El galgo, al igual que el resto de carnívoros, es un animal monogástrico, lo que significa que posee un único estómago. Su tubo digestivo es relativamente corto y de escaso diámetro, permitiendo un tránsito de los alimentos rápido, que normalmente se completa en un período de 24 a 36 horas.
Requerimientos energéticos del galgo
El aporte de energía es fundamental para el galgo, ya que es necesario para el mantenimiento de sus procesos metabólicos y la conservación de su temperatura corporal. Al ser un animal homeotermo, el galgo debe mantener su temperatura corporal significativamente por encima de la temperatura ambiental. Las necesidades energéticas específicas de cada galgo dependen principalmente de su tamaño, peso corporal y características intrínsecas.
Estos requerimientos suelen expresarse en kilocalorías (kcal) en función del peso metabólico (PM). En condiciones de neutralidad térmica y un grado moderado de actividad, estas necesidades se sitúan alrededor de 132 kcal por kilogramo de peso metabólico.
Las grasas no solo son una valiosa fuente de energía, sino que también aportan fluidos y vitaminas liposolubles. Utilizar cantidades relativamente pequeñas de grasa permite aumentar las reservas de energía sin incrementar excesivamente el volumen de la ración diaria de comida.

Factores que influyen en las necesidades energéticas
Galgo de trabajo y condiciones ambientales
Los galgos de trabajo, especialmente cuando la temperatura ambiente desciende por debajo de los 15º C, requieren un aporte de energía adicional para compensar el gasto energético extra en mantener su temperatura corporal.
Galgo geriátrico
En los animales geriátricos, generalmente se observa una reducción del metabolismo basal y de la actividad física. Esto puede resultar en una disminución de las necesidades energéticas de mantenimiento, que puede variar entre un 30% y un 40%.
Consecuencias de una ingesta energética inadecuada
Una ingestión insuficiente de energía conduce a un adelgazamiento progresivo, atrofia de los órganos internos y una mayor susceptibilidad a enfermedades infecciosas y parasitarias. Por otro lado, la ingesta excesiva de energía, que es más común, provoca obesidad, la cual puede afectar negativamente al sistema esquelético y al funcionamiento del hígado y otros órganos internos.
Cachorros en crecimiento
En los cachorros, además de las necesidades de mantenimiento, los tejidos corporales en desarrollo demandan una energía adicional. En los galgos, estas necesidades energéticas derivadas del crecimiento no son proporcionalmente mayores que en razas pequeñas, pero se prolongan durante un período de tiempo más extenso.
Gestación y lactación
Durante los dos primeros tercios de la etapa de gestación, las necesidades energéticas de la hembra se mantienen cercanas a las de mantenimiento. Sin embargo, la lactación representa el proceso fisiológico con mayor demanda energética. Es crucial alimentar adecuadamente a la perra lactante para asegurar que la composición y cantidad de la leche sean óptimas para el desarrollo normal de los cachorros, al mismo tiempo que se mantiene una buena condición corporal de la madre.
Ejercicio y caza
Los requerimientos energéticos para el ejercicio o la caza dependen de la intensidad y duración de estas actividades, así como de las condiciones ambientales.
Es importante destacar que la administración de glucosa o miel como aporte energético inmediato antes de las carreras no es efectiva. Estos azúcares de cadena corta se metabolizan rápidamente. Por lo tanto, nunca se deben administrar altas dosis de azúcares solubles en las 4 horas previas a una carrera.
Los galgos de campo, considerando el tipo de ejercicio que realizan (carreras que suelen durar entre 50 segundos y 4 minutos), obtienen su energía principalmente por vía anaeróbica láctica.
Proteínas en la dieta del galgo
Las proteínas son esenciales como componente estructural del tejido muscular, las vísceras y la sangre. Están compuestas por 23 aminoácidos enlazados. Los aminoácidos esenciales no pueden ser sintetizados por el organismo en cantidades suficientes y, por lo tanto, deben ser incorporados a través de la dieta.
Para valorar y comparar la calidad de una proteína, se utiliza el concepto de valor biológico (VB). Este valor está determinado por el contenido de aminoácidos esenciales y el porcentaje de digestibilidad de la proteína. Por ejemplo, la albúmina del huevo cocido tiene un valor biológico cercano a 100. Para sustituir 1.25 gramos de albúmina, se pueden utilizar 1.60 gramos de caseína de la leche. Para igualar ambos valores biológicos, a la caseína se le debería añadir un 3% de metionina.
