La frambuesa (Rubus idaeus L.) es una de las berries con mayor demanda en el mercado mundial, un cultivo cuyo fruto se caracteriza por sus excelentes características nutracéuticas. En los últimos 5 años, su producción ha aumentado aproximadamente en 80 mil toneladas a nivel mundial (FAO, 2014). Para lograr rendimientos élite en la frambuesa es posible considerando y manejando adecuadamente los múltiples factores que intervienen en la producción.

Botánica y Morfología de la Frambuesa
La frambuesa pertenece a la familia Rosaceae y es un arbusto con tallo subterráneo, semileñoso, erecto y espinoso.
Sistema Radicular
El sistema radicular es denso y superficial, encontrándose la mayor parte de las raíces en los primeros 30 cm del perfil del suelo. Se recomiendan suelos profundos, fértiles y con buen drenaje, ya que es una planta muy sensible a la asfixia radicular.
Ramos o Cañas
Los ramos o cañas son inicialmente erectos y de color pardusco, provistos de espinas (normalmente suaves y cortas) en mayor o menor cantidad, encorvándose después bajo el peso de la vegetación. El tallo cada año emite ramas aéreas conocidas como vástagos, las cuales se desarrollan durante el primer año y en el segundo año florecen, fructifican y mueren, siendo reemplazados por nuevos vástagos.
Las cañas son bianuales; durante el primer año crecen rápidamente (en condiciones óptimas pueden alcanzar 2-3 metros de altura), y el segundo año florecen y fructifican para morir después. Se clasifican según su edad en primocañas y floricañas. Otra clasificación de las cañas es de acuerdo a su hábito de crecimiento en erectas y rastreras, siendo las cañas erectas las más importantes.
Hojas y Flores
Las hojas son caducas, compuestas, provistas de 3 a 5 folíolos aserrados y ovales; el haz es de color verde y el envés blanquecino y aterciopelado.
Las flores se desarrollan en la axila de las hojas, son hermafroditas y autofértiles en la mayoría de las variedades, por lo que no es necesario intercalar polinizadores. La corola está formada por 5 pétalos, poco vistosos, de color blanco-verdoso o rosado. El cáliz es persistente y formado por 5 sépalos. Presenta numerosos estambres libres y tiene varios ovarios, pero solo un óvulo fértil, de modo que cada ovario dará origen a una pequeña drupa.
Fruto
El fruto es una polidrupa (conjunto de drupas) normalmente de color rojo más o menos intenso, aunque existen variedades de color amarillo, blanco o negruzco.

