El inconfundible sabor del mamey con leche y canela es un verdadero placer. Disfruta después de tus comidas, o en cualquier momento de antojo, de este tradicional postre mexicano al estilo Quintana Roo.
Origen y Asociación Cultural del Mamey
Cuando se menciona la palabra "mamey", es natural pensar en un fruto con una rica historia y asociaciones personales profundas. Originario de Mesoamérica, el mamey era una de las frutas características de regiones como Chiapas, Tabasco y Veracruz, donde aún se encuentra de manera silvestre. En la antigüedad, se le conocía como "tetzontzapotl", un término náhuatl que significa “zapote color de tezontle”, haciendo alusión a su característico color rojo, similar al de esta piedra utilizada en la construcción.
Para muchas personas, el mamey evoca recuerdos de la infancia y momentos familiares especiales. La llegada de esta fruta a la mesa era motivo de celebración, especialmente cuando era repartida por una figura paterna. Esta asociación con la alegría, la dulzura y la recompensa convierte al mamey en mucho más que un simple ingrediente; es un símbolo de afecto y momentos preciados.

Variedad de Preparaciones con Mamey
Esta fruta, además de ser maravillosa para hacer licuados, helados y un sinfín de postres, es muy sana. Es rica en hierro y fósforo, minerales esenciales para la correcta nutrición de nuestro cuerpo. El mamey contiene altas cantidades de vitamina C, un nutriente con efectos antioxidantes, fundamental para la cicatrización, la formación de colágeno y la reparación de cartílagos, huesos y dientes.
Existen diversas formas de disfrutar del mamey en la cocina. A continuación, se presentan algunas opciones y variaciones de recetas:
Postre Cremoso de Mamey
Este postre cremosito es elaborado a base de mamey y es una opción fácil y deliciosa.
Ingredientes:
- 3 piezas de mamey (la pulpa)
- 2 latas de Leche Condensada LA LECHERA®
- 1 lata de Leche Evaporada CARNATION® CLAVEL®
- 2 tazas de Agua
- 2 cucharadas de Fécula de maíz
- 7 piezas de Yema
- 1/2 taza de Agua (adicional)
Procedimiento:
- Calentar y mezclar: Calienta las 2 tazas de agua. Al soltar el hervor, agrega la fécula de maíz y mueve constantemente. Cuando comience a cambiar de color, añade la Leche Condensada LA LECHERA® con la Leche Evaporada CARNATION® CLAVEL® y las yemas, colando previamente la mezcla.
- Reducir: Sin dejar de mover, cocina a fuego bajo hasta que tome consistencia de natilla. Retira del fuego y reserva.
- Licuar: Licua la pulpa del mamey con el agua restante e incorpora a la preparación anterior. Calienta nuevamente por 10 minutos, retira y deja enfriar. Sirve con canela molida.

Helado Casero de Mamey
Una opción refrescante para disfrutar del mamey es prepararlo como helado.
Ingredientes:
- 2 mameyes (pulpa)
- 1 lata de leche condensada
Procedimiento:
- Sacar la pulpa del mamey.
- Poner en la licuadora el mamey y la leche condensada.
- Licuar muy bien. Si la mezcla parece muy espesa, agregar un poco de leche.
- Vaciar en vasos bonitos.
- Decorar al gusto.
- Refrigerar o congelar para obtener una consistencia de nieve.
Nota: Este postre se puede adaptar con otras frutas como mango o fresa, resultando igualmente delicioso.
Otras Variaciones y Toques Especiales
La versatilidad del mamey permite explorar diferentes texturas y sabores. Algunas recetas sugieren:
- Mamey con Merengue Italiano: Para una presentación más elaborada, se puede decorar el postre con merengue italiano. Utiliza una duya o manga pastelera con pico pequeño para crear diseños como flores o grecas. Puedes usar pintura vegetal para dar color al merengue, por ejemplo, verde para las hojas y rojo para las flores.
- Pan de Mamey: Otra preparación incluye moler el mamey con leche, batir mantequilla con azúcar, añadir yemas, el mamey molido, y finalmente incorporar harina cernida con polvo para hornear y sal.
- Postre de Mamey con Crema de Coco: Una receta más compleja implica licuar mamey con leche evaporada, leche condensada y esencia de vainilla, para luego congelar la mezcla. Se prepara una crema de coco combinando ingredientes en licuadora hasta obtener una consistencia suave, y se vierte sobre la mezcla de mamey congelada.
- Postre de Mamey con Pinole: Para esta versión, se hierve leche con canela y azúcar, se baten yemas con azúcar, se incorpora pinole, y se temperan las yemas con la leche hirviendo. Luego se cocina hasta espesar, se licúa con la pulpa de mamey y se enfría.
MERENGUE PERFECTO PARA DECORAR - Claudio Us
Consejos Nutricionales y Culinarios
El mamey es una fuente valiosa de nutrientes. Su alto contenido de vitamina C lo convierte en un potente antioxidante, esencial para diversos procesos corporales. En cuanto a su preparación, se ofrecen algunos consejos:
- Textura Tersa: Si el dulce de mamey pierde su textura tersa, se recomienda volver a colarlo.
- Toque Especial: Para dar un toque distintivo, se sugiere escarchar la taza con azúcar y canela, y acompañar con galletas de tu preferencia.
Consejo Nutricional: El mamey es rico en vitamina C, hierro y fósforo, contribuyendo a la salud general del organismo.