La cirugía bariátrica es un campo de la cirugía dedicado al tratamiento de la obesidad mediante intervenciones quirúrgicas. Su objetivo principal es producir una pérdida de peso significativa y duradera en pacientes con problemas de obesidad, mejorando su calidad de vida y ayudando a controlar o resolver condiciones de salud asociadas. Existen diversos tipos de cirugía bariátrica, entre las que se incluyen el Sleeve Gástrico o Manga Gástrica, Bypass gástrico, Derivación biliopancreática y Banda gástrica.
La cirugía de manga gástrica, también conocida como gastrectomía en manga, consiste en la extracción de una parte considerable del estómago para formar un tubo estrecho o "manga". Este nuevo estómago, con forma de plátano, es significativamente más pequeño que el original, lo que reduce la capacidad de ingesta de alimentos y disminuye la producción de hormonas que regulan el apetito y la insulina. Como resultado, la persona siente saciedad con menor cantidad de comida y experimenta menos hambre, lo que facilita la pérdida de peso. Esta intervención es una opción adecuada para personas con sobrepeso severo y problemas de salud graves derivados del exceso de peso.

Criterios de Selección para la Cirugía Bariátrica
Para determinar si una persona padece obesidad o sobrepeso, se calcula el índice de masa corporal (IMC), que relaciona el peso y la estatura. Generalmente, se considera obesidad un IMC de 30 kg/m² o superior. Un IMC superior a 35 kg/m² indica obesidad severa, y por encima de 40 kg/m², obesidad mórbida.
Los candidatos para la cirugía de Bypass gástrico suelen ser pacientes con un IMC de 35 kg/m² o más. La elección del procedimiento bariátrico más adecuado depende del tipo de paciente y su grado de obesidad. Para pacientes con un IMC entre 35 y 50 kg/m², el Bypass gástrico por laparoscopia es a menudo la opción más recomendable, ya que permite alcanzar los objetivos de pérdida de peso significativa, mantenimiento del peso perdido y mejora de la calidad de vida de manera integral. Para aquellos con un IMC superior a 50 kg/m², la Derivación biliopancreática por laparoscopia puede ser más indicada. La cirugía de Sleeve Gástrico o Manga Gástrica se considera una buena opción para pacientes con obesidad moderada, con un IMC por debajo de 35 kg/m².
La cirugía de Banda gástrica, sin embargo, es menos recomendable debido a la frecuencia de intolerancia a alimentos, vómitos persistentes, pérdida de peso insuficiente o reganancia de peso. La manga gástrica, por su parte, ofrece pérdidas de peso comparables con una mejor tolerancia y calidad de vida.
Preparación Preoperatoria: Aspectos Clave
La preparación para una cirugía de manga gástrica es un proceso que se extiende durante meses y requiere un compromiso a largo plazo con cambios en los hábitos de alimentación y ejercicio físico. Es fundamental que el paciente demuestre la capacidad de realizar estas modificaciones antes de la intervención.
Evaluación Médica y del Equipo Especializado
La preparación implica una estrecha colaboración con un equipo multidisciplinar. Meses antes de la operación, el paciente se reunirá con médicos y cirujanos para comprender el procedimiento, sus expectativas y posibles complicaciones. Un psicólogo puede ayudar a gestionar las emociones asociadas a la cirugía y los cambios posteriores, desarrollando estrategias de afrontamiento para el estrés, las preocupaciones y el comer emocional. Los dietistas enseñarán al paciente y a su familia los principios de una alimentación saludable, incluyendo la elección de alimentos nutritivos, horarios de comida regulares y porciones adecuadas, dado que la cirugía de manga gástrica reduce permanentemente el tamaño del estómago y la cantidad de comida ingerida.

Los especialistas en ejercicio físico diseñarán un programa de entrenamiento adaptado a los gustos del paciente, fomentando la regularidad. El ejercicio físico previo a la cirugía mejora la condición física general, facilita la recuperación y sienta las bases para mantener un estilo de vida activo postoperatorio. Los pacientes suelen requerir supervisión continua por parte de su equipo de especialistas durante varios meses después de la operación para monitorizar su dieta y salud.
Cambios en Hábitos de Vida
Es crucial que el paciente se comprometa a modificar sus hábitos de alimentación y ejercicio físico a largo plazo. Esto incluye:
- Cambio conductual: Adoptar una nueva forma de relacionarse con el entorno y consigo mismo, entendiendo que la comida satisface una necesidad básica y no debe ser un sustituto para el manejo de emociones o la interacción social.
- Alimentación consciente: Disfrutar de cada comida, masticando lentamente y de forma consciente, sin distracciones como la televisión, el ordenador o el teléfono móvil.
- Actividad física regular: Incorporar ejercicio físico en la rutina diaria, comenzando con actividades de intensidad leve a moderada.
Durante este período, es posible experimentar síntomas como fatiga, somnolencia, cansancio o mareos debido a la ingesta calórica reducida. También pueden presentarse cambios emocionales como irritabilidad, ansiedad o decaimiento. Estos síntomas son parte del proceso adaptativo y están relacionados con los cambios en el pensamiento, la emoción y la conducta.
Dieta Preoperatoria Específica
En muchos casos, se implementa una dieta preoperatoria, a menudo denominada "dieta mixta", que combina alimentos naturales (frutas, verduras) con complementos nutricionales. La duración de esta dieta puede variar de 2 a 4 semanas, dependiendo del grado de obesidad del paciente y su distribución (tipo manzana o pera). El objetivo de esta dieta es lograr una pérdida de peso inicial (entre 7-20 kg) que facilite la intervención quirúrgica. Esta pérdida de peso ayuda a reducir el tamaño del hígado, la grasa visceral y la grasa abdominal, creando un espacio quirúrgico más favorable y seguro. Además, contribuye a la eliminación de líquidos acumulados, comunes en pacientes obesos debido a la hiperpresión abdominal. Una preparación dietética preoperatoria adecuada es clave para una pérdida de peso óptima y una cirugía segura.

