Las fiestas navideñas y de fin de año traen un ambiente de alegría y mucha emoción. Cada familia tiene sus tradiciones, pero sea cual sean las comidas son algo que nunca faltan en la mesa.
Tipos de suciedad en manteles
La suciedad en manteles, paños de cocina y paños de cocina de hoteles es principalmente: manchas de vino y bebidas, manchas de aceites animales y vegetales, manchas vegetales, sal, azúcar, salsa de soja, hollín...
Suciedad soluble en agua
La característica de este tipo de suciedad es que se puede disolver y eliminar con agua, como la sal, el azúcar, la salsa de soja, los zumos de frutas, el vino tinto, la cerveza, el licor que queda en el mantel durante las comidas...
Suciedad de grasa
Este tipo de suciedad se compone principalmente de aceites animales y vegetales. Las grasas animales y vegetales tienen diferentes puntos de fusión. Algunas son líquidas y otras sólidas a temperatura ambiente. A las grasas líquidas se les suele llamar aceites, principalmente aceites vegetales como el de soja, el de cacahuete y el de colza. Las grasas sólidas provienen principalmente de animales como la manteca de cerdo, el sebo y el sebo.
La grasa que mancha el mantel es una combinación de grasas de alto punto de fusión y aceites de bajo punto de fusión, y en mayor medida, una mezcla de aceites y grasas. Son insolubles en agua y tienen buena afinidad con las fibras de algodón y las fibras químicas. Al lavar, la grasa debe fundirse primero antes de enjuagarse. En la práctica, hemos observado que el aceite que mancha el mantel cocinado y oxidado a alta temperatura es más fácil de eliminar que el que no lo ha sido, y el aceite del mantel de fibra química es más difícil de eliminar que el del mantel de algodón.
Suelos proteicos y almidonados
Este tipo de suciedad, como diversos jugos de frutas que contienen proteínas vegetales, manchas de residuos de diversos pasteles, etc., son fáciles de eliminar con agua fría, pero se solidificarán en la tela después de calentarla y lavarla, lo que dificultará su eliminación.
Manteca de cerdo: un ingrediente tradicional y versátil
La manteca de cerdo ibérico (ya sea blanca o con pimentón) es un producto tradicional de la cocina española, pero que cada día se está perdiendo frente a otros aceites vegetales, como por ejemplo, el aceite de oliva y girasol. Aún así, la manteca se sigue utilizando en recetas típicas como el andaluz “lomo en manteca” o postres tradicionales y bollerías.

Características de la manteca de cerdo
La manteca de cerdo es blanca (aquella que es de tono naranja es porque se le ha añadido pimentón) y es inodora. Por ello, si vemos que nuestra manteca ha cambiado de color o tiene un olor o sabor rancio, debemos deshacernos de ella, ya que no está en condiciones de ser consumida. La manteca puede ponerse rancia o estropearse por una exposición prolongada al aire, ya que se oxida fácilmente al carecer de antioxidantes naturales.
Además, la manteca de cerdo se funde entre los 26 y los 31 grados, de forma que se vuelve líquida y transparente. A temperatura ambiente es de textura cremosa (sólida) y blanca.
Manipulación y conservación de la manteca de cerdo
La manteca es un alimento delicado, y aunque aguanta bastante tiempo si lo guardamos adecuadamente, se puede congelar. Por eso, si hemos comprado una cantidad muy grande que no tenemos pensado utilizar, lo mejor es introducirla en un bote de cristal o en una fiambrera y meterla en el congelador.
Por otro lado, para un uso regular, también podemos meterla dentro de un recipiente de cristal o plástico en la nevera, de manera que se conserva perfecta. Debemos evitar los botes de latón o de metal en general, ya que la manteca puede reaccionar y estropearse antes de tiempo. Teniendo en cuenta estos consejos, no tendremos ningún problema. La manteca es un alimento muy agradecido y fácil de utilizar en la cocina si seguimos estos consejos.
La manteca de cerdo en la cocina: sabor, versatilidad y textura
Cuando hablamos de sabor auténtico, texturas irresistibles y tradición en cada bocado, no podemos dejar de mencionar un ingrediente que ha estado presente en las mejores cocinas del mundo: la manteca de cerdo.
¿Qué es la manteca de cerdo?
La manteca de cerdo es una grasa natural que se obtiene al derretir el tejido adiposo del cerdo, principalmente del lomo o la panza. Este proceso se llama “refinado” y, cuando se hace correctamente, da como resultado una grasa blanca, limpia y de sabor neutro.
Lo bueno de la manteca de cerdo es que es 100% grasa animal, sin aditivos en su forma más pura, lo que la convierte en un complemento natural a la hora de cocinar. La manteca de cerdo para cocinar no solo aporta un sabor inigualable, sino que también tiene propiedades únicas que la hacen destacar frente a otras grasas, como el aceite vegetal o la mantequilla.
Sabor inconfundible
La manteca de cerdo agrega una profundidad de sabor que transforma cualquier plato. Desde tortillas crujientes hasta un hojaldre perfectamente escamoso, su perfil suave pero distintivo realza los ingredientes sin opacarlos. En la cocina tradicional, cocinar con manteca de cerdo es sinónimo de autenticidad, evocando los sabores de las recetas de nuestras abuelas.
Versatilidad para cocinar
Descubrí la verdad sobre cocinar con grasa de cerdo (y no es lo que crees)
Ya sea que quieras freír, hornear o saltear, la manteca de cerdo para freír es ideal gracias a su alto punto de humo (alrededor de 190°C). Esto la hace perfecta para dorar carnes, preparar frituras crujientes o incluso confitar vegetales. Además, en repostería, la manteca de cerdo natural es el secreto detrás de masas ligeras y hojaldradas, como las de los tamales, empanadas o pasteles.
Textura inigualable
La manteca de cerdo es famosa por crear texturas que otros aceites no pueden replicar. Aunque ha sido estigmatizada en el pasado, la pregunta ¿es buena la manteca de cerdo? o ¿La manteca de cerdo es saludable? tiene una respuesta clara: ¡SÍ!
Manteca de cerdo vs. otras grasas
Cuando comparamos la manteca de cerdo con otras grasas, como la mantequilla o los aceites vegetales, su versatilidad y sabor la hacen destacar. A diferencia de los aceites procesados, la manteca de cerdo natural es un producto puro, sin químicos añadidos. En comparación con otras mantecas para cocinar, el precio de la manteca de cerdo resulta accesible y es justo por el rendimiento que ofrece.
En Pig Gourmet, encontrarás la mejor manteca de cerdo para cocinar.