El término Pizzagate es una teoría conspirativa que se hizo viral durante el ciclo de elecciones presidenciales de los Estados Unidos en 2016. Sin embargo, fue desmentida por una amplia gama de organizaciones, incluido el Departamento de Policía Metropolitana del Distrito de Columbia en Washington, lugar en donde surgió. La información fue difundida en redes sociales y páginas web de noticias falsas, y aseguraba que la pizzería Comet Ping Pong de Washington era el epicentro de una presunta red de pedofilia ligada a Hillary Clinton, candidata demócrata en las elecciones presidenciales de 2016, y su exjefe de campaña John Podesta. Los partidarios de la historia están convencidos de que esta red oculta fue o es dirigida por ellos.

Origen y Diseminación de la Teoría Conspirativa
En marzo de 2016, la cuenta de correo electrónico personal de John Podesta, gerente de campaña de Hillary Clinton, fue pirateada en un ataque de phishing. WikiLeaks publicó sus correos electrónicos en noviembre de 2016. Podesta y la campaña de Clinton no confirmaron ni negaron la autenticidad de los correos electrónicos. Expertos que investigaron la filtración, incluida una empresa de seguridad privada llamada CrowdStrike, afirmaron haber rastreado las herramientas de piratería utilizadas, y aseguraron que un grupo de piratería ruso había accedido a la cuenta de Podesta.
Los defensores de la teoría conspirativa Pizzagate afirmaron que los correos electrónicos contenían mensajes codificados que conectaban a varios restaurantes estadounidenses y funcionarios de alto rango del Partido Demócrata con una supuesta red de tráfico de personas y abuso sexual infantil. La historia se publicó más tarde en sitios web de noticias falsas, comenzando con Your News Wire, que citó una publicación de 4chan de principios de ese año. El artículo de Your News Wire fue difundido posteriormente por sitios web pro-Trump, incluido SubjectPolitics.com, que agregó la afirmación de que la policía de Nueva York había allanado la propiedad de Hillary Clinton. Los miembros de la comunidad Reddit /r/The_Donald crearon el subreddit /r/pizzagate para desarrollar aún más la teoría conspirativa. Este subhilo fue prohibido el 23 de noviembre de 2016 por violar la política anti-doxing de Reddit después de que los usuarios publicaran detalles personales de las personas relacionadas con la supuesta conspiración.
Algunos adherentes identificaron la cuenta de Instagram del propietario del restaurante, James Alefantis, y señalaron algunas de las fotos publicadas allí como prueba de la conspiración. Varias bandas que habían actuado en la pizzería también sufrieron acoso. Otra banda, Sex Stains, cerró los comentarios de sus vídeos en YouTube y abordó la polémica en la descripción de sus vídeos.
La "Pizza de Queso" y los Mensajes Codificados
Una de las afirmaciones centrales de la teoría es que los correos electrónicos contenían mensajes codificados sobre pedofilia. Los defensores de la teoría conspirativa Pizzagate afirmaron que los correos electrónicos contenían mensajes codificados en las que aparecían varias palabras repetitivas como "pollo y pasta", "pizza", "hot dog" y "queso". Tras varios análisis, se dio a conocer que estas palabras sin sentido podrían significar algo, representando supuestos códigos para hablar de porno, niñas, niños, pedofilia que conectaban a varios restaurantes estadounidenses y funcionarios de alto rango del Partido Demócrata con una supuesta red de tráfico de personas, abuso sexual y una secta satánica.
El término "pizza de queso" se había utilizado previamente como código para "pornografía infantil". Un usuario anónimo especuló que otros términos relacionados con los alimentos también podrían tener un doble significado. Esta interpretación se extendió, y otros correos electrónicos que contenían supuestas palabras de código fueron reinterpretados como evidencia de actividad pedófila. El criminólogo estadounidense Paul Bleakley, de la Universidad de New Haven, explica que se sabe que la palabra "pizza con queso" se utiliza a veces como palabra clave para "pornografía infantil" en algunos foros.
