La lactancia materna ofrece beneficios significativos para la salud del bebé y fortalece el vínculo entre la madre y el pequeño. Estos beneficios se extienden de manera especial a los bebés nacidos con alto riesgo, como aquellos que requieren cuidados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). La leche materna es fundamental para fortalecer su sistema inmunitario, mejorar la digestión y reducir el riesgo de padecer afecciones graves como la enterocolitis necrotizante (ECN).
Si anticipas el nacimiento de un bebé de alto riesgo, tu papel como proveedora de leche materna es crucial, convirtiéndote en un miembro esencial del equipo de atención médica. Prepararse para una producción láctea adecuada implica varias estrategias clave desde el principio.
Preparación y Primeros Pasos para la Producción de Leche Materna
La producción de leche materna es un proceso fisiológico complejo que responde a señales hormonales y a la demanda. Tu cuerpo está diseñado para producir leche en respuesta a la succión del bebé. Cuanto más amamantas, más leche producen tus senos. Durante el embarazo, los alvéolos, las células productoras de leche, se preparan para esta función, lo que a menudo se manifiesta con senos más grandes y sensibles.
Los alvéolos producen leche estimulados por la hormona prolactina. La succión del bebé aumenta los niveles de prolactina, y también los de oxitocina. La oxitocina provoca la contracción de pequeños músculos en el seno, moviendo la leche a través de los conductos. Este proceso se conoce como el "reflejo de bajada de la leche".
Muchas madres se preocupan por si producirán suficiente leche, e incluso el tamaño de los senos puede ser motivo de duda. Sin embargo, mujeres de todos los tamaños de senos pueden producir la cantidad de leche necesaria para sus bebés. La clave reside en la frecuencia y eficacia de la extracción o succión.
Estableciendo el Suministro Lácteo desde el Nacimiento
Inicia la Extracción Temprano: Si es posible, comienza a extraer leche dentro de los primeros 60 minutos tras el nacimiento de tu bebé de alto riesgo. Las investigaciones sugieren que esto puede ayudar a aumentar la producción de leche en comparación con iniciar más tarde.
Técnicas de Extracción: Antes de extraer, masajea y aplica calor en tus mamas para estimular el flujo. Comienza con extracciones manuales y luego utiliza un sacaleches si es necesario. Escuchar música relajante durante la extracción también puede ser beneficioso, ya que se ha demostrado que ayuda a aumentar la producción de leche, posiblemente al reducir el estrés.
La Leche en las Primeras Etapas
Calostro: En los primeros 3 a 4 días después del parto, tu cuerpo produce calostro, una leche densa, amarillenta y rica en nutrientes. Aunque se produce en pequeñas cantidades, aporta protección temprana contra enfermedades y contiene todo lo que el bebé necesita en ese momento.

Leche de Transición: Aproximadamente entre el cuarto y el decimoquinto día postparto, el calostro es reemplazado por la leche de transición. Alrededor del tercer día tras el parto, se produce la "subida" de la leche, y los pechos pueden sentirse más firmes y llenos. Durante esta fase, la leche madura comienza a producirse en cantidades crecientes.
Leche Madura: Después de las primeras semanas, tu leche se vuelve madura (generalmente blanca). El cuerpo se vuelve más eficiente en producir la cantidad de leche que necesita el bebé. Tus senos pueden sentirse más blandos y dejar de tener pérdidas de leche, lo cual es una señal de que tu producción se ha estabilizado y está en equilibrio con las necesidades del bebé.
Comprendiendo el Mecanismo de Oferta y Demanda
Tu cuerpo produce leche en función de la demanda de tu bebé. Este principio, conocido como "oferta y demanda", es fundamental para mantener un suministro adecuado. Cada vez que el bebé succiona o te extraes leche, tus pechos reciben la señal de producir más.
Frecuencia de las Tomas/Extracciones: Cuanto más frecuentes sean las tomas o extracciones, mayor será la producción. No te desanimes si tu bebé se alimenta con mucha frecuencia, incluso cada 45 minutos o cada 1-2 horas en los primeros días; esto es normal y ayuda a establecer tu suministro. Intentar aumentar el intervalo entre tomas puede, de hecho, ralentizar la producción.
Vaciado del Seno: Un vaciado eficaz del seno en cada toma o extracción es crucial. Si el seno queda lleno, la producción se ralentiza. Técnicas como el masaje, la compresión y ofrecer ambos senos en cada toma ayudan a lograr un vaciado más completo.

