La historia de la afición organizada del Once Caldas, conocida mundialmente como Holocausto Norte, es un reflejo de la pasión futbolística en la ciudad de Manizales. A finales de los años 90, el equipo obtuvo resultados deportivos que nunca antes habían sido imaginados por sus hinchas, lo que dio vida a una nueva forma de ver y sentir el fútbol en la región.
El sentimiento que despertó la destacada campaña de 1998 generó lo que hoy es la hinchada más grande del equipo: la barra Holocausto Norte Zona Once.

El ascenso y consolidación de la hinchada
Tras la disputa de la final de 1998 contra el Deportivo Cali, el equipo adquirió, por mérito propio, un cupo a la Copa Libertadores de América por primera vez en su historia. A pesar de no clasificar a la siguiente ronda, el equipo logró resultados inesperados, entre los que destaca el recordado partido contra River Plate de Argentina, que finalizó 3-1 con tres goles de Edwin Congo.
A medida que el equipo crecía en su parte financiera y futbolística, la barra pasó de tener 50 integrantes a un aproximado de 600. De esa primera convocatoria surgieron parches muy representativos que dieron identidad a la tribuna, tales como:
- Fátima
- La Enea
- Sultana
- Chinchiná
- Prado y Campin
- Palermo
- La 5, la 2 y la 11, entre otros.
La gloria: El título del 2003 y el orgullo continental
Después de 50 años de historia, el Once Caldas ganó la final del 2003 ante el Junior de Barranquilla. Esta euforia desató una fuerte identidad por la ciudad de Manizales, provocando que la barra pasara de 600 a más de 5000 integrantes.
En el marco de las participaciones internacionales, la hinchada comenzó a direccionar sus viajes hacia nuevos países para romper fronteras. La organización se enorgullece de ser la única hinchada del país en tener el privilegio de dar la vuelta olímpica en el Estadio Palogrande el 1 de julio de 2004. Por este motivo, los integrantes de la barra declaran esta década como la más gloriosa del equipo y han instaurado el 1 de julio como el "Día del Hincha Caldense".

Desafíos y episodios de violencia en el fútbol
A pesar del sentido de pertenencia, la cultura de las barras en el fútbol también ha traído consigo episodios de violencia. Recientemente, se registró una jornada de disturbios en el estadio Palogrande durante un partido contra el Alianza Petrolera. En dicho encuentro, supuestos integrantes de la barra invadieron la cancha antes de finalizar el partido, resultando en 28 personas lesionadas, incluyendo personal de logística, policías e hinchas.
Tras los incidentes en el terreno de juego, los disturbios se trasladaron a las calles aledañas al estadio, donde hubo enfrentamientos con las autoridades. Juan Sebastián Gómez, líder de la barra y representante a la Cámara, se refirió a lo sucedido como un momento de desespero por parte de la hinchada ante la posibilidad latente de que el equipo descendiera de categoría.
Filosofía y estructura actual
Desde sus inicios, Holocausto Norte se ha posicionado como una de las bandas más organizadas del país. Sus líderes han trabajado bajo la premisa de una "barra inteligente", promoviendo el fútbol como un estilo de vida destinado a crear una familia. La meta ha sido siempre mantener una estructura sólida que trascienda el simple acompañamiento deportivo, consolidándose como "La banda del Eje".