Philadelphia es una marca reconocida a nivel mundial por su queso crema, un producto lácteo suave y cremoso que se ha convertido en un ingrediente básico en muchas cocinas. La historia del queso Philadelphia cuenta cómo actualmente en las instalaciones leonesas de Hospital de Órbigo salen anualmente 31.000 toneladas de esta crema de queso.
Este versátil ingrediente se utiliza en una infinidad de recetas, desde los clásicos desayunos salados con bagels hasta postres como cheesecakes y frostings. También es un componente clave en salsas, dips y rellenos. Aunque preparar el queso crema casero puede ser una opción, con el Philadelphia del supermercado todas estas recetas se pueden hacer fácilmente.

Conoce el Queso Philadelphia: Propiedades y Beneficios
Hoy en día es rara la receta que no incluye queso Philadelphia entre sus ingredientes, ya sea como protagonista o como complemento de muchas preparaciones fáciles y rápidas. No tiene corteza y es denso, pero a la vez presenta una textura que se deshace fácilmente al degustarlo. Sus propiedades y beneficios son muy variados:
- Grasas: Este tipo de queso cuenta con un elevado aporte de grasas, aunque puede variar entre unas marcas y otras. Si lo consumes de forma moderada no hay de qué preocuparse.
- Proteínas: Aunque tiene menos que otros quesos, como por ejemplo el de cabra, aporta proteínas indispensables para el crecimiento del cabello y las uñas, así como el buen desarrollo de los músculos.
- Vitaminas: Cuenta con muchas de ellas, como la vitamina A, que puede contribuir a mejorar la visión, el funcionamiento del corazón y los pulmones. Además, tiene vitaminas D, B2, B3 y B12.
- Minerales: Destaca la presencia de fósforo, que facilita la digestión, limpia los riñones y fortalece huesos y dientes.
Lawrence, el fabricante de productos lácteos de Nueva York que descubrió el queso de untar, lo hizo al aumentar el contenido de crema en la receta original utilizada hasta entonces en su fábrica. Es esta consistencia la que hace que el queso Philadelphia sea ideal para dar cuerpo, cremosidad y textura a pasteles de queso, bizcochos o tartas. Pero también es perfecto para dar un toque a la pasta, la quiche o distintos rellenos. Salvo en recetas de repostería que requieran horneado, por lo general no suele cocerse ni calentarse. Lo habitual es servirlo fresco dentro de todo tipo de alimentos como salmón ahumado, pimiento o berenjena. También está muy rico con hierbas frescas como cebollino, miel o mermelada, opciones ideales para acompañar con galletas.
Conservación Óptima del Queso Philadelphia
Al pertenecer al grupo de quesos frescos, el queso Philadelphia es un producto que siempre debe estar en el frigorífico, así que procura no romper la cadena de frío cuando vayas a comprarlo. Su presentación más habitual es en tarrina; de hecho, lo ideal es que no lo saques de ella y lo vayas cogiendo de allí según lo necesites.
Por otro lado, si alguna vez te has preguntado si se puede o no congelar el queso Philadelphia, te diremos que no es lo más recomendable, ya que al descongelarse pierde consistencia.
¿Cuánto dura el queso Philadelphia en la nevera?
El queso Philadelphia cuenta con el hándicap de que una vez abierto deberás consumirlo en poco tiempo. Por lo general, este plazo suele ser inferior a diez días, pero saldrás de dudas consultando la etiqueta del producto. En cualquier caso, si lo notas viscoso, arenoso o cristalizado es mejor que lo retires porque son señales de que se ha estropeado.
Recetas Creativas con Queso Philadelphia y Galletas
Seguro que en este momento se te ocurren un montón de recetas con queso Philadelphia, bien porque las hagas a menudo, porque hayas oído hablar de ellas o porque las hayas degustado en alguna ocasión. Aquí te presentamos algunas ideas deliciosas que incorporan galletas como base, ingrediente o acompañamiento.
Bases de Galleta para Postres Irresistibles
Tarta de Queso Clásica (Cheesecake)
Para preparar una base para 12 personas, comenzaremos mezclando la mantequilla fundida con las galletas trituradas, y con la masa resultante forraremos un molde circular apto para horno. Una vez tengamos lista la base y mientras vayamos preparando el relleno, metemos la fuente en el horno mientras se precalienta a 170ºC, para que la base se vaya haciendo.
Entre tanto, en un bol mezclamos los ingredientes del relleno, batiendo la tarrina de queso crema y las del nuevo Philadelphia con Milka. Añadimos la nata líquida, el azúcar y la harina y los integramos a base de varillas. Vamos incorporando los huevos de uno en uno y finalmente añadimos poco a poco la ralladura de una naranja, para que se reparta bien y no quede más en unas zonas que en otras.
Sacamos la base del horno, la rellenamos con nuestra mezcla y la horneamos durante unos 45 minutos a 150ºC. Cuando pase ese tiempo, apagamos el horno y dejamos que la tarta se enfríe dentro, al menos durante 30 minutos.

