Lograr una masa de pizza perfecta, elástica y con los bordes inflados, es un arte que combina técnica y buenos ingredientes. Aunque tradicionalmente se asocia con hornos napolitanos, es posible conseguir resultados excepcionales en la cocina de casa. La clave reside en la correcta hidratación durante el amasado, que asegura una masa ligera, sabrosa y con un buen desarrollo del gluten.
El Secreto de la Masa Napolitana
Inspirado en la tradición de Caserta, cerca de Nápoles, Michele Pascarella, un reconocido pizzero, comparte sus secretos. Para él, además de la frescura y calidad de los ingredientes, es fundamental la simplicidad: "menos es más". Pascarella recomienda no sobrecargar la masa con excesivos ingredientes y apostar por la pureza de los sabores. Sin embargo, reconoce que replicar la textura de la pizza napolitana en un horno doméstico convencional presenta desafíos.
Su método parte de 1 kilo de harina, utilizando una proporción de 700 g de agua, lo que se traduce en un 70% de hidratación. Para evitar que la masa se pegue, insiste en la importancia de usar una harina de trigo de fuerza, capaz de absorber adecuadamente la humedad.

Ventajas de Hacer Masa de Pizza Casera
Preparar tu propia masa de pizza en casa ofrece múltiples beneficios. Es un proceso sencillo que te permite controlar la calidad de los ingredientes y personalizar la textura, desde el grosor hasta la esponjosidad deseada. Además, puedes experimentar incorporando especias como orégano, tomillo, romero, o incluso queso rallado, para crear una masa original y deliciosa.
Una de las grandes ventajas es la posibilidad de preparar una mayor cantidad de masa y disfrutar de las sobras al día siguiente. A diferencia de las pizzas prehechas, la masa casera se mantiene jugosa y, con un simple golpe de calor en el horno o microondas, conserva su encanto, permitiendo que los sabores de los ingredientes se impregnen en ella.
Receta Básica de Masa de Pizza Esponjosa
Para obtener una masa de pizza esponjosa y casera, necesitarás los siguientes ingredientes para una pizza rectangular (tamaño bandeja de horno) o dos redondas de 30 cm:
- 300 g de harina de fuerza (con más de 11 g de proteína por cada 100 g)
- 7 g de levadura fresca (o 2,5 g de levadura seca)
- 1 cucharadita de sal
- 15 g de aceite
- 200 ml de agua
Preparación Paso a Paso
- Tamizado de la harina: Pasa los 300 g de harina por un colador para eliminar grumos y oxigenarla, facilitando la mezcla con el agua.
- Mezcla inicial: Añade la sal a la harina tamizada y remueve. Forma un volcán en el centro, empujando la harina hacia los bordes del bol.
- Activación de la levadura: Calienta 200 ml de agua hasta que esté tibia (aproximadamente 37°C, que se sienta agradable al tacto). Diluye la levadura fresca en esta agua, asegurándote de no sobrecalentarla para no afectar sus propiedades. Vierte la mezcla de agua y levadura en el centro del volcán de harina.
- Incorporación de líquidos y aceite: Mezcla suavemente con una cuchara. Añade los 15 g de aceite y sigue removiendo hasta que la harina absorba el agua y la mezcla adquiera una textura que no sea excesivamente líquida.
- Amasado: Enharina una superficie limpia y vierte la masa. Comienza a amasar. Si la masa se pega a tus manos, déjala reposar unos 5-10 minutos y retoma el amasado. Repite este proceso hasta que la masa se pegue menos. El objetivo es obtener una masa lo más compacta posible.
- Estirado y enrollado: Para lograr una masa elástica y fina, estírala a lo largo y luego enróllala en forma de espiral. Repite este proceso varias veces, volviendo a juntar la masa.
- Primer reposo (fermentación): Forma una bola con la masa, píntala ligeramente con aceite por encima para evitar que se deshidrate y colócala en un bol. Tapa el bol con un paño de algodón ligeramente húmedo o papel film. Deja reposar durante 30 minutos a 1 hora, dependiendo de la temperatura ambiente. La masa debe doblar su volumen.

División y Segundo Reposo
Una vez que la masa ha fermentado, divídela en dos partes si vas a preparar pizzas redondas. Si prefieres una pizza rectangular del tamaño de la bandeja, no la dividas.
Trabaja cada porción de masa sobre papel de horno, estirándola primero con las manos y, si lo deseas, con un rodillo, ajustando el grosor al gusto. Es recomendable realizar este estirado principalmente con las manos para mantener mejor la textura. Deja reposar nuevamente durante 15-30 minutos, hasta que alcance el grosor deseado.
Horneado y Degustación
Precalienta el horno a 200°C durante al menos 10 minutos. Una vez que la masa ha reposado por segunda vez y tiene el grosor deseado, añade tus ingredientes favoritos y hornea. Con unos 10-11 minutos a 200°C será suficiente para obtener una masa jugosa, esponjosa y con los ingredientes perfectamente fundidos.
Receta de Pizza casera, como hacer una pizza fácil, rápida y a la vez deliciosa
Variaciones y Consejos
Masa Fina: Para una masa más fina, estírala lo más delgada posible y añade los ingredientes rápidamente para evitar que vuelva a subir. Puedes usar una harina ligeramente diferente y un poco más de levadura.
Masa con Especias o Queso: Añadir especias como orégano o queso rallado a la harina durante la preparación puede dar un toque original y delicioso a tu masa.
Fermentación Óptima: Asegúrate de que la masa fermente el tiempo suficiente. En verano, 30 minutos pueden bastar, mientras que en invierno puede tardar más. Colocar el bol cerca de una fuente de calor suave (sin contacto directo) puede acelerar el proceso.
Precisión en las Medidas: Utiliza cantidades exactas de ingredientes para asegurar el éxito de la masa. Evita añadir demasiada harina durante el amasado, ya que podría resultar demasiado rígida. Si la masa se pega en exceso, déjala reposar 5 minutos; si persiste, añade una mínima cantidad de harina.
Harina de Fuerza y Levadura Fresca: La combinación de harina de fuerza y levadura fresca aporta jugosidad y un sabor distintivo a la masa. La levadura fresca se integra fácilmente disolviéndola en agua.
Congelación: La masa de pizza casera se congela muy bien. Puedes congelar la mitad de la masa preparada o duplicar la receta y congelar porciones individuales.
Usos Alternativos: Esta masa no solo sirve para pizza. Puedes usarla para preparar panes tipo pita calentando bolitas de masa aplastadas en una sartén o plancha a fuego medio.
Horno y Piedra para Pizza: Para obtener los mejores resultados, precalienta el horno a máxima temperatura (al menos 250°C) durante 30 minutos, incluyendo la piedra para pizza o la bandeja de horno en la parte más baja. Si utilizas una parrilla con tapa, cocinar sobre una piedra para pizza también es muy recomendable.
Harina "000" (Triple Cero): Esta harina, altamente procesada, es ideal para masas de pizza y se encuentra en la mayoría de los supermercados grandes.