Alimentos y Bebidas Recomendadas Antes de la Cirugía
- Jugos de sobre light (evitar cítricos como naranja, limón, pomelo).
- Jugos de frutas cocidas (manzana, durazno, pera) sin azúcar ni fruta sólida.
- Caldo de res, pollo, pavo o pescado con vegetales.
- Leche descremada, cultivada light y yogur light.
- Café descafeinado y agua de hierbas sin azúcar (endulzar con stevia o sucralosa).
Se recomienda evitar bebidas gaseosas (independientemente de su color) y bebidas con cafeína (café, refrescos, bebidas energéticas, té). En su lugar, se pueden consumir versiones descafeinadas sin gas.
Es importante practicar la ingesta de líquidos en pequeños sorbos y masticar muy bien cada bocado de alimento. Esta práctica, que será obligatoria tras la cirugía, ayuda a acostumbrarse a comer despacio, una clave para reducir la ingesta y favorecer la pérdida de peso.
Suspensión de Medicamentos y Sustancias
Si el paciente toma medicamentos para controlar la hipertensión, diabetes u otras condiciones, debe informar a su médico para determinar si debe continuar tomándolos hasta el día de la cirugía. La absorción de medicamentos generalmente no se ve alterada de manera significativa tras una cirugía bariátrica, pero la consulta médica es esencial para definir la mejor opción.
El cigarrillo afecta negativamente la cicatrización y el funcionamiento pulmonar al alterar la oxigenación de la sangre. Se recomienda encarecidamente dejar de fumar al menos un mes antes de la cirugía para permitir que el organismo se recupere. En el postoperatorio, no fumar es igualmente importante para minimizar el riesgo de complicaciones como atelectasias (colapso pulmonar) o neumonías, y para asegurar una cicatrización óptima del estómago y las heridas.
El licor es una fuente importante de calorías y se absorbe rápidamente en el intestino sin generar saciedad. Aunque no es tan crítico como el tabaco, se aconseja evitar el consumo de alcohol durante la semana previa a la operación para prevenir la irritación del estómago. Después de la cirugía, el consumo de alcohol debe ser moderado, ya que los pacientes bariátricos son más susceptibles a sus efectos, y el metabolismo del alcohol puede sobrecargar el hígado, que ya está trabajando en la metabolización de tejido graso.
Preparación Física y Mental
La preparación física puede ser un desafío para muchos pacientes debido a limitaciones asociadas a la obesidad. Sin embargo, se recomienda intentar incorporar ejercicio físico de forma regular, aunque sea de baja a moderada intensidad (al menos 30 minutos diarios). Pequeños cambios, como levantarse y moverse con frecuencia si se pasa mucho tiempo sentado, o usar escaleras en lugar del ascensor, contribuyen a una vida más activa.
El ejercicio preoperatorio mejora la capacidad pulmonar, reduciendo el riesgo de complicaciones respiratorias postoperatorias. También ayuda a acostumbrar el cuerpo y la mente, llegando en mejores condiciones físicas el día de la operación y facilitando la adquisición del hábito de ejercitarse.
La preparación mental y emocional es fundamental. Es importante que el paciente esté plenamente consciente de las implicaciones del procedimiento, los riesgos y el compromiso requerido con el seguimiento de las indicaciones médicas, especialmente la dieta postoperatoria. La comunicación estrecha con el cirujano bariátrico o su coordinador de pacientes es esencial para evitar malentendidos y asegurar el éxito de la operación y la recuperación.
Testimonio de CARMEN MORENO posterior a su Cirugía de Manga Gástrica
Checklist para el Hospital
Al prepararse para la hospitalización, se recomienda llevar solo lo indispensable, considerando una estancia corta de aproximadamente dos noches. Una lista sugerida incluye:
- Tiras para disminuir el gas intestinal (ej. Gas-X).
- Máquina de CPAP si se padece apnea obstructiva del sueño.
- Humectante labial (ej. chapstick) y aplicadores especiales (ej. cotonetes con glicerina).
- Ropa cómoda y de tipo deportivo, incluyendo sandalias.
- Todos los medicamentos personales que se tomen habitualmente.
- Elementos de entretenimiento como libros, revistas, tablet o laptop.
Se recomienda retirar joyas y objetos personales de valor antes de la cirugía.
Preparación del Hogar
Antes de regresar a casa, es conveniente dejar todo en orden para facilitar la recuperación. Esto incluye tener ropa y blancos limpios, la casa ordenada, y la despensa abastecida con los alimentos e hidratantes necesarios para las primeras semanas postoperatorias. Se recomienda tener ropa cómoda y poco ajustada, como sostenes deportivos para mujeres.
