Cómo Estimular la Producción de Leche Después de una Cesárea

La lactancia materna es un proceso natural con importantes beneficios para la salud tanto del bebé como de la madre, y ayuda a establecer el vínculo entre ambos. Sin embargo, el inicio de la lactancia puede presentar desafíos únicos para las madres que han dado a luz mediante una cesárea.

Actualmente, uno de cada cinco bebés nace por cesárea en el mundo. Aunque esta intervención quirúrgica puede plantear dificultades similares a las del parto vaginal y dar lugar a mitos, es fundamental saber que la lactancia materna exitosa es completamente posible después de una cesárea.

Madre y bebé en contacto piel con piel después del parto por cesárea

La Bajada de la Leche y la Cesárea: Desmintiendo Mitos

Muchas madres se preocupan de que la leche tarde más en subir después de una cesárea. Es cierto que podría tardar más tiempo en bajar, pero no se sabe exactamente por qué es así, y esto no es un obstáculo para que la lactancia funcione correctamente.

El inicio de la producción de leche se desencadena principalmente por los importantes cambios hormonales que ocurren cuando la placenta se separa del útero. Este proceso es el que le indica al cuerpo que es hora de empezar a producir leche. Este cambio se produce tanto en un parto vaginal como en una cesárea.

Algunas madres podrían notar que una cesárea puede retrasar ligeramente este proceso, aunque se puede esperar que la leche baje entre dos y seis días después del parto. Tu cuerpo seguirá produciendo calostro incluso si la leche tarda en bajar. La subida de la leche suele producirse entre 30 y 70 horas después del parto.

Lo que sí puede entorpecer la bajada de la leche es la separación entre madre y bebé durante las primeras horas después del parto.

Primeros Pasos Esenciales Tras la Cesárea

Para facilitar la lactancia lo antes posible después del nacimiento del bebé, es crucial tomar ciertas medidas iniciales:

Contacto Piel con Piel Inmediato

  • Inmediatamente después del parto, coloca al bebé «piel con piel» y de manera que pueda respirar libremente, todo el tiempo que estés despierta durante las primeras 24 horas de vida.
  • Pide el contacto piel con piel desde el primer momento. En cesáreas, es una práctica cada vez más habitual en los hospitales. Asegúrate además de que el equipo médico que te atiende sabe que deseas darle el pecho.
  • Si no es posible el contacto piel con piel contigo inmediatamente después del nacimiento, es mucho mejor para el bebé estar en contacto piel con piel con un adulto, como la pareja. Una vez que te hayas recuperado y puedas estar con tu bebé, no dudes en repetir esta experiencia.

Lactancia Frecuente desde el Inicio

  • Inicia la lactancia materna dentro de la primera hora después del parto, si es posible.
  • Dale el pecho a menudo si el bebé quiere. Deja que el bebé decida. Algunos bebés suelen succionar el pecho bastante durante el primer día, otros en cambio duermen mucho. Amamanta con frecuencia, observando las señales de hambre de tu bebé.
  • En los primeros días en la clínica, no dejes que pasen más de 3-4 horas entre toma y toma, incluso por la noche.
  • Los recién nacidos tienen la capacidad innata de agarrarse al pezón y succionar, lo que estimula la producción de leche materna.
  • A menos que sea médicamente necesario, evita la alimentación con fórmula para garantizar una lactancia materna frecuente y un suministro de leche adecuado.

El Rol del Calostro

Aunque la leche tarde en bajar, tu cuerpo seguirá produciendo calostro. El calostro es valioso para el bebé, especialmente para fortalecer su sistema inmunitario. Si salen algunas gotas de calostro durante la estimulación, dáselas al bebé.

Mantenerse Hidratada y Descansada

Descansa mucho, mantente hidratada con agua y bebidas nutritivas. Priorizar el autocuidado es esencial, no solo para la producción de leche, sino también para la recuperación posparto en general. Garantizar una nutrición adecuada y mantenerse hidratada es fundamental para este proceso.

