La cazuela de cordero con habas y guisantes es un plato sustancioso y delicioso, perfecto para disfrutar de los sabores de temporada. Esta receta combina la ternura del cordero con la frescura de las habas y los guisantes, creando un guiso lleno de sabor y tradición.

Receta de Cazuela de Cordero con Habas y Guisantes
Tiempo de preparación
El tiempo de preparación estimado para este plato es de 15 minutos.
Ingredientes
- 750 g de paletilla de cordero
- 8 zanahorias
- 12 patatas pequeñas (patatitas)
- 8 cebollitas francesas
- 75 g de guisantes en vaina
- 75 g de habas frescas desgranadas
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de mantequilla
- 2 cucharaditas de azúcar
- 1 cucharada de harina
- Sal al gusto
- 5 dl de caldo de carne
- 1 diente de ajo
- 2 dl de tomate triturado en conserva
- 1 ramillete de hierbas aromáticas (laurel, tomillo, romero)
- Pimienta al gusto
Preparación
- Paso 1: Preparación de los ingredientes. Limpiar de grasa la carne y cortarla en dados. Raspar las zanahorias y las patatitas. Pelar las cebollitas. Desgranar las habas y los guisantes.
- Paso 2: Cocción inicial del cordero. Calentar una cazuela amplia con un fondo de aceite y mantequilla. Dorar la carne a fuego vivo en dos tandas para no bajar la temperatura del aceite, sacar y escurrir el exceso de grasa. Volver a poner la carne en la cazuela, rociar con el azúcar y remover hasta que caramelice. Añadir la harina, salpimentar a gusto y saltear durante un minuto. Agregar el caldo de carne, el tomate triturado, el ajo pelado y ligeramente machacado, y el ramillete de hierbas aromáticas. Remover hasta que comience a hervir, tapar la cazuela y dejar que cueza durante una hora.
- Paso 3: Incorporación de verduras y finalización. Poner en la olla las cebollitas, las zanahorias y las patatas, y seguir la cocción durante treinta minutos más. Añadir los guisantes y las habas, rectificar de sazón y dejar que cueza otros quince minutos. Apartar del fuego, retirar el ramillete de hierbas y dejar reposar la cazuela antes de servir.
Caldereta de Cordero Tradicional: Receta Fácil y Deliciosa
Las Habas: Historia, Nutrición y Usos Culinarios
Origen y Tradición Romana de las Habas
Las recetas con habas forman parte de los alimentos más deliciosos de temporada. Son muy famosas por ser consumidas como puré desde hace miles de años, en banquetes y festines. Una vez iniciada la agricultura por el hombre, su cultivo se extendió por toda la cuenca mediterránea. Los romanos fueron quienes las comenzaron a explorar en la cocina y quienes las denominaban “faba”. El escritor romano Plinio Veronés el Viejo, en su libro “Historia Natural” (siglo I), indica que eran cultivadas y consumidas por los romanos, siendo las más famosas las habas de Sicilia.
Pese a que el haba llevó consigo toda una serie de supersticiones relacionadas con los espíritus y el más allá, las habas han conquistado una buena parte de los países de todo el mundo. Incluso, en las llamadas “orgías saturnales” celebradas por los romanos, al nombrado como "Rey de la Fiesta" se le entregaba un haba, de ahí la costumbre de esconder un haba en el tradicional Roscón de Reyes, servido el día 6 de Enero. Cuando los romanos se marcharon de Inglaterra, las habas constituyeron un alimento básico para la población.

Valor Nutricional de las Habas
Las habas, ya sean en estado seco o fresco, tienen un valor nutricional diferente. Las habas secas tienen una mayor cantidad de hidratos de carbono y proteínas, lo que hace que su valor energético sea elevado, incluso mayor al de la carne. En el caso de las frescas, son una opción muy importante dentro de la dieta, ya que son grandes contribuyentes a la saciedad y cuentan con vitaminas y proteínas. Su consumo no solo es muy nutritivo, sino que ayuda de diversas maneras al cuerpo, como en la limpieza de los riñones, la depuración de la sangre y la eliminación de la grasa en las arterias, por lo cual es consumido en diversos alimentos en gran medida. La harina de haba es también una gran opción para quienes tienen intolerancia al gluten.
Versatilidad Culinaria de las Habas
Dentro del mundo de la gastronomía de diversos países, las habas han estado muy presentes, y es algo notable en la gran cantidad de opciones disponibles para degustar en todas partes del mundo. Es una leguminosa que se consume mayormente en ensaladas, sopas y como guarnición para carnes y pescados. Sin embargo, puede cocinarse en diversos tipos de platos que contribuyen en gran medida a la salud. Algunas variedades pueden cocinarse enteras como judías verdes. Actualmente existen muchas recetas de habas con vaina, de bote, congeladas o en cualquiera de sus versiones.
Las fórmulas actuales de la cocina son tan variadas, que es normal encontrar deliciosas versiones modernas como las recetas con habas baby, tiernas y pequeñas, escaldadas y rehogadas con cebolla pochada y jamón serrano troceado.
La receta del puré de habas tiene más tiempo en la gastronomía mundial de lo que se piensa. Para esta preparación, se pueden pasar cebollas, ajo y las habas por la máquina procesadora hasta obtener una mezcla homogénea. Este puré es una alternativa bastante calórica y contundente, especial para los días de frío donde el cuerpo debe entrar en calor. Para algunas preparaciones, las habas secas se deben colocar en remojo en agua con un poco de sal la noche anterior.
Una alternativa de guiso es preparar las habas con un sofrito de cebolla, cebollín, ajo y ajíes en trozos pequeños, los cuales se colocan a sofreír en una olla con media cucharada de aceite de oliva. Después se añaden tomates picados y se baja el fuego a nivel medio. Una vez que el sofrito esté listo, se le agrega una cucharada de harina y pimentón dulce, removiendo bien. Para este tipo de guisos, si se busca una consistencia más seca, se pueden echar las habas y vino, un chorro de aceite y completar con agua sin llegar a cubrir del todo, ya que debe quedar seco, en el aceite, sin caldo. Una vez que el guiso haya hervido suficiente tiempo, se prueba que las habas estén tiernas; si no lo están, se deja un poco más al fuego.
Otra opción es servir las habas si se quiere con huevos cuajados, uno por persona. Se puede poner un cacillo con agua caliente y cuajar los huevos, y de esta manera la cazuela de habas no se quedará sin caldo, sirviendo las habas con el huevo encima.
En cuanto a la creatividad culinaria, una receta muy antigua que denota una fuerte influencia árabe puede aprovechar chuletas que quedaron sin asar de una barbacoa. Aunque lo ideal es realizarla con filetes de pierna, en ocasiones se utilizan sobras de diversas clases de carne. Las habas suelen ser congeladas de bolsa cuando las frescas no están disponibles en temporada.