La cebolla de verdeo, conocida botánicamente como Allium fistulosum L., es una especie del género de las cebollas (Allium) que se caracteriza por su forma alargada y poco grosor. Sus hojas y tallos son huecos, más delgados que los del puerro, y su sabor es más dulce y delicado que el de la cebolla común, lo que aporta un gusto refinado a los platos gracias a sus hojas de verde intenso y buen aroma.
Esta planta recibe diversos nombres según la región: en Ecuador se le llama cebolla blanca, en España cebolleta, en Perú cebollita china, en Argentina y Uruguay cebolla de verdeo, en Paraguay cebollita de verdeo, en Colombia cebolla larga, cebolla en rama o cebolla junca, en El Salvador, México y Bolivia cebolla cambray, y en Puerto Rico, Chile, República Dominicana, Guatemala y Venezuela cebollín, mientras que en Panamá, Costa Rica, Honduras y Cuba es conocida como cebollino.
Plantar cebolla de verdeo es muy fácil y en menos de un mes se pueden cosechar las propias cebollas. Además, hace falta muy poco espacio, por lo que se pueden plantar en macetas en balcones o incluso en ventanas, ideal para aquellos que no dispongan de un jardín o una terraza.
Características Botánicas de la Cebolla de Verdeo
La cebollita de hoja (Allium fistulosum L.) o cebolla de verdeo es una especie con raíces fasciculadas y poco abundantes que se encuentran en la parte inferior del tallo. La planta mide entre 30 y 40 cm. Cada hoja posee una base larga y carnosa que se une estrechamente con las demás bases de las hojas, formando un seudotallo envuelto por láminas finas o túnicas, siendo la exterior seca. Las hojas son tubulares, miden de 25 a 35 cm de largo y de 5 a 7 mm de diámetro.
El tallo verdadero de la cebolla de verdeo es un disco comprimido, de donde parten las raíces y la base de las hojas. El tallo floral es hueco y cilíndrico, similar a las hojas, y culmina en una umbela de pedicelos cortos con forma ovalada.

El Ciclo de Vida y Cultivo Doméstico de la Cebolla de Verdeo
El cultivo de cebolla de verdeo en casa es una práctica sencilla que se puede iniciar a partir de las mismas cebollas que se adquieren en la verdulería o supermercado. El tiempo necesario para la primera cosecha es de aproximadamente 23 días.
Selección y Preparación Inicial
Para la siembra, la cebolla de verdeo debe poseer características esenciales: un tallo o pseudo tallo blanco con raíces en su base, y hojas frondosas, verdes, sin daños, golpes, manchas, decoloración ni afectación por plagas. Se realiza un corte limpio y suave justo entre la coloración blanca y verde del tallo, conservando la parte blanca con las raíces.
Enraizamiento y Rebrote
Las raíces y tallos cortados deben sumergirse en una tacita de agua durante dos días. Tras este período, se observará un rebrote verde de aproximadamente medio centímetro a un centímetro, que emerge de la parte blanca donde se realizó el corte. En este punto, las raíces están listas para ser trasplantadas y generar una nueva planta de cebolla de verdeo.
Como multiplicar CEBOLLA de VERDEO o Cebollín en casa sin SEMILLAS
Trasplante a Maceta o Huerto
Para el trasplante en macetas, se requiere un recipiente de al menos 10 a 15 centímetros de profundidad. Es fundamental preparar un sustrato rico en materia orgánica; una mezcla de tierra negra de jardín y compost funciona muy bien. Se planta el brote de la raíz a una profundidad suficiente para que las raíces queden cubiertas y la plantita se sostenga adecuadamente. Se debe respetar una distancia de siembra de diez centímetros entre cada planta.
Cuidados Esenciales: Riego y Sustrato
El suelo debe mantenerse con una buena humedad, realizando el riego diariamente o cada dos días, según el clima y la ubicación. Si las plantas pierden vigor o sus hojas se arrugan, puede ser necesario aumentar la frecuencia de riego. El sustrato debe estar húmedo, pero sin encharcarse para evitar la pudrición de las raíces.
Cosecha Sostenible
Transcurridas tres semanas, las plantas de cebollas de verdeo ya están listas para la cosecha. Se pueden recolectar las hojas de forma individual, utilizando las manos, una tijera o un cuchillo, lo que permite que la planta siga produciendo. Alternativamente, se puede retirar la planta entera desde la raíz y conservar estas raíces para reiniciar el ciclo de cultivo.
Cultivo a Mayor Escala o desde Semilla/Hijuelos
El cultivo de la cebollita de hoja, ya sea a nivel doméstico avanzado o comercial, sigue principios similares a otras variedades de Allium, pero con particularidades en su propagación y manejo.
Preparación del Suelo
Para la preparación del suelo, es necesario removerlo profundamente, de forma manual o mecanizada, hasta 40 cm de profundidad. Luego, se preparan tablones de 1.20 m de ancho, 15 a 20 cm de alto y una longitud variable de 10 a 20 m. Es crucial incorporar materia orgánica: 10 kg/m² de estiércol vacuno, 0.5 kg/m² de estiércol de ave o 1 kg/m² de humus de lombriz.
Métodos de Propagación y Siembra
La cebollita de hoja puede propagarse por semilla sexual o por hijuelos. La propagación vegetativa mediante hijuelos suele ser más rápida si se consiguen plantines de buena calidad. No obstante, se recomienda la multiplicación por semilla de forma gradual cada dos años. La distancia de siembra ideal es de 20 cm entre hileras y 10 cm entre plantas. En regiones donde no se produce semilla sexual (como en el trópico), la siembra por hijuelos es la opción principal, colocando de dos a tres hijuelos gruesos y bien formados en cada sitio, con una distancia de 50-80 cm entre surcos y 30-40 cm entre sitios, dependiendo de la fertilidad del suelo.