Manejo del Dolor y Medicamentos Compatibles con la Lactancia

El dolor interfiere en la liberación de oxitocina (una hormona que ayuda a que la leche fluya fácilmente para tu bebé), por lo que es importante controlarlo adecuadamente. Si tienes dolor, toma algún analgésico, ya que los analgésicos y antiinflamatorios pautados suelen ser compatibles con la lactancia y te ayudarán a sentirte mejor.

La mayoría de los fármacos administrados a las madres que dan a luz por cesárea no afectan gravemente al bebé. La anestesia local (como la epidural) provoca menos sedación en el recién nacido en comparación con la anestesia general. Aunque algunos recién nacidos pueden estar un poco somnolientos después de una epidural, no se conocen efectos negativos a largo plazo.

Las moléculas de los anestésicos son demasiado grandes para llegar a la leche, por lo que el bebé no se ve afectado por la medicación administrada para la cesárea. Además, amamantarás cuando ya estés consciente, lo que indica que has metabolizado la anestesia. En la mayoría de los casos, una pequeña parte de los analgésicos posquirúrgicos pasa al bebé a través de la leche materna, pero las ventajas de la lactancia superan con creces esta posible somnolencia.

Posiciones Cómodas para Amamantar Después de una Cesárea

Al principio, la incisión abdominal podría dificultar la búsqueda de una posición cómoda. La zona abdominal queda muy dolorida, y es necesario encontrar la manera más cómoda para poder amamantar, ya que las posiciones más habituales pueden ser dolorosas a menos que se proteja la zona abdominal.

Esquema de posiciones cómodas para amamantar después de una cesárea

Puedes intentar adaptar algunas de las posiciones básicas para amamantar de las siguientes maneras:

  • Sentada en la cama: Usando una o dos almohadas adicionales para apoyar al bebé en tu regazo y proteger la incisión.
  • Acostada de lado: Con la cabeza ligeramente elevada (sobre una almohada) y el bebé también de lado, acostado sobre la cama, con su cuerpo pegado a ti y su cara muy cerca de tu pecho para facilitar el agarre. Esta posición alivia la presión sobre la herida de la cesárea y permite amamantar con mínima ayuda.
  • Agarre de balón de fútbol americano: Con suficientes almohadas para elevar la cabeza del bebé a la altura del pecho, colocándolo bajo tu brazo.

Asegúrate de colocarte en una posición cómoda antes de empezar a amamantar y no dudes en pedir ayuda. Si te sientes somnolienta debido a los analgésicos o a la falta de sueño, asegúrate de que haya alguien contigo cuando alimentes al bebé.

A medida que la incisión cicatrice y puedas moverte con más facilidad, la lactancia te resultará mucho más fácil, pero es probable que necesites más descanso y ayuda hasta que te recuperes por completo. Pide o acepta con agradecimiento la ayuda de familiares y amigos en las tareas domésticas, así puedes concentrarte en la recuperación de la cirugía y en amamantar a tu bebé.

Estrategias para Estimular la Producción de Leche

Extracción Manual y con Sacaleches

Si después de la cesárea el bebé no succiona el pecho o para estimular la producción, puedes estimular la producción de leche manualmente o con un sacaleches. Es como pedirle al cuerpo leche para que entienda que hay demanda.