Variedades de Frambuesa
Existen dos tipos principales de variedades de frambuesa:
- Variedades remontantes o reflorecientes: Dan dos cosechas en el año, una a principios de verano en la caña formada el año anterior y otra al final de esa misma estación en la caña del año actual. Las reflorecientes producen dos cosechas anuales ya que dan su primera cosecha en la parte apical de la caña (tallo) y la segunda se produce en las yemas, además necesitan menos horas frío. Las variedades remontantes más comúnmente usadas son: Heritage, Summit, Autumn bliss, Polka, Sugana, Regina, Adelita y Kwanza.
- Variedades no remontantes o no reflorecientes: Solo fructifican una vez al año en la caña que se formó el verano anterior. Estas variedades crecen el primer año y fructifican hasta el siguiente, y por lo general requieren soporte en V y poda después de la cosecha, además toleran la poda química.
Agronómicamente, las variedades también se clasifican según sus requerimientos de frío, lo que se conoce como “Horas de frío”. Es importante destacar que estos valores son una media y todas las plantas tienen un rango de tolerancia por encima o por debajo de ellos. Un factor importante a considerar es la resistencia al frío de las variedades de frambuesa, ya que las plantas se adaptan a las condiciones climáticas de cada zona y en áreas muy frías, la floración año tras año será más tardía.
Requerimientos Ambientales
Clima
La frambuesa es una especie característica de zonas de media montaña con preferencia por ambientes frescos, ventilados y con alta humedad relativa. Se adapta a una amplia gama de climas, cultivándose desde el nivel del mar hasta los 1.200 metros de altitud; a mayor altitud, la vegetación se acorta, pudiendo no madurar los frutos (más de 1.200 m). La floración es relativamente tardía y no simultánea, por lo cual las heladas primaverales rara vez dañan la totalidad de la cosecha. En zonas templadas como el Norte de España, se pueden cultivar en orientación soleada (Sur), pero en otras regiones es recomendable plantar en orientación sol y sombra, ya que los frutos rojos son originarios en su mayoría de zonas de sotobosque.
Suelo
La frambuesa precisa de suelos permeables, aireados, frescos, con buen contenido en materia orgánica, preferiblemente exentos de caliza activa y pH ligeramente ácido. Se recomiendan suelos profundos, fértiles y con buen drenaje, dado que la planta es muy sensible a la asfixia radicular. Las plantas de frambuesa son más resistentes que un arándano y pueden crecer en suelos ligeramente alcalinos o pesados, similar a la zarzamora o la aronia.
En caso de tener un suelo arcilloso o alcalino, es necesario corregirlo y acidificarlo. La mejor opción es hacer un agujero grande de 1 metro de diámetro y 40 cm de profundidad, desechando la mitad del suelo extraído y mezclando el otro 50% con corteza de pino, turba rubia o tierra ácida para asegurar que las raíces se desarrollen en un suelo adecuadamente ácido. Es un error común añadir corteza de pino solo en la superficie, ya que tiene un efecto antihierba pero poco acidificante. En cultivo en maceta, jamás se debe usar tierra del suelo debido a su alta densidad, que puede impedir el desarrollo radicular.
Establecimiento del Cultivo
Plantación
La época más recomendable para la plantación es a principios de invierno, aunque puede efectuarse incluso en primavera. Para variedades reflorecientes, si se tienen condiciones óptimas, se puede plantar en cualquier época del año. Si la plantación se realiza en los meses de más calor, es necesario tener un riego previamente instalado para proporcionar riegos abundantes los primeros días y minimizar el estrés de plantación.
El marco de plantación más utilizado es de 0.5-1m de distancia entre plantas y 2-3m de separación entre líneas, dependiendo del vigor del cultivar elegido. La distancia recomendada entre plantas de frambuesa es de 70 cm a 1.20 metros dentro de una misma línea. La densidad de plantación a menudo se expresa como 8 a 12 ramas principales/productivas por metro lineal. En cuanto a la separación entre calles o líneas de plantación, nunca debe ser inferior a 2 metros, siendo recomendable al menos 2.5 o 3 metros para facilitar las labores mecánicas y la circulación durante la recolección.
Antes de la plantación, se debe preparar el terreno incorporando el abonado de fondo. Las plantas se colocan a no más de 15 cm de profundidad (o dejando la superficie del cepellón ligeramente enterrado, no más de 1 cm) regando a continuación para mejorar el arraigo en el suelo y apretando la tierra de su alrededor para evitar la formación de bolsas de aire. Para evitar que las frambuesas invadan el jardín, al usar malla en el agujero, este no debe ser muy pequeño para no limitar el desarrollo radicular; se recomienda un agujero de unos 40 cm de profundidad y 1 metro de diámetro aproximadamente para cada planta.
Tipos de Plantas
La multiplicación de la planta se realiza principalmente por métodos de reproducción asexual. Los tipos de plantas que se pueden utilizar después de la multiplicación son: raíz desnuda, maceta y bandeja de alveolos.

