Mayo trae consigo sabores que anuncian el calor que está por llegar, como el bizcocho de limón, típico de Italia, que tiene un nombre que resulta tremendamente seductor: Ciambella. Este postre es un clásico equivalente a nuestro bizcocho de yogur, ideal para sacarte de cualquier apuro y es una de esas recetas que, al parecer, en Italia pasa de abuelas a hijas y de hijas a nietas.
La Ciambella o Ciambellone: El Bizcocho por Excelencia
La ciambella, también conocida como ciambellone, es un postre italiano de limón similar a un bizcocho esponjoso que se prepara en un molde tipo corona. El ciambellone es un bizcocho italiano muy común de servir por las mañanas para acompañar el tradicional cappuccino. En Italia se prepara de muchas maneras, los hay al chocolate, a la vainilla o una combinación de ambos, conocidos como marmorizzato.
Como cualquier elaboración de ingredientes sencillos, su éxito reside en la calidad de los productos empleados. Un buen aceite, limón ecológico y huevos de gallinas felices, junto con un poco de cariño, aseguran el éxito. Ni todos los aceites son iguales, ni todos los huevos saben igual, ni todos los limones nos regalan el mismo aroma o sabor. Por lo demás, es una receta sencilla, fácil de elaborar y que no necesita demasiado tiempo ni de preparación ni de horneado.
Es uno de esos bizcochos que se hacen en un pispás mientras enredas en la cocina con otras recetas. Se agradece cuando lo encuentras listo a la hora del desayuno o en el descanso para el café; ¡nadie se resiste a un buen trozo! El interior es tierno, jugoso y con un intenso y delicioso sabor a limón aderezado con AOVE (aceite de oliva virgen extra) que hará las delicias del que lo pruebe. Se mantiene como recién horneado con solo envolverlo en film transparente.

Receta Clásica de Ciambella de Limón con AOVE
Para preparar este delicioso bizcocho italiano en casa y disfrutarlo por las mañanas acompañado de un espumoso cappuccino calientito, aquí tienes una receta tradicional.
Ingredientes
- 125 gramos de yogur natural (mejor si es griego)
- 2 huevos (o 4 medianos, aproximadamente 230g en total)
- 180 ml de aceite de oliva virgen extra (AOVE) o un aceite suave como el de girasol, maíz o canola
- 125 gramos de azúcar (blanca refinada o morena para un sabor y color más dorado)
- 1 limón
- 250 gramos de harina de trigo todo uso (o harina para pastel, en cuyo caso agregar solo 2 cucharaditas de polvos para hornear)
- 6 gramos de levadura química (impulsor), o 4 cucharaditas de polvos para hornear (tipo Royal, 16g)
- ½ cucharadita de bicarbonato
- Mantequilla para pintar el molde
- Sal (una pizca)
- Extracto de vainilla (1 cucharadita, opcional)
Preparación
- Rallamos la piel del limón y reservamos.
- Exprimimos el limón. En un recipiente, ponemos el zumo de limón junto con el aceite, el yogur, los huevos y el azúcar, y batimos hasta integrar.
- En la batidora, poner los huevos y agregar la sal. Batir por 1 minuto a velocidad media.
- Agregar la ralladura de limón y el extracto de vainilla (si se usa), y continuar batiendo a velocidad alta hasta obtener una mezcla esponjosa y de color amarillo claro que esté “a punto de letra”.
- Unir el aceite y el yogur, batir por unos segundos a velocidad media para que se integren los ingredientes.
- Poner un colador encima del cuenco e incorporar la harina, la levadura química (impulsor) y el bicarbonato, cerniendo bien.
- Batir por pocos segundos para integrar los ingredientes hasta obtener una mezcla sin grumos.
- Pintamos un molde para ciambellone (tipo rosca) con mantequilla (o forrar con papel de horno), y si es necesario, espolvorear con harina. Vertemos la masa y emparejamos con una espátula.
- Introducimos en el horno precalentado a 170º C (o 180°C / 360°F) y horneamos unos 35-40 minutos, o hasta que al pinchar con una brocheta de madera esta salga limpia.
- Sacamos del horno, dejamos reposar sobre una rejilla y desmoldamos pasados 8-10 minutos.
- Dejamos sobre una rejilla hasta enfriar por completo.
PAN DE LIMÓN | Vicky Receta Facil
Etimología y Terminología del "Bizcocho" en el Mundo Hispanohablante
El término bizcocho, o sus equivalentes regionales, es un pan dulce cuya miga es esponjosa, húmeda y fácilmente desmoronable, con una corteza fina, dorada y blanda. Es una masa básica de la repostería, sirviendo de base para innumerables tartas. La cualidad que caracteriza este pan es su esponjosidad, gracias a la presencia de huevos en su masa. Al batir los huevos se atrapan burbujas de aire que, una vez cuajado, quedan atrapadas y forman esta curiosa miga.
La palabra bizcocho proviene del latín biscoctus, que significa "cocido dos veces". Con esta técnica romana se hacían unas tortas que se metían en el horno de nuevo, esta vez sin el molde, resultando en un pan más seco pero muy duradero, lo que permitía a los soldados romanos y marinos conservarlos por meses. En francés, el término biscuit pasó a denominar a una galleta.
Nombres Regionales del Bizcocho
La denominación de este postre varía considerablemente en el mundo hispanohablante:
- En España, Puerto Rico, República Dominicana y partes de Sudamérica se le conoce como bizcocho.
- En Argentina, Paraguay y Uruguay, se usa el término bizcochuelo.
- En Chile, Bolivia, Canarias, Costa Rica, Nicaragua y Perú se le llama queque, derivado del inglés cake.
- En Cuba es conocido como panetela.
- En Colombia y Venezuela, se denomina torta, aunque en Colombia también se le llama bizcocho. En Venezuela, el bizcocho puede referirse a rebanadas de pan dulce tostadas.
- En México y Centroamérica son denominados pasteles.
El bizcocho más sencillo contiene los cuatro ingredientes básicos en proporciones idénticas, asemejándose a un pound cake. Se puede usar cualquier tipo de harina, aunque preferiblemente harinas de repostería (harina floja). El azúcar es fundamental, ya que generalmente todos los bizcochos son dulces. Los demás ingredientes, como ralladura de limón, almendra molida, cacao o coco rallado, sirven para aromatizar y darle su sabor distintivo. El bizcocho admite líquidos en pequeñas cantidades (leche o algún licor), constituyendo la base para elaboraciones como el pastel tres leches. Después de hornearlo, puede ser saturado de líquido sin perder su consistencia, dando lugar a pasteles como el babà napolitano o el pionono de Granada.

