Hacer un bizcocho casero es un placer al alcance de todos, y es el compañero perfecto para desayunos y meriendas. Si queréis aprender a cómo hacer un bizcocho de yogur casero esponjoso, no os podéis perder esta receta fácil. Es la opción ideal para quienes se inician en la repostería, ya que siempre sale bien y no requiere balanza, basta con utilizar el recipiente del yogur como medida. Su proporción es fácil de recordar: una medida de aceite, dos de azúcar y tres de harina. Su aroma y su textura suave lo convierten en el acompañamiento perfecto para un café, una merienda con amigos o un momento de tranquilidad.

El Secreto de un Bizcocho de Yogur Esponjoso e Infalible
Siempre pensaste que conseguir un bizcocho de yogur esponjoso era cosa de experiencia de muchos años, pero con estos trucos aprenderás a hacer un bizcocho casero que te sorprenderá. Este bizcocho, aunque tenga limón, no podrás resistirte a darle un bocado para ver que es tan esponjoso como parece. Es tan fácil de preparar que es perfecto incluso si no se te da muy bien preparar bizcochos. Queda una miga muy esponjosa y con un sabor increíblemente delicioso.
Ingredientes para un Bizcocho de Yogur Fácil
Para 8 a 10 personas, utilizando el recipiente del yogur como medida:
- 1 molde de 20 cm
- 1 yogur natural sin azúcar (pesa 125 g de yogur), usaremos su recipiente como medida
- 1 medida de aceite (oliva o girasol)
- 2 medidas de azúcar
- 3 medidas de harina
- 1 cucharadita de polvo de hornear tipo ROYAL (6 g)
- 1 pizca de sal
- 3 huevos L
- Ralladura de un limón
Para la terminación (opcional):
- Azúcar glas
Preparación Paso a Paso
Preparación de Ingredientes y Molde
Para empezar la receta de bizcocho de yogur esponjoso fácil, saca los huevos de la nevera. Necesitamos que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente. Esto ayuda a que la masa se mezcle mejor y el bizcocho quede más esponjoso.
Por otro lado, vamos a tamizar la harina junto con los polvos para hornear. Esto es importante para evitar grumos y aportar aire a la mezcla.
Engrasa el molde de 20 cm con aceite o mantequilla. Si tienes un spray antiadherente es mucho mejor, porque ayuda a que el bizcocho suba más uniformemente y hasta el borde del molde. Si no lo tienes no pasa nada, es solo un dato. Puedes usar un molde de 22-24 cm, engrasado y enharinado, si lo prefieres.
Proceso de Mezclado
- En un cuenco, pon el azúcar y la ralladura de limón. Mezcla con la punta de los dedos para que el azúcar se impregne bien.
- Ahora, en otro cuenco, pon los huevos a temperatura ambiente y empieza a batirlos con una batidora de varillas o a mano. Cuando empiecen a doblar su volumen, ve añadiendo poco a poco el azúcar y sigue batiendo hasta conseguir unos huevos tipo mousse que hayan triplicado su volumen y estén blanquecinos. Del batido de los huevos va a depender la esponjosidad del bizcocho.
- Cuando ya tengas la mezcla de huevos y azúcar, añade poco a poco el aceite. Se recomienda usar aceite vegetal, ya que, aunque no tiene mucho sabor, hace que el bizcocho suba más.
- En cuanto el aceite esté incorporado, añade el yogur y la ralladura de limón. Se puede usar un yogur natural de toda la vida, azucarado o natural.
- Para finalizar, deja la batidora de varillas a un lado y coge una espátula o cuchara mezcladora. Ve añadiendo la harina tamizada junto con el polvo de hornear y la pizca de sal en dos veces, mezclando suavemente con movimientos envolventes. Mezcla solo hasta integrar, sin sobrebatir la masa.
Una vez que hayas añadido toda la harina y no haya grumos, vierte la mezcla en el molde.
BIZCOCHO ESPONJOSO con 3 ingredientes
El Horneado Perfecto
Precalienta el horno a 170º C con calor arriba y abajo y sin ventilador.
