El bacalao con tomate frito es un plato clásico de la gastronomía española, apreciado por su sencillez y su sabor reconfortante. Esta receta, que evoca los recuerdos de la cocina casera y familiar, se caracteriza por la combinación de un pescado tierno con una salsa de tomate casera, elaborada a fuego lento.
Ingredientes para 4 personas
Para preparar este delicioso plato, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 4 lomos de bacalao fresco o desalado. También se puede preparar con bacalao congelado o salado, aunque en este último caso se requiere un proceso de desalado previo que puede ser laborioso.
- 1 cebolla.
- 2 dientes de ajo.
- 1 kg de tomates tipo pera bien maduros, o bien tomate tamizado ya preparado.
- 1/2 cucharadita de postre de sal.
- 1 cucharadita de postre de azúcar (opcional, para ajustar la acidez del tomate).
- Aceite de oliva virgen extra.
- Harina para rebozar (opcional, según el método de cocción).
- Perejil fresco picado (para decorar).
- Pimienta negra recién molida (opcional).
- 100 ml de vino blanco (opcional, para la salsa).
- 1 guindilla (opcional, para un toque picante).
Preparación del Bacalao con Tomate
Existen diversas maneras de preparar este plato, cada una con sus matices. A continuación, se presentan los pasos para una versión jugosa y llena de sabor, evitando la fritura excesiva del bacalao.
Cocción Suave del Bacalao
Tradicionalmente, el bacalao se enharina y se fríe. Sin embargo, esta receta propone un método alternativo que resulta en un pescado tierno y jugoso sin necesidad de mucha fritura. Para ello, se utiliza una olla o cazuela de tamaño suficiente para que los lomos de bacalao no se superpongan.
Cubre el fondo de la olla con aceite de oliva virgen extra y caliéntalo a fuego bajo. Introduce los lomos de bacalao con la piel hacia abajo. La temperatura del aceite debe ser muy suave, permitiendo una cocción lenta con un ligero burbujeo. Cocina durante aproximadamente 8 minutos por cada lado, removiendo la olla ocasionalmente para que el aceite cubra uniformemente el pescado. Si los lomos son más gruesos, aumenta el tiempo de cocción en 2 minutos por cada lado.

Una vez cocinado, retira el bacalao y reserva el aceite de la cocción.
Elaboración de la Salsa de Tomate
Mientras el bacalao se cocina, puedes comenzar a preparar la deliciosa salsa de tomate.
Pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Vuelve a poner en la olla 4 cucharadas soperas del aceite reservado y caliéntalo a fuego medio-bajo. Añade el ajo y la cebolla picados, junto con un poco de sal, y sofríelos lentamente hasta que la cebolla esté tierna y transparente, sin dorarse. Este proceso puede tardar unos 10 minutos.
Si utilizas tomate fresco, tienes dos opciones: picarlo finamente después de retirar el centro duro, o triturarlo entero con una batidora y colarlo para eliminar pieles y pepitas. Si prefieres usar tomate tamizado, puedes saltarte este paso.
Añade el tomate a la olla con el sofrito. Si has decidido usar vino blanco, este es el momento de añadirlo y dejar que el alcohol se evapore.
Cocina la mezcla a fuego suave durante 25-30 minutos, removiendo de vez en cuando. Si la salsa salpica, puedes tapar parcialmente la olla, dejando una abertura para que escape el vapor. La salsa estará lista cuando haya reducido considerablemente y tenga una consistencia espesa. Prueba la salsa y rectifica de sal si es necesario, o añade una pizca de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate.

Unión del Bacalao y la Salsa
Una vez que la salsa de tomate esté lista, introduce los lomos de bacalao en la olla. Mezcla suavemente, bañando el pescado con la salsa sin desmigarlo. Justo antes de servir, enciende el fuego a temperatura media y cocina todo junto durante unos 3 minutos, removiendo la olla con cuidado.
Esta fase final permite que los sabores del bacalao y la salsa se integren perfectamente, resultando en un plato jugoso y lleno de sabor.
Servicio y Degustación
El bacalao con tomate frito se sirve tradicionalmente caliente, ya que la unión final del bacalao con la salsa se realiza justo antes de llevarlo a la mesa. Sin embargo, en días calurosos, también puede disfrutarse frío, siempre y cuando el bacalao se haya cocinado previamente unos minutos con la salsa.
Para una presentación impecable, puedes servir directamente la olla sobre un salvamanteles o emplatar los lomos de bacalao cubiertos con una generosa porción de salsa. Decora con unas hojas de perejil fresco picado y, si lo deseas, un poco de pimienta negra recién molida.
Este plato es ideal para acompañar con una buena barra de pan, perfecta para mojar en la deliciosa salsa. También se puede servir acompañado de patatas panadera o un arroz blanco.
Bacalao con tomate, receta tradicional
Variaciones y Consejos
La versatilidad de esta receta permite adaptarla a tus gustos personales:
- Toque Picante: Si te gusta el picante, puedes cocinar unas guindillas junto con la cebolla y el ajo. Comienza con una o dos guindillas pequeñas y ajusta la cantidad en futuras preparaciones.
- Textura de la Salsa: Si prefieres una salsa más fina y homogénea, puedes triturarla una vez cocinada. Esto también le dará un color ligeramente más anaranjado. Si buscas un estilo más rústico y casero, deja los trocitos de cebolla visibles.
- Conservación: Si te sobra salsa, guárdala en la nevera hasta 3-4 días o congélala. Es excelente para acompañar otros pescados o como base para platos de pasta.
- Aprovechamiento: Las sobras de bacalao pueden convertirse en un delicioso relleno para empanadillas al horno o hojaldres.
- Cocción del Bacalao: Es fundamental no cocinar el bacalao en exceso ni a temperaturas muy altas para evitar que quede seco.
- Variantes con Verduras: Puedes añadir pimientos rojos y verdes cortados en tiras finas al sofrito para enriquecer la salsa.
Origen e Historia del Bacalao con Tomate
El bacalao, introducido en la Península Ibérica alrededor del siglo X, se convirtió en un alimento básico gracias a su conservación en salazón, lo que permitía largas travesías marítimas. Este método de curado aumenta su contenido graso, clasificándolo a menudo como pescado azul, a diferencia del bacalao fresco, considerado pescado blanco.
El plato de bacalao con tomate es especialmente popular en las regiones del norte de España, como Cantabria y el País Vasco, donde recetas como el bacalao a la vizcaína son muy conocidas. La combinación del bacalao con una rica salsa de tomate es un ejemplo perfecto de cómo la sencillez de los ingredientes puede dar lugar a platos extraordinarios.
Actualmente, el consumo de bacalao en España es significativo, con decenas de preparaciones tradicionales que demuestran la versatilidad de este pescado, incluyendo el bacalao al pil-pil y al ajoarriero.