El Pan di Spagna y su Legado Histórico
Hoy se olvida que existe almidón o fécula de maíz, de mandioca, de batata o de patata, pero antes del descubrimiento de América, estos productos no eran conocidos y su introducción cambió la cocina del mundo entero para siempre.
La península ibérica fue la última región europea en la que residieron hebreos sin convertirse al cristianismo. De los habitantes hispanomusulmanes de la península ibérica, quienes trajeron el azúcar refinada de Egipto, se aprendió a hacer masas mullidas gracias al batido de huevos, que sube mucho con esta azúcar. El problema radicaba en encontrar alguna fécula para que la masa se convirtiera en bizcocho que no fuera harina de trigo, ya que esta es capaz de fermentar, lo cual estaba prohibido en ciertas épocas. Esta fécula no podía ser otra que el almidón de trigo, cuya extracción del grano de este cereal tiene testimonio escrito desde la antigüedad.
Tras su expulsión, los judíos españoles se repartieron por todo el Mediterráneo. Algunos llegaron a Liguria y su capital, Génova, entonces una república independiente. Llevaron consigo su bizcocho de almidón, que se integró en su dulcería como pan di Spagna. En Liguria se siguió haciendo con almidón de trigo (amido) hasta hace relativamente poco, momento en el que, al ser un producto muy local y difícil de encontrar, se sustituyó por harina muy refinada.
El bizcocho genovés pan di Spagna pasó a Francia con una denominación femenina, génoise o genovesa. La genovesa es un bizcocho que no lleva levadura; su textura esponjosa se debe a la cantidad de huevos montados que incluye la receta. Es un bizcocho italiano en honor a la ciudad de Génova y muy relacionado con la cocina italiana y francesa.

Otros Bizcochos y Postres Italianos Emblemáticos
La gastronomía italiana es una de las más populares del mundo, un reconocimiento que no ha logrado solo gracias a la pizza, a la pasta o a los ‘antipasti’, sino también a sus tradicionales postres.
El Bizcocho Berlingozzo de Carnaval
El bizcocho italiano de Carnaval, mejor conocido como Berlingozzo, se hace específicamente para el Martes de Carnaval (Martedi Grasso en italiano). La idea del Martedi Grasso es que no quede nada en casa que contenga grasa, sean huevos, carnes o lácteos. Sus ingredientes lo hacen una preparación humilde, rural y campesina, aromatizada con anís, que ha sobrevivido en el tiempo. Esa aparente sencillez esconde un sabor delicioso y una textura bastante densa.
Se dice que su origen se ubica en la época de Cosme de Médici (siglo XIV), y su curioso nombre deriva de una palabra toscana que viene a su vez del alemán: berlingaccio, que quiere decir “jueves grasoso”. De hecho, los toscanos tienen un verbo, berlingare, algo así como "divertirse comiendo".
Una Selección de Dulces Italianos
La riqueza de la repostería italiana es inmensa. Además de la Ciambella y el Berlingozzo, otros dulces emblemáticos incluyen:
- El tiramisú: Sin duda, es el postre italiano más famoso y el más internacional, a base de café, mascarpone, huevos, azúcar, cacao y bizcochos de soletilla.
- La panna cotta: Significa “nata cocida”. Es un postre muy parecido a nuestro flan de huevo, típico del Piamonte, elaborado con gelatina, leche, nata y azúcar.
- Los gelatos: Los helados italianos se caracterizan por ser 100% artesanales, de muy alta calidad y de sabores personalizados.
- Los cannoli: Un dulce típico de Sicilia, con forma de tubo relleno de crema ligera de ricotta batida con azúcar.
- La cassata: También siciliana, es una tarta con ricotta, azúcar, mazapán, bizcocho y fruta confitada.
- La crostata: Una tarta con base de pasta frolla crujiente y relleno de mermelada.
- El pandoro y el panettone: Dulces clásicos de la Navidad italiana, siendo el panettone el pan dulce navideño más importante, y el pandoro similar pero con una masa tipo brioche.
- Las pardulas: Pastelitos típicos de Pascua, originarios de Cerdeña.
- La seada: También de Cerdeña, un bollo relleno de queso, azúcar, canela y ralladura de limón o naranja.
- El zuccotto: Una tarta con forma de semiesfera con base de bizcocho de soletilla empapado en licor y nata.
- El bonèt: Del Piamonte, se asemeja a un pudin o flan, elaborado con galletas amaretti molidas, leche, cacao y licor Amaretto.
- La torta caprese: Un postre para celíacos, sin harina de trigo, a base de almendra, azúcar, huevos, chocolate y mantequilla.
- Los cantucci o biscotti di Prato: Aunque son galletas, su nombre del latín “bis-cotto” (cocido dos veces) remite a un origen antiguo y una preparación que busca durabilidad.
