Introducción al Pollo Asado en Espadas
El pollo asado es uno de los platos más populares y deliciosos que se pueden preparar en un asador. Es una de las formas más sencillas de cocinarlo, además de ser una de las más sabrosas y económicas. Este es uno de esos platos que forman parte de la cultura gastronómica mundial, ya que en casi todas las culturas existe una receta de pollo al horno. Básicamente, se trata de cocinar el pollo en sus propios jugos y grasa, acompañado o aderezado con hierbas aromáticas y/o vegetales.
La forma ideal de cocinarlos es en los asadores rotatorios. En estos sistemas, el pollo es atravesado por un hierro que lo hace girar, permitiendo así que sus jugos y su grasa se vayan extendiendo por toda la pieza. Esta técnica garantiza una carne jugosa, sabrosa y con una piel extra crujiente. Hay algo reconfortante en contemplar un pollo entero cocinándose en el horno, y queda de lo más elegante servido en la mesa.

Selección y Preparación Inicial del Pollo
Eligiendo el Pollo Adecuado
El primer paso para lograr un pollo asado perfecto es elegir el pollo adecuado. Lo mejor para que te queden unos pollos asados perfectos es buscar productos frescos para garantizar que su carne y textura sean buenas y esté jugosa. Se recomienda emplear un pollo de corral.
Limpieza y Atado
Lo primero que hacemos es limpiar el pollo de posibles restos de grasa y vísceras que pueda tener. Pondremos especial cuidado en retirar las plumitas que le puedan haber quedado. Retira los posibles excesos de grasa y restos de plumas del pollo, sécalo con papel de cocina y ata las patas para que mantenga una forma compacta durante el asado.
Marinada y Sazonado para Máximo Sabor
El marinado y adobado son pasos esenciales para realzar el sabor y evitar que la carne se quede muy seca, un problema común al asarlo. Puedes usar desde sal y pimienta, una preparación simple y efectiva, hasta preparar marinados con limón, ajo, hierbas o especias frescas. Obtendrás un gran sabor si lo dejas unas horas sumergido en ellas. Es fundamental condimentarlo bien antes de meterlo al horno.
En un mortero, machaca la pimienta negra y la sal. Con esta mezcla unta bien el pollo por todas partes, tanto dentro como fuera. Es importante salpimentar también el interior, porque ese aderezo irá directamente a la carne, especialmente a la pechuga. Algunos condimentos que recomiendo utilizar son orégano, tomillo, romero, perejil y estragón, tanto frescos como deshidratados.
Corta el limón por la mitad y exprime un poco de su jugo por encima y dentro del pollo. El viejo truco de las abuelas de meter un limón en el interior sí funciona. En un vaso, mezcla el aceite con el tomillo. Con la ayuda de un pincel de cocina, pinta el pollo con la mezcla por dentro y por fuera. Una solución perfecta es untarlo con un poco de aceite de oliva virgen extra, mezclado con agua y las especias que más te gusten, y untarlo por todas partes (dentro y fuera).
Para una piel crujiente y jugosa, úntalo con manteca o aceite de oliva. Otra opción es preparar una mantequilla chimichurri mezclando manteca con hojas de perejil, orégano, albahaca fresca, dientes de ajo, cebolla de verdeo, ají picante, vinagre, jugo de limón, sal y pimienta al gusto. Frota el pollo con la mitad de esta mantequilla chimichurri, incluyendo debajo de la piel, esto ayudará a que la carne se mantenga jugosa. Deja reposar una hora para que los sabores se impregnen bien. También puedes inyectar algo de alcohol dulce justo por debajo de la piel para que se caramelice y le dé sabor, o hacerle un escaldado previo para garantizar que la carne quedará muy jugosa.

Proceso de Asado en Horno con Espadas
Preparación del Asador Rotatorio
Asegúrate de que tu asador esté limpio y en condiciones óptimas antes de comenzar a asar el pollo. Limpiar las rejillas y los recovecos es fundamental después de cada uso para asegurar que no se han quedado restos de la comida anterior que puedan afectar al sabor del pollo. Coloca el pollo en la espada del asador, asegurándote de que esté bien centrado y equilibrado para un giro uniforme que permita una cocción homogénea.
Control de Temperatura y Tiempos de Cocción
Para que el pollo asado perfecto no se quede seco en el horno y mantenga todos los sabores de la carne, deshaciéndose en tu boca, es crucial estar muy atentos a la temperatura a la que lo ponemos a cocer. Precalienta el horno a 190º C y hornea durante 1 hora y 15 minutos. Algunas recomendaciones también sugieren cocinar el pollo a 220°C, por lo que es importante prestar mucha atención y ajustar según tu horno. El tiempo de cocción variará también según el tamaño del pollo. Para un pollo asado perfecto, es recomendable utilizar una combinación de calor directo e indirecto, que en un asador rotatorio se logra mediante una distribución uniforme del calor en el horno.
Capacitación | Preparación del pollo | Envarillado
Logrando una Piel Extra Crujiente
Para conseguir una piel crujiente (de las que hace "cras-cras" al morderla), precalienta el horno a una temperatura alta, como 200ºC, y asa el pollo. Los últimos 15 minutos de cocción, quita cualquier cobertura de papel de aluminio (si la usaste) o incrementa la temperatura para tostar la piel y que quede súper crujiente. El toque final de horno a alta temperatura es importante para conseguir color y textura crujiente en la piel. Vigila de vez en cuando para que no se nos queme, porque lo queremos crujiente, no churruscado.
Verificación y Finalización
Cómo Saber si el Pollo Está Listo
Para saber si el pollo está listo, un truco que no falla es pinchar con un tenedor en la zona entre la pata y el muslo; los jugos deben salir claros. Otra forma es usar un termómetro “pincha carnes”, que colocaremos entre la carne de la pechuga y el muslo, evitando el hueso. Si está listo, la pata también se moverá con facilidad al moverla.
Reposo y Trinchado
Cuando el pollo ya esté listo, déjalo reposar durante al menos 10 minutos antes de cortarlo. Este paso es crucial, porque así dejarás tiempo para que la carne se selle y no se escape ni una pizca de su sabor, asegurando una carne muy melosa. Luego, puedes trinchar el pollo con un buen cuchillo, muy sencillo, en seis piezas.
- Primero, separa los dos cuartos traseros (muslo y contramuslo) hasta llegar a la unión de esta pieza con la carcasa.
- Después, las dos alas. Para esta operación, se busca el esternón y se desliza el cuchillo rebañando toda la carne y despegándola del costillar, primero una y luego la otra.
Sugerencias para Acompañar el Pollo Asado
Sirve el pollo acompañado de patatas asadas y un poco de ensalada. Puedes pelar las patatas, cortarlas en rodajas y cocinarlas en una bandeja colocada debajo del pollo en el asador, de esta forma, absorberán los deliciosos jugos que suelta el pollo. Se puede acompañar de una buena ensalada de temporada o añadir una guarnición de puré de patatas, patatas fritas o arroz, al gusto de cada casa. También podemos incorporar unas patatas, boniatos o zanahorias lavados, pelados y cortados a mitad de la cocción, que se asarán con los jugos del pollo. Recuerda que quien va a trabajar es el horno, no vosotros, y os quedará una carne muy melosa y con una costra súper crujiente.
