La marihuana medicinal, también conocida como cannabis medicinal, se deriva de la planta Cannabis sativa y se utiliza para aliviar los síntomas asociados con diversas enfermedades. Los compuestos químicos activos de la planta, como el delta-9 tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD), son responsables de sus efectos terapéuticos.
El THC es el componente psicoactivo de la marihuana, que actúa sobre el cerebro afectando el estado de ánimo, el comportamiento y los pensamientos. Por otro lado, el CBD, si bien no es psicoactivo, ha demostrado propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
Legalidad y Disponibilidad de la Marihuana Medicinal en Estados Unidos
La legislación federal de los Estados Unidos no permite el uso de la planta entera de Cannabis sativa. Sin embargo, el cannabidiol (CBD) derivado de la planta de cáñamo, que contiene menos del 0.3% de THC, es legal a nivel federal. Muchos estados han legalizado el uso de THC con fines médicos, permitiendo que los profesionales de la salud sugieran su uso, dosis y tipo, aunque no pueden recetarlo formalmente.
A pesar de las leyes estatales, las leyes federales sobre la marihuana tienen mayor peso. Esto significa que, incluso en estados donde su uso es legal, una persona puede ser detenida y acusada por posesión.

Aplicaciones Terapéuticas de la Marihuana Medicinal
Diversos estudios sugieren que el cannabis medicinal podría ser beneficioso para tratar una variedad de afecciones. Las condiciones cubiertas varían según el estado, pero comúnmente incluyen:
- Enfermedad de Alzheimer
- Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)
- VIH o SIDA
- Enfermedad de Crohn
- Epilepsia y convulsiones
- Glaucoma
- Esclerosis múltiple y espasmos musculares
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- Dolor intenso y constante
- Náuseas o vómitos intensos asociados al tratamiento contra el cáncer
Si está considerando el uso de marihuana medicinal, es fundamental verificar las leyes del estado en el que reside y consultar con un profesional de la salud.
Seguridad y Efectos Secundarios de la Marihuana Medicinal
La investigación sobre la seguridad a largo plazo de la marihuana medicinal aún está en curso. Sin embargo, se han identificado algunos efectos secundarios potenciales:
- Aumento de la frecuencia cardíaca
- Mareos
- Problemas de razonamiento y memoria
- Tiempos de reacción más lentos
- Interacciones con otros medicamentos
- Mayor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular
- Ataques de pánico
- Adicción
- Alucinaciones y enfermedades mentales
- Síntomas de abstinencia
- Parto prematuro y complicaciones en el embarazo
Es crucial discutir estos riesgos con un profesional de la salud antes de iniciar el tratamiento.
Disponibilidad Farmacéutica de Cannabinoides
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) no ha aprobado el uso de la planta de cannabis completa para tratar ninguna enfermedad. Sin embargo, ha aprobado dos medicamentos a base de cannabinoides:
- Cannabidiol (CBD): Comercializado como Epidiolex, se utiliza para tratar ciertos tipos de epilepsia.
- Dronabinol: Un cannabinoide sintético disponible como Marinol y Syndros, se usa para tratar las náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia, y la anorexia en pacientes con SIDA.
Estos medicamentos ofrecen una dosis controlada y predecible de cannabinoides.
Formas de Administración de la Marihuana Medicinal
La marihuana medicinal puede administrarse de diversas maneras, cada una con diferentes tiempos de inicio y duración de los efectos:
- Inhalada: A través de cigarrillos, pipas o vaporizadores. Es la forma de acción más rápida.
- Ingerida: En cápsulas, gomitas (caramelos masticables) o productos horneados.
- Sublingual/Bucal: Líquidos o aerosoles que se colocan debajo de la lengua o sobre las mucosas de la boca.
- Rectal: En forma de supositorios.
- Tópica: Lociones o geles aplicados directamente sobre la piel.
La forma de administración más rápida, la inhalación, permite un alivio sintomático casi inmediato. Por el contrario, las pastillas o productos ingeridos tardan más en hacer efecto pero sus efectos pueden ser más duraderos.
