la exposición a los irritantes.
8 técnicas de corte que debes dominar en la cocina | UMAMI
Reducir el sabor intenso de la cebolla
Además del lagrimeo, la cebolla puede presentar un sabor y olor intensos que algunas personas prefieren mitigar, especialmente cuando se consume cruda en ensaladas. Existen métodos sencillos para lograrlo:
Agua fría
Tras cortar la cebolla según la preparación deseada, sumergirla en un recipiente con agua fría durante unos minutos ayuda a reducir su sabor intenso. Posteriormente, se incorporan los cortes a la ensalada.
Sal
Otro método efectivo es colocar los cortes de cebolla en un recipiente, añadir dos cucharadas de sal, remover y dejar actuar por dos minutos. Después, se enjuaga con agua fría para eliminar el exceso de sal y la intensidad de la cebolla.
Vinagre o limón
El vinagre y el limón también son capaces de disminuir la intensidad de la cebolla. Añadir un chorrito de cualquiera de estos productos a un recipiente con los cortes de cebolla, y opcionalmente agua con hielo, permite que repose unos minutos, reduciendo su fuerte sabor.
