La Obra: Heladería Artesanal Chilena Reconocida Mundialmente

La Obra es una destacada heladería artesanal chilena que fusiona pasión, innovación y una profunda historia familiar. Fundada por un matrimonio, la empresa nació tras el nacimiento de su primera hija, impulsada por el deseo de crear algo significativo y delicioso.

Origen y Significado del Nombre "La Obra"

El nombre "La Obra" surge de la unión de los apellidos de los fundadores: Orueta y Bravo. Juan José Orueta, uno de los fundadores, explica que este nombre simboliza la gastronomía como una "obra de arte en constante evolución". La denominación también evoca el "obrador", el espacio donde un artesano trabaja con sus manos para perfeccionar su producto, y la idea de una "obra en proceso de construcción", similar a la vida misma.

Además de su valor simbólico, la elección del nombre está ligada a un momento personal importante. El proyecto se inició cuando la primera hija de la pareja atravesaba un delicado momento de salud, lo que añadió un significado aún más profundo a su emprendimiento.

La Obra busca satisfacer la necesidad humana de consumir alimentos que generen bienestar y felicidad. Según la filosofía de la empresa, el helado artesanal, especialmente por sus ingredientes como la leche, puede estimular la producción de serotonina, la "hormona de la felicidad", a través del triptófano.

Fotografía de un heladero trabajando en la preparación de helado artesanal, con ingredientes frescos a la vista.

Trayectoria y Crecimiento de la Empresa

El proyecto de La Obra es un emprendimiento familiar con casi nueve años de existencia, seis de los cuales dedicados específicamente a la heladería artesanal. Juan José Orueta, con más de 20 años de experiencia como cocinero profesional, tuvo su primer contacto con las máquinas de helados artesanales en 2009. Desde entonces, ha integrado helados artesanales en las cartas de los restaurantes donde ha trabajado.

La idea de abrir una heladería propia surgió de manera informal durante una reunión social. Una invitada, al probar el helado de vainilla casero, sugirió a Orueta abrir una heladería para complementar su oferta, inspirándolo a dar el salto.

El capital inicial provino de una inversión equitativa del 50/50 entre los fundadores. Actualmente, la empresa accede a diversas fuentes de financiamiento según las necesidades específicas, como la adquisición de activos, remodelaciones, cobertura de deudas por temporada baja o flujo de caja.

Modelo de Negocios y Alcance

Inicialmente, La Obra se enfocaba en la producción de helados para consumo propio. Sin embargo, el modelo de negocio evolucionó para ofrecer sus productos a toda la industria HORECA (Hoteles, Restaurantes y Cafeterías). La heladería cuenta actualmente con casi 30 clientes en temporada alta, abarcando desde Concepción hasta Santiago.

Con una producción mensual de 8.000 litros de helado, cifra que continúa en aumento cada temporada, La Obra está implementando acciones estratégicas para seguir creciendo sin comprometer la calidad que los caracteriza. La empresa aspira a mantener y elevar sus estándares a medida que expande su alcance.

Público Objetivo y Posicionamiento

La Obra define su público objetivo de manera inclusiva: "Todo el mundo, todos los grupos etarios, religiones, géneros, colores políticos, estatus socioeconómico, y cualquier concepto que califique a la sociedad". La empresa considera el helado como uno de los pocos productos verdaderamente transversales, denominándose a sí misma como la "industria de la FELICIDAD".

En Chile, el consumo de helado per cápita es de casi 11 litros anuales, de los cuales aproximadamente el 70% corresponde a helado industrial. Este panorama presenta un desafío, ya que la mayor parte del mercado es acaparada por productos de gran escala. La Obra compite y colabora con otros colegas que, al igual que ellos, buscan elevar el estándar del helado artesanal de calidad en Chile, enfocándose en su valor como alimento desarrollado con investigación y dedicación, más que una simple golosina.

Infografía comparativa mostrando la diferencia entre helado industrial y helado artesanal en términos de ingredientes y procesos.

Pilares del Emprendimiento y Metas Futuras

Los tres pasos clave que Juan José Orueta destaca en su camino emprendedor son: el convertirse en padre, la decisión de ser emprendedor de por vida y la identificación de una pasión diaria para realizarla con respeto, dedicación y profesionalismo.

La misión personal de Orueta es dominar el conocimiento de química, biología y física aplicado a la heladería, áreas que no profundizó en el colegio pero que hoy son fundamentales para la mejora continua de su producto. Su propósito mayor es que Chile se convierta en un referente mundial en heladería artesanal de calidad, buscando incluso la victoria en mundiales de heladería.

Además, La Obra visualiza un futuro donde el helado sea reconocido globalmente como un "alimento del futuro" por sus propiedades nutricionales, facilidad de almacenamiento y conservación. Sueñan con heladerías que ofrezcan sabores exclusivos, con un desarrollo neuroalimenticio que transporte a través de la memoria gustativa. Un proyecto ambicioso incluye la creación de una fundación para que heladeros de todo el mundo donen su tiempo y conocimiento preparando helados gratuitos para quienes no pueden acceder a ellos, financiando materias primas y costos de producción, mientras el transporte y la mano de obra de producción serían cubiertos por la comunidad de heladeros.

Desafíos y Visión de Mercado

Entre los mayores riesgos que enfrenta La Obra se encuentran las fluctuaciones económicas y la volatilidad de precios en las materias primas, tanto nacionales como importadas, lo que reduce los márgenes de ganancia y pone a prueba la sostenibilidad del negocio día a día.

En cuanto al mercado, la empresa no segmenta sus esfuerzos; cree que un buen helado tiene cabida en cualquier lugar. Su ambición es estar presente en todos los espacios posibles, colaborando con otros colegas que realizan un trabajo excepcional.

Juan José Orueta admira profundamente a su madre, quien les inculcó a él y a sus hermanos la importancia de no rendirse, la dignidad del trabajo y la posibilidad de lograr cualquier cosa siendo correctos, empáticos y respetuosos. Como empresa chilena preferida, destaca a NotCo por su propuesta, convicción y desarrollo continuo.

Perspectivas y Reflexiones sobre el Emprendimiento en Chile

En cinco años, La Obra se proyecta produciendo 50 mil litros de helado de manera estandarizada, mientras Juan José Orueta se dedicará a la investigación y desarrollo de nuevas técnicas, tecnologías y aplicaciones para la heladería artesanal, dedicando tiempo a su familia y amigos.

Respecto a la inversión en Chile, Orueta no cree en lugares o momentos específicos, sino en la capacidad de identificar oportunidades basadas en las necesidades del consumidor, ofreciendo propuestas innovadoras y de valor diferenciador que conecten emocionalmente con las personas. Considera que el Estado tiene una deuda con los emprendedores, llamando a una mayor empatía y colaboración para encontrar soluciones conjuntas a los desafíos, siempre dentro del marco legal.

Sus máximas inspiradoras son su esposa, María Angélica, y sus tres hijas: Clara, Elisa y Lucía. Por ellas, se levanta cada día con la frente en alto para entregar lo mejor de sí.

tags: #botes #de #helados #en #concepcion