Manejo del Cultivo
Entutorado
Las cañas de la frambuesa son poco consistentes, por lo cual es necesario entutorarlas para mantenerlas erguidas, facilitar la insolación, aireación y cosecha. Es imprescindible para el buen desarrollo de las plantas y la obtención de una producción adecuada. Hay muchos métodos para tutorar las plantas de frambuesa; la idea es sujetar las ramas principales donde se producirán las frambuesas para que no caigan al suelo con el peso. Los diseños pueden incluir una línea de postes y cables, dos líneas en forma de V, en espaldera o tipo seto.
Poda
La poda en frambuesa tiene distintas finalidades: sanitarias, estructurales, reproductivas y de cosecha. Las actividades se dividen por la temporada en que son efectuadas: invierno y verano.
- Poda de invierno: Se realizan trabajos de limpieza, eliminando el exceso de cañas (sobre todo las débiles y pequeñas) y el amarre de las cañas a los alambres más altos, rebajando su altura a 1.50-1.80 m. En variedades remontantes, se rebajan las cañas que produjeron en otoño a 1.50-1.80 m de altura, atándolas y repartiéndolas sobre los alambres, dejando una media de 10 cañas por metro lineal.
- Raleo: Limita el número de cañas por metro cuadrado para proveer suficiente espacio de desarrollo, facilitar la cosecha y mejorar la entrada de luz.
- Poda "a piso": Se realiza en variedades reflorecientes y se poda a ras del suelo para eliminar las cañas de primavera con el objetivo de concentrar la producción en el otoño.
Sistemas de Conducción
- Frambuesa dirigida en “V” doble: Las cañas productivas se atan hacia afuera en ambos laterales y las cañas de renovación se forman en el centro. Al final de la cosecha se podan las ramas que produjeron y se atan bien distribuidas hacia afuera las que producirán el año próximo.
- Frambuesa dirigida en “V” simple: Las cañas productivas se atan hacia afuera en un solo lateral y las ramas de renovación se forman en el otro lateral.

Riego
El manejo del agua en la frambuesa es crítico, ya que requiere una cantidad suficiente para llevar a cabo cada una de sus funciones metabólicas y fisiológicas. Sin embargo, es una planta altamente susceptible a la asfixia radicular, por lo que un exceso de humedad en el suelo o sustrato puede mermar la producción. Satisfacer las necesidades hídricas del cultivo se logra tomando en cuenta los requerimientos del cultivo, la evapotranspiración y el tipo de suelo.
La opción más cómoda y eficiente es instalar un pequeño sistema de riego por goteo con un programador, permitiendo riegos automáticos diarios. La frecuencia y cantidad de riego dependen de las condiciones del suelo y clima (temperatura y precipitaciones). La idea es que el suelo siempre tenga humedad y no se quede totalmente seco, lo que podría causar problemas a las plantas. El riego se puede medir y monitorear mediante el uso de sensores de humedad, que son herramientas que permiten decidir la frecuencia y cantidad de riego requerida para satisfacer la demanda de agua diaria del cultivo.
Una vez llega el final del verano y comienzos de otoño, se comienza a reducir los días de riego (a unos 3 días por semana), hasta que las hojas de las plantas empiezan a ponerse rojas-amarillentas con la llegada del frío, momento en que se puede cortar totalmente el riego. En zonas muy cálidas, donde la actividad de las plantas no cesa por completo en invierno, el riego puede no cortarse hasta el invierno. A finales de invierno (zonas cálidas) o principios de primavera (zonas más frías), con la apertura de las yemas de flor, se reanuda el riego.
Nutrición
La absorción de nutrientes por la planta es de suma importancia para que pueda crear todas las estructuras vegetativas y reproductivas necesarias para producir los frutos. Los requerimientos de nutrientes para el cultivo de la frambuesa varían según la variedad y la etapa en la que se encuentra el cultivo; una herramienta para evaluar la demanda del cultivo es el uso de las curvas de absorción y extracción nutrimental.
Un buen diagnóstico de la fertilidad del suelo es esencial para determinar las dosis de enmiendas agrícolas o fertilizantes a aplicar. Los macronutrientes y micronutrientes son esenciales, por lo que se recomienda usar abonos complejos que cubran todas las necesidades nutritivas de las plantas. Cuando comienza la floración de las plantas (o la primera floración de invierno/primavera en remontantes) es el momento de comenzar a abonar, y se debe mantener el abonado hasta la llegada de los primeros fríos.
Para el monitoreo nutrimental de la frambuesa se tienen distintas herramientas como el extractor celular de peciolo (ECP), el extracto de pasta saturada, el tubo de acceso o chupatubos y el análisis foliar, que permiten corregir y afinar los programas de nutrición del cultivo con la finalidad de lograr altos rendimientos y mejorar la calidad del fruto.
Sanidad del Cultivo
Plagas
Actualmente, un gran número de plagas atacan distintas partes de la planta y disminuyen la cantidad y calidad de frutos. Entre las que más afectan a la frambuesa se encuentran: la araña roja o de dos puntos (Tetranychus urticae), la mosca del vinagre (Drosophila suzukii), trips (Frankliniella occidentalis, Thrips tabaci), cabritos (Aegorhinus spp), y mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum, Bemisia tabaci), entre otras. Aunque muchos productores optan por el control químico, el control efectivo de las plagas solo es posible mediante el uso de una combinación de diferentes herramientas y técnicas basadas en un análisis de beneficios/costos, priorizando el menor impacto negativo posible sobre el ecosistema.

