Pelar y cortar una piña puede parecer una tarea complicada, pero con las técnicas adecuadas, te convertirás en un experto. Esta fruta tropical, conocida por su exquisito sabor y dulce aroma, no solo es deliciosa sino también muy nutritiva, aportando vitaminas, minerales y fibra a tu organismo.

Selección de la piña perfecta
La clave para un pelado fácil y un sabor inmejorable reside en la elección de una piña madura. Para hacerte con la mejor piña del supermercado, comprueba que tenga unas hojas de un color verde intenso y la piel con unas apetecibles tonalidades anaranjadas. Este efecto comienza en la parte de la base y cuanto más suba hacia arriba significará que la piña será más y más dulce. Asegúrate de que tenga un color dorado en la base, un aroma dulce y que las hojas centrales se desprendan fácilmente. Una piña madura no solo estará mucho más rica, sino que también será más sencillo pelarla. Evita comprar los ejemplares con golpes, y si está verde, es posible que no pueda desarrollar todo su sabor en casa.
Preparación inicial para el pelado
Antes de empezar, lava bien la piña. Tumba la piña sobre una superficie segura y estable, idealmente sobre una tabla de cortar. Con la ayuda de un cuchillo de grandes dimensiones y bien afilado (por ejemplo: uno de sierra), corta el tallo de las hojas (corona) y la parte inferior de la piña (base). No te pases a la hora de hacer los cortes, porque desperdiciarás mucha fruta. ¡Importante! Sujétala fuerte para que no resbale y haz los cortes con muchísimo cuidado, no queremos que te lastimes. Ahora, sujeta la piña por la parte que acabas de tallar y corta la base de la misma. No cortes un trozo demasiado grueso, puesto que desperdiciarías parte de la fruta.
Técnicas de pelado de la piña
Pelado tradicional
Una vez te hayas deshecho de los dos extremos de la piña, ponla de pie. Para retirarle la piel, corta la cáscara a tiras, de arriba hacia abajo, siguiendo la forma curva del fruto. Hazlo de forma segura, sujetándola con fuerza y con la mano plana por la parte superior. Tatúate a fuego lo que no debes hacer jamás de los jamases: colocar la mano por delante del cuchillo. Parece una obviedad, pero no lo es. Por último, evita quitarle mucho cuerpo a la piña en cada corte, lo justo para sacarle la cáscara. A medida que vayas retirando secciones, ve girando la piña. Procura hacer cortes no tan gruesos para evitar quitar gran parte de pulpa.
Eliminación de los "ojos"
Si te quedaron puntos negros en la fruta, puedes eliminarlos con un pelador de patatas o haciendo cortes en forma de V donde se encuentre el punto para eliminarlo. Con la punta del cuchillo o una puntilla, retira los pequeños “ojos” marrones que quedan en espiral. Con un pela-ojos para la piña, puedes esculpir la piña al estilo asiático, extrayendo los ojos siguiendo su inclinación natural y evitando pelarla excesivamente para minimizar los residuos.
Miren Que Brutal Esta Forma De Pelar Piña Yo Pensaba Que Era Embuste!!!! Que Cosa Mas Brutal!!
Formas de cortar la piña
Una vez que tienes la piña pelada, existen diversas formas de cortarla según tus preferencias y el uso que le vayas a dar.
Piña en rodajas
La presentación en secciones circulares es la más popular. Para lograr este corte, pon de nuevo la piña en posición horizontal y corta en secciones circulares del grosor que desees (aproximadamente un dedo de grosor). Luego, no olvides retirar la parte central, porque está demasiado dura para comerla. Desde aquí puedes cortar en media luna o pequeños triángulos.
Piña en dados o cubitos
Esta presentación es muy útil para emplear la piña en copas de fruta, brochetas o ensaladas. Para esto, acomoda la piña de forma vertical. Si tocas la parte de la corona con la yema de los dedos, verás que hay una parte central muy dura y otra que está más blandita. Teniendo esto claro, corta desde cerca de la zona dura una línea de arriba hacia abajo. Dependiendo la dureza del corazón de la piña, puedes cortarla por el medio de ella o muy cerca a esta zona hasta obtener dos piezas grandes de piña. Después, corta tajadas grandes verticales de dos o tres centímetros de grosor. Un consejo para que te salgan todas iguales: puedes poner todas las rodajas en fila y pasar el cuchillo en un mismo movimiento hasta conseguir el número de cubitos que quieres. También puedes cortar la piña en triángulos.
