En ocasiones, especialmente durante el verano, la idea de cocinar, y mucho menos encender el horno, puede parecer un auténtico castigo. Sin embargo, esto no significa que debamos conformarnos con opciones aburridas como una ensalada simple o un bocadillo improvisado. Para esas noches en las que las ganas de cocinar son pocas, pero el deseo de comer bien persiste, los canelones de jamón ligeros ofrecen una solución ideal.
El concepto tradicional de canelones evoca inmediatamente la imagen de pasta rellena de carne, bañada en bechamel y gratinada al horno. No obstante, las versiones ligeras de canelones de jamón demuestran que es posible disfrutar de este plato clásico de una forma más fresca y saludable, con opciones que no requieren cocción y otras que, aunque pasan por el horno, utilizan ingredientes que aligeran considerablemente el resultado final.
Canelones Fríos de Jamón: Frescura y Sencillez sin Horno

Los canelones fríos de jamón son una alternativa perfecta para quienes buscan una comida rápida, fresca, rica en proteínas y sumamente fácil de preparar, a menudo en tan solo quince minutos. Estos rollitos no necesitan ni fuego ni horno, solo un puñado de ingredientes básicos y un poco de destreza para enrollarlos.
¿Por qué elegir los Canelones Fríos?
Estos canelones son una solución perfecta para cenas de verano, picnics o para llevar en un táper a la oficina, ya que no necesitan ser recalentados y conservan bien su textura y sabor. Son sabrosos, ligeros y lo suficientemente completos como para convertirse en un plato ideal. Además, admiten múltiples versiones según los ingredientes disponibles en la nevera, lo que los hace increíblemente versátiles. Si eres de los que planifican los menús con antelación, puedes preparar los canelones fríos con antelación y guardarlos en un recipiente hermético en la nevera durante dos o tres días sin que pierdan calidad. No hay excusas para quienes tienen poco tiempo o pocas ganas de cocinar, pues con esta receta se puede improvisar un aperitivo fácil y resultón con cualquier ingrediente sencillo que se tenga a mano.
Ingredientes y Preparación del Relleno Básico
La clave de estos canelones reside en sustituir las láminas de pasta cocida por ingredientes fríos y flexibles, como lonchas de pechuga de pavo o jamón cocido. El relleno puede adaptarse al gusto personal, pero una versión clásica y ligera incluye una mezcla cremosa de huevo duro, queso fresco y vegetales crujientes.
Para el relleno básico, comienza picando los huevos duros. En un bol, mezcla los trozos de huevo con 100 gramos de queso crema light o queso batido (también se puede usar hummus para variar). A continuación, corta en dados pequeños vegetales como pepino y tomate y añádelos a la mezcla anterior. En general, la elaboración es siempre la misma y muy sencilla: en un bol se mezclan los ingredientes del relleno elegidos y bien desmenuzados.
Montaje y Servido
Para rellenar los canelones, extiende una loncha de pavo o jamón cocido sobre una superficie plana. Coloca una cucharada generosa del relleno en uno de los extremos y enrolla con cuidado, formando un cilindro. Repite el proceso con todas las lonchas. Una vez que hayas terminado, es el momento de emplatar. Dispon los canelones en una fuente o plato grande. Puedes servirlos tal cual o decorarlos con un poco más de queso, unos trocitos de huevo picado, mayonesa al gusto (casera o preparada) o unas gotas de aceite de oliva. Algunos prefieren decorarlos con langostinos y tomatitos cherry para darles un toque extra de color y sabor.
RECETA EXPRES:CANELONES FRÍOS DE JAMÓN FÁCIL Y RÁPIDA PARA LAS NOCHES DE VERANO
Variantes Creativas para el Relleno Frío
Una de las grandes ventajas de esta receta es su versatilidad para adaptarse a diferentes gustos y lo que se tenga en la nevera. Algunas ideas incluyen:
- Toque Tex-Mex: Mezcla el relleno básico con maíz, jalapeños y un toque de comino o chile en polvo para un sabor picante y exótico.
- Opción con atún: Tritura quesitos en porciones con un tenedor y mézclalos con atún y aceitunas negras picaditas. También se puede añadir lechuga picada finamente y palitos de cangrejo.
- Rellenos personalizados: Los canelones de verano se hacen con lonchas de jamón cocido rellenas de los ingredientes que más te gusten, siendo una oportunidad para la creatividad culinaria.
Canelones de Jamón Gratinados Ligeros: Sabor y Calidez
Aunque los canelones fríos son excelentes, también existen versiones de canelones de jamón que requieren horno, pero que pueden mantenerse ligeras y deliciosas, sustituyendo la pasta por lonchas de jamón y utilizando rellenos innovadores.
Canelones de Jamón con Crema de Setas
Esta es una receta muy rica de canelones de jamón rellenos de crema de setas. Es una opción que sorprende por su sabor y se convierte fácilmente en una de las más recurrentes en cualquier recetario.
Elaboración de la Crema de Setas
Comienza cortando las setas en trocitos pequeños, según tu preferencia. Luego, pon una sartén al fuego con un poco de aceite de oliva cubriendo el fondo y añade un ajo muy picadito. Cuando el ajo empiece a dorarse (cocina a fuego lento para evitar que se queme), agrega las setas. Una vez que las setas estén hechas, añade harina y remuévela bien para que se tueste. A continuación, vierte la leche poco a poco y remueve constantemente hasta que la mezcla vaya espesando y tomando la textura de una bechamel. Cuando haya alcanzado el espesor deseado, saca la crema de setas a una bandeja plana para que se enfríe y sea más manejable.
Montaje y Gratinado
Una vez fría la crema de setas, es momento de montar los canelones. Necesitarás lonchas de jamón largas y un poco gruesas, procurando que sean lo más uniformes posible. Pon un poco de crema de setas en el extremo de la loncha más cercano a ti y enrolla, repitiendo este proceso con todos los canelones. Finalmente, distribuye abundante queso rallado para gratinar por encima y enciende el gratinador del horno. Introduce la bandeja con los canelones y déjalos el tiempo suficiente para que el queso se funda y se dore a tu gusto. Otra opción, si prefieres no usar queso, es hornearlos a 180 grados de temperatura con calor arriba y abajo hasta que el jamón se cocine ligeramente, vigilando para que no se sequen demasiado.

