La figura de Luis Buñuel, uno de los cineastas más influyentes del siglo XX, sigue resonando con fuerza en la actualidad, cuarenta años después de su fallecimiento. Su obra, marcada por el surrealismo, el humor negro y una aguda crítica social, continúa inspirando a nuevas generaciones de artistas y cineastas. A través de documentales, retrospectivas y el legado de su pueblo natal, Calanda, se exploran las múltiples facetas de un genio que desafió las convenciones y transformó el panorama cinematográfico.

El legado de Luis Buñuel a través de la mirada de su hijo
El documental "Calanda, 40 años después", dirigido por su hijo Juan Luis Buñuel, ofrece un emotivo recorrido por los lugares y recuerdos que marcaron la vida y obra del cineasta. Acompañado por su fiel colaborador y guionista Jean-Claude Carrière, Juan Luis Buñuel nos invita a revivir la historia a través de escenarios que evocan la presencia de su padre, superponiendo el pasado al presente. En este viaje, se les unen figuras relevantes como el hispanista Ian Gibson y las actrices Silvia Pinal y Ángela Molina, enriqueciendo la narración con sus testimonios y recuerdos.
El documental nos transporta a través de un "álbum visual" musicalizado por Miguel Ángel Romero, donde las trayectorias vitales y cinematográficas de Buñuel se entrelazan. Carrière reflexiona sobre la fugacidad del tiempo, recordando cómo Buñuel, en la época de "Viridiana" (1961), era más joven de lo que ellos son ahora. Esta dualidad entre la memoria y la realidad se manifiesta en la evocación de escenas icónicas, como Buñuel disfrazado de monja en un autobús, provocando pánico entre los pasajeros, o el rodaje de "España leal en armas" en el Pabellón Español de la Exposición Internacional de París de 1937.
Se exploran también las raíces de Buñuel, incluyendo imágenes de archivo del poeta Federico García Lorca y su troupe teatral "La Barraca", así como fragmentos de sus primeras incursiones como actor. El documental destaca la vida de Buñuel en "exilio perpetuo" de las formas de totalitarismo, una condición que él mismo describió como un escape del "fanatismo antifanático". El profesor Víctor Fuentes señala la "nostalgia exílica irónica" presente en películas como "La Vía Láctea" (1969), un sentimiento que el documental logra transmitir.

Una vida de celebración y acusación
A lo largo de más de 30 películas, rodadas entre 1928 y 1977, Luis Buñuel redefinió el mapa del cine. Su obra, lejos de ser mero entretenimiento, ofreció un "cine de incomodidad y revelación", reflejando y moldeando los convulsos acontecimientos históricos de su tiempo. La profunda amistad con Federico García Lorca, cuya muerte a manos de las fuerzas fascistas franquistas marcó a Buñuel de por vida, se evoca a través de las palabras de Juan Luis, quien afirmó que su padre lloró la pérdida del poeta durante toda su existencia.
Jean Vigo, en su prólogo a "Un perro andaluz" (1929), instó a mirar "con algo más que el ojo cotidiano". Esta premisa se aplica a "El último guión", que trasciende el mero ejercicio de nostalgia. La obra de Buñuel nos invita a una contemplación más profunda, a una apreciación del humor, especialmente del "esperpento", que impregnaba su cine y su vida. Juan Luis Buñuel recuerda a su padre riendo constantemente durante los rodajes, tejiendo juegos de palabras sobre personajes, actores, público y, por supuesto, sobre sí mismo.
Con la colaboración de directores de fotografía como Gabriel Figueroa, José Agayo y Edmond Richard, Buñuel expuso las hipocresías de la Iglesia, los horrores del fascismo y las deficiencias de un sentido de la conquista desmedido. El documental revisita escenarios significativos, desde el estudio Pathé, que se mantiene intacto, hasta el Studio des Ursulines, donde se proyectó por primera vez "Un perro andaluz" y que ahora alberga un cine infantil. Estos lugares, descritos por los narradores como "llena de fantasmas y recuerdos", se convierten en portales a la memoria.
JOSÉ LUÍS SÁENZ DE HEREDIA HABLA DE LUÍS BUÑUEL.
La austeridad y la audacia del genio
El documental también nos acerca a la vida familiar de Buñuel, visitando su casa en Los Ángeles acompañado por su hermano Rafael y su hija. Se revela una vida de "relativa austeridad", como atestigua el sencillo armario de madera en la casa de México donde se guardaban los rollos de "Un perro andaluz". Juan Luis relata su viaje en autobús de Cleveland a Ciudad de México por falta de dinero para el avión, evidenciando la modestia económica de la familia, a pesar de la magnitud de la obra de su padre.
El surrealismo, para Buñuel, no era solo una estética, sino una forma de vida que implicaba "moralidad, juego y experimentación". Jean-Claude Carrière conoció a Buñuel en el Festival de Cannes de 1961, donde "Viridiana" obtuvo la Palma de Oro, provocando el descontento del gobierno español. Se narra la peligrosa tarea de contrabandear los rollos de esta controvertida película, ocultos bajo las capas de unos toreros, para burlar la censura franquista y permitir su desarrollo en París.
En el hotel de París donde Buñuel y Carrière solían escribir, el cineasta contemplaba el cementerio desde el balcón, cultivando su particular sentido del humor ante la muerte. El documental culmina con la visita a la última localización de rodaje de Buñuel en París, restaurando su presencia en el imaginario colectivo. Su cine, descrito como una "arma magnífica y peligrosa en manos de un espíritu libre", sigue siendo un llamado a la reflexión, a no sucumbir ante las fuerzas que erosionan nuestras vidas y a buscar la verdad, incluso cuando esta resulta incómoda.