Corte con cortador de piña
Puedes utilizar un cortador o pelador de piña especializado. Después de cortar la parte superior e inferior de la piña, solo tendrás que girar con mucha fuerza la herramienta para obtener espirales perfectas.

Propiedades y beneficios de la piña
La piña no solo es deliciosa y versátil, también es muy nutritiva. Los múltiples beneficios del consumo de la piña desde el punto de vista nutritivo son numerosos:
Fuente de vitaminas
- La piña es una buena fuente de vitamina B1, B6, ácido fólico y principalmente de vitamina C.
Minerales
- En la piña se destaca la presencia de varios minerales, entre ellos encontramos el potasio y en menor proporción el magnesio, hierro, cobre y manganeso.
Alto contenido de agua
- La piña tiene un elevado contenido de agua, siendo aproximadamente el 85% de su peso. Esta elevada cantidad de agua convierte a la piña en un alimento con un bajo valor energético.
Bromelina
- La piña contiene bromelina, la enzima responsable de irritar tu lengua al comer piña y también conocida por la forma en que incide positivamente en la digestión, permitiendo la descomposición de las proteínas, gracias al aumento en la producción de jugos gástricos. Se puede decir que la piña ayuda al estómago a digerir los alimentos ricos en proteínas como las carnes, pescados, lácteos o huevos.
Contenido de fibra
- Aunque el contenido de fibra no es muy alto (solo 1.5 gramos por cada 100 gramos de pulpa de piña), es una cantidad considerable para ayudar a regular las funciones intestinales.
La piña es uno de los diuréticos naturales más efectivos y, por ende, no puede faltar en nuestra dieta si queremos llevar una alimentación equilibrada y evitar la retención de líquidos. Los expertos aconsejan consumir 5 raciones de frutas y verduras al día para asegurar los niveles óptimos de vitaminas, minerales y fibra.
Tipos de piña
Existen diferentes variedades de piña, cada una con sus propias características:
Cayena Lisa (Smooth Cayenne o Hawai)
El fruto de esta variedad es de forma tubular y de gran tamaño. Cuando está maduro es de color naranja rojizo y sus ojos son planos y poco profundos. Esta variedad tiene una pulpa que varía de amarillo pálido a uno dorado y con un alto contenido de azúcares.
Perolera
Esta es la variedad más común y se puede reconocer fácilmente por su forma cúbica y hojas aserradas que son cortantes y de color amarillo tanto en su cáscara como en su pulpa. Es la más aclamada por su alto contenido de jugo, por lo que es muy utilizada en industrias.
Gold (Golden, Amarilla o Dorada)
La piña Gold es la más pequeña comparada con las otras variedades, pero posee una pulpa firme con una coloración amarillo intenso y brillante que la hace ver muy atractiva cuando se parte en rodajas. Es de tamaño mediano y con una pulpa de color blanco a amarillo, contiene poca fibra, pero es de buen aroma y sabor. Se utiliza principalmente para el consumo fresco.
Cómo conservar la piña
Piña entera sin pelar
Antes de pelar y cortar la piña, debes conservarla a temperatura ambiente y lejos de los rayos del sol, en un lugar fresco y seco. No se recomienda refrigerarla, ya que cuando llega a una temperatura por debajo de los 7°C se empieza a deteriorar.
Piña pelada y cortada
Una vez pelada y cortada, lo aconsejable es consumirla en el menor tiempo posible. Teniendo la piña cortada, ahora sí es aconsejable refrigerar. Para esto, ponlas en un recipiente y cúbrelas con papel film, de este modo alargarás su vida útil de 6 a 8 días aproximadamente. También puedes congelarla para usarla más adelante en jugos o granizados. Rocía un poco de zumo de limón sobre los trozos de piña antes de almacenarlos y, si cortas la piña en trozos, asegúrate de separarlos antes de almacenarlos.