Las fresas son frutas deliciosas que puedes cultivar fácilmente en tu propio jardín. Para conseguir las más grandes y sabrosas, es importante que sigas una serie de pasos clave para preparar el sustrato de manera adecuada, garantizando así un desarrollo óptimo de la planta.
Preparación del terreno en arriates
Las fresas prefieren la tierra blanda, enriquecida y fertilizada, por lo que la preparación adecuada de un arriate suele implicar labrar y enmendar la tierra con materia orgánica antes de plantar. Dado que estas plantas prefieren la tierra blanda y suelta, es fundamental que la labres un par de veces antes de la siembra.
Las fresas también requieren de tierra fértil con un nivel de acidez específico; el pH ideal para estas frutas oscila entre 5,5 y 6,5. Puedes aumentar el nivel de nutrientes y la acidez de la tierra al agregar materia orgánica, esparciendo alrededor de 10 cm (4 pulgadas) sobre el arriate. Asimismo, es recomendable esparcir una capa delgada de fertilizante en polvo sobre todo el arriate y aplicar un puñado pequeño (de aproximadamente ⅛ de taza) de fertilizante en cada planta.

Cultivo en macetas y sistemas fuera de suelo
Es probable que el éxito en el cultivo de fresas dependa de la elección de la maceta adecuada. Estas deben tener entre 20 y 30 cm (8 y 12 pulgadas) de diámetro. La tierra orgánica multipropósito es ideal, siempre y cuando su nivel de pH oscile entre 5,5 y 6,5, valor que puedes verificar utilizando un kit de prueba para tierra. Para obtener una mezcla óptima, llena el resto de la maceta con perlita y compost en partes iguales y utiliza la mano o una pala para mezclar todo de manera minuciosa.
Gestión del riego y drenaje
Las fresas necesitan tierra húmeda, pero con un buen drenaje. En los sistemas fuera de suelo, es imprescindible instalar un sistema de riego localizado, siendo el riego por goteo una de las mejores opciones. Existen diversos tipos de goteros: de botón (donde se pincha un cabezal a la manguera) o integrados de fábrica en la propia tubería. El riego puede realizarse de forma manual o automática con un programador de pilas.
Es fundamental dejar una salida para el sobrante de agua; de lo contrario, se crearía un sistema estanco que produciría un encharcamiento excesivo, impidiendo el desarrollo de la planta. Durante los períodos de sequía, debes administrar a las plantas los 2 cm (1 pulgada) de agua completos.
Instalar riego automático por goteo | Guía paso a paso | LEROY MERLIN
Proceso de plantación
Por lo general, las fresas se plantan en primavera en cuanto la tierra se descongela lo suficiente. Al cultivar plantas en macetas a partir de semillas o si tienen un cepellón formado, las raíces tienden a compactarse, por lo que, justo antes de plantar, debes utilizar los dedos para esparcirlas suavemente.
- Colocación: Coloca una planta de fresa en cada agujero.
- Profundidad: Cubre las plantas con suficiente tierra para cubrir las raíces. La corona de la planta debe quedar nivelada con la superficie de la tierra.
- Precaución: Nunca debemos enterrar en exceso el cepellón, sino que hay que dejarlo a ras de suelo, ya que enterrarlo demasiado puede ser un motivo para que no produzca adecuadamente fresas.
Mantenimiento y condiciones ambientales
Las fresas necesitan recibir alrededor de 8 a 10 horas de luz solar cada día. Además, estas plantas no se desarrollan bien si tienen competencia. Para darles la mejor oportunidad de crecer, debes escoger un área que no presente demasiado crecimiento de malezas. Inspecciona el arriate con regularidad y elimina las malas hierbas que encuentres jalándolas con la mano.