Símbolos y Conexiones
Los detectives aficionados en línea vincularon la señalización de la pizzería con símbolos satánicos. Al mismo tiempo, surgieron historias falsas que ubicaron al restaurante en el centro de una red de trata de niños. Los teóricos de la conspiración usaron una foto del presidente Obama jugando tenis de mesa para conectarlo con el restaurante de pizza, presentándola en un video con la leyenda "aquí está Obama en el Comet Ping Pong".
Algunos afirmaron que el Comet Ping Pong y otras empresas cercanas usaban símbolos de pedófilos en sus logotipos. Además, según un documento del FBI publicado por WikiLeaks, los pedófilos usan ciertos símbolos para identificar sus preferencias sexuales. Los teóricos de la conspiración afirmaron que otros elementos de diseño utilizados por las empresas cercanas al restaurante Comet Ping Pong también podrían parecerse a símbolos de pedófilos.
El Incidente en Comet Ping Pong y sus Consecuencias
En diciembre de ese año, los rumores llevaron a Edgar Maddison Welch, un joven de 28 años, a irrumpir armado en la pizzería Comet Ping Pong. El 4 de diciembre de 2016, Welch llegó al negocio de pizzas y disparó sin causar heridos, presuntamente con el objetivo de salvar a niños de una supuesta red de esclavitud sexual. El joven pretendía liberar a supuestos esclavos sexuales menores de edad en ese lugar. Según la policía, Welch llegó conduciendo hasta el restaurante para investigar el rumor de que supuestamente el jefe de campaña de Hillary Clinton, John Podesta, y otros dentro de Washington tenían a niños trabajando de esclavos sexuales en ese local.
La policía dijo que Welch hizo varios disparos dentro de la pizzería con un fusil de tipo militar y se rindió pacíficamente después de darse cuenta de que no había evidencia alguna de la existencia de una organización secreta de pedofilia. Lo que hizo que el tiroteo generara teorías de que la conspiración era aún más grande. Welch, un empleado ocasional y padre de dos hijos en Carolina del Norte, fue condenado en junio de 2017 a cuatro años de prisión. "Siento todo lo que he causado", expresó.

Persistencia de la Teoría y Desmentidos
La creencia en la teoría de la "bandera falsa" (un término usado por los conspiracionistas para acciones encubiertas o de distracción orquestadas por el gobierno u otros grupos poderosos) persistió, mostrando qué tan neciamente elaboradas pueden estar las conspiraciones, según expertos consultados por la agencia AP. A pesar de la falta de pruebas, para los verdaderos creyentes, la ausencia de evidencia es solo otra señal de una conspiración y de un encubrimiento bien orquestado. En los últimos años, empleados de Comet han reportado diversos ataques menores y acoso online. El negocio nunca estuvo bajo investigación policial.
A medida que el Pizzagate se extendía, Comet Ping Pong recibió cientos de amenazas de los creyentes de la teoría. El propietario del restaurante, James Alefantis, dijo a The New York Times: "A partir de esta teoría conspirativa loca e inventada, hemos sido objeto de constantes ataques." El acoso a los negocios relacionado con el Pizzagate se extendió más allá de Comet Ping Pong e incluyó a otros negocios cercanos de D.C. como Besta Pizza, la cafetería Little Red Fox, la librería Politics and Prose y el bistró francés Terasol. Estos negocios recibieron un gran número de llamadas telefónicas amenazantes, incluidas amenazas de muerte, y también sufrieron acoso por Internet. El restaurante Roberta's de Brooklyn también se vio involucrado en el engaño, recibiendo llamadas telefónicas de acoso, incluyendo una de una persona no identificada que le dijo a una empleada que "iba a sangrar y ser torturada". El restaurante se vio implicado después de que un vídeo de YouTube, ya retirado, utilizara imágenes de sus cuentas en las redes sociales para insinuar que formaban parte de la red de engaño sexual.