  • Si es posible, empieza a extraer leche antes de que transcurran 60 minutos después del nacimiento. Esto puede ayudar a producir más leche que si se comienza más tarde.
  • Antes de extraer leche, hazte masajes y aplícate calor en las mamas.
  • Comienza con extracciones manuales y luego usa un sacaleches si es necesario, para que la leche empiece a salir. En la estimulación manual no es necesario que salga ni una gota de leche al principio; la idea es estimular la producción.
  • Mientras realizas la extracción, escucha música que te relaje, ya que esto puede ayudar a aumentar la producción de leche al reducir el estrés.
  • Considera agregar la extracción manual a las sesiones de sacaleches, especialmente al comienzo y al final, incluso mientras el sacaleches está encendido. Esto favorecerá el vaciado de las mamas.
Mujer extrayendo leche con sacaleches

Verificación del Equipo

Si tu rutina de extracción de leche no parece ser el problema, tal vez sea el sacaleches que estás usando. Muchas madres advierten que un sacaleches eléctrico doble de uso hospitalario es más eficaz para extraer leche. Si no dispones de uno, a veces es posible alquilarlo. Asegúrate de que el sacaleches funciona bien y que la pieza que hace contacto con la mama (la tetina) esté colocada correctamente.

La Importancia de la Frecuencia

No extraer leche con la frecuencia suficiente o no vaciarse las mamas por completo son las razones más comunes del retraso o la escasez en la producción de leche. Lo primero que debes hacer siempre es revisar el número y la duración de las sesiones de extracción si estás preocupada por la producción de leche.

Si la leche no se extrae de forma frecuente y satisfactoria, las mamas pronto reciben el mensaje de hacer más lenta la producción de leche. Al cabo de uno o dos días, una madre cuya frecuencia de extracción de leche es cada vez menor empezará a producir menos leche por día.

Alternar los Pechos y el Vaciamiento Completo

Alterna los dos pechos en las tomas para que se vayan vaciando. Piensa que lo más nutritivo de la toma sale al final. Es importante que la boca del bebé esté bien abierta y cubra toda la aréola y no solo el pezón. Guíale presionando un poco sobre tu pecho para que le resulte más fácil el agarre. Por seguridad, en todo momento debes observar su cara y comprobar que respira bien.

Abordando el Retraso o la Insuficiencia en la Producción de Leche

Tal vez la bajada de la leche se retrase después del nacimiento de un bebé. Además, es normal que disminuya la cantidad que se extrae después de varias semanas. La disminución puede ser lenta o puede ocurrir de repente. No esperes para pedir ayuda si la producción de leche es una preocupación; cuanto antes recibas ayuda, mejor.

Identificación de Signos de Preocupación

Consulta con un asesor de lactancia certificado, con el personal de enfermería de tu bebé o con una persona a cargo de una organización de apoyo a la lactancia para que te ayude a averiguar qué puede estar afectando tu producción de leche si te ocurre lo siguiente:

  • No llegas a producir un total diario de por lo menos 17 onzas (500 ml), entre 7 y 10 días después del parto.
  • La cantidad de leche que se extrae disminuye a diario por 3 o 4 días seguidos.
  • El total diario es de menos de 12 o 13 onzas (355 o 385 ml) por más de 2 o 3 días seguidos.
  • Tienes las mamas duras, doloridas o enrojecidas, y no puedes extraer leche para ablandarlas, o tienes fiebre, dolores o escalofríos.

Posibles Causas Maternas

En ocasiones, una madre tiene una afección que temporalmente puede retrasar el gran aumento en la producción de leche, que suele ocurrir entre 3 y 5 días después del parto. Algunas afecciones o tratamientos que posiblemente retrasen la producción de leche incluyen:

  • Estrés
  • Cesárea
  • Sangrado posparto
  • Obesidad materna
  • Infección o enfermedad con fiebre
  • Diabetes
  • Afecciones tiroideas
  • Reposo estricto o prolongado en la cama durante el embarazo

En contadas ocasiones, un retraso en la bajada de la leche se transforma en un problema permanente de baja producción. Si una madre fue sometida a una cirugía de mamas en la que se cortaron algunos nervios, el tejido productor de leche o los conductos galactóforos, tal vez tenga dificultades para producir suficiente leche. Otros factores que pueden reducir la producción de leche incluyen el tabaquismo materno, algunos medicamentos y preparados a base de hierbas, y los anticonceptivos hormonales (especialmente los que contienen estrógeno).