El rol del FIL: Se cree que un componente en la leche, llamado FIL (inhibidor de la lactancia por retroalimentación), controla la producción. Cuanta más leche haya en el pecho, mayor será la presencia de FIL, y un pecho lleno producirá menos leche que uno que esté casi vacío.
Señales de que tu Bebé Recibe Suficiente Leche
Es normal que las madres se preocupen por la producción de leche, pero si el bebé está sano y crece adecuadamente, los problemas son raros. Las siguientes señales indican que tu bebé está recibiendo suficiente leche:
- Orina: El bebé moja suficientes pañales. Su orina debe ser clara o de color amarillo pálido, no amarillo oscuro o anaranjada.
- Deposiciones: El bebé realiza suficientes deposiciones. La textura y el color cambian a lo largo de la primera semana.
- Aumento de Peso: El peso del bebé se duplica en los primeros meses. Desde el nacimiento hasta los 3 meses, un bebé suele ganar hasta 1 onza de peso por día.
- Comportamiento: El bebé pasa de períodos de sueño cortos a períodos de alerta y desvelo. Está satisfecho y contento después de alimentarse.
- Senos Maternos: Tus senos pueden sentirse más blandos después de amamantar.
Tabla de Control de Pañales y Deposiciones en la Primera Semana
Esta tabla proporciona una guía general sobre la cantidad de pañales mojados y deposiciones esperada durante la primera semana de vida de un bebé. Es normal que tu bebé tenga más o menos cantidad.
| Edad del Bebé | Cantidad de Pañales Mojados | Cantidad de Deposiciones | Textura y Color de las Deposiciones |
|---|---|---|---|
| Día 1 (primeras 24 horas) | 1-2 | 1 (generalmente dentro de las 8 horas) | Espesa, alquitranada y negra |
| Día 2 | 2 | 3 | Espesa, alquitranada y negra |
| Día 3 | 5-6 (descartables) / 6-8 (tela) | 3 | Más blanda, de verdosa a amarilla (puede variar) |
| Día 4 | 6 | 3 | Blanda, líquida y amarilla |
| Día 5 | 6 | 3 | Blanda, granulosa y amarilla |
| Día 6 | 6 | 3 | Blanda, granulosa y amarilla |
| Día 7 | 6 | 3 | Blanda, granulosa y amarilla en mayor cantidad |

Nota: Si usas pañales desechables con alta capacidad de absorción, puede ser más difícil saber si un pañal está mojado.
Para bebés de 1 a 6 meses alimentados exclusivamente con leche materna, la ingesta diaria suele oscilar entre 19 y 30 onzas. Si tu bebé se alimenta unas 8 veces al día, ingerirá aproximadamente 3 onzas por toma, pero cada bebé es diferente.
¿Cuándo la Producción de Leche se Retrasa o es Insuficiente?
La bajada de la leche puede retrasarse después del nacimiento de un bebé de alto riesgo, y es normal que la cantidad extraída disminuya con el tiempo. Si te preocupa tu producción de leche, no esperes para pedir ayuda.
Señales de Alarma
Consulta a un asesor de lactancia certificado, al personal de enfermería de tu bebé o a una organización de apoyo a la lactancia si observas:
- No alcanzas a producir un total diario de al menos 500 ml (17 onzas) entre 7 y 10 días después del parto.
- La cantidad de leche extraída disminuye a diario durante 3 o 4 días seguidos.
- El total diario es de menos de 355-385 ml (12-13 onzas) durante más de 2 o 3 días seguidos.
- Tienes los senos duros, doloridos o enrojecidos, y no puedes extraer leche para ablandarlos.
- Tienes fiebre, dolores o escalofríos (podría indicar una infección como mastitis).

Factores que Afectan la Producción de Leche
Diversos factores pueden influir en la producción de leche, tanto positiva como negativamente.
Causas Comunes de Producción Retrasada o Insuficiente
- Frecuencia de Extracción: No extraerse leche con la frecuencia suficiente o no vaciar las mamas por completo son las razones más comunes. Es fácil descuidar las sesiones de extracción durante la recuperación del parto y las visitas a la UCIN, pero esto envía una señal al cuerpo para que disminuya la producción.
- Equipo de Extracción: Un sacaleches eléctrico doble de uso hospitalario suele ser más eficaz. Sacaleches manuales o eléctricos más pequeños pueden no ser suficientes para establecer o mantener el suministro para un bebé de alto riesgo. Asegúrate de que el sacaleches funcione correctamente y que la pieza que contacta con la mama (la tetina) esté colocada adecuadamente.
Factores Maternos y Médicos
Existen condiciones y situaciones que pueden retrasar o disminuir la producción de leche:
- Estrés: El estrés crónico o agudo puede afectar la producción.
- Cirugía: Una cesárea, aunque no retrasa intrínsecamente la subida de leche, puede afectar la preparación hormonal. Cirugías de mama previas que hayan afectado nervios, tejido mamario o conductos galactóforos también pueden ser un factor.
- Retención de Placenta: Si quedan restos de placenta en el útero después del parto, el cuerpo puede no detectar la señal para iniciar la lactogénesis.
- Sangrado Posparto Severo: Una hemorragia importante puede afectar el funcionamiento de la hipófisis.
- Obesidad Materna (IMC ≥ 30): Puede asociarse con un retraso en la subida de la leche.
- Diabetes: La diabetes gestacional o preexistente puede dificultar el inicio de la producción de leche.
- Infecciones o Enfermedades con Fiebre: El cuerpo combatiendo una infección puede desviar recursos.
- Afecciones Tiroideas: Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden afectar la producción de leche. Es recomendable estudiar la función tiroidea ante una hipogalactia.
- Reposo Estricto o Prolongado en Cama: Durante el embarazo, puede interferir con las señales hormonales.
- Trastornos Alimentarios en la Pubertad: Pueden haber llevado a un escaso desarrollo de la glándula mamaria.
- Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): Es un desequilibrio hormonal que afecta a un porcentaje de mujeres.
- Medicamentos y Preparados a Base de Hierbas: Algunos fármacos, como ciertos antihistamínicos o medicamentos específicos como Dostinex (Cabergolina), pueden inhibir la producción de leche. Si has tomado Dostinex para no lactar y deseas revertir el proceso, puedes poner a tu bebé a mamar. Siempre consulta con tu médico sobre la seguridad de cualquier medicamento o hierba.
- Tabaquismo Materno: Puede reducir la producción de leche.
- Anticonceptivos Hormonales: Especialmente los que contienen estrógeno. Algunas madres también reportan una disminución con anticonceptivos de progesterona sola.