La dieta de un galgo debería contener, como mínimo, entre un 15% y un 20% de proteína de alta calidad.
Fibra en la alimentación del galgo
La fibra dietética está compuesta principalmente por celulosa, un elemento orgánico fundamental de las plantas, y también por hemicelulosa, lignina y pectina, entre otros componentes. Los galgos necesitan aproximadamente un 5% de fibra en su dieta para optimizar la eficiencia de la digestión. Niveles bajos de fibra pueden provocar estreñimiento y, en algunos casos, llevar al galgo a ingerir sus propios excrementos.
Vitaminas y su importancia
Al igual que los aminoácidos esenciales, las vitaminas son compuestos orgánicos que los seres vivos requieren para sus procesos bioquímicos. Las vitaminas liposolubles (A, D, E, K) se almacenan en los lipocitos del organismo, mientras que las vitaminas hidrosolubles (complejo B, C) no se retienen en grandes cantidades. Por ello, la ingesta excesiva de vitaminas liposolubles puede llevar a un almacenamiento perjudicial en la grasa corporal, alcanzando niveles tóxicos, especialmente con las vitaminas A y D.
Vitaminas liposolubles
- Vitamina A (retinol): Es crucial para la visión. Su deficiencia puede causar retraso en el crecimiento, problemas de pelo y piel, así como alteraciones reproductivas.
- Vitamina D (calciferol): Es importante para la salud ósea, ya que interviene en el balance de calcio y fósforo en la sangre.
- Vitamina E (tocoferol): Desempeña un papel significativo en la formación de membranas celulares, la respiración celular y el metabolismo de las grasas.
- Vitamina K: El organismo la sintetiza y es fundamental para la coagulación de la sangre.
Vitaminas hidrosolubles
- Vitamina C: A menudo se utiliza como suplemento en la dieta canina. Se considera útil para prevenir el raquitismo y la displasia de cadera al intervenir directamente en la mineralización ósea, aunque la evidencia científica es limitada. Se ha observado que puede aliviar el dolor asociado a estas condiciones.
- Vitamina B1 (tiamina)
- Vitamina B2 (riboflavina)
- Vitamina B3 (niacina): Contribuye al buen funcionamiento de las enzimas. Su deficiencia puede causar la "lengua negra" en perros y gatos, caracterizada por pérdida de peso, inflamación y enrojecimiento de encías, labios e interior de las mejillas.
- Vitamina B5 (ácido pantoteico): Ayuda en la obtención de energía a partir de carbohidratos, grasas y proteínas. Su deficiencia puede provocar pérdida de pelo, diarrea y alteraciones gástricas.
- Vitamina B6 (piridoxina): Es esencial para que el organismo utilice adecuadamente los aminoácidos.
- Vitamina B9 (ácido fólico) y B12 (cianocobalamina): Trabajan conjuntamente en la fabricación de glóbulos rojos y proteínas. El ácido fólico es importante para prevenir malformaciones fetales como la espina bífida o el paladar hendido.
Minerales esenciales para el galgo
Los minerales se clasifican en macrominerales y microminerales (oligoelementos), que se requieren en cantidades mínimas (como cobre, yodo, hierro, manganeso, selenio y zinc).
El aporte de fósforo es tan importante, o incluso más, que el de calcio. Los perros de alta actividad que no reciben suficiente calcio pueden sufrir alteraciones óseas, incluida la denominada osteofibrosis en galgos de carreras.
Hierro
El hierro es un mineral vital que debe estar presente en cantidades suficientes en la dieta del galgo. Forma parte de todas las células del organismo, principalmente en dos moléculas proteicas: la hemoglobina y la mioglobina. La hemoglobina, presente en los glóbulos rojos, transporta oxígeno desde los pulmones a los tejidos. La mioglobina capta el oxígeno para su uso inmediato por el músculo. Las reservas orgánicas de hierro y la necesidad metabólica (durante el crecimiento, gestación o ejercicio) influyen en la facilidad de absorción del hierro. El hierro se transporta unido a la transferrina y se almacena principalmente en la médula ósea, el bazo y el hígado. La carencia de hierro, frecuente en casos de desnutrición, produce anemia, manifestada por debilidad, depresión y falta de actividad. Un consumo excesivo de hierro puede ser tóxico, y altas cantidades de zinc inhiben su absorción.
