El caldo bordelés es considerado el fungicida más antiguo del mundo. Se trata de una combinación de sulfato cúprico y cal hidratada, inventado por los viñateros de la región de Burdeos, Francia, y conocido localmente como Bouillie Bordelaise. Este compuesto es un fungicida y bactericida multisitio de acción preventiva, cuya eficacia ha sido contrastada por varias generaciones durante más de un siglo.

Historia y principios de funcionamiento
Fue descubierto a finales del siglo XIX por el botánico francés P. Millardet, quien utilizó este compuesto para proteger los viñedos de enfermedades fúngicas graves como el moho. Su propósito principal es impedir la infección de las plantas. Al ser un producto con capacidad de quelación, el cobre sustituye a otros metales esenciales para los organismos patógenos, produciendo una intoxicación y su posterior muerte.
A diferencia de otros productos, el caldo bordelés contiene calcio, lo que permite a los cultivos compensar deficiencias en suelos pobres. Sus elementos activos son poco solubles y se depositan en las plantas en forma de pequeños cristales, otorgando una protección duradera frente a hongos y plagas.
Preparación y aplicación profesional
Aunque es posible preparar este fungicida de manera artesanal, es un proceso que requiere precisión. El producto se obtiene mediante la neutralización en agua de una solución de sulfato de cobre con una suspensión de hidróxido de calcio.
Consejos para una mezcla adecuada:
- Disolver el sulfato de cobre en un cuarto de litro de agua tibia para favorecer la solubilidad.
- Mezclar el resto del agua con la cal.
- Añadir la solución de cobre a la de cal poco a poco, midiendo el pH hasta alcanzar un valor de 7. Un pH inadecuado conlleva el riesgo de quemar las hojas de las plantas.
- Aplicar inmediatamente después de la mezcla para garantizar una mejor adhesión.
Advertencia de seguridad: Al preparar la mezcla, es obligatorio utilizar protección para boca, nariz y guantes para proteger las manos durante la aplicación.

Aplicaciones según el cultivo
El caldo bordelés es una herramienta versátil. A continuación se presentan las dosis orientativas (g/hl) para diversas variedades:
| Cultivo | Enfermedades a controlar | Dosis (g/hl) |
|---|---|---|
| Vid | Mildiu y bacteriosis | 600-1.000 |
| Tomate y Berenjena | Alternaria, antracnosis, mildiu | 600-1.000 |
| Olivar | Repilo y tuberculosis | 600-1.000 |
| Cítricos | Bacteriosis, aguado, fomopsis | 200 |
| Patata | Mildiu | 600-1.000 |
Precauciones y normativa
Es fundamental observar precauciones por la fitotoxicidad propia del cobre, especialmente en zonas frías o húmedas. Asimismo, debido al riesgo de contaminación de aguas subterráneas, no se debe aplicar en suelos arenosos, pedregosos o con drenaje artificial.
Debido a su naturaleza tóxica para los organismos acuáticos (frase H410), se debe respetar una banda de seguridad de entre 5 y 20 metros respecto a masas de agua, dependiendo del tipo de cultivo. Para el uso no profesional en jardinería exterior doméstica, se recomienda la aplicación mediante pulverización manual con mochila.