Los vecinos de la comunidad de Bahía Ballena, en Osa, saben que su bienestar está asociado a las ballenas que los visitan año con año. El turismo de avistamiento de cetáceos ha hecho prosperar a este pueblo costero, y por ello, sus habitantes no están dispuestos a perder esa naturaleza que tanto les ha dado.
Concientización a través de una ballena de plástico
En el marco del Festival de Ballenas y Delfines, una ballena de nueve metros de largo y dos metros de alto busca concientizar a los visitantes sobre la problemática del plástico de un solo uso. Este material se utiliza por pocos minutos y luego se desecha, como es el caso de las pajillas, bolsas de empaque y removedores.

Aunque se pueden reciclar, una pobre cultura en manejo de residuos causa que las personas dispongan inadecuadamente de estos. Eso provoca que ríos y quebradas los arrastren hasta las costas, donde permanecen cientos de años contaminando el paisaje.
La magnitud del problema del plástico
"Todo el plástico que se ha producido en el mundo todavía existe de alguna forma", señaló Travis Bays, vecino de Bahía Ballena y propietario de Bodhi Surf + Yoga. Según Bays, para el 2050, se prevé que existirán más plásticos que peces en el mar. Actualmente, un millón de aves marinas y 100.000 mamíferos marinos mueren anualmente debido a estos residuos.
Construcción de la ballena de concientización
Para concientizar al respecto, y con la complicidad y guía de Albán Corrales, artista del grupo Trincheras de San Isidro de Pérez Zeledón, toda la comunidad se dio a la tarea de construir esta enorme ballena con 3.494 botellas plásticas. Los envases provienen de lo recolectado durante los tours realizados en el 2014 y el 2015.

"La ballena es el símbolo del impacto que causa el uso del plástico sobre la vida marina", comentó Bays. Durante 10 días, más de 100 personas se acercaron a las instalaciones de la Asociación de Operadores Turísticos (Asotu) para donar su trabajo. Los voluntarios ayudaron a rellenar la estructura con botellas plásticas.
"En el 2016, unas 5.000 personas asistieron a los tours del festival. Si cada una hubiera usado una botella plástica desechable se podrían construir 1,4 ballenas de plástico. Se lo pongo de otra manera: un bote de avistamiento de ballenas y delfines, que da botellas de agua desechables a los turistas, produce plástico suficiente para construir una ballena jorobada como esta en menos de siete meses", dijo Bays.
Bahía Ballena Libre de Plástico: una iniciativa local
El interés por reducir el uso de este material viene desde el año anterior. En el 2016, 15 empresas de turismo se reunieron para acordar acciones en pro de rechazar y reducir el plástico de un solo uso. De hecho, los miembros de Asotu empezaron a utilizar bidones para dar agua a los turistas y motivaban a los visitantes a llevar su propio envase para rellenar. Esas medidas se incentivaron durante el Festival de Ballenas y Delfines del 2016.
Campaña "Bahía Ballena Libre de Plástico"
Este año, se lanzó la campaña "Bahía Ballena Libre de Plástico" que pretende desincentivar el uso del material en la comunidad. Tanto personas como hoteles, restaurantes, operadores turísticos, instituciones y organizaciones firmaron una carta de compromisos y algunos comercios ya exhiben distintivos que comunican al visitante por qué allí, por ejemplo, no se da pajilla con el refresco.

Este esfuerzo se suma a la estrategia formulada por los ministerios de Ambiente y Salud, en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para sustituir materiales de empaque o embalaje plásticos por opciones cuyo impacto ambiental sea menor.
"Esta estrategia no está atacando el mercado; lo que está haciendo es promover una mejor disposición de los residuos sólidos al amparo de la Estrategia Nacional de Reciclaje y brindar a los usuarios otros tipos de materiales para embalaje y empaque", dijo Fernando Mora, viceministro de Aguas, Mares, Costas y Humedales, en declaraciones dadas anteriormente a La Nación.
Para información sobre la estrategia y sus ejes de acción, se puede consultar el sitio web: www.zonalibredeplastico.org. Este cuenta con una base de datos de proveedores y productos que son renovables y compostables.
Casos alarmantes de ballenas y plástico
No es la primera vez que aparece una ballena con signos de haber ingerido kilos de plástico. Una ballena muerta que fue arrastrada a la orilla tenía gran cantidad de basura en el estómago, incluidos 115 vasos de plástico y dos chanclas.