CÓMO FUNCIONA LA MARIHUANA | #TELOEXPLICO
El CBD y su Papel en el Manejo del Dolor de Huesos
El dolor afecta a millones de personas a nivel mundial, y los tratamientos convencionales a menudo presentan limitaciones. El dolor puede manifestarse de diversas formas, como dolor crónico, dolor de espalda, artritis y dolor articular. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, el CBD (cannabidiol) puede ser un coadyuvante en el manejo de estas condiciones.
El CBD se considera no adictivo y presenta un perfil de riesgo relativamente bajo, con pocos efectos secundarios perjudiciales. Las formas más comunes para utilizar el CBD en el manejo del dolor son el aceite de CBD y las cremas de CBD de aplicación tópica.
¿Cómo Funciona el CBD?
El CBD interactúa con el sistema endocannabinoide (SEC) del cuerpo, una compleja red de señalización celular compuesta por endocannabinoides, enzimas y receptores cannabinoides. Los endocannabinoides se unen a los receptores cannabinoides en el sistema nervioso central, periférico y las células inmunitarias, transmitiendo señales desde el cerebro. En caso de lesión, los endocannabinoides pueden dirigirse a la zona afectada para aliviar el dolor y reducir la inflamación.
Una deficiencia de endocannabinoides puede dificultar la comunicación y el equilibrio de los sistemas corporales, contribuyendo a diversas condiciones de salud. El CBD, al aumentar los niveles de cannabinoides, puede ayudar a restaurar este equilibrio.

CBD para el Dolor Crónico
El dolor crónico, que persiste por más de seis meses, puede continuar incluso después de que la causa original haya desaparecido. Investigaciones sugieren que el CBD puede apoyar la recuperación del dolor crónico en adultos, reduciendo los niveles de dolor e inflamación. Además, ofrece una alternativa no adictiva y de bajo riesgo a los analgésicos convencionales.
CBD para la Artritis
Las investigaciones indican que el CBD puede tener un impacto positivo en el dolor asociado a la artritis. Al interactuar con receptores cerebrales y células inmunitarias, puede contribuir a la recuperación del dolor y la inflamación. Estudios han demostrado que el uso tópico de CBD se relaciona con una reducción del dolor y la inflamación en pacientes con artritis.
Es importante notar que, si bien el CBD puede ser beneficioso, en casos de artritis reumatoide, una enfermedad autoinmune, pueden ser necesarios medicamentos recetados. Dada la posible interacción del CBD con medicamentos comunes para la artritis, es fundamental consultar con un médico antes de su uso.
CBD para el Dolor Articular
El dolor articular puede dificultar el movimiento y ser causado por sobreesfuerzo, sedentarismo o condiciones subyacentes como la artritis. La osteoartritis, donde el cartílago se desgasta, es un tipo común de artritis que causa dolor articular significativo. Estudios en animales han demostrado que el CBD puede proporcionar alivio específico para el dolor articular al bloquear respuestas inflamatorias.
Aunque muchos pacientes reportan efectos positivos con el uso de CBD para el dolor articular, se necesitan más ensayos clínicos.
¿Cuánto Tarda en Hacer Efecto el CBD?
El aceite de CBD, administrado por vía sublingual, suele empezar a hacer efecto entre 15 minutos y media hora después de su toma. La rapidez con la que actúa depende de factores individuales como la altura, peso, metabolismo y genética. El uso sublingual permite una absorción directa en el torrente sanguíneo a través de los capilares.
Las cremas de CBD de uso tópico ofrecen un alivio localizado, absorbiéndose directamente en las células de la piel e interactuando con los receptores cannabinoides locales.
Consideraciones Legales y de Calidad del CBD
En Chile, el CBD se puede comprar y consumir legalmente siempre que los niveles de THC estén por debajo del 0.3%. Es crucial verificar la calidad de los productos de CBD, asegurándose de que provengan de fuentes confiables y cuenten con análisis de laboratorio de terceros que certifiquen su pureza y concentración.
Investigaciones han revelado una gran variabilidad en la concentración de CBD en productos de venta libre, con algunos conteniendo significativamente menos CBD del etiquetado. Por ello, es recomendable consultar con un profesional de la salud acreditado.
Uso de la Marihuana Medicinal y Opioides
La marihuana medicinal se ha investigado como una alternativa potencial a los opioides para el manejo del dolor. Algunos estudios sugieren que la legalización del cannabis medicinal podría estar asociada con reducciones en la prescripción de opioides y las muertes relacionadas con sobredosis. Sin embargo, otras investigaciones indican que esta asociación no es concluyente y que el consumo de cannabis, solo o en combinación con opioides, podría aumentar el riesgo de abuso de opioides.
