Hacer tu propia pasta casera es una experiencia gratificante que te permite rellenarla con lo que tú quieras, asegurando un plato fresco y lleno de sabor. En esta ocasión, te enseñaremos a preparar unos deliciosos agnolotis de ricota y espinaca, perfectos para disfrutar en familia o con amigos.

Ingredientes
Para elaborar estos exquisitos agnolotis, necesitarás los siguientes ingredientes, cuidadosamente seleccionados para garantizar el mejor sabor y textura.
Para la Pasta Casera
- 4 huevos grandes
- Aceite de oliva: cantidad necesaria
- 400 gr. de harina de trigo de buena calidad
- Sal: una pizca
Para el Relleno de Ricota y Espinaca
- 500 gr. de ricota fresca
- 2 atados de espinaca
- 100 gr. de nueces picadas
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 200 gr. de mozzarella rallada
- Sal y pimienta al gusto
Para la Salsa
- 200 ml. de crema de leche (nata líquida)
- 5 tomates secos conservados en aceite y picados
- 6 champiñones frescos, laminados
- 1 chorro de vino blanco
- 3 cebollas de verdeo pequeñas (cebolletas), picadas
- Sal, pimienta y nuez moscada al gusto
- Aceite de oliva para rehogar
- Queso parmesano para servir (opcional)

Preparación Paso a Paso
A continuación, te detallamos cada etapa para que tus agnolotis caseros resulten perfectos.
Paso 1: Elaboración de la Masa de Pasta
- En una superficie limpia o un bol grande, realizar una masa de pasta uniendo los huevos, una pizca de sal, un chorrito de agua y la harina. Se puede añadir un poco de aceite de oliva si es necesario para dar elasticidad.
- Amasar bien hasta que todos los ingredientes se integren por completo y obtengas una masa suave y homogénea.
- Formar una bola con la masa, envolverla en film transparente y dejar reposar en la heladera mínimo 1 hora. Esto permitirá que el gluten se relaje y la masa sea más fácil de estirar.
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Paso 2: Preparación del Relleno de Ricota y Espinaca
- Para el relleno, blanquear la espinaca en agua hirviendo con sal durante unos minutos. Luego, escurrirla muy bien para eliminar el exceso de agua y picarla finamente.
- En una sartén con un poco de aceite de oliva, dorar la cebolla picada junto con los dientes de ajo picados hasta que estén tiernos y transparentes.
- En un recipiente grande, añadir la ricota, la espinaca blanqueada y picada, la mozzarella rallada, las nueces picadas, la cebolla y el ajo dorados.
- Salpimentar al gusto y mezclar todos los ingredientes hasta obtener un relleno homogéneo. Reservar.
Paso 3: Armado de los Agnolotis
- Una vez que la masa haya reposado, retirarla de la heladera y estirarla con un palote o máquina de pasta hasta obtener una lámina bien finita. Es importante que la masa sea lo más delgada posible sin romperse.
- Con un cortante redondo, o la forma deseada, cortar porciones de masa.
- Colocar una pequeña cantidad del relleno de ricota y espinaca en el centro de cada porción de masa.
- Doblar la masa y darle forma de agnolotti, sellando bien los bordes para que el relleno no se escape durante la cocción. Puedes humedecer ligeramente los bordes con agua para facilitar el sellado.

Paso 4: Cocción de los Agnolotis
- En una olla grande, hervir abundante agua con sal.
- Una vez que el agua esté hirviendo, introducir los agnolotis con cuidado y cocinarlos por aproximadamente 15 minutos, o hasta que estén al dente y floten en la superficie.
- Retirar los agnolotis del agua con una espumadera.
Paso 5: Preparación de la Salsa
- En una sartén, rehogar la cebolla de verdeo picada con un poco de aceite de oliva hasta que esté tierna.
- Incorporar los champiñones laminados y cocinar hasta que liberen su agua y se doren ligeramente.
- Añadir un chorro de vino blanco y cocinar hasta que el alcohol se evapore por completo.
- Finalmente, incorporar los tomates secos picados y la crema de leche. Condimentar con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Cocinar a fuego bajo durante unos minutos hasta que la salsa espese ligeramente.
Presentación
Sirve los agnolotis recién cocidos bañados con la cremosa salsa de champiñones y tomates secos. Opcionalmente, puedes espolvorear con queso parmesano rallado y decorar con unas hojas frescas de perejil o albahaca.