Sodio y Cloro
Para regular el aporte de sal (cloruro sódico), es importante recordar que, a diferencia de otros mamíferos, el galgo no elimina sales a través del sudor. Su aporte no debe superar el 1% de la ración de materia seca, pero tampoco debe ser inferior.
Zinc
La deficiencia de zinc en la dieta puede causar dermatosis, manifestada como pérdida de pelo y descamación de la piel, especialmente en cara, cabeza y patas. Esta carencia también debe tenerse en cuenta en cachorros que reciben aportes excesivos de suplementos de calcio para el crecimiento y fortalecimiento óseo. Los cachorros no poseen mecanismos de protección contra el exceso de calcio, y un aporte extra puede generar desequilibrios e incluso degeneración del sistema óseo.

La importancia del agua
El agua, aunque a menudo se pasa por alto en los requerimientos nutricionales, es esencial para la vida y el correcto funcionamiento del organismo del galgo. Participa en todos los procesos fisiológicos. El riñón regula el equilibrio hídrico, pero si las pérdidas son excesivas (por vómitos, diarreas, deficiencia renal) o la ingesta es inadecuada, puede producirse deshidratación.
El aporte de agua en el galgo depende de su estado fisiológico y del contenido hídrico de los alimentos. Un perro que consume pienso seco necesitará aproximadamente 2.5 veces el peso del alimento en agua. Además, en el organismo se forma agua metabólica: por cada 100 kcal de energía metabolizable aportada, se generan entre 10 y 15 gramos de agua. Por ejemplo, un canino de 10 kg con un requerimiento de 750 kcal produce entre 75 y 120 cc de agua metabólica.
RELACIÓN HIDRATACIÓN y RENDIMIENTO DEPORTIVO | Importancia de la hidratación | Nutrición deportiva
El aporte de agua debe ser siempre limpia, fresca y estar a disposición del galgo. Nunca se debe administrar agua muy fría o en grandes cantidades después de un ejercicio intenso.
Características particulares del galgo y su alimentación
Los galgos son perros únicos con cuerpos atléticos, metabolismos rápidos y piel fina, lo que hace que no todos los tipos de comida les sienten igual de bien. Su delgadez natural, que a veces preocupa a los dueños primerizos, es normal si va acompañada de buena energía, musculatura y vitalidad.
Metabolismo rápido pero delicado
Su cuerpo está diseñado para el sprint, no para acumular grasa. A pesar de comer bien, tienden a mantenerse delgados, lo cual es normal, pero es importante vigilar que no pierdan masa muscular.
Piel fina, poco pelo y alta sensibilidad térmica
A diferencia de otras razas, los galgos tienen poca protección natural contra el frío o el calor.
Estómago sensible
Muchos galgos presentan digestiones delicadas. Piensos con harinas, cereales o aditivos artificiales pueden sentarles mal.
Tendencia al sedentarismo cuando no corren
Aunque pueden alcanzar velocidades impresionantes, en casa los galgos suelen ser tranquilos, dormilones y poco activos.
Necesidad de cariño
Muchos galgos llegan a casa tras pasar por situaciones difíciles. Una buena alimentación no solo mejora su salud física, sino que también contribuye a aumentar su vitalidad, buen ánimo y confianza.
Opciones de alimentación: Comida casera vs. Pienso comercial
La alimentación de un galgo es un tema que preocupa a muchos tutores. La cantidad y el tipo de comida pueden variar según factores como la edad, el nivel de actividad y el estado de salud del perro.
Comida casera para galgos
Las comidas caseras pueden ser una excelente opción si se preparan de manera adecuada, utilizando ingredientes frescos y naturales. Cada vez más familias optan por esta modalidad para tener un control total sobre lo que ingiere su perro. Permite adaptar la dieta a sus necesidades energéticas y digestivas específicas.
Una ventaja clara es la calidad de los ingredientes: carne fresca, verduras naturales y grasas saludables seleccionadas por el propietario. Si el galgo tiene alergias o sensibilidades, se pueden ajustar las recetas para evitar alimentos problemáticos. Además, la comida casera suele ser más apetitosa, lo que motiva a galgos con paladares más delicados. Preparar su comida fortalece el vínculo entre el dueño y el animal, convirtiendo la alimentación en un acto de cuidado consciente.