Receta Cheescake Fácil
Tartaletas de Lima y Queso Crema con Base de Galleta
Para la base de 4 personas, fundimos la mantequilla en el microondas, a baja potencia y golpes cortos de calor, o en un cacito al fuego. Trituramos las galletas en un robot de cocina junto con las almendras, agregamos la mantequilla fundida y trituramos de nuevo hasta conseguir una masa homogénea. Podemos especiar la mezcla con un poco de canela, jengibre, nuez moscada, cardamomo, etc. El resultado es increíble.
Extendemos la masa sobre la base y laterales de cuatro moldes para tartaleta, con ayuda de los dedos y procurando que quede de igual grosor por toda la superficie. Si lo preferimos podemos cubrir un sólo molde y hacer una tarta grande que porcionar en el momento de servir. Esto es totalmente opcional. Introducimos los moldes en la nevera para que se enfríen y endurezcan. Con 30 minutos será suficiente, pero si tenemos prisa podemos usar el congelador y reducir el tiempo a la mitad.
Mientras las bases se enfrían y toman cuerpo, preparamos el relleno de la tarta. Para ello, rallamos y exprimimos las cuatro limas. En un cuenco amplio, con ayuda de unas varillas metálicas, mezclamos el queso crema y la ralladura de lima. Trabajamos la mezcla durante un minuto para que se atempere y, a continuación, incorporamos la leche condensada. Seguimos batiendo con las varillas hasta obtener una mezcla homogénea. Por último, agregamos el zumo de lima y mezclamos bien.
En este momento, la mezcla comenzará a espesar por efecto del zumo de lima así que, sin perder tiempo, sacamos los moldes de tartaleta de la nevera y los rellenamos con la mezcla. Alisamos la superficie para que quede bien bonita e introducimos las tartaletas de nuevo en la nevera.

Postre No-Bake en Frasco con Philadelphia Vegetal
Para 2 personas, para la base, romper las galletas con un palo de amasar, con las manos o bien en el robot de cocina hasta tener una harina fina. Agregar la canela y el aceite de coco para unir los ingredientes. Acomodar en la base de un frasco y aplastar para que quede compacto.
Para el relleno: mezclar el Philadelphia Vegetal con el yogur de soja, el aceite de coco y el zumo de limón, hasta tener una crema blanca y lisa. Volcar en el frasco sin llegar a la superficie. Una vez fuera del frío, terminar con la mermelada de fresa y los arándanos.
Bocaditos Dulces con Galletas y Queso Crema
Bolitas de Trufa de Oreo y Philadelphia
Para 14 personas, trituramos las galletas Oreo junto con el queso crema. Resulta muy sencillo si contamos con un robot de cocina, pues la masa queda homogénea, sin trocitos de galleta, muy cremosa. Formamos bolitas con la masa resultante y las colocamos en una bandeja cubierta con papel vegetal. La guardamos en el congelador durante una hora para que solidifiquen y sea más sencillo bañarlas después en el chocolate blanco.
Una vez bien frías, troceamos el chocolate, lo colocamos dentro de un cuenco y lo fundimos. Lo podemos hacer en el microondas, a golpes de calor cortos, o al baño María. El chocolate solidificará rápidamente, pues las bolitas están muy frías. Cuando hayamos terminado de bañar todas las bolitas, podemos decorar la superficie con unos hilos de chocolate con leche o negro, pero esto es totalmente opcional.

Galletas Saladas Caseras con Queso Crema Philadelphia
Galletas de Queso Crema y Avellana (Dulces o Saladas)
Para 30 personas, mezclar en un recipiente el queso crema (previamente atemperado de la nevera para que no esté tan frío y duro) con la mantequilla troceada (también ablandada). Incorporar la avellana molida y, los ingredientes opcionales según se prefiera una galleta más de aperitivo salado (pimienta, parmesano) o de sobremesa (canela, vainilla).
Terminar de amasar a mano, formar un disco y envolver en plástico film. Dejar en la nevera como mínimo una hora. Precalentar el horno a 160º C y preparar una bandeja con papel sulfurizado. Estirar la masa entre láminas del mismo papel hasta dejar un grosor de unos 5 mm. Recortar galletas con el cortador que se prefiera y llevar a la bandeja. Hornear hasta que estén doradas.
Galletas Saladas de Queso y Curry
Para 50 personas, mezclar en un recipiente grande la mantequilla ablandada con los quesos, la sal y el curry. Trabajar un poco y echar el huevo ligeramente batido. Mezclar ligeramente y agregar la harina y la levadura. Disponer una buena hoja de plástico film sobre la encimera, echar la masa, formar un disco plano y envolver bien. Refrigerar al menos una hora en la nevera.
Pasado el tiempo, precalentar el horno a 180ºC y preparar dos bandejas con papel antiadherente. Estirar la masa dejando un grosor de, aproximadamente, un centímetro. Recortar las galletas con un cortador al gusto y repartirlas en las bandejas. Batir la yema con la leche usando un tenedor y pintar cada galleta ligeramente. Hornear, una bandeja cada vez, durante unos 15 minutos, o hasta que estén doradas.

Combinaciones Sencillas con Galletas
Más allá de las preparaciones elaboradas, el queso Philadelphia es perfecto para disfrutarlo de forma sencilla sobre tus galletas o crackers favoritos. Simplemente úntalo fresco y acompáñalo con:
- Hierbas frescas como cebollino.
- Un toque de miel o mermelada.
- Una rodaja de salmón ahumado para un contraste salado.
