La manzana WA 38, una variedad apreciada en la agricultura, presenta características únicas durante su ciclo de crecimiento, especialmente cerca de la cosecha y durante el almacenamiento. Sin embargo, como cualquier cultivo, es susceptible a diversos defectos y enfermedades que pueden afectar la calidad del fruto. Esta guía se enfoca principalmente en los defectos típicos de la variedad WA 38, aunque algunos problemas comunes a todas las manzanas, como magulladuras o pudriciones generales, no se detallan exhaustivamente.

Defectos Comunes en Manzanas WA 38
Lesiones Superficiales Tempranas
Durante las 4-6 semanas previas a la cosecha, pueden aparecer lesiones verdes a marrones superficiales, con un diámetro que varía entre 0.5 y 1.5 cm. Estos defectos están asociados a desbalances nutricionales, como deficiencias o excesos de Calcio (Ca), Nitrógeno (N), Potasio (K) y Magnesio (Mg), además de estar influenciados por las condiciones ambientales.
Partiduras o Agrietamiento de la Piel
Las grietas pueden manifestarse de forma horizontal o vertical en la cavidad peduncular, en el hombro, las mejillas o la zona calicinar de la fruta. Este fenómeno está relacionado con desbalances nutricionales y condiciones ambientales.
Depresión Lenticelar
Este defecto se caracteriza por lesiones centradas en las lenticelas que, con el tiempo, se fusionan y extienden de manera irregular. La pulpa afectada puede volverse corchosa hasta una profundidad de aproximadamente 6 mm. Similar al bitter pit, el pardeamiento de la pulpa puede aumentar y profundizarse durante la cosecha.
Escaldado Blando
El escaldado blando es una lesión que se produce como resultado del daño por frío durante el almacenamiento. Los síntomas incluyen lesiones bien definidas, de forma irregular y lisas, con un color que varía de bronceado a café oscuro. Estas lesiones suelen ser suaves al tacto. Las lesiones pequeñas (menores a 1/2 pulgada de diámetro) pueden ser firmes. En etapas tempranas, los síntomas pueden parecerse a magulladuras. En fases avanzadas, las lesiones son frecuentemente colonizadas por hongos secundarios.
Manchas de Corcho
Las manchas de corcho, que a menudo se confunden con quemaduras de granizo o picaduras de insectos, se presentan como manchas cafés con una apariencia y consistencia similar al corcho. No se trata de una infección, sino de una manifestación de deficiencia de calcio y un pH del suelo inadecuado (inferior a 6.0). Si bien no son tóxicas, estas manchas afectan el sabor y la apariencia de las manzanas.
Oídio
Este hongo causa la aparición de pequeñas manchas blancas en el envés de las hojas, ralentiza el crecimiento de hojas, frutos y ramas, y en ocasiones provoca el marchitamiento y caída de las hojas. La prevención incluye el uso de variedades resistentes, la siembra espaciada de los árboles y la poda para mejorar la ventilación.
Roya
La roya es transmitida por otras plantas infectadas, como espinos, membrillos o cedros. Se manifiesta en las hojas con tonalidades anaranjadas o amarillentas, y en los frutos con deformaciones o manchas similares a óxido. La prevención implica evitar la siembra de manzanos cerca de plantas hospedadoras y el tratamiento con fungicidas específicos.
Enfermedades Fúngicas y Bacterianas Comunes
Moho Azul (Penicillium expansum)
Considerada la enfermedad postcosecha más importante a nivel mundial para manzanas y peras, también conocida como podredumbre suave, podredumbre de contenedores o podredumbre del penicilio. Se presenta como manchas suaves, de color marrón claro y acuosas, que inician alrededor de lesiones o lenticelas. Las frutas afectadas desarrollan un olor y sabor mohosos característicos. Las esporas del hongo son ubicuas y pueden sobrevivir largos periodos. La contaminación se origina en contenedores, cajones de campo y almacenes. Las lesiones en la fruta, especialmente durante la cosecha y manipulación, son los principales puntos de entrada. La rápida refrigeración de la fruta cosechada es crucial. Controles regulares de mohos y levaduras antes de la nueva cosecha son esenciales para prevenir pérdidas económicas.