Estrés y Bajada de la Leche
El estrés, la ansiedad, el dolor, la vergüenza, el frío, el exceso de cafeína, el tabaco, el alcohol y algunos medicamentos pueden afectar negativamente el reflejo de bajada de la leche.
Estrategias para Aumentar la Producción de Leche
Si tu producción de leche es insuficiente o se está reduciendo, considera implementar estas estrategias:
- Aumentar la Frecuencia y Duración de las Extracciones: Incrementa las sesiones de extracción a 9-12 veces al día, o aumenta la duración de cada sesión durante algunos días.
- Contacto Piel con Piel: Aumenta el contacto piel con piel con tu bebé, especialmente durante las visitas a la UCIN. Esto estimula la liberación de hormonas relacionadas con la lactancia.
- Revisión Médica: Pide a tu proveedor de atención médica o asesor de lactancia que revise tus antecedentes médicos para identificar posibles afecciones, tratamientos o medicamentos que estén afectando tu producción.
- Consultar sobre Medicamentos: Pregunta cuáles medicamentos o preparados herbales pueden ayudar a aumentar la producción de leche.
- Positivismo: La producción insuficiente de leche a menudo puede revertirse. Incluso pequeñas cantidades de leche materna son valiosas para tu bebé.
- Extracción Manual Adicional: Considera agregar la extracción manual al final de la sesión con sacaleches para asegurar un vaciado más completo.
Producción Excesiva de Leche
Algunas madres producen considerablemente más leche de la necesaria para su bebé (más de 750-800 ml al día). Si este es tu caso:
- Evalúa las Sesiones de Extracción: Si produces mucha más leche de la que un bebé (o gemelos) podría consumir, podrías eliminar 1 o 2 sesiones de extracción diarias, pero asegúrate de seguir extrayendo leche durante al menos 100 minutos en total en 24 horas.
- Controla tu Suministro: Si la cantidad diaria extraída desciende por debajo de 750 ml, añade una sesión de extracción.
- Consulta Profesional: Discute cualquier cambio en tu rutina de extracciones con un asesor de lactancia certificado o tu proveedor de atención médica.
- Donación: Si no necesitas la leche extra, considera donarla a otras madres que la necesiten.
- Malestar: Si la producción excesiva te causa molestias o dolor, busca asesoramiento profesional.
La mayoría de las madres prefieren producir más leche de la que necesitan antes que descubrir que no producen lo suficiente.
Mitos Comunes sobre la Producción de Leche Materna
Existen muchos mitos en torno a la lactancia materna, y la cantidad de leche es uno de los más persistentes.
- "No tengo suficiente leche": Este es un temor ancestral que afecta a muchas madres. En la mayoría de los casos, los temores carecen de fundamento y se deben a la falta de conocimiento sobre la fisiología de la lactancia.
- "El tamaño de mis senos limita mi producción": El tamaño de los senos no se correlaciona con la capacidad de producir leche. Las mujeres con senos pequeños tienen el tejido mamario necesario para amamantar.
- "Necesito comer ciertos alimentos o seguir una dieta estricta para producir leche": Tu cuerpo producirá leche nutritiva independientemente de tu dieta. Sin embargo, mantener una dieta variada y nutritiva siempre es una buena práctica.
- "Si mi bebé se alimenta por periodos cortos, no está recibiendo suficiente leche": Los bebés se alimentan por muchas razones, incluyendo la comodidad. Las tomas frecuentes y cortas son normales, especialmente en las primeras semanas, y ayudan a establecer el suministro.
- "Si mi bebé duerme mucho, debo extraer leche para que reciba suficiente": Si el bebé está sano y creciendo bien, es probable que esté recibiendo lo que necesita. La preocupación debe surgir si hay señales de ingesta insuficiente (como pocos pañales mojados o falta de aumento de peso).
En casos raros, tu médico podría aconsejarte no amamantar si tomas medicamentos peligrosos para el bebé, tienes VIH, tuberculosis activa o recibes terapia de radiación.
Si te sientes enferma, generalmente puedes continuar amamantando, pero debes consultar con tu médico. Si tienes gripe, es mejor evitar el contacto cercano con el bebé para no contagiarlo.