Enfermedades
Las enfermedades del cultivo de la frambuesa son variadas en cuanto al organismo que las provoca y al órgano que dañan, siendo las más importantes las que afectan al fruto y disminuyen su calidad organoléptica. Entre las más comunes están: roya (Pucciniastrum americanum), pudrición o moho gris (Botrytis cinerea), agallas de la corona (Agrobacterium tumefaciens), marchitez (Verticillum spp.), pudrición del cuello y raíces (Phytophthora spp.), y oídio (Sphaeroteca macularis).
Al igual que con las plagas, el Manejo Integrado de Enfermedades (MIE) es la estrategia más adecuada para combatir los organismos dañinos. El diagnóstico es el inicio de un buen manejo de la enfermedad, seguido del control cultural, control genético, control biológico y, como último recurso, el control químico.

Malezas
Las malezas o malas hierbas afectan al cultivo de una manera menos visible, pero pueden generar mermas en el rendimiento de hasta un 28%, ya que compiten directamente por nutrientes y agua, además de ser hospederas de insectos y patógenos. Se caracterizan por su reproducción temprana durante el ciclo biológico, gran producción de semillas, rápido crecimiento vegetativo y amplia dispersión, entre otras cualidades que hacen que su control sea crítico. En México se han identificado 56 especies de malezas en berries, agrupadas en 23 familias, siendo las más representativas las gramíneas (Poaceae) y las compuestas (Asteraceae). El manejo de malezas mediante la integración del control cultural, mecánico, biológico y químico ofrece las herramientas para la manipulación de estas poblaciones de manera económica y sostenible.

Cosecha y Poscosecha
La recolección se realiza a mano durante las primeras horas del día para evitar altas temperaturas que puedan deshidratar el fruto. En plena cosecha, un operario recolecta unos 4 kg/hora, lo que la convierte en una de las operaciones más costosas del cultivo. La producción, según la variedad, es de 10 a 12 t/ha.
Es fundamental tener en cuenta la coloración del fruto para elegir el momento adecuado de cosecha, ya que la frambuesa debe cosecharse madura o casi madura, puesto que no sigue madurando después de la cosecha. Inmediatamente después de la cosecha, la fruta debe ser colocada a la sombra y nunca bajo el sol. El proceso de enfriamiento y refrigeración debe llevarse a cabo lo más rápido posible, ya que un retraso de una hora en refrigeración puede significar una pérdida de un día de vida útil de la fruta. Luego, se debe transportar al centro de venta o de congelación. Después del corte, las temperaturas de conservación recomendadas para consumo en fresco son de 0°C y para congelado de -20°C.

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