Chocolate Remix es un proyecto musical disruptivo que ha logrado transformar el imaginario sexual del reguetón tradicional. Liderado por la artista, productora y performer tucumana Romina Bernardo, conocida popularmente como ‘Choco’, este proyecto utiliza ritmos urbanos -como el reguetón, dembow y guaracha- para construir narrativas desde una mirada queer y feminista.

El origen y la filosofía de Chocolate Remix
El proyecto nació en 2013 con la intención de subvertir los códigos de un género musical a menudo cuestionado por su machismo. Choco, formada en artes multimedia, comenzó de manera autodidacta a producir sus propias bases. Su propuesta inicial, Nos hagamos cargo, marcó el tono de lo que vendría: letras explícitas combinadas con una dosis necesaria de sátira.
Más que una simple imitación del reguetón comercial, la música de Chocolate Remix busca reinterpretar el deseo. Según Bernardo, existe una confusión entre el machismo y el androcentrismo. "El problema es que el varón enuncia lo que gusta a las mujeres; yo me pregunto por qué no les preguntamos a ellas qué es lo que quieren", afirma la artista.
La sátira como arma política
La propuesta estética de Chocolate Remix es provocadora: una reguetonera con visera y cadenas de oro cantando a la tijereta, rodeada de bailarinas. Esta puesta en escena busca desestabilizar al espectador conservador y, al mismo tiempo, cuestionar las posturas puristas dentro de ciertos sectores del feminismo.
Algunas de las críticas más comunes han señalado que el proyecto "reproduce el patriarcado". Ante esto, Bernardo es tajante: "Yo soy mujer, por más que sea relesbiana, rechonga; socialmente no gozo de los privilegios de un varón ni tengo un estatus jerárquico sobre otras mujeres". El uso de la sátira permite a la artista no solo visibilizar el lesbianismo y el feminismo, sino también invitar al público a cuestionar las normas sociales vigentes.

‘Te dije que no’: Un himno contra el acoso
La canción Te dije que no destaca dentro de su repertorio como una declaración contundente de empoderamiento femenino. La letra relata una situación de acoso sufrida durante una noche de fiesta, donde la protagonista responde de forma feroz a la insistencia de un agresor.
Esta pieza se aleja de la pasividad y utiliza metáforas culturales poderosas, como la imagen de "la Caperucita que se come al lobo", para invertir las dinámicas de poder tradicionales. El estribillo, "No entendiste que no", se convierte en un recordatorio sobre el consentimiento y la autonomía corporal, temas centrales en la obra de la artista.
Impacto social y futuro del proyecto
Más allá de la música, el trabajo de Bernardo está profundamente ligado a la realidad política argentina. Temas como Ni una menos, compuesto tras la movilización contra los feminicidios, demuestran su capacidad para utilizar el ritmo como forma de protesta. Asimismo, su más reciente creación, Otario, lanza una crítica ácida al contexto sociopolítico del país, utilizando el humor para enfrentar políticas que intentan coartar la alegría colectiva.
Con una trayectoria que incluye tres álbumes -Sátira, Pajuerana y MINGA-, Chocolate Remix ha logrado llevar su mensaje a escenarios internacionales, demostrando que el reggaetón lésbico es una expresión cultural legítima, poderosa y necesaria para transformar las narrativas de género.