Las empanadas son un plato popular y versátil, a menudo disfrutado en reuniones y celebraciones. Es común que, después de un evento, nos queden algunas porciones. Surge entonces la pregunta sobre la seguridad de consumirlas días después, o incluso hasta una semana más tarde.

Factores Clave para la Conservación de Empanadas
La durabilidad y seguridad de una empanada para su consumo dependen de varios factores, incluyendo sus ingredientes, el método de cocción y, fundamentalmente, cómo se ha almacenado.
Ingredientes y Método de Cocción
La cantidad de calorías que aporta cada empanada dependerá de su tamaño, de cómo está preparado su relleno y del método de cocción elegido. Por ejemplo, si una empanada de carne al horno tiene en promedio 260 calorías, frita supera las 350 calorías, siempre dependiendo de la calidad de la fritura. Si se cocinó en un aceite que no tiene la temperatura adecuada, la masa de la empanada absorberá una buena cantidad de grasa, lo que aumentará considerablemente su valor calórico y, potencialmente, podría afectar su conservación a largo plazo.
Almacenamiento Adecuado: Cómo Conservar Empanadas
Para que la empanada no pierda su frescor es indispensable protegerla de las inclemencias causadas por el transcurso del tiempo. En primer lugar, debemos envolver la empanada, ya sea con papel film, papel de horno (que además reducirá la humedad de la misma) o en un recipiente hermético.
Vigilar la Temperatura y la Humedad
Una parte importante de cómo conservar una empanada es mantenerla en buenas condiciones de temperatura y humedad. Se recomienda situar la empanada en un lugar limpio, fresco, sin luz directa del sol y si es posible que esté ventilado.
Evitar el Contacto con Bacterias
Una parte crucial del proceso de conservación es que las empanadas no estén en contacto directo con otros alimentos o focos potenciales de bacterias y suciedad. Además, en todo proceso de conservación hay un reposo previo. Para conservar las empanadas de forma correcta, en primer lugar, debemos dejar que se enfríen. Este proceso es muy importante, ya que el factor temperatura es crucial en este tipo de producto. Un almacenaje a demasiada temperatura podría provocar que la masa se reblandeciese y echar a perder el factor crujiente.
¿Dónde se Guarda la Empanada?
Si te ha sobrado alguna porción, te puedes preguntar ¿cómo conservar la empanada? Se recomienda guardarla en la nevera, bien tapada o dentro de un recipiente hermético. Esto alargará la vida útil del producto. En el caso de que quieras ir más allá en el proceso de conservación, siempre puedes conservar la empanada en el congelador. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la empanada, al igual que cualquier otro tipo de alimento, perderá ciertas propiedades al optar por esta opción, especialmente si nos referimos a la consistencia y punto crujiente de la masa. No obstante, a nivel nutricional, prácticamente este proceso es inocuo, por lo que las ventajas, en perspectiva, son mucho mayores que la pérdida que podamos obtener.
En resumen, los mejores lugares para conservar tu empanada sin que pierda sus características únicas son:
- Nevera (refrigerador)
- Lugar seco, limpio y ventilado (para consumo a corto plazo, si aplica)
- Congelador

¿Cuánto Tiempo se Puede Conservar una Empanada?
Como hemos visto, cómo conservar una empanada de un día para otro es una cuestión bastante sencilla si se siguen las directrices adecuadas. Sin embargo, todo tiene un final y una fecha de caducidad. Para dar respuesta a la cuestión de cuántos días se conserva una empanada, tenemos que tener en cuenta dos factores clave:
- Ingredientes de la empanada
- Lugar y método de conservación
Teniendo en cuenta esto, una empanada tradicional gallega hecha con ingredientes salados como la empanada gallega de pulpo, de zamburiñas o de atún puede conservarse con todas sus propiedades hasta los 3 días. En el caso de otro tipo de empanadas elaboradas con verduras, ingredientes no precocinados, dulces o crudos, podríamos alargar su vida útil hasta una semana en buenas condiciones. Al conservar empanadas en el refrigerador, estas deben estar a una temperatura inferior a 5º grados Celsius y no más de 3 días.
Riesgos de Consumir Alimentos Caducados o Mal Conservados
Los alimentos pueden tener fecha de caducidad o fecha de consumo preferente. La diferencia es muy clara: si se consumen después de su fecha, los primeros pueden poner en riesgo nuestra salud, mientras que los segundos no son peligrosos.
