Los dedos quedan teñidos de naranja después de probar estas frituras, es inevitable chuparse los dedos y al final ese color delata el placer culposo de comerse unos “chetos”. En algunos puestos ambulantes encontramos costales enormes de frituras de color naranja tan intenso que bien podrían brillar en la oscuridad, los reparten en bolsitas pequeñas con mucha salsa que los deshace y algunos hasta le ponen crema.
Los llamamos simplemente “chetos” sin mayor pista de qué están hechos y su sabor a queso se confunde con la intensidad de la salsa. No son precisamente aquellos que se venden bajo la marca de “Cheetos”, hay algunas otras empresas que ofrecen el producto por grandes cantidades en las dulcerías y demás tiendas. Al final son casi los mismos ingredientes base: maíz, sazonador y aceite.

Composición de los Cheetos
La fritura que se vende al mayoreo está hecha de cereal de maíz, aceite vegetal comestible y sazonador de queso, jalapeño o chile-limón, según se explica en la etiqueta de “chetos” de “Botanas Beto”, una de estas marcas. No se dan detalles de qué contiene ese sazonador. En tanto, hay más información en los ingredientes de una bolsa de la marca Cheetos Torciditos, se describe que lleva sémola de maíz, aceite vegetal, colorante amarillo ocaso FCF y un sazonador con una lista enorme de componentes que incluyen leche, soya, cebada, harinas y el famoso glutamato monosódico.
El Glutamato Monosódico: Un Potenciador de Sabor Polémico
El glutamato es un ingrediente polémico. La Revista del Consumidor lo describe como “un potenciador del sabor que se añade comúnmente a los alimentos procesados, ya que activa ciertas terminales de la lengua que hacen que el sabor de cada alimento sea más fuerte”. En dicha publicación de julio de 2021 se detalla que el glutamato se asocia a dolores de cabeza, sudoración, opresión en el pecho, ardor en la boca y mareos. Además de los Cheetos, otros productos como la sopa Maruchan y los sazonadores de pollo también lo contienen.
Harinas y Sodio: Componentes a Considerar
El sazonador de Cheetos Torciditos, los más populares, también tiene harinas que actúan en el cuerpo como si fueran azúcares: la maltodextrina, el almidón modificado y la harina de maíz, según explica una radiografía de Poder del Consumidor.
La Revista del Consumidor coloca a los Cheetos Torciditos dentro de las botanas con las que hay que tener cuidado por su cantidad de sodio: una bolsa de 240 gramos de producto contiene mil 600 miligramos de sodio por empaque. A esto hay que sumar la sal que contienen ingredientes frecuentes en esta botana, como la salsa Valentina, la cual también está en la lista de dicha publicación por su exceso de sal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda comer menos de cinco gramos de sal o 2 mil miligramos de sodio al día.

La Apariencia de los Cheetos
En las imágenes se puede apreciar que por fuera se ven grasosos, pero en un acercamiento más profundo son transparentes, pues lo que le da color son los saborizantes, el pigmento y el aceite.
Preparación Casera de Cheetos de Queso
La mayoría de las personas se contentan con comprarse un paquete de Cheetos de la tienda cada vez que tienen ganas de comerlos. Sin embargo, también puedes hacer una versión casera de este bocadillo en tu propia cocina. La ventaja de hacer bocadillos hechos en casa como los Cheetos es que puedes personalizar la receta para adaptarla a diferentes requerimientos dietéticos, cambiar los ingredientes para adaptarlos a tus preferencias y experimentar con diferentes métodos de cocina y recetas hasta encontrar tu favorita.
Método de Fritura
- Vierte el aceite dentro de una cacerola grande y enciende el fuego a medio para precalentar el aceite.
- Sujeta un termómetro para caramelo a la parte lateral de la cacerola e introduce el extremo en forma de bombilla en el aceite.
- Llena una tetera hasta la línea de llenado mínima. Hierve el agua y deja que se enfríe durante unos cuantos minutos.
- Vierte ½ taza (120 ml) de agua muy caliente en una taza medidora.
- Coloca una punta redonda, grande y lisa en ella. Luego, echa la mezcla de la masa en la manga de pastelería con una cuchara. En caso de que no tengas una manga de pastelería, usa una bolsa limpia para refrigerar.
- Cuando el aceite adquiera temperatura y la masa esté lista, extrae troncos de 5 cm (2 pulgadas) de largo en el aceite. Repite el procedimiento hasta que hayas llenado la sartén con tantos troncos como creas que quepan en la sartén sin atestarla.
- Los troncos deben lucir de color dorado cuando los retires del aceite.
- Retira los Cheetos cocinados del aceite caliente usando una espumadera. Luego, transfiérelos a un plato cubierto con varias capas de papel de cocina.
