El Caldo Bordelés es uno de los fungicidas y bactericidas más utilizados en la fruticultura mundial para el control de plagas y enfermedades causadas por hongos y bacterias. Este fungicida versátil es fundamental para la protección de una amplia gama de frutales, incluyendo frambuesas, vides, manzanos, frutales de carozo y cítricos. Surgió a finales del siglo XIX en la región de Burdeos, Francia, cuando viticultores lo desarrollaron para controlar el mildiu de la vid. Es una herramienta invaluable en la agricultura y la jardinería.

Composición y Formulación
El caldo bordelés es una solución fungicida que se utiliza principalmente para combatir enfermedades causadas por hongos, como el mildiu y el moteado, así como el cancro en los árboles frutales. Su composición básica incluye dos ingredientes principales: sulfato de cobre e hidróxido de calcio (cal). Químicamente, la denominación de este caldo de Burdeos es sulfato cuprocálcico.
Sulfato de Cobre
El sulfato de cobre es un compuesto que contiene cobre, un elemento esencial en la agricultura. El cobre actúa como un agente antimicrobiano, interfiriendo en el desarrollo de hongos y otros microorganismos patógenos.
Hidróxido de Calcio
El hidróxido de calcio, también conocido como cal, es una sustancia alcalina que ayuda a neutralizar la acidez del sulfato de cobre. La cal hidratada debe ser fresca y venir en envases sellados. También puede usarse el Óxido de Calcio (Cal viva), en cuyo caso se requiere un 30% a 70% menos producto en la fórmula.
Modo de Acción
El Caldo Bordelés es un fungicida de contacto y de acción preventiva. Al aplicarse sobre hojas, ramas y frutos en plantaciones frutícolas, libera gradualmente iones de cobre (Cu2+) que resultan tóxicos para hongos y bacterias. Estos iones inhiben la germinación de esporas y la penetración de los patógenos en los tejidos vegetales, interfiriendo con procesos enzimáticos esenciales. El caldo bordelés forma una lámina superficial protectora que no permite que el hongo penetre en los tejidos de las plantas, evitando así el desarrollo del patógeno. Es importante destacar que el caldo bordelés no ejerce acción curativa, solo impide que la enfermedad se desarrolle o progrese en las plantas.
#4. FUNGICIDA Y BACTERICIDA ECOLÓGICO (CALDO BORDELÉS) ¿CÓMO PREPARARLO? ¿EN QUÉ CULTIVO SE APLICA?
Preparación del Caldo Bordelés
Este documento describe cómo preparar Caldo Bordelés, un fungicida natural hecho de sulfato de cobre y cal apagada. La mezcla Bordelesa debe prepararse al momento de aplicarse para obtener máxima efectividad y utilizarse el mismo día que se prepara.
Ingredientes para un litro de Caldo Bordelés
- 1 Litro de agua
- 10 gramos de cal
- 10 gramos de sulfato de cobre
Pasos para la preparación
Es importante que los ingredientes del Caldo Bordelés sean pesados correctamente.
- Disuelva el sulfato de cobre (en forma de polvo fino o cristales diminutos) en una parte del agua del estanque del pulverizador.
- En otro balde plástico, disuelva la cal hidratada (apagada) con el resto del agua, para formar un líquido lechoso.
- Con el agitador funcionando, agregue lentamente la solución lechosa de cal a través de un colador bien fino al estanque que contiene la solución de sulfato de cobre. Es importante agregar siempre el sulfato de cobre al depósito de la cal, nunca al revés.
- Una vez mezclados la cal y el sulfato de cobre, está listo para hacer la prueba del machete o chequear el pH. El pH debe estar entre 6 y 7. Si se utiliza la prueba del machete, sumérjalo; si al sacarlo se ven manchas de óxido, agregue más cal. Si no se tiene machete, se pueden usar clavos nuevos.
- Para evitar obstrucciones, se recomienda colocar una media en la boca del aspersor al momento de verter el caldo.
Ejemplo práctico: Para 200 L de Caldo Bordelés al 1%, se disuelven 2 kg de sulfato de cobre en ~100 L de agua, se apagan 2 kg de cal en otros ~100 L y luego se mezclan siguiendo el orden correcto.
Aplicación y Dosis
La aplicación de Caldo Bordelés en frutales es una estrategia esencial para garantizar una cosecha saludable y libre de enfermedades. Se aplica mediante pulverización, utilizando una mochila o equipo similar. Es fundamental cubrir todas las partes de la planta, incluyendo hojas, tallos y frutos, para garantizar una protección completa.
Dosis recomendadas
La cantidad de Caldo Bordelés que se debe utilizar varía según el cultivo o la planta en cuestión y la enfermedad que se pretende combatir. La concentración de sulfato de cobre puede oscilar entre 1 y 3 gramos por litro de agua. La dosis normal de trabajo en aplicación foliar está comprendida entre 0,6% y 1,25%, aunque depende del cultivo.
Momentos de aplicación
- En frutales de hoja caduca, lo más efectivo es aplicarlo en otoño-invierno y en yema hinchada, antes de la brotación, durante el receso vegetativo.
