Todo sobre el Chocolate Blanco: Usos y Recetas

Si estás buscando postres con chocolate blanco, esta selección te interesa. El chocolate blanco es un ingrediente al que podemos sacar mucho partido en el mundo de la repostería casera. Sin duda, las recetas dulces son las protagonistas cuando hablamos de chocolate blanco, ofreciendo una capacidad única para aportar una textura sedosa y actuar como un fantástico conductor de aromas.

Variedad de postres con chocolate blanco

¿Qué es el Chocolate Blanco?

El chocolate blanco es un dulce formado por leche, manteca de cacao y azúcar. Por norma, se compone de un 20% de manteca de cacao, un 14% de sólidos lácteos, un 3,5 % de grasa láctea y aproximadamente un 55% de azúcar u otros edulcorantes. La manteca de cacao es una grasa de origen vegetal con un punto de fusión lo suficientemente elevado para mantenerla sólida a temperatura ambiente, lo cual nos sirve para poder fabricar el chocolate blanco.

¿Por qué no es "chocolate" en sentido estricto?

Una de las preguntas más frecuentes es si el chocolate blanco se puede considerar chocolate en sí. Técnicamente no, en realidad es un derivado o subproducto, ya que no contiene pasta de cacao. Al carecer de sólidos o pasta de cacao, es pobre tanto en teobromina como en cafeína, las metilxantinas que producen estimulación del sistema nervioso central y otros efectos, y que en animales domésticos pueden resultar tóxicas.

El chocolate blanco se elabora solo con la manteca de cacao, es decir, se separa esta grasa que se encuentra en las vainas de cacao. El cacao en sí, que da el característico sabor amargo y color al chocolate, se sustituye en la elaboración del chocolate blanco por la leche. Por eso es de color blanco y resulta mucho más dulce que el chocolate negro e incluso el chocolate con leche. Este es el motivo por el que el chocolate blanco no es chocolate, ya que no lleva cacao, solo manteca, que ni siquiera debe ser el ingrediente principal de una tableta de chocolate blanco. La manteca de cacao se define como la materia grasa que se obtiene de los granos de cacao y es rica en ácido oleico.

Regulación y Composición

La denominación de qué es chocolate blanco la encontramos en el Real decreto 1055/2003, en la que se aprueba la reglamentación sobre los productos de cacao y chocolate. Según la normativa, se puede llamar chocolate blanco a aquellas elaboraciones hechas con manteca de cacao, leche o productos lácteos y azúcares que contengan al menos un 20 % de manteca de cacao y como mínimo un 14 % de extracto seco de leche.

Es importante destacar que, al no contener pasta de cacao, el chocolate blanco pierde los polifenoles que aportan al chocolate los efectos antioxidantes. Sin embargo, es muy rico en calcio (225 mg por cada 100 gr de chocolate).

Breve Historia

El primer chocolate blanco comercial fue producido en 1930 por la compañía Nestlé en Suiza. Eran pequeñas barritas a las que llamaron Galak y que en España se conocen como Milkibar (barritas de leche), no comercializadas hasta 1962. La idea de la compañía era crear un producto con el sabor adictivo del chocolate sin su característico sabor amargo. Desde Suiza, su popularización llegó tras la Segunda Guerra Mundial, y desde entonces, el chocolate blanco se ha convertido en el protagonista de distintos dulces.

Gráfico: Evolución histórica del chocolate blanco

Características y Desafíos del Chocolate Blanco en Repostería

Trabajar con el chocolate blanco en repostería puede resultar un desafío debido a sus particularidades:

  • Punto de fusión más bajo: Al ser casi todo grasa y azúcar, el chocolate blanco se funde y se quema muchísimo más rápido que el negro. Es vital recordar que este ingrediente hay que tratarlo con mucha suavidad, sin pasar nunca de los 45 grados para que no se queme.
  • Sensibilidad al agua: Por la cantidad de azúcar y leche en polvo que lleva, absorbe mucho la humedad. Una sola gota de agua que caiga en el bol mientras se funde, y la textura se estropea, volviéndose grumosa y pastosa. Evitar a toda costa la humedad es clave, ya que es su peor enemiga.
  • Separación de grasas: Cuando se funde, la manteca de cacao puede separarse y crear un compuesto oleoso. Esta separación puede ser recuperada mediante emulsión fundiendo una pequeña cantidad de manteca o chocolate y batiendo la mezcla, aunque en casa no siempre se dispone de manteca de cacao pura.
  • Dificultad para teñir: Es difícil de teñir con colorantes caseros; se deben utilizar colorantes especiales.
  • Calidad del producto: Los chocolates blancos de mala calidad suelen ser de color blanco puro y no marfil. Esto se debe a que en su fabricación se utilizan grasas de origen animal o vegetal, sin rastro de manteca de cacao. Las barras de mejor calidad tendrán más manteca de cacao y menos azúcar. Es importante usar chocolate blanco en barra, no en chips, para obtener mejores resultados.
  • Conservación: Al ser un producto muy graso, hay que protegerlo bien de la humedad para que no se ponga rancio.
Infografía: Consejos para trabajar con chocolate blanco en repostería