Moteado del Manzano (Venturia inaequalis)
Esta enfermedad fúngica provoca manchas oscuras, de tamaño variable y con bordes irregulares, en hojas, frutos y ramas. El hongo prolifera en condiciones de humedad. Las esporas se encuentran en las hojas infectadas caídas durante el invierno. La infección inicial aparece como motitas verde oliva en el envés de las hojas. Con el avance de la enfermedad, se forman costras negras secas en ramas, hojas y frutos, que pueden ablandar o pudrir el fruto internamente. La prevención incluye el uso de variedades resistentes (como Jonafree y Liberty), la recolección de hojas caídas en otoño y la aplicación de fungicidas al inicio de la primavera.
Fuego Negro o Fuego Bacteriano (Erwinia amylovora)
Causada por la bacteria Erwinia amylovora, esta enfermedad provoca que ramas, hojas o partes del fruto parezcan quemadas. Los síntomas iniciales son manchas acuosas en hojas y brotes jóvenes, que evolucionan a un color marrón o negro, afectando también ramas y frutos. En algunos casos, se observa una secreción de líquido marrón o negro. El control implica la eliminación y quema de ramas infectadas, y evitar el uso excesivo de fertilizantes, que pueden favorecer la rápida reproducción bacteriana.
Chancro del Manzano (Nectria galligena)
Esta enfermedad fúngica ataca ramas y tronco, manifestándose como lesiones hundidas con bordes oscuros en la corteza.
Pudrición de Frutos (Botrytis y Penicillium)
Diversos hongos, incluyendo Botrytis y Penicillium, pueden causar la pudrición de las manzanas.
Podredumbre Phytophthora
Causada por el patógeno Phytophthora cactorum, esta enfermedad afecta las raíces, el rizoma y el cuello del manzano, provocando damping-off en plántulas, reducción del sistema radicular y decoloración negra de las raíces. En el pie del árbol, se observan lesiones marrón oscuro con bordes definidos. Por encima de los injertos y en las hojas, aparecen lesiones marrones irregulares. La enfermedad se desarrolla en suelos húmedos y pesados con mal drenaje. Su control es difícil, siendo la prevención fundamental a través de la mejora del drenaje del suelo y la elección de cultivares resistentes. Asegurar un secado rápido de las heridas y facilitar la circulación de aire son medidas importantes. La desinfección de soluciones nutritivas recirculantes también es necesaria.

Roña o Podredumbre Negra (Botryosphaeria obtusos)
También conocida como "ojos de rana", esta enfermedad comienza como pequeñas manchas marrones en hojas o frutos, que se expanden y oscurecen, formando chancros que pueden cubrir hojas y ramas. En casos severos, pudre la fruta y daña permanentemente el árbol. Los árboles previamente afectados por fuego bacteriano son más susceptibles. El control se basa en la poda y quema de ramas infectadas. En etapas tempranas, fungicidas como azufre o captan pueden ser efectivos, pero no siempre en infecciones severas.
Otras Plagas y Consideraciones
Araña Roja (Tetranychus urticae)
Estos pequeños ácaros se alimentan de las hojas del manzano, dejándolas con un aspecto arrugado y debilitando el árbol.
Pulgones (Aphididae)
Insectos chupadores, de color verde o negro, que se alimentan de la savia de las hojas del manzano.
Manejo y Prevención General
Corte de Pedúnculos
Durante la cosecha, se recomienda el corte de pedúnculos utilizando tijeras para minimizar daños a la fruta.
Mantenimiento del Suelo
Un suelo bien drenado y nutricionalmente equilibrado promueve la salud del manzano y su resistencia a enfermedades. La corrección del pH del suelo es crucial para problemas como las manchas de corcho.
Monitoreo Continuo
La inspección regular de los manzanos es esencial para detectar signos tempranos de enfermedades o plagas.
Poda y Ventilación
La poda de limpieza en invierno para eliminar ramas muertas o enfermas reduce el riesgo de infecciones fúngicas. En primavera, es importante monitorear la aparición de plagas. La poda también ayuda a mejorar la ventilación de las hojas, lo que es beneficioso para controlar el oídio.
Higiene y Desinfección
Medidas de higiene como la limpieza de maquinaria y herramientas, la destrucción de residuos vegetales y la retirada de restos de raíces y hojas infestadas son importantes para controlar patógenos como Phytophthora. La desinfección de soluciones nutritivas recirculantes también es una medida preventiva clave.
Momento de la Cosecha y Almacenamiento
El traslado rápido de la fruta cosechada a almacenamiento en frío es vital para minimizar el desarrollo de enfermedades postcosecha.
Investigación y Desarrollo
La industria reconoce la necesidad de una mayor inversión en investigación básica y aplicada para mejorar el control de enfermedades como la podredumbre "Olho de Boi", que es responsable de pérdidas significativas durante el almacenamiento.