Fórmula orientativa para comida casera (adaptar con veterinario):
- 50% proteínas animales: Pollo, pavo, ternera magra, cordero, conejo o pescado.
- 25% carbohidratos fáciles de digerir: Arroz, boniato, patata o avena.
- 20% verduras aptas: Zanahoria, calabacín, calabaza, brócoli o judías verdes.
- 5% grasas saludables: Aceite de oliva o de linaza.
Ejemplo de receta casera:
- 200 g de pechuga de pollo cocida y desmenuzada.
- 100 g de arroz integral bien cocido.
- 70 g de calabaza al vapor.
- 1 cucharadita de aceite de oliva.
Mezclar todo, dejar enfriar y servir a temperatura ambiente. Esta receta es fácil de digerir, rica en proteínas de calidad y aporta energía estable para un galgo activo. Las cantidades exactas dependerán del peso, edad y nivel de actividad del perro.
Pienso comercial
El pienso comercial es la opción más utilizada por su practicidad: no requiere preparación y es fácil de almacenar. Los piensos de alta gama están formulados por veterinarios y garantizan un aporte completo de nutrientes, vitaminas y minerales en cada ración.
Para un galgo, elegir un pienso de calidad implica asegurarse de que contenga un buen nivel de proteínas animales, grasas saludables para el mantenimiento de la piel y el pelo, y carbohidratos en proporciones adecuadas. Otra ventaja es la constancia nutricional de cada ración, lo que evita desequilibrios. Sin embargo, la calidad del producto es crucial; un pienso económico con muchos subproductos o cereales de baja digestibilidad no cubrirá las necesidades del galgo.
¿Pienso o comida casera? Consideraciones
No existe una respuesta única sobre qué opción es mejor. La elección ideal para tu galgo depende de varios factores:
- Comodidad y seguridad nutricional: El pienso de alta gama es una buena opción si buscas practicidad y la garantía de una dieta completa.
- Naturalidad y personalización: La comida casera es preferible si priorizas ingredientes naturales y la posibilidad de adaptar la dieta a necesidades específicas.
- Opción mixta: Combinar pienso con raciones caseras ocasionales puede ofrecer variedad sin comprometer el equilibrio nutricional.
Consejos para elegir la mejor opción
Antes de realizar cualquier cambio en la dieta, es recomendable consultar con un veterinario, ya que los galgos son sensibles y no todos toleran lo mismo. Si se decide cambiar de dieta, la transición debe ser gradual para evitar problemas digestivos.
Una vez realizado el cambio, es fundamental observar al perro. La energía, el brillo del pelo, el estado de la piel y las heces son indicadores claros de si la dieta le está sentando bien. Se debe evitar improvisar y darle alimentos humanos tóxicos para los perros como cebolla, ajo, uvas, chocolate o aguacate.
Alimentación específica para cachorros y galgos activos
Los cachorros de galgo, al igual que los adultos, tienen un metabolismo particular. Desde muy pequeños, su cuerpo es largo, delgado y está en constante desarrollo. Dada su tendencia a tener el estómago delicado, es importante que su comida sea fácil de digerir, sin ingredientes artificiales ni cereales, y cocinada con cuidado.
Si tu galgo corre a diario, practica canicross o tiene un nivel de actividad alto, la Receta Power puede ser beneficiosa para mantener su energía y prevenir la pérdida de peso. Una opción como la Receta Bestial, que contiene un 59% de carne y vísceras de cerdo combinadas con patata, zanahoria, guisantes y pulpa de manzana, se adapta bien a sus necesidades.
Un galgo de 30 kg podría necesitar aproximadamente 1 kg de comida al día, dividido en dos tomas. Estas cantidades son aproximativas y deben ajustarse según las necesidades individuales del perro y las calorías de los ingredientes. Si el galgo está perdiendo peso, se recomienda aumentar la cantidad de alimento.

En definitiva, decidir entre comida casera y pienso industrial no es solo una cuestión de preferencia, sino de observar qué le sienta mejor a tu perro. Si tienes tiempo y ganas de preparar recetas caseras equilibradas, tu galgo disfrutará de una dieta fresca y personalizada. Si prefieres la seguridad de una opción completa y rápida, un pienso de calidad es tu elección. Lo importante es elegir con consciencia, poniendo siempre la salud y felicidad de tu galgo en el centro, ya que cuidar de lo que come es cuidar de su vida entera.