El merengue, un género musical bailable originado en la República Dominicana a finales del siglo XIX, adaptó su esencia a la atmósfera ochentera de la sociedad dominicana y del mundo, y se expandió a otros lugares. Se habla de años dorados para esta época, concepto que se ha negado al apelativo de “década perdida”. Ha sido señalado como un decenio donde surgieron emblemáticas figuras y agrupaciones que convivieron con los más veteranos, y todos tuvieron su espacio. Con la llegada de los años noventa, el merengue no solo mantuvo su ímpetu, sino que se reinventó y consolidó su presencia a nivel global.
El Merengue Post-Época Dorada: Contexto y Nuevas Influencias
La década de los noventa heredó el legado de un periodo de gran auge. Fue la época del más alto boom de popularidad del merengue urbano, tiempo que le dio la bienvenida a la televisión por cable, con la presencia de MTV, donde se divisaban algunos aires de globalización. Los músicos de la escena mostraban influencias del rock y el jazz, enriqueciendo la propuesta sonora del género. Este ambiente propició una evolución constante y una mayor apertura a la experimentación musical.

La Influencia de Nueva York y la Expansión Global
Todo aquello formó una intensa oleada que, además, dio alta cabida a Nueva York, la ciudad con la mayor concentración de dominicanos fuera de la República Dominicana. Allí nació un nicho desde el cual llegaban propuestas que vivían en constante reinvención. Agrupaciones como Milly, Joselín y Los Vecinos (ya con una trayectoria previa) y La Gran Manzana de Víctor Roque y Henri Hierro, emergieron con sonidos frescos y actuales.
Desde Nueva York, el merengue se expandió por el mundo. Conquistó América Latina, llegando a países como Colombia, que ya tenía el veneno desde los tiempos del auge de la Billo’s Caracas Boys, y antes, con la popularidad de "El negrito del batey" cantado por Alberto Beltrán junto a la Sonora Matancera. También llegó a Venezuela, que se aferró más a la tradición instaurada por Billo y por la orquesta de Porfi Jiménez. Su ritmo contagioso alcanzó Perú, Panamá, Costa Rica y toda América, e incluso España, que, en un principio, lo cobijó bajo la sombrilla de la salsa. De todos esos viajes, el vehículo principal fue la industria discográfica y las multinacionales, que lo veían como el infaltable en las fiestas, esencialmente en las caseras.
Innovaciones Rítmicas y Estilísticas en la Década del 90
El merengue en los noventa no se conformó con el éxito precedente, sino que continuó su transformación.
El Merengue "a lo Maco" y la Coco Band
En el último tercio de la década dorada (finales de los 80 e inicios de los 90), la base rítmica del merengue sufrió un cambio de la mano de Ramón Orlando, quien lo simplificó musicalmente y lo bautizó como "merengue a lo maco". Este estilo fue popularizado por Los Hermanos Rosario. Posteriormente, surgió la Coco Band, que con un merengue rítmicamente más rico y de una estructura musical sencilla, logró un auge extraordinario en la juventud dominicana que demandaba un nuevo esquema musical del género. Este nuevo estilo de merengue, al estilo Coco Band, se caracterizó por presentar una lírica fundamentada en los refranes populares dominicanos, lo que, en cierta medida, limitó su expansión externa al principio.
Historia Del Merengue ( Documental Música Latina) | E Studios
El Auge del Merengue House o Merengue Hip-Hop
La década de los noventa fue testigo del nacimiento del Merengue House o Merengue Hip-Hop. Este subgénero tuvo una gran oleada de fanáticos y seguidores, la mayoría de ellos jóvenes. El merengue hip-hop tuvo como principales protagonistas a las agrupaciones "Ilegales", "Sandy y Papo" y "Proyecto Uno", entre otras, quienes fusionaron los ritmos tradicionales del merengue con elementos electrónicos y urbanos.
Cantantes y Agrupaciones Emblemáticas de la Década de 1990
Numerosos artistas consolidaron o iniciaron su éxito en la década de los 90, llevando el merengue a nuevas audiencias.
- Juan Luis Guerra y 4.40: Tras el éxito de finales de los 80, Juan Luis Guerra continuó escribiendo merengues innovadores con guitarras y teclados eléctricos, a menudo con un corte político o social. Temas como "Ojalá que Llueva Café" (1989) y "La Bilirrubina" (1990), este último del emblemático álbum Bachata Rosa, se convirtieron en éxitos universales.
- Los Hermanos Rosario y Toño Rosario: La agrupación tuvo un papel fundamental en la evolución del merengue. El tema "Compréndeme", interpretado por Toño Rosario y lanzado por Los Hermanos Rosario en 1990, es un claro ejemplo de su influencia. Más tarde, Toño Rosario, como ex-líder de la agrupación, sentaría las bases para el nacimiento del merengue de calle o urbano, con introducciones en vivo como "Alegría", aunque esta variante se popularizaría más a partir del año 2000.
- Elvis Crespo: El merenguero puertorriqueño-estadounidense Elvis Crespo marcó la década con su álbum debut en solitario, titulado "Suavemente", lanzado en 1998. La canción homónima se convirtió rápidamente en un fenómeno global.
- Rubby Pérez: El tema "Volveré", interpretado por Rubby Pérez, forma parte del álbum Wilfrido '86 La Medicina, pero su continua popularidad le valió una nominación al Premio Lo Nuestro a la Canción Replay del Año, demostrando la vigencia de artistas surgidos en la década anterior.
- Wilfrido Vargas: Aunque su época dorada se gestó en los 80, la influencia de Wilfrido Vargas y su "laboratorio" musical perduró. Éxitos como "El Baile del Perrito", lanzado en 1989, continuaron siendo un referente y un éxito universal en los años noventa.

Legado y Reconocimiento Global del Merengue
El merengue es uno de los géneros musicales que identifica a los dominicanos. Ha logrado tanta popularidad a nivel mundial que, en 2016, fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Esta manifestación sonora de República Dominicana hace parte ahora del patrimonio universal. Para la distinción, se tuvo en cuenta el fomento al respeto y a la convivencia entre las comunidades, así como la importancia de su danza, que tradicionalmente se realiza en pareja.