Algunos de los defensores de Pizzagate, incluidos David Seaman y Michael G. Flynn (hijo de Michael Flynn), han desarrollado la idea de una conspiración gubernamental más amplia llamada «Pedogate». En Turquía, las denuncias fueron reportadas por periódicos progubernamentales, como Sabah, A Haber, Yeni Şafak, Akşam y Star. La historia apareció en el sitio web turco Ekşi Sözlük y en la red de noticias virales HaberSelf, donde cualquiera puede publicar contenido.
En 2016, el propietario de la pizzería Comet Ping Pong, James Alefantis, intercambió correos electrónicos con John Podesta. Sin embargo, el hecho de que Welch no encontrara nada tras irrumpir armado en la pizzería demuestra que no hay pruebas sobre el "Pizzagate". Él había viajado desde Carolina del Norte creyendo que en el restaurante encontraría esclavos sexuales menores de edad a los que podría liberar. Pero no había ni menores, ni escondites, ni túneles. "La pizzería ni siquiera tiene sótano, el lugar donde se suponía ocurría todo", precisa Bleakley.
Aseveraciones Recientes y Desmentidos
Recientemente, Elon Musk, que compró la red social X hace poco más de un año, publicó a finales de noviembre un meme que revivió el caso. En ese entonces, Musk comentó que eso era "al menos un poco sospechoso", y con una foto en los comentarios, el multimillonario dio a entender que el experto que "fue a la cárcel por pornografía infantil" es el experiodista James Gordon Meek, de ABC. James Gordon Meek sí fue condenado a prisión por posesión de material pornográfico infantil. Sin embargo, el periodista no tuvo nada que ver con el "Pizzagate". La conexión tiene su origen en un titular falso del New York Post que lleva meses circulando por las redes sociales, según varios medios de comunicación.
Aseveraciones como "El Pizzagate es cierto, nunca ha sido desmentido", según un post reciente en X, siguen circulando. Otras publicaciones aseguran algo similar, utilizando la condena de Meek como "prueba adicional". Esta mentalidad es típica de los partidarios de los mitos conspirativos, afirmó Claus Oberhauser, Director del Instituto de Investigación y Desarrollo Didáctico y Educativo de la Universidad de Formación del Profesorado del Tirol. "Los creyentes en conspiraciones siempre parten de la base de que nada es lo que parece y que no hay coincidencias. Según el experto en mitos conspirativos, esto también está relacionado con una especie de sentimiento detectivesco y de superioridad. Lo que atrae a tanta gente es también este elemento lúdico de descubrir todos los supuestos secretos."
Aunque algunos mitos conspirativos son difíciles de refutar al 100%, hay muchas pruebas de que las acusaciones del "Pizzagate" no son ciertas y no hay nada que demuestre lo contrario. Por ejemplo, según los expertos médicos, no es posible insertar microchips magnéticos en el cuerpo con las vacunas anticovid-19, una narrativa que se difundió durante la pandemia del coronavirus, demostrando la falsedad de narrativas similares.
La CONSPIRACIÓN que TERMINÓ siendo REAL | Edward Snowden | Documental
La Realidad de los Repartidores de Pizza: Experiencias y Anécdotas
Más allá de las complejas teorías conspirativas, la vida de un repartidor de pizza encierra sus propias realidades, a menudo sorprendentes y desafiantes. Un ex-repartidor compartió sus vivencias durante nueve años en el oficio, comenzando a los 16 años. Trabajó en un establecimiento que atendía a un público casi 100 por ciento universitario y estaba ubicado en el corazón de una gran universidad. Este lugar era muy diferente de las demás cadenas de pizza, tanto por su localización como por el horario, ya que estaba abierto hasta las 3:30 de la mañana.
Interacciones Inesperadas y Propuestas Peculiares
Muchas veces, este repartidor entregó pizzas en fiestas, tanto en casas como en departamentos, y le ofrecieron shots y cervezas. Su turno iba de las siete de la noche hasta las cinco de la mañana, y por lo general repartía pizzas sin descansar entre una y otra entrega, que salía cada 15 ó 20 minutos. Cada quien se quedaba con sus propinas, lo cual funcionaba para todos.