Una vez la mezcla esté en el molde, puedes poner un trapo húmedo o, si tienes, las bandas de horneado específicas alrededor del molde. Con esto se aporta humedad al bizcocho y subirá de forma uniforme, logrando bizcochos igual de altos por todos los lados.
Hornea el bizcocho a 170º C durante 40-50 minutos. El tiempo de horneado dependerá del molde y de tu horno, por lo que puede ser un poquito más o menos. Evita abrir el horno durante los primeros 20-25 minutos para que el bizcocho no se hunda.
Si tu horno calienta más por el fondo que por delante, puedes poner una hoja de papel de aluminio sobre el molde para que no se queme por arriba y quede crudo por dentro. A los 30 minutos, se habrá formado un buen copete en la parte superior. No pasa nada si se agrieta, aunque quede menos estético, esto ocurre porque ha crecido demasiado.
Para comprobar si está listo, pincha el bizcocho con un palillo o una brocheta en el centro: si sale limpio, está cocido. Si no, déjalo unos minutos más.
Enfriado y Desmoldado
- Una vez listo, entreabre un poco la puerta del horno y deja que se atempere un poco, unos 10 minutos.
- Después, con un trapo para no quemarte, sácalo del horno y déjalo caer sobre el banco, de manera que el bizcocho se dé un ligero golpe. Con ello se consigue que salga el vapor de golpe y no poco a poco, evitando que se deforme.
- Ahora deja que se entibie y, cuando ya no queme, desmolda y deja enfriar sobre una rejilla. Espera al menos 10 minutos antes de sacar el bizcocho del molde, así evitarás que se rompa.
Si has seguido estos pasos al pie de la letra, ya debes tener un bizcocho esponjoso precioso, super esponjoso y húmedo.
Trucos Maestros para un Bizcocho Impecable
- Temperatura de los ingredientes: Usa todos los ingredientes a temperatura ambiente. La mantequilla, huevos y yogur a temperatura ambiente ayudan a que la masa se mezcle mejor y el bizcocho quede más esponjoso. Si te has olvidado de sacar los huevos de la nevera con antelación, un remedio casero es sumergirlos en agua tibia durante unos minutos para atemperarlos.
- Medición sin báscula: La medida base es el vasito del yogur de 125 gramos. No uses el vasito con restos de yogur, lávalo y sécalo antes de usarlo para que los otros ingredientes no se queden pegados.
- No sobrebatir la masa: Mezcla los ingredientes solo hasta integrar. Batir demasiado airea la mezcla en exceso y puede hacer que el bizcocho pierda volumen al hornearse, especialmente después de incorporar la harina.
- Precalentamiento del horno: El horno debe estar a la temperatura indicada antes de meter el bizcocho. Esto asegura una cocción uniforme y que suba correctamente.
- Controla el horneado: Si los bordes crecen más que el centro, es señal de que necesita más calor, por lo que habrá que subir la temperatura. Controla el horneado y si la superficie se tuesta demasiado, cubre con papel de aluminio.
- La corteza crujiente: Una zona más oscura y crujiente se forma en el centro del bizcocho al poner una cucharada de azúcar por encima antes de hornearlo.
Ideas para Personalizar y Disfrutar

Variaciones de Sabor
Puedes variar los sabores para darle un toque especial. Si no quieres utilizar limón, puedes utilizar naranja, vainilla o el aroma que tú prefieras. Juega con los sabores de los yogures, incluso con sus texturas, el yogur griego es muy rico. Puedes poner un yogur con sabor a coco y añadir a la masa un par de cucharadas soperas de coco, o añadir unas pepitas de chocolate a la masa, o frutos secos. Como bizcocho base es fantástico.
Si eres adicto al chocolate, también puedes animarte con un bizcocho de chocolate.
Opciones de Relleno
El bizcocho puedes comerlo así, o rellenarlo para montar una bonita tarta. Si vas a rellenar un bizcocho, este debe tener unas características especiales para poder soportar el relleno y quedar perfecto y consistente.
- Crema pastelera: Uno de los mejores rellenos y más clásicos.