Calanda: El epicentro de la tradición y la memoria
El documental "Calanda: 40 años después" se presenta como un complemento al trabajo anterior de Juan Luis Buñuel, "Calanda" (1966), centrándose en el municipio que vio nacer a su padre. La película explora la celebración de la Semana Santa en Calanda, con su icónica "Rompida de la hora", un evento que evoca la pasión y la tradición ancestral.
Juan Luis Buñuel, quien regresó a Calanda en 2006, constata el profundo cambio que ha experimentado la ciudad desde la época de su primer documental, destacando la mejora de la vida tras el fin de la dictadura franquista. La narrativa se enriquece con testimonios de habitantes locales, desde pastores hasta inmigrantes, quienes comparten sus perspectivas sobre la vida en un pueblo en constante transformación.
El ritual del tambor, que resuena durante 26 horas ininterrumpidas, simboliza la conexión entre el latido del tamborista y el de la tierra. La película contrapone la fuerza de los tambores de antaño con la vitalidad de los jóvenes tamborileros actuales, algunos con estéticas vanguardistas, quienes participan en esta manifestación cultural. La presencia de Diego Buñuel, nieto de Luis y cineasta, en la "Rompida" de 2007, subraya la continuidad del legado familiar y su vínculo con Calanda.

El eco de Buñuel en la cultura contemporánea
El legado de Luis Buñuel trasciende el ámbito cinematográfico, inspirando a artistas de diversas disciplinas. La cantante Rosalía, por ejemplo, ha reconocido la influencia de "Un perro andaluz" en su videoclip "Pienso en tu mirá". El cineasta aragonés Carlos Saura, amigo y admirador de Buñuel, también se suma a la lista de creadores influenciados por su obra.
La obra de Buñuel, estudiada académicamente y conservada en archivos como el de la Filmoteca Española, sigue generando interrogantes y debates. La cuestión de su modernidad es respondida afirmativamente por expertos como Amparo Martínez y Camporesi, quienes argumentan que un autor es moderno cuando su obra continúa interpelándonos y representándonos en el presente. Sol Carnicero, por su parte, enfatiza la capacidad innovadora de Buñuel, su constante búsqueda de nuevas formas de expresión.
El pueblo de Calanda, cuna del cineasta, honra su memoria a través del Centro Buñuel Calanda y un festival de cine que reconocen la figura del ávido lector y escritor. La casa natal de Buñuel alberga su museo, y sus cenizas reposan cerca del monte Tolocha, en un lugar que evoca la vivencia infantil que inspiraría su película "La Vía Láctea".

Personajes ilustres de Calanda
Calanda no solo es la cuna de Luis Buñuel, sino también de otras figuras destacadas en diversos campos:
- Gaspar Sanz (c. 1640-1710): Compositor y tratadista barroco de guitarra española, cuya obra "Instrucción de Música sobre la Guitarra Española" es un referente fundamental.
- Miguel Juan Pellicer (c. 1625-?): Figura histórica a quien se atribuye el "Milagro de Calanda", la curación de una pierna amputada.
- Manuel Mindán Manero (1902-2006): Sacerdote, profesor, investigador y filósofo, reconocido por su extensa obra y su contribución a la filosofía española.
- Mosén Vicente Allanegui Lusarreta (1868-1948): Sacerdote que impulsó la Semana Santa de Calanda y creó el toque de "Marcha Palillera".
- Cardenal Antonio María Cascajares y Azara (1834-1901): Obispo y arzobispo de importantes sedes, que mostró un gran amor por su villa natal.
- Juan de Sesé y Balaguer (1736-1801): Compositor y organista de la Capilla Real.
- Mosén Manuel Albert (1867-1936): Sacerdote y humanista, beatificado en 2001.
- Miguel Sancho Izquierdo (1890-1988): Catedrático de Derecho y Rector de la Universidad de Zaragoza.
- Manuel Cros Grau (1901-1986): Futbolista considerado uno de los delanteros más completos de su época.
- Lola Aguado (1922-1981): Periodista, escritora y traductora de Ernest Hemingway.
- José Lamiel (1924-2020): Pintor y escultor de prestigio internacional, autor de la escultura de Goya en Calanda.
- Mercedes Gaspar: Directora de cine galardonada con un premio Goya.