Ventajas Culinarias del Chocolate Blanco

A pesar de sus desafíos, el chocolate blanco ofrece múltiples ventajas en la cocina dulce:

  • Maleabilidad: Es un tipo de chocolate muy maleable, perfecto para moldear decoraciones, hacer coberturas o preparar rellenos de pasteles y tartas, así como ganaches.
  • Textura sedosa: La manteca de cacao es la responsable de esa sensación de que se funde en la boca, aportando una textura inigualable.
  • Lienzo para otros sabores: Al tener un perfil más neutro que el chocolate negro, es una base perfecta para que brillen otros ingredientes y aromas, como la leche y la vainilla.
  • Estética y brillo: En glaseados y coberturas, el acabado es mucho más elegante y brillante.
  • Capacidad para cuajar en frío: Gracias a su alto contenido en manteca de cacao, tiene una fantástica capacidad para cuajar en frío, ideal para postres sin horno.

Deliciosas Recetas y Postres con Chocolate Blanco

Podemos hacer toda clase de postres con este ingrediente, desde tartas y postres fríos hasta grandes clásicos. Estas ideas son solo una pequeña muestra de todas las posibilidades que ofrece el chocolate blanco.

Tarta de Chocolate Blanco (sin horno)

La tarta de chocolate blanco es una golosa tentación perfecta para todo tipo de celebración. Esta es una tarta fría, sin horno, ideal para los amantes del dulce. Para su preparación se utiliza una crema de queso mascarpone que combina a la perfección con el chocolate blanco, logrando un resultado muy cremoso. Combina capas de crema de chocolate blanco con galleta para tener una resultona tarta en minutos. Es ideal para preparar con antelación y con la ayuda de los más pequeños de la casa. Asegúrate de que el queso crema esté a temperatura ambiente. Si está frío de nevera, al echarle el chocolate fundido, este se solidificará al contacto formando virutas duras y la crema quedará con grumos.

Foto: Tarta de chocolate blanco fría

Mousse de Chocolate Blanco

La mousse es un postre tradicional francés de textura aireada que sienta muy bien por su ligereza. Esta receta de mousse de chocolate blanco permite disfrutar de forma sofisticada del sabor de este ingrediente. Es un postre frío que se prepara en apenas 15 minutos con dos únicos ingredientes (excluyendo la decoración): chocolate blanco y nata montada. Para una versión ultra aireada, se puede añadir alguna clara de huevo (mejor pasteurizada).

Foto: Mousse de chocolate blanco en copa

Tarta Tres Chocolates

La tarta tres chocolates es la favorita de los amantes del chocolate en todas sus versiones. Hecha con capas de chocolate negro, chocolate con leche y chocolate blanco -además de la galleta de la base-, resulta irresistible y una ingeniosa alternativa servida como postre o en una celebración. Si se busca sorprender con una tarta espectacular y fácil de hacer en casa, esta es una excelente opción.

Foto: Tarta tres chocolates con capa blanca

Crema de Pistachos y Chocolate Blanco

Con solo dos ingredientes, pistachos y chocolate blanco, y un cuarto de hora de tiempo, se puede obtener una crema deliciosa con la que acompañar tostadas, rellenar croissants o napar tartas y bizcochos. Esta es una original forma de disfrutar del chocolate blanco y de este fruto seco.

Natillas de Chocolate Blanco

Para innovar en un postre tradicional, fácil y delicioso como las natillas, se puede preparar una receta de natillas de chocolate blanco. Es una receta de las de toda la vida, con su imprescindible galleta María, cuya mayor complicación reside en la paciencia necesaria para que cuaje en la nevera.