- Nata montada: Una buena nata recién montada de calidad.
- Ganache de chocolate: Puede ser con chocolate con leche, negro o blanco, a tu elección.
- Coulis de frutas: Si queremos un relleno más ligero.
Cómo Cortar un Bizcocho para Rellenar
Uno de los mejores trucos para cortar el bizcocho correctamente, especialmente si quieres cortarlo en más de 2 partes, es colocar unos palillos en cada una de las secciones como guía. Para hacerlo en 2 partes no es difícil.
Conservación y Congelación
Este bizcocho se conserva en perfectas condiciones durante 3 o 4 días. Puedes trocearlo en porciones, envolverlo bien y congelarlo en bolsas adecuadas. Descongélalo a temperatura ambiente.
Receta Adicional: Bizcocho Esponjoso con Separación de Huevos
Para aquellos que buscan una esponjosidad máxima, existe una técnica que implica separar las claras de las yemas. Con solo tres ingredientes básicos: huevos, azúcar y harina de trigo, y siguiendo un proceso de elaboración específico, puedes lograr un bizcocho súper esponjoso. Esta técnica se aplica en recetas como el bizcocho de limón y yogur, y es muy útil para lograr una miga increíble.
Método de Preparación para Máxima Esponjosidad
- Preparación del horno y molde: Precalienta el horno a 170 grados con calor arriba y abajo y sin ventilador. Engrasa el molde. Puedes untar un poco de mantequilla por las paredes, la base y la parte del agujero si usas un molde de rosca, o cubre la base de un molde desmoldable de 18 cm de diámetro x 7 cm de alto con un disco de papel vegetal y rocía las paredes con spray desmoldante o unta con una fina capa de mantequilla.
- Separación y batido de claras: Separa las claras de las yemas en dos boles. Aunque puedes prepararlo sin separar las claras de las yemas, con este paso el resultado será mucho más esponjoso. Añade una pizca de sal a las claras y móntalas con varillas eléctricas o manuales. Cuando empiecen a espumar, añade la mitad del azúcar, dejando que caiga en forma de lluvia y sin dejar de batir. Sigue batiendo hasta alcanzar el punto de nieve, tendrás las claras montadas cuando veas que la batidora dibuja trazo. Reserva las claras.
- Batido de yemas: A continuación, sin necesidad de lavar las varillas, bate las yemas junto con el resto del azúcar. El color cambiará y se volverán pálidas, aumentando en volumen por la cantidad de aire incorporado.
- Incorporación de líquidos: Incorpora la leche, el aceite, el zumo de limón y la ralladura de la piel de limón a las yemas. Bate bien.
- Incorporación de secos: Incorpora la harina junto con la levadura química o polvo de hornear. Añade la harina poco a poco a través de un tamiz o un colador al recipiente con las yemas batidas. Mezcla con las varillas hasta integrar todos los ingredientes.
- Unión de mezclas: Añade las claras montadas a las yemas. Mezcla poco a poco y con movimientos envolventes con cuidado de llegar bien a la base del bol para que se mezcle todo bien. Intercala cucharadas de clara batida antes de incorporar más harina si fuera necesario. Una vez obtenida una masa homogénea, viértela en el molde. Da un par de golpecitos al molde para que las burbujas más grandes suban a la superficie. Nivela la masa con la espátula.
- Horneado: Coloca el bizcocho en el segundo de los cinco niveles sobre la rejilla. Hornea a 175 grados con calor arriba y abajo sin ventilador durante 35 minutos. Después de 20 minutos, el bizcocho empezará a dorarse. Si no es el caso, ajusta la temperatura.
- Verificación y Enfriado: Pincha el bizcocho con un palito y si te sale limpio ya lo tienes listo. Una vez retirado el bizcocho del horno, déjalo atemperar antes de desmoldar. Bajará un poco, lo cual es perfectamente normal, como también lo es que se arrugue la superficie. Desmolda con cuidado, ayudándote de un cuchillo si es necesario, y deja enfriar sobre una rejilla.
- Toque final: Espolvorea un poco de azúcar glas por encima si lo deseas.