Ballena en Filipinas
El 19 de marzo de 2019, una ballena apareció débil y vomitando sangre en Filipinas. "Tenía la mayor cantidad de plástico que jamás hemos visto en una ballena. Era compacto hasta el punto de que su estómago era literalmente tan duro como una pelota de béisbol. Eso significa que este animal ha estado sufriendo no por días o semanas, sino por meses o incluso un año o más", agregó Darrell Blatchley a la radio pública estadounidense NPR. La ballena murió a las pocas horas. En su interior se encontraron 16 sacos de arroz, 4 del tipo para guardar bananas y múltiples bolsas de plástico para las compras.
Microplásticos en ecosistemas marinos
Cachalote en Indonesia
En noviembre pasado, un cachalote muerto fue encontrado en una isla al sur de Indonesia. En su interior tenía 115 vasos de plástico. El jefe del Parque Nacional de Wakatobi, Heri Santoso, dijo que los rescatistas encontraron el cadáver podrido de la ballena el lunes cerca de las aguas de Kapota en la provincia de Sulawesi, sureste de Indonesia. Santoso explicó que el mamífero era macho y que los casi seis kilos de basura en su estómago se identificaron 115 vasos de plástico, cuatro botellas de plástico, 25 bolsas de plástico, dos chanclas, una bolsa de nylon y otras 1.000 piezas de plástico. La causa de la muerte aún era desconocida y el cadáver debía ser enterrado sin una autopsia debido a su deterioro.
Ballena en Tailandia
A principios de este año, otra ballena murió de hambre después de tragarse 80 bolsas de plástico. Apenas estaba viva cuando los rescatistas la encontraron en un canal cerca de la frontera de Tailandia con Malasia en junio. No había podido comer porque su estómago estaba lleno de plástico.
Responsabilidad en la contaminación marina
El uso de plástico desechable es un problema particular en algunos países del sudeste asiático, incluido Filipinas. Cinco naciones asiáticas (China, Indonesia, Filipinas, Vietnam y Tailandia) fueron responsables de hasta el 60% de los desechos plásticos que terminan en los océanos, según un informe de 2015 de las organizaciones ambientales Ocean Conservancy y el Centro McKinsey para Negocios y Medio Ambiente.
El problema global del plástico y soluciones
Cada año 8 millones de toneladas de plástico llegan al mar y el 75% terminan en su fondo, provocando graves consecuencias en los ecosistemas marinos. El 80% de esta basura marina proviene del entorno terrestre y, en su gran mayoría, de residuos abandonados por los seres humanos.
Iniciativas de reciclaje y concientización
Ante estas dramáticas cifras, la Fundación Ecoalf y Ecoembes han impulsado "Upcycling the Oceans", una iniciativa pionera a nivel mundial de recogida y reciclaje de residuos del mar. La iniciativa tiene un doble objetivo: recoger los residuos marinos con el fin de reciclarlos y que sean materia prima útil para otros sectores, en concreto, convertirlos en hilo de primera calidad que sirva para fabricar tejidos.
"Piensa con los pulmones" es el título de la nueva campaña de sensibilización con la que se pretende hacer reflexionar a la sociedad extremeña sobre el impacto que tiene el reciclaje en la calidad del aire. La campaña plantea situaciones cotidianas en las que cualquier ciudadano se puede sentir identificado, y añade la situación del reciclaje como una más, "pensar con los pulmones", para preservar la calidad del aire que respiramos.
El hecho de separar los residuos que generamos en casa tiene consecuencias muy positivas para el medioambiente. Por ejemplo, por cada seis latas que depositamos en el contenedor amarillo, se contrarrestan 10 minutos de un tubo de escape. Lo mismo ocurre si reciclamos seis botellas de plástico, tres botes de detergente u ocho botes de champú. Estas equivalencias se han obtenido de los estudios realizados por la Cátedra UNESCO de Ciclo de Vida y Cambio Climático y la Fundación Cidaut, disponibles en la web de Anuncios de Ecoembes.