Método de Horneado
En el tazón de una batidora de mesa, combina la mantequilla, el ajo en polvo y ½ cucharadita de sal. Echa la harina, la maicena y el queso rallado en la mantequilla batida. Cambia la velocidad de la batidora a baja y continúa batiendo los ingredientes durante otros dos minutos. Vuelca la masa sobre una superficie plana, como una encimera. Amásala hasta formar una bola y, luego, envuélvela ceñidamente en plástico para envolver. Después, transfiere la masa envuelta a una bolsa de plástico sellable, presiónala para retirar el aire y séllala. Saca la masa del refrigerador, retírala de la bolsa y desenvuélvela del plástico.
Cuando los rizos estén listos y el horno esté a la temperatura adecuada, transfiere las bandejas de hornear al horno. Cuando los hayas horneado, transfiérelos a una bandeja de enfriamiento de alambre para que se enfríen de 30 minutos a aproximadamente una hora.
COMO se HACE los CHIZITOS CHEETOS en LAS FÁBRICAS// 150000 BOLSAS DIARIAMENTE
Sazonador de Queso Casero
En un tazón pequeño para mezclar, combina el queso en polvo, el suero de manteca en polvo, la maicena y la ½ cucharadita de sal restante. Luego, revuelve los ingredientes para combinarlos completamente y formar un polvo uniforme. También puedes mezclar el polvo en un procesador de alimentos pulsando los ingredientes durante 15 segundos.
Deja caer la mitad de los rizos de queso enfriados en la bolsa con el queso en polvo. Luego, séllala y agítala para cubrir los rizos por completo con el polvo. Una vez que los rizos estén cubiertos con queso en polvo, estarán listos para disfrutar.
Variaciones y Adaptaciones
- Opción Vegana: Las personas que se adhieren a una dieta vegana no comen lácteos, aunque puedes hacer Cheetos caseros veganos usando levadura nutricional en lugar de queso en polvo. Estos Cheetos también son adecuados para las personas que son intolerantes a la lactosa.
- Opción Libre de Gluten: Para las personas que padecen de celiaquía, evitar el gluten es vital para permanecer saludables. Puedes hacer Cheetos libres de gluten en casa y todo lo que necesitas es cambiar el tipo de harina que escojas.
- Personalización de Sabores: Los Cheetos vienen en una variedad de sabores, así que puedes imitarlos y crear los propios agregándole diferentes condimentos al queso en polvo. Agrega de 1 a 2 cucharaditas de cualquier hierba o especia que quieras para hacer diferentes versiones.
Cheetos Picantes Caseros
Aunque la fórmula verdadera de los cheetos picantes es un secreto industrial, puedes hacer una versión en casa que será igual de crujiente y picante. Haz la masa con queso y moldéala para formar cheetos individuales. Luego, hornéalos hasta que estén dorados y cúbrelos con una mezcla de sazonador de cheetos picantes hecha en casa.
Pon 250 g (2 tazas) de harina para todo uso en un tazón y agrega 4 cucharaditas de harina de maíz. Corta la mantequilla en cubos y agrégala al tazón con la harina sazonada. Mezcla los ingredientes hasta que se incorpore la mantequilla con las manos o con una batidora de pie. Saca 100 ml de agua fría y vierte unas cucharadas a la mezcla de harina y mantequilla. Usa una cuchara para revolver la masa y continúa agregando cucharadas de agua hasta que la masa se despegue de los lados del tazón. Tal vez no necesites toda el agua.
Coloca el queso cheddar rallado en un procesador de alimentos y ponle la tapa. Incorpora el queso pulverizado con la masa usando una batidora de pie. Corta un pedazo de envoltura de plástico y envuelve la masa. Pon la masa en el refrigerador para que descanse durante 2 horas.
Coloca una bandeja para hornear con borde en la superficie de trabajo y ponle un trozo de papel para hornear. Saca la masa del refrigerador y pellizca una cucharada de masa. Haz un rollo entre las palmas de las manos con el pedazo de masa para formar un cheeto de 5 cm (2 pulgadas) de largo. Haz solo una capa para que haya al menos (1/2 pulgada) de 1 a 2 cm de espacio entre cada uno.
Coloca la bandeja en el horno precalentado y hornea los cheetos hasta que los extremos estén dorados. Saca con cuidado 1 de la bandeja y rómpelo por la mitad para saber si están listos. Una vez que los cheetos estén crujientes, saca la bandeja con guantes de cocina.
Almacenamiento del Sazonador
Si quieres almacenar el sazonador para usarlo en otro momento, ponlo en un recipiente hermético y guárdalo a temperatura ambiente por hasta 6 meses. Puedes combinar las especias con un batidor pequeño o una cuchara. Deshaz cualquier grumo en las especias para que el sazonador tenga un color uniforme. Espolvorea 50 g (1/3 de taza) de queso en polvo y el sazonador sobre los cheetos calientes en el tazón. Consejo: Puedes comprar una bolsa de cheetos clásicos y verter el sazonador en la bolsa.