Una vez, siendo aún nuevo en el trabajo a los 17 años, le tocó hacer una entrega a unos departamentos de solteros. Las clientas eran unas señoras en los 40, quienes vivían solas. Al llegar a la casa, vio un letrero en la puerta que decía: «Entra por la puerta de atrás». Al pasar la puerta indicada, se encontró con cuatro señoras y dos chicos de alrededor de 20 años en el jacuzzi, todos desnudos. Pensó: "Claro que me están invitando a meterme allí con ellos". Y, en efecto, le dijeron que regresara cuando acabara su turno para «pasar un rato». Estaba algo asustado y no supo qué hacer. Otro compañero de trabajo, en una ocasión, recibió su primer blowjob de una chica que le dijo que se lo haría si no le cobraba la pizza.
Los repartidores recibían muchos chistes porno y gente pidiendo cosas como «salchicha extra». En una ciudad universitaria, los clientes "piensan que son tan graciosos". A veces les pedían que dibujaran imágenes pornográficas en las cajas, y había un par de artistas que trabajaban en la tienda que se encargaban de eso.
Situaciones Surrealistas y Peligros del Oficio
Una de las experiencias más peculiares le ocurrió cuando repartió a una fiesta de fraternidad. Al abrir la puerta, una chica lo arrastró hacia adentro, le quitó la gorra y comenzó a desabrocharle el cinturón. Un hombre estaba parado allí con una de esas cámaras de mano. Otra chica pasó con las tetas al aire y lo llevó a una habitación, rogándole que realizara una fantasía que siempre había tenido. Él tenía novia en ese entonces y solo estaba en estado de shock, sintiendo que era "tan surrealista". Intentó ser amable y salir de allí.
Pero no todo eran anécdotas extrañas; el peligro también era una realidad. Llegó el día en el que fue asaltado. Fue a un barrio muy inseguro en un distrito de fábrica en las afueras de la zona de entrega. No podía encontrar al cliente porque ninguna de las calles tenía luces. El chico dijo que le diría cómo llegar y que le daría una buena propina extra si le entregaba la pizza a pesar de todos los inconvenientes. Finalmente encontró el lugar, que era como una fábrica abandonada, y pensó: "Maldita sea, esto no se ve nada bien". Había dos tipos sentados bajo una luz en el estacionamiento. Al ir a darles su pizza, uno de los chicos le dijo: "¿Alguna vez te han asaltado?". Le hizo una llave en el cuello mientras que el otro chico le quitaba la pizza. Por suerte, después de maltratarlo un poco, su amigo le dijo al chico que parara y lo dejaron ir. Le dijeron algunas groserías, salió lo más rápido posible y llamó a la policía.
Lo más cercano a una situación de vida o muerte fue cuando le entregó una pizza a un chico que se había metido metanfetaminas y pensó que lo iba a matar. Abrió la puerta y le puso una pistola en la cara. Se disculpó profusamente cuando vio que solo le estaba llevando comida.
Servicios Adicionales y Consumo en el Trabajo
Algunos repartidores conseguían dinero extra mediante la entrega de cosas aparte de pizza, si se entiende a qué se refiere. Un tipo llevaba droga en casi cada viaje. La llevaba escondida, pero los que se drogaban con él definitivamente lo sabían. Según este ex-repartidor, casi todos los repartidores de pizza están drogados. También administraban una especie de negocio ocasional de taxis. Si manejaban por el área del centro de la ciudad donde estaban los bares, las personas los hacían la parada como si fueran un taxi. De vez en cuando les preguntaban a dónde iban, y si era por el área general de su ruta, los llevaban. Aunque había repartido sándwiches, comida china y más, la pizza, de alguna manera, "ha sido lo peor". Si tuviera que adivinar, diría que el 75 por ciento de todas las personas a las que les repartió estaban borrachas o cerca de estarlo.