- Fecha de consumo preferente: Suele aparecer con la leyenda "Consumir preferentemente antes de…". Esta es la fecha hasta la cual el alimento conserva todas sus propiedades y características iniciales.
- Fecha de caducidad: Así se indica la fecha hasta la cual el alimento puede consumirse de forma segura. No se debe consumir ningún alimento una vez superada esa fecha.
Hay muchos microorganismos que pueden causarnos una enfermedad; entre los más comunes están Campylobacter, Salmonella y Norovirus. Una manera de alargar las fechas de consumo es mediante la congelación de los alimentos.
Ojo con las zonas podridas o enmohecidas: salvo en los jamones y embutidos curados, quesos duros o vegetales turgentes, en los demás alimentos no se puede quitar el moho y ya está, porque los mohos son hongos que colonizan los productos y se nutren a su costa, llegando a penetrar profundamente en su interior a través del micelio, unas finas ramificaciones difíciles de percibir a simple vista.
El experimento de la BBC sobre los efectos de los alimentos ultraprocesados | BBC Mundo
Recomendaciones para el Consumo y Compra Segura de Empanadas
Al Momento de la Compra
Es fundamental seguir ciertas recomendaciones para asegurar que las empanadas que adquirimos son seguras y están en buen estado:
- Comprar solo en lugares establecidos, los que deben estar limpios.
- Los manipuladores de alimentos deben mantener una esmerada limpieza personal, durante sus funciones y usar ropa, gorro o cubre pelo, delantal, no trabajar con uñas pintadas, anillos, pulseras, entre otros. La persona que manipula alimentos no debe atender pagos del público, ya sea recibiendo o entregando dinero.
- Si están envasadas, revisar las fechas de elaboración y vencimiento.
- Verificar que la masa esté bien cocida, con color y olor característico del producto.
- Que no contenga cuerpos extraños o presencia de hongos en su superficie.
- Un producto añejo o que se mantenga a temperaturas inadecuadas presenta fermentación de la cebolla. Por lo tanto, despide un olor ácido desagradable.
- No comprar empanadas que se encuentren almacenadas a temperatura ambiente por riesgo de contaminación.
- Las empanadas que se venden frías, deben conservarse y transportarse a una temperatura máxima de 5ºC.
Cómo Reconocer una Buena Empanada
Al momento de elegir una empanada de horno, optar por las que la masa se vea horneada, dorada por arriba, ya que la masa no debe tener aspecto muy blanco, ni tampoco debe ser muy quebradiza, pero sí de fácil consumo y su interior, debe ser jugoso y no seco. Debe tener carne picada o carne molida, pero no parecer una pasta de pino. Además, si el relleno tiene más cebolla de lo necesario, el pino puede verse opaco. Otro aspecto importante es lograr una buena cocción del pino de carne y cebolla para evitar dolencias y malestares estomacales, porque si la cebolla no está bien cocida, se avinagra.
Consejos para el Consumo
La empanada es un alimento de consumo inmediato que debe estar caliente, a una temperatura superior a 65º Celsius, pero no demasiado para saborearla, sin quemarse y poder sostenerla en la mano. Es importante al conservar empanadas en el refrigerador, que estas deben estar a una temperatura inferior a 5º grados Celsius y no más de 3 días.
Una vez que comprendemos las causas del deterioro de nuestras empanadas artesanales y tomamos medidas en el asunto, surge la pregunta de cómo prepararlas para consumir. En el caso de que no nos importe comer la empanada a temperatura ambiente o fría, podríamos consumirla tal y como sale de la nevera o lugar donde la tengamos almacenada. En el caso de que queramos calentar la empanada y mantener el punto de masa crujiente, no nos tenemos que olvidar que no estamos cocinando la empanada, la estamos calentando, por ello debemos evitar en la medida de lo posible el microondas, ya que aporta el calor de forma poco uniforme y muy rápida. Optaremos por el horno o una simple sartén que calentará de forma mucho más eficiente. Sin embargo, recalentar cualquier tipo de alimento varias veces nunca es bueno ya que perderá gran parte de su sabor y textura. En el caso de la empanada, es mucho mejor echar un poco de aceite en la parte superior y calentarla por porciones que vayamos a consumir directamente.