Cómo Reducir la Acidez en el Queso

En el mundo del queso, la acidez es un factor crucial que influye tanto en su sabor como en su conservación. Un exceso de ácido puede alterar las propiedades del queso, volviéndolo quebradizo, agresivo y poco estable con el paso del tiempo. Afortunadamente, existen métodos específicos para limitar o reducir la acidez, tanto durante el proceso de elaboración como en productos finales como el queso crema.

Métodos de Reducción de Acidez en la Elaboración del Queso

Casi todos los quesos parten de un mismo orden lógico: se procesa una leche, se añade un cuajo (que puede ser vegetal, animal o químico) y, tras ese gesto esencial, se obtiene una cuajada. Luego se corta, se remueve y se separa del suero. Este gesto técnico, sencillo en apariencia, explica por qué algunos quesos son más suaves, más dulces y menos ácidos que otros.

El Lavado de la Cuajada: El Ejemplo del Queso Gouda

Uno de los ejemplos más claros de cómo una técnica específica ayuda a limitar la acidez es el queso Gouda de Holanda. El Gouda es un queso de cuajada lavada, semiduro y de forma cilíndrica. Se elabora tradicionalmente con leche de vaca, hoy en su mayoría pasteurizada y estandarizada para lograr un contenido graso que puede ir del 40 por ciento a más del 50 por ciento sobre extracto seco.

La diferencia clave aparece después de que la cuajada se ha formado, cortado y removido. Este lavado de la cuajada no es un capricho técnico. Al añadir agua caliente, se diluye la lactosa presente en la cuajada. Menos lactosa significa menos alimento para las bacterias lácticas, que son las responsables de producir ácido láctico durante la maduración.

Infografía: Proceso de lavado de cuajada en la elaboración de queso Gouda

El uso del agua caliente no nació pensando en la dulzura del producto. Tradicionalmente, los queseros buscaban limitar la acidez para mejorar la conservación del queso, ya que un exceso de ácido podía volverlo quebradizo, agresivo y poco estable con el paso del tiempo. Con los años, esa solución técnica acabó definiendo el carácter suave y dulce del Gouda.

Finalmente, las piezas se recubren con una capa protectora de color amarillo y se llevan a cámaras de maduración con temperatura y humedad controladas. Allí, entre 12 y 15 grados y con una humedad elevada, el Gouda puede madurar desde apenas cuatro semanas hasta más de dos años. Así, lo que empezó como una estrategia para conservar mejor el queso terminó convirtiéndose en su seña de identidad.

El Papel de la Lactosa y el Control del pH

La leche líquida contiene varios componentes, entre los que destaca su azúcar, la lactosa. Este azúcar es aprovechado por las bacterias, tanto las «beneficiosas» como las bacterias ácido lácticas (las que producen el queso o el yogur), como las contaminantes.

Es muy importante hacer un seguimiento de los cambios en el pH o acidez durante todo el proceso de elaboración de queso. En la industria, se suele medir con la reacción de la fenolftaleína, pero es mucho más fácil y cómodo usar tiras especiales para quesería para la medición de pH.

Ilustración: Medición de pH en la elaboración de queso con tiras reactivas

En este sentido, si queremos reducir la acidez de una cuajada, se puede «lavar» con agua templada. Esto implica sustituir el suero que se retira con un cazo e incorporar la misma cantidad de agua templada a unos 40ºC. Se agita suavemente y se repite la medición en la cuajada. Este principio se aplica también en algunos quesos suizos como el Raclette du Valais AOP o el Vacherin Fribourgeois AOP, donde también se reduce el porcentaje de lactosa con la adición de agua, un uso particularmente relevante para quesos que se cocinan fundidos.

Impacto de Niveles de Acidez Inadecuados

  • Una acidez demasiado baja en la cuajada: si no se alcanza la acidez necesaria porque se interrumpe la acción de las bacterias antes de tiempo, el queso perderá mucho más suero y no conseguirá hacer corteza, quedando un queso demasiado húmedo.
  • Una acidez demasiado alta en la cuajada: resultará en un queso demasiado blando que, en vez de madurar, seguirá fermentando, desarrollando un sabor más ácido.

Cómo Reducir la Acidez del Queso Crema

El queso crema es un ingrediente versátil y delicioso que se utiliza en una variedad de recetas, desde postres hasta platos salados, gracias a su textura cremosa y espesa. Sin embargo, es posible que te hayas enfrentado a la situación de que esté más ácido de lo deseado, afectando el equilibrio de tus preparaciones culinarias. Esto puede deberse a que el alimento ya no está en las mejores condiciones, o incluso que así haya venido directo de fábrica.

¿Por qué el Queso Crema Sabe Ácido?

El queso crema obtiene su textura suave y sabor característico a través de un proceso de fermentación láctica. Durante este proceso, las bacterias convierten los azúcares presentes en la leche en ácido láctico, lo que puede resultar en un sabor ácido pronunciado. Factores como el tiempo de fermentación, la calidad de los ingredientes y las condiciones de almacenamiento pueden influir en el nivel de acidez del producto final.

Métodos para Neutralizar la Acidez

Afortunadamente, existen métodos efectivos para reducir la acidez del queso crema y lograr el perfil de sabor que buscas. Una forma efectiva de neutralizar la acidez del queso crema es añadiendo ingredientes con propiedades alcalinas. Por ejemplo, añadir una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio puede ayudar a equilibrar su pH, adaptándolo a cualquier tipo de platillo sin preocuparse por un sabor excesivamente ácido.

Foto: Queso crema en un bol con ingredientes alcalinos cerca

tags: #como #quitar #la #acidez #del #queso