Requerimientos Ambientales: Clima y Luz Solar
La cebolla de verdeo es bastante resistente y tolera temperaturas bajas durante su crecimiento. Sin embargo, para la formación óptima de sus tallos y el desarrollo general de la planta, necesita temperaturas más elevadas (20-25°C) y días largos, es decir, entre 12 y 16 horas de luz. En general, este cultivo necesita al menos seis horas diarias de luz solar directa para crecer adecuadamente.
Riego y Fertilización
El suelo debe mantenerse bien húmedo, siendo fundamental el riego constante. En verano, el riego puede efectuarse hasta seis veces al día mediante el sistema por aspersión. La fertilización química, cuando sea necesaria, consiste en aplicar de 100 a 150 g/m² de almácigo de la fórmula 4-16-8 en un surquillo al lado de la planta, cubriéndolo preferentemente con materia orgánica. Puede complementarse con aplicaciones de urea: 100 g/20 litros de agua.
Manejo de Plagas, Enfermedades y Malezas
Es indispensable la limpieza manual con escardillo o gancho, y se aconseja agregar materia orgánica después de cada remoción (3 kg/m² de estiércol de aves bien descompuesto). La rotación de cultivos es una práctica fundamental para combatir plagas y enfermedades. Se debe estar atento a infecciones fúngicas y bacterianas, como la Botrytis, que causa podredumbre blanda en el cuello de la planta, especialmente en épocas lluviosas. También, plagas como los tisanópteros y los gusanos de la cebolla pueden afectar el cultivo, siendo crucial la limpieza del área y el uso de materia orgánica bien descompuesta.
Cosecha y Buenas Prácticas
La cosecha de Allium fistulosum se realiza de forma manual, ya sea arrancando todas las plantas para armar mazos (previamente lavados con abundante agua limpia) o mediante el deshije, que consiste en cosechar algunas cebollas y dejar otras para que la plantación continúe. Esta última es la forma más frecuente de cultivo, permitiendo un primer corte a los cuatro o seis meses y subsiguientes cada tres o cuatro meses, dependiendo de la temperatura ambiental. Tras la cosecha, la cebolla se lava, se le corta una pequeña parte de la base (solo las raíces) y se empaca. Es recomendable contar con instalaciones adecuadas para el lavado y manejo, siguiendo buenas prácticas agrícolas y de manufactura.
Distinciones: Cebolla de Verdeo (Allium fistulosum) vs. Cebolla Tierna (Allium cepa)
Existe confusión debido a los diferentes nombres para la cebolla tierna, que en ocasiones se usa indistintamente para la cebolla de verdeo (Allium fistulosum) y para la cebolla común (Allium cepa) cosechada en una etapa temprana.
La cebolla (Allium cepa) es una planta bienal que se cultiva comúnmente de forma anual por sus bulbos. En su primer año, desde otoño hasta verano, la semilla germina, la planta se desarrolla y forma el bulbo. Este es el momento de recolección para el consumo directo. En su segundo año, la cebolla desarrolla nuevos tallos y se divide en varios bulbos nuevos, llegando a producir semillas.
En España, se denomina cebolla tierna a la cebolla (Allium cepa) que se cosecha aún verde, antes de madurar por completo. Los calçots catalanes son un ejemplo de esta práctica: son cebolletas tiernas y poco bulbosas de segundo año, obtenidas a partir de la cebolla tardía de Lérida. Las semillas se plantan a finales de invierno, se recolectan las cebollas en verano, y a mediados de septiembre se vuelven a plantar los bulbos en tierra. Estos desarrollan nuevos tallos que se cubren con tierra (aporcado) para blanquear el tallo lo máximo posible. Este proceso de los calçots es una clara manifestación del ciclo evolutivo bienal de la cebolla común.

Propiedades y Usos de la Cebolla de Verdeo
La cebolla verde es una excelente fuente de nutrientes esenciales, incluyendo vitamina K, vitamina C, folato, betacarotenos, compuestos de azufre, fibra, diversos minerales y agua. Su utilización es tan antigua como la humanidad.
En la cocina, es un ingrediente importante, especialmente en la gastronomía asiática (este y sudeste asiático), donde se usa en multitud de platos como la sopa miso o el takoyaki en Japón. Una vez limpia y lavada, se recomienda aprovechar su parte blanca y unos tres o cuatro centímetros de su parte verde, desechando el resto. Su conservación es sencilla, pudiendo ser guardada o congelada en la nevera.
Además de sus usos culinarios, la cebolla de verdeo ha sido utilizada con fines medicinales. El bulbo fresco o cocido se emplea tradicionalmente para tratar dispepsia, esplenomegalia, hipertensión, ictericia y prolapso rectal. La tintura, infusión en vino o jugo, se usa para afecciones renales (proteinuria), intestinales (cólico, indigestión, inflamación, estreñimiento, hemorroides, lombrices) y respiratorias (constipado, difteria, epistaxis, fiebre, pulmonía, resfriado, tos, tuberculosis), así como para trombosis coronaria, edema y enfermedades exantemáticas.