Cake Pops de Chocolate Blanco

Los cake pops son unos «chupa-chups» de tarta que admiten todo tipo de ingredientes. El chocolate blanco es uno de los que mejor combinan con esta preparación. Esta receta de cake pops es fácil y se puede hacer sin molde en casa, por ejemplo, con restos de bizcochos y magdalenas, siendo una excelente cocina de aprovechamiento.

Foto: Cake pops decorados con chocolate blanco

Ganache de Chocolate Blanco

El ganache de chocolate blanco es naturalmente más dulce que el ganache de chocolate negro. Se puede usar en las mismas aplicaciones: para cubrir tortas, rellenar macarons, trufas o cubrir galletas. Es especialmente útil para decorar y dejar bien lisas tortas que luego se cubrirán con fondant. Es más resistente al calor que el merengue y la mayoría de los buttercream que usan solo mantequilla. Para prepararlo, pica el chocolate en pedazos pequeños. Coloca la crema en un bol apto para microondas y caliéntala a temperatura alta hasta que empiece a hervir. Vuelca el chocolate blanco picado sobre la crema caliente y revuelve con una espátula hasta obtener una crema totalmente homogénea. Deja enfriar en el refrigerador o congelador hasta que tenga la consistencia deseada.

Foto: Ganache de chocolate blanco listo para usar

Buttercream de Chocolate Blanco

El buttercream o crema de mantequilla se puede hacer de muchos sabores, y por supuesto, también de chocolate blanco. Se puede preparar con chocolate de cobertura o con chocolate en polvo. Para fundir el chocolate, se puede usar el microondas (sacando el bol cada 15-20 segundos para remover y evitar que se queme) o al baño maría (evitando que el agua entre en contacto con el chocolate). Incorpora el azúcar glas (previamente tamizado) a cucharadas mientras bates a velocidad baja. El buttercream de chocolate blanco no tiene un color blanco puro; si se desea un color más blanco, se puede utilizar un colorante alimentario blanco. Si al decorar con una boquilla la crema mantiene su forma bien definida, indica una buena consistencia y estabilidad. Se puede conservar 2-3 días en la nevera.

Foto: Decoración de cupcake con buttercream de chocolate blanco

Polo Helado de Mango y Chocolate Blanco con Nueces de Macadamia

El mango y el chocolate blanco forman una increíble combinación para días de calor veraniego. Esta receta para un delicioso y lujoso polo helado de mango y chocolate blanco con nueces de macadamia es sencilla y toma apenas 30 minutos. Se necesitan ingredientes como 200g de chocolate blanco con vainilla, 70ml de agua, 450g de yogur de vainilla, pasta de habas de vainilla, 2 mangos (medianos, unos 400g de pulpa) y 60g de nueces de macadamia tostadas con miel y troceadas.

Sorbete Mango Pasión & Chocolate blanco - Mango Passion Sorbet & White Chocolate

Trufas de Chocolate Blanco

Para cocinar las mejores trufas de chocolate blanco, se necesitan 225g de chocolate blanco con vainilla y 100 ml de nata para montar. Comienza batiendo la nata junto al azúcar hasta que monte ligeramente. Continúa cociendo el chocolate en una olla. Reserva la masa de trufa en la nevera hasta que tenga la consistencia necesaria para poder crear las formas redondeadas. Una vez terminadas, las trufas se rebozan en coco rallado.

Foto: Trufas de chocolate blanco y coco

Panna Cotta de Chocolate Blanco

La panna cotta es un clásico italiano en el que apenas se necesitará azúcar añadido, ya que el chocolate blanco aporta todo el dulzor necesario.

Cheesecake Fría de Chocolate Blanco

Si la cheesecake tradicional te gusta, la versión fría de tarta de queso con chocolate blanco te va a encantar, porque sus sabores se equilibran de maravilla. Para la base, lo clásico nunca falla: galletas trituradas con mantequilla fundida. Para el relleno no se necesita horno. Se utilizará el chocolate blanco fundido como un "cemento" delicioso. Asegúrate de que el queso crema esté a temperatura ambiente para evitar grumos al mezclarlo con el chocolate fundido.

Bombones de Coco y Chocolate Blanco

Estos pequeños bocados recuerdan a los famosos bombones de coco y almendra. La base es una ganache densa de chocolate blanco y nata caliente, a la que se añade coco rallado deshidratado.

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