El hormigón es uno de los materiales más utilizados en la construcción actual gracias a su resistencia, durabilidad y versatilidad. Sin embargo, aunque la base de su composición es común, las propiedades de cada tipo varían significativamente según su densidad, su formulación y la función estructural para la que se diseñe.

¿Qué es el hormigón?
El hormigón es una mezcla de cemento, arena, grava y agua que, al endurecer, alcanza una alta resistencia mecánica. Cada uno de los elementos del hormigón cumple una función específica:
- El cemento actúa como el aglutinante principal.
- La arena y la grava aportan volumen y resistencia estructural.
- El agua desencadena la reacción química que permite el fraguado y define la trabajabilidad del material.
Una dosificación habitual es la de una parte de cemento, tres de arena, cuatro de grava y una parte de agua. Es importante recordar que un aumento de agua mejora la manejabilidad del hormigón, pero también reduce su resistencia final, mientras que una mezcla con menos agua resultará más resistente, aunque más difícil de trabajar.
Diferencias entre cemento, mortero y hormigón
Aunque a menudo se confunden, estos materiales no son equivalentes. El cemento es puramente el aglutinante. Por otro lado, el mortero está compuesto únicamente por cemento, arena y agua, por lo que se utiliza principalmente como material de agarre o revestimiento. Finalmente, la argamasa puede incluir cal u otros componentes que aportan mayor elasticidad.
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Tipos de hormigón según su formulación y uso
Seleccionar el hormigón correcto depende tanto del tipo de elemento que se va a ejecutar como de las condiciones de puesta en obra. A continuación se detallan las variedades más comunes:
Hormigón normal y de alta resistencia
El hormigón normal es el más utilizado en construcción, especialmente en cimentaciones, encofrados, pilares y muros portantes. Para proyectos que requieren unas muy altas prestaciones en resistencia y durabilidad, por estar sometidos a cargas mecánicas muy elevadas o ambientes muy agresivos, se emplean hormigones de alta resistencia (HAR).
Hormigón armado y pretensado
El hormigón armado combina la masa resistente del hormigón con la ductilidad del acero, permitiendo que ambos materiales trabajen conjuntamente frente a esfuerzos de compresión y tracción. En el caso del hormigón pretensado, los elementos de acero se tensan previamente, permitiendo obtener piezas prefabricadas capaces de soportar grandes cargas y luces más amplias sin deformación.
Hormigones especiales por densidad
- Hormigón ligero: Incorpora aire o áridos de reducido peso, lo que permite disminuir notablemente su densidad.
- Hormigón pesado: Se formula con áridos de gran densidad (barita o magnetita), alcanzando valores superiores a 3.000 kg/m³. Es ideal para estructuras protectoras contra las radiaciones, blindajes nucleares o contrapesos.

Hormigón autocompactante y poroso
El hormigón autocompactante es la alternativa de futuro al hormigón convencional. Está diseñado para fluir y rellenar completamente el encofrado sin necesidad de vibrado, incluso en zonas con armaduras muy densas. Por su parte, el hormigón poroso es la solución para pavimentos en la evacuación de aguas pluviales, ya que posee una alta capacidad drenante.
Acabados y aplicaciones arquitectónicas
El hormigón también cumple funciones estéticas y de acabado superficial mediante técnicas específicas:
| Tipo de Hormigón | Características Principales | Usos Comunes |
|---|---|---|
| Hormigón impreso | Pigmentado y texturizado con moldes. | Exteriores, imitación madera o piedra. |
| Hormigón pulido | Superficies lisas y densas mediante fratasado. | Naves industriales, garajes. |
| Hormigón refractario | Soporta temperaturas extremas. | Hornos, chimeneas y calderas. |
Bloques de hormigón: Elementos prefabricados
Los bloques de hormigón, también conocidos como bloques de cemento, son elementos de construcción prefabricados que combinan cemento, áridos y agua. Esta mezcla se compacta y moldea en formas variadas, siendo curada para alcanzar una resistencia óptima.
Tipos de bloques y utilidades
El diseño y la composición de los bloques pueden variar según su propósito:
- Bloques sólidos: Predominantemente usados en muros de carga por su alta densidad.
- Bloques huecos: Más ligeros e ideales para muros no portantes; facilitan la instalación de tuberías y cables.
- Bloques decorativos: Utilizados para mejorar el atractivo visual de las construcciones.

Puesta en obra y mantenimiento
La correcta colocación del hormigón requiere precisión. En el caso de los bloques, se debe asegurar que la base esté nivelada y aplicar una capa de mortero para asegurar la adhesión. Para el hormigón en masa, es fundamental considerar la trabajabilidad, que define la facilidad con la que la mezcla puede colocarse y compactarse.
En pavimentos sometidos a cargas, se suele utilizar el hormigón con fibras (polipropileno o metálicas) para disminuir la aparición de fisuras por retracción y mejorar las prestaciones a flexotracción. Finalmente, para evitar la desecación del hormigón estructural durante su vertido, se utiliza frecuentemente el hormigón de limpieza.