La evidencia científica disponible respalda el uso del cannabis medicinal en pacientes con dolor crónico, especialmente en casos de dolor neuropático y oncológico. Ante la evidencia, es razonable que un paciente lo considere o que un médico lo ensaye.

Pasos a Seguir para el Uso de Cannabis Medicinal
Antes de considerar el cannabis medicinal, es esencial:
- Conocer al paciente y el tipo de dolor: Asegurarse de que otras opciones terapéuticas mejor descritas han sido consideradas previamente.
- Evaluar síntomas acompañantes: Considerar fatiga, ansiedad, espasticidad muscular e insomnio como posibles dianas terapéuticas.
- Analizar el patrón temporal del dolor: Determinar si es continuo o intermitente, su duración y si es peor durante el día o la noche.
- Considerar la facilidad de uso: Evaluar la destreza del paciente para manipular vaporizadores o liar cigarrillos.
- Verificar contraindicaciones: Evaluar riesgos como enfermedades cardíacas, antecedentes de psicosis, embarazo o fragilidad del paciente.
Elección del Cannabinoide (THC vs. CBD)
- THC: Puede inducir sedación, mejorar el sueño, aliviar el dolor a nivel cerebral y periférico, combatir náuseas y aumentar el apetito. Sin embargo, puede alterar el nivel de conciencia y causar alucinaciones. Podría ser más adecuado para el dolor neuropático.
- CBD: No tiene efectos psicoactivos o alucinógenos. Actúa a través de mecanismos antiinflamatorios y puede beneficiar la ansiedad. No induce sedación ni mejora el sueño por sí solo, pero puede tener efectos positivos en enfermedades inflamatorias o autoinmunes.
La combinación de THC y CBD, especialmente en proporciones 1:1, a menudo se considera la más efectiva para el manejo del dolor crónico, ya que el CBD puede mitigar algunos de los efectos psicoactivos del THC.
Elección del Tipo de Planta y Terpenoides
Los terpenoides, otros compuestos químicos de la planta de cannabis, también influyen en los efectos. Terpenoides como el pineno y el limoneno pueden aumentar la energía y la concentración, siendo adecuados para el uso diurno. Otros, como el mirceno y el cariofileno, pueden inducir cansancio o sedación, siendo más adecuados para uso nocturno.
La distinción entre variedades Sativa (diurnas) e Indica (nocturnas) es una simplificación, ya que los productores a menudo mezclan cepas.
Elección de la Vía de Administración
- Inhalada (Fumada o Vaporizada): Acción rápida, pero la inhalación de productos de combustión puede ser perjudicial. La vaporización ofrece una absorción rápida y controlable, pero puede ser costosa y el olor puede ser un inconveniente. La dosificación es difícil de controlar.
- Oral (Aceite, Cápsulas, Comestibles): El efecto tarda entre 60 y 180 minutos en aparecer y puede durar de 6 a 8 horas. La dosificación es más sencilla, pero el sabor de los aceites puede ser desagradable.
Dosis Iniciales y Precauciones
Se recomienda comenzar con dosis bajas y titular lentamente, preferiblemente por la noche para tolerar mejor posibles efectos secundarios como somnolencia o mareos. Las precauciones incluyen:
- Coadministración con otros fármacos: Especialmente sedantes, alcohol, opioides, antidepresivos, antiepilépticos y antipsicóticos, que pueden potenciar la sedación.
- Metabolismo hepático: Ciertos fármacos pueden acelerar o ralentizar el metabolismo del THC y CBD, alterando su eficacia o aumentando el riesgo de toxicidad.
- Conducción y maquinaria: El THC afecta las capacidades de reacción. Se recomienda no conducir en las horas posteriores al consumo.
- Almacenamiento seguro: Mantener los productos fuera del alcance de niños y personas no autorizadas, y conservarlos en un lugar fresco, oscuro y bien cerrado.
El cannabis medicinal, cuando se utiliza de forma responsable y bajo supervisión médica, puede ser una opción valiosa para el manejo del dolor de huesos y otras afecciones.