Soluciones y Apoyo Profesional

Si sigues teniendo problemas para producir la cantidad suficiente de leche y el sacaleches funciona correctamente, considera la posibilidad de hacer lo siguiente:

  • Aumentar la frecuencia de las extracciones de leche a 9 a 12 sesiones. También puedes incrementar el tiempo que dura cada sesión de extracción durante algunos días.
  • Comienza o aumenta el contacto piel con piel que tienes con tu bebé durante las visitas.
  • Pídele a tu proveedor de atención médica o a un asesor de lactancia certificado que revise tus antecedentes médicos. Esto puede ayudarte a saber si puede haber una afección, un tratamiento o un medicamento que esté alterando tu producción de leche.
  • Pregunta a tu proveedor o a un asesor de lactancia certificado cuáles son los medicamentos o los preparados a base de hierbas que pueden aumentar la producción de leche.

Congestión Mamaria Post-Cesárea

Amamantar después de una cesárea presenta desafíos únicos, uno de los cuales es el mayor riesgo de congestión mamaria y retención de líquidos. Esta es una experiencia común para las madres que se han sometido a una cesárea, a menudo agravada por los medicamentos y líquidos intravenosos recibidos durante y después de la cirugía. Estas intervenciones médicas pueden provocar una acumulación de líquidos en el cuerpo, incluyendo los senos.

Esta acumulación de líquido puede causar que los senos se llenen excesivamente, se endurezcan y duelan. El exceso de líquidos en el cuerpo puede dificultar el flujo de leche, ya que ejerce una presión adicional sobre los conductos, lo que puede estrecharlos. Además, este exceso de líquidos puede endurecer el pezón y la areola, dificultando el agarre del bebé.

Si esto ocurre, es importante abordar la congestión mamaria de forma proactiva y reactiva mediante masajes mamarios lo antes posible para minimizar su impacto en la lactancia. Un masaje suave dirigido hacia la axila puede aliviar significativamente la hinchazón y la congestión, además de favorecer el drenaje linfático. Por otro lado, un masaje suave hacia el pezón antes y durante la lactancia puede estimular el reflejo de bajada de la leche y favorecer el flujo de leche.

El Rol Fundamental del Apoyo y el Autocuidado

La lactancia puede ser muy dura para cualquier madre, y el hecho de haber sido intervenida quirúrgicamente no siempre ayuda a sentirse con fuerzas y energía para afrontar el proceso. Lo primero que necesitas es mucha ayuda para que te acerquen al bebé, para colocarle, para descansar y para comer.

Busca apoyo profesional para la lactancia de manera temprana. Consulta con proveedores de atención médica y profesionales de la lactancia para recibir apoyo y orientación personalizados que ayuden a que la experiencia sea lo más manejable y gratificante posible.

Piensa en positivo. La producción insuficiente de leche a menudo puede revertirse, y la poca leche que produzcas, aunque sean gotas, es valiosa para tu bebé.

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¿Qué Hacer si se Produce Exceso de Leche?

Algunas madres producen constantemente mucho más que 25 a 27 onzas (750 a 800 ml) de leche en el lapso de 24 horas. Si estás produciendo leche en exceso y estás pensando en cambiar tu rutina de extracciones, es recomendable que hagas lo siguiente:

  • Analiza tu situación con un asesor de lactancia certificado o con el proveedor de atención médica y el personal de enfermería de tu bebé antes de hacer cualquier cambio.
  • No hagas ningún cambio si te extraes leche para varios niños (gemelos, trillizos o más bebés).
  • Vigila de cerca el volumen de leche y ten un plan claro para aumentar la frecuencia o la duración de las extracciones si disminuye tu suministro de leche.
  • Si realmente no necesitas la leche extra, piensa en la posibilidad de donársela a otras madres que la necesiten.

Si la cantidad de leche que produces te causa molestias o dolor, consulta con un asesor de lactancia certificado o con tu proveedor de atención médica.

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