Cómo reciclar correctamente los envases domésticos
- Contenedor amarillo: Latas de refresco y de conservas, briks de leche, botellas de agua, tarrinas de mantequilla, envases de yogurt, envases de productos de limpieza, geles o champús, bandejas de corcho blanco, envoltorios de plástico, bolsas de aperitivos y golosinas, bolsas de plástico de los comercios, envases metálicos y de tipo brik (latas de conservas, de refrescos, bandejas de aluminio, aerosoles, tapones metálicos de botellas y tapas de frascos, briks de zumos, leche, vino, batidos, caldos, gazpacho, etc.).
- Contenedor azul: Periódicos, cajas de cereales, folletos de papel, cajas de zapatos, envases de cartón y papel (cajas de galletas, de cereales, de zapatos, de productos congelados, hueveras de cartón), libros o revistas.
- Contenedor verde: Botellas de vidrio, frascos de cosmética y de colonia, y tarros de mermelada.
Ante la duda sobre dónde depositar cada cosa, Ecoembes ha creado A.I.R-e, el primer asistente virtual del reciclaje, y el sitio web Dudas del reciclaje, donde se puede consultar todo lo necesario sobre el reciclaje correcto. Es importante no solo reciclar, sino reciclar bien. Por eso, residuos como ropa, vidrio, cartón, o cualquier objeto de plástico que no sean envases (juguetes rotos, biberones, cubos de fregonas...) no deben depositarse nunca en el contenedor amarillo.
Iniciativas globales: el ejemplo de Chile y Corona
Las playas de todo el mundo se están ahogando en plástico y Chile no se queda atrás. De acuerdo a datos de The Waste Atlas, Chile es el país que más basura genera en Latinoamérica.
"Plastic Letter" de Corona
Corona está comprometida en proteger el mundo y los mares para que todos y todas podamos seguir disfrutándolos. Así, la “Plastic Letter” que forma parte de la iniciativa sustentable de Corona denominada “Better World”, tuvo una acción de concientización en Quintero, región de Valparaíso, donde se plasmó el mensaje “Imagina un mundo libre de plástico” con 113 kilos de plástico utilizados. La procedencia de estos fueron de residuos reciclables domiciliarios, y entre ellos destacan botellas de bebidas, jugos, aguas, detergentes, desinfectantes y en menor cantidad botellas de lubricantes para autos.

En 2021, esta iniciativa recibió el Premio Nacional del Medio Ambiente, sumado a otros reconocimientos en el exterior. Un animal marino creado a base de residuos plásticos en la playa de Quinteros, región de Valparaíso. “Acepté sumarme al desafío Corona por el alto impacto que tiene esta campaña en cuanto a la posibilidad de generar conciencia del daño medioambiental que tiene la cantidad de plástico que llega cada día a los océanos”, cuenta Marcel Solá. En esta escultura se emplearon más de 2.000 botellas y bidones plásticos.
"La carta de plástico de Corona es un paso más en nuestro propósito a largo plazo de no dejar plástico en nuestra naturaleza", señala Enrique Arteaga, Brand Manager de Corona Chile. "En Corona, nuestro compromiso medioambiental se basa en la preservación y protección de nuestros océanos y playas. Por su parte, José Antonio Alonso, director de Asuntos Corporativos de Cervecería AB InBev, comenta que “la sostenibilidad es nuestro negocio y la ruta crítica para la viabilidad de este para los próximos 100 años. Sabemos que las empresas tenemos que ser un agente de cambio siendo parte de la solución y no del problema. Nuestro propósito y estrategia ESG gira en torno a ello. El mundo es uno solo."