- En cítricos y frutales perennes, las aplicaciones se concentran en brotaciones nuevas, pre-floración y antes de periodos lluviosos, enfocadas al control preventivo de plagas y enfermedades que atacan hojas y frutos jóvenes.
- En viñedos, las recomendaciones oficiales suelen indicar aplicaciones desde la brotación hasta pre-floración, con dosis en torno a 500-750 g de producto por 100 L de agua, repetidas cada 7-10 días mientras existan condiciones de infección. Se evita aplicar durante la floración para no afectar el cuajado ni la microbiota útil.
- Para el tratamiento de mildiu, antracnosis, bacteriosis o alternaria en cultivos como pimiento, tomate o berenjena, se puede aplicar Caldo Bordelés durante todas las fases de desarrollo.
- En olivar es muy común el uso de cobres; hay una tendencia actual a aplicar las soluciones de alta resistencia a la lluvia durante el otoño-invierno.
Usos Específicos por Cultivo
El caldo bordelés es una herramienta versátil y valiosa en la agricultura y la jardinería para el control de plagas y enfermedades en distintos climas y especies.
En Viñedos
En viñedos de zonas húmedas de Argentina, Uruguay, sur de Brasil y algunas regiones de Chile, el Caldo Bordelés se usa principalmente contra el mildiu de la vid (Plasmopara viticola).
En Frutales de Carozo
En frutales de carozo (durazno, nectarina, ciruelo, damasco, cerezo, etc.) el Caldo Bordelés es un fungicida de invierno imprescindible. Se recomiendan aplicaciones preventivas al 1% sobre follaje y frutos en formación, inmediatamente después de la floración principal, cuando los frutitos recién cuajados son muy susceptibles. También contribuye al manejo de roña del fruto y otras manchas foliares, y es relevante para la lepra del duraznero.
En Manzanos
El Caldo Bordelés contribuye al manejo de roña del fruto y otras manchas foliares. Sin embargo, en primavera-verano, su uso foliar se restringe por riesgo de russeting (manchado rugoso de la piel del fruto), especialmente en manzanas de mesa de alta calidad.
En Tomates
Los tomates son particularmente susceptibles a enfermedades fúngicas como el oidio y el tizón tardío. Para el tratamiento de mildiu, antracnosis, bacteriosis o alternaria en cultivos como pimiento, tomate o berenjena, se puede aplicar Caldo Bordelés durante todas las fases de desarrollo.
En Cítricos
El Caldo Bordelés es eficaz en el combate del moteado, una enfermedad que afecta a los cítricos y otros cultivos, y contribuye al manejo de cancrosis.
En Rosales
Los rosales son propensos a enfermedades fúngicas, como el oidio y el mildiu, donde el Caldo Bordelés ofrece protección.

Ventajas del Caldo Bordelés
La mezcla Bordelesa tiene dos grandes ventajas: es efectiva contra un amplio rango de hongos y bacterias parásitas y es resistente al lavado por lluvia. Si ha sido preparada correctamente, se adhiere fuertemente a la superficie de las plantas después que se seca. El Caldo Bordelés es una opción popular en la agricultura ecológica debido a su composición relativamente segura y su eficacia en el control de enfermedades. Además de sus propiedades fungicidas, el cobre presente en el Caldo Bordelés también actúa como un nutriente esencial para las plantas.
Consideraciones y Restricciones
Aunque el Caldo Bordelés es una herramienta muy valiosa, su uso incorrecto puede causar fitotoxicidad (quemado de hojas, flores o frutos) y problemas en la plantación frutícola. Usar demasiado producto puede resultar en fitotoxicidad, dañando las hojas y disminuyendo la calidad. Aunque está autorizado en agricultura orgánica, el cobre es un metal pesado y se acumula en el suelo con el tiempo, lo que requiere un uso responsable y en conformidad con las regulaciones locales para garantizar un impacto positivo en el medio ambiente. En general, se recomienda aplicar Caldo Bordelés solo, ya que su reacción alcalina puede inactivar otros agroquímicos. Actualmente, el caldo bordelés está sujeto a la legislación de fitosanitarios, debido a que tiene un contenido en cobre superior al 9% p/p.
Importancia en Sudamérica
El Caldo Bordelés sigue siendo un pilar fundamental en las plantaciones frutícolas de Sudamérica. No obstante, para aprovechar al máximo sus beneficios y reducir riesgos, es imprescindible utilizar el Caldo Bordelés de forma preventiva, respetar dosis y momentos de aplicación, evitar la floración y los periodos de mayor sensibilidad, y considerar su impacto ambiental acumulativo.
Recursos Adicionales
- Portal Frutícola - Información técnica sobre Caldo Bordelés y usos en frutales.
- Cultivadata - Recomendaciones de uso de productos cúpricos y períodos de carencia.
- SAG Chile (Servicio Agrícola y Ganadero) - Registros y fichas técnicas de productos fitosanitarios.
- Fontagro - Información sobre manejo de cancrosis y otras enfermedades en cítricos.
- SIOC / MinAgricultura - Manuales de buenas prácticas agrícolas para palto y otros cultivos.
- INIA - Publicaciones técnicas sobre lepra del duraznero y uso de Caldo Bordelés en frutales de carozo.
- Yara - Información sobre fitotoxicidad por cobre y efectos en manzanas de mesa.