Canelones de Jamón con Espinacas
Otra deliciosa y ligera variante son los canelones de jamón rellenos de espinacas y gratinados. Son una excelente opción para incorporar más vegetales a tu dieta.
Preparación del Relleno de Espinacas
Para el relleno, cocina las espinacas. Añade a una sartén dos cucharadas de aceite de oliva, incorpora los dientes de ajo picaditos y, antes de que tomen color, agrega las espinacas frescas. Rehógalas durante 4-5 minutos con un toque de sal y pimienta. Es crucial escurrir muy bien las espinacas después de rehogarlas para eliminar el exceso de líquido, lo que evitará que el relleno quede aguado.
Preparación de la Bechamel y Montaje
Prepara una bechamel con mantequilla, harina y leche caliente, removiendo constantemente para evitar que se formen grumos. Si la bechamel resulta demasiado espesa, puedes aligerarla añadiendo un poco más de leche caliente. Para el montaje, usa lonchas de jamón para enrollar el relleno de espinacas y bechamel.
Gratinado en el Horno
Una vez rellenos los canelones de jamón, prepáralos para gratinar. Cubre con un queso que funda bien, como el mozzarella, gouda o emmental, y gratínalos en el horno hasta que el queso esté burbujeante y dorado.
Ventajas Nutricionales de los Canelones de Jamón Ligeros

Desde el punto de vista nutricional, las recetas de canelones de jamón ligeros ofrecen múltiples beneficios que los hacen un excelente complemento para tu menú:
- Ricos en Proteínas: Tanto el jamón como el pavo y el huevo, ingredientes comunes en estos canelones, son una fuente excelente de proteínas, esenciales para el mantenimiento muscular y la saciedad.
- Bajos en Carbohidratos: Al sustituir las placas de pasta por fiambre magro, se reduce considerablemente la carga de hidratos de carbono. Esta es una ventaja que agradecerán especialmente quienes buscan una cena ligera y de fácil digestión, o quienes siguen dietas bajas en carbohidratos.
- Ricos en Fibra y Vitaminas: Gracias a la incorporación de vegetales crudos (como pepino, tomate, lechuga, espinacas) y setas en los rellenos, estas recetas aportan fibra y vitaminas esenciales para el organismo.
Consejos Prácticos y Adaptaciones
La versatilidad es una de las grandes fortalezas de estas recetas. Puedes adaptarlas fácilmente según los ingredientes que tengas disponibles en la nevera o tus preferencias personales.
- Variedad de Rellenos: Experimenta con diferentes combinaciones de ingredientes para el relleno, desde opciones con pollo desmenuzado, queso de cabra, o diferentes tipos de verduras.
- Alternativas a la Pasta: Aunque el foco de estas recetas está en el uso de jamón o pavo como envoltorio, si prefieres la pasta, puedes utilizar canelones clásicos o precocidos. Los clásicos, que se deben cocer en abundante agua hirviendo con sal según las indicaciones del fabricante, suelen ofrecer un sabor más tradicional. Una vez cocidos, retíralos con cuidado y colócalos sobre un paño limpio para secar.
- Ingredientes frescos: Si la receta pide langostinos cocidos y no los tienes, puedes comprarlos crudos y cocerlos tú mismo.
- Mayonesa: La mahonesa, ya sea casera (preparada con huevo o leche) o comprada, es un excelente complemento para decorar y añadir